domingo, 6 de diciembre de 2020

Darse por vencido no existe

Qué simples y fatales son las formas que elige la vida para demostrar que no hay escapatoria de uno mismo. Tras concluir aquellas líneas del día de ayer, tomé la decisión de acostarme y aguardar ante el prospecto de mi deliberada destrucción sobre mí mismo mediante mis propias palabras; me desperté un par de horas más tarde y apenas abrí los ojos, noté que seguía aquí, que aún arrastrándome deliberadamente al punto más bajo de mí mismo, mi cuerpo no podía y no haría otra cosa sino levantarse... un poco como se dice: "Se llega al suelo sólo para tomar impulso".

Hoy acudí a terapia psicológica por primera vez en no sé cuantos años, y tras exponer mi experiencia interna, aunado de compartir incluso las palabras que escribí en la publicación del día de ayer, sinceramente aún perseveraba aquella ingenua expectativa mental de "recibir una mayor claridad" de mi propia experiencia, como si mi mente irónicamente suplicara hallar un "algo" allá afuera a lo cual aferrarme, algo que me permita delegar la responsabilidad de esta carga que he impuesto sobre mi en la deliberada negligencia con la cual he dado rienda suelta a los pensamientos correr en mi mente, y a las emociones y sentimientos dictaminar la relación y conexión misma al contexto y las circunstancias que dictaminan el orden del día a día... 

No sabría decir si será por consecuencia del apego que uno forma con y ante los padres, el devenir de aquella ingenua y tal vez hasta necia tendencia de esperar a que alguien "me explique lo que sólo yo puedo definir, sentir y saber de aquella situación interna", como si pudiera justificarme con el prospecto de la complejidad, de la dificultad e incluso de la ignorancia el que "no he tomado cartas sobre el asunto, porque este me sobrepasa de alguna manera"; ¿será que se puede encontrar por ahí a algún experto sobre nosotros y nuestra vida? Desde luego se puede pedir orientación sobre los aspectos que desconocemos del funcionamiento de la mente, las emociones, los sentimientos, las relaciones, sin embargo, tengo la plena certeza de que no hay y jamás habrá quien pueda responder por uno mismo las cuestiones que uno no está dispuesto a resolver, esperando por nosotros sosteniendo alguna "solución o fórmula infalible que nos pruebe el error de nuestros razonamientos y nos de el alivio absoluto al hartazgo". 

Lo que escuché de boca de la psicóloga, fue simple y sencillamente lo mismo que ya había venido escuchando de todas aquellas personas a quienes había recurrido solicitando algún consejo ante la actual experiencia: "Encontrar un trabajo que llene tu bolsillo es fácil, siempre habrá y hay de sobra, pero encontrar algo que te llene y satisfaga, es lo único que te dará esa motivación para seguir adelante. Ahora ¿Qué será eso que buscas? Sólo tú lo puedes responder... ¿Qué es lo que quieres para ti?"

No sé cuantas veces he buscado y deseado la destrucción a lo largo de mi vida; sinceramente si llevara una cuenta, creo que lo único que se volvería evidente es que sigo aquí a pesar de todos esos momentos, sin importar cuan difícil la experiencia, o cuan extensa la impotencia y, sin importar cuántas veces he querido o deseado por un momento en el que pueda definirse "un final" a mi experiencia de la vida, o al menos tal y como me encuentro experimentándola en dicho momento, la experiencia sólo dura tanto como se me acaban las excusas, los pretextos o las justificaciones para estar dando vueltas en la mente a los mismos pensamientos.

Vivir a veces "parece cansado", pero no es "vivir" lo que cansa... irónicamente no dejamos de respirar ni cuando dormimos, ni el corazón se detiene cuando descansamos (aunque es cierto que desacelera su ritmo), ni el cuerpo en si se apaga del todo. El cansancio, el hartazgo... son otra cosa 

¿Qué es realmente esa experiencia de cansancio? Porque a lo largo de mi vida he tenido de igual modo estos momentos en los que, incluso realizando una actividad física, he llegado a sentir tal fuerza, tal motivación y goce de lo que me encontraba realizando en dicho momento, que tenía la certeza de que podía "permanecer haciendo aquello por siempre", aunque sólo he logrado entender (muchos años después) que no se trata de la actividad física en específico per se, sino de esas condiciones que hacían esa motivación, esa fuerza, ese goce posible (y la realidad es que ni siquiera estos son perpetuos o permanentes...) 

Se goza la actividad, tanto como se goza el reposo, y hay actividad que se detesta tanto como reposo que se sufre (pensando en aquellas recuperaciones forzosas después de alguna cirugía o una enfermedad extensa)

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo creer que al darme por vencido, la experiencia en mi interior se detendrá, el dolor se irá, las dudas se disiparán y de pronto todo cambiará, así como esta idea de que "podré descansar y escapar", sin embargo, aún cuando puedo cambiar de actividad, de pensamientos, de religión o filosofías, esa experiencia, ese vacío seguirá allí, seguirá presente ¿tendría que cambiar de actividad y profesión perpetuamente o necesito ver en esta experiencia y definir en honestidad conmigo mismo qué es genuina y auténticamente lo que me supone este "freno"? (Retórica...)

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo dejar que el pensamiento, idea, experiencia de "darme por vencido" exista dentro de mí

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo cambiar de profesión y huir siempre que me veo confrontado con un momento de "desmotivación"

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo sentirme desmotivado y definirme en la experiencia de desmotivación, porque puedo ver dentro de mí, este constante deseo de encontrar algo que sea más, que sea superior a lo que he sido toda mi vida, o como lo que me he definido toda mi vida, pero en el momento que esta "desmotivación parece demasiado grande", huyo al pensamiento de que "tal vez esto no es para mí, tal vez no es mi destino hacer esto", y al justificarlo con y dentro de ese pensamiento, comienzo a dedicarme a otra cosa, la cual me llena sólo momentáneamente hasta que me veo confrontado con un nuevo reto del cual me siento incapaz de pasar y, una vez más emerge la desmotivación, y dentro de esto

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo sentirme desmotivado por los errores y los retos, donde en lugar de aferrarme a mi sueño de superar la idea que he tenido de mí (de la cual aparentemente no soy capaz de pasar), me entrego a la desmotivación y empiezo a justificar con la idea de "el destino y el propósito" que tal vez esto no es para mí y debería dedicarme a otra cosa

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo definirme en el pensamiento "tal vez esto no es para mí", sin ver como la misma idea de que "una persona que está destinado a hacer algo, tiene un talento natural y en la idea/creencia acerca de este talento, uno no se equivoca o no comete errores, o no tiene retos, porque debería ser fácil y debería de ser el mejor", y puedo ver mientras escribo esto, como en mi participación dentro de esta idea de "superioridad e incluso competencia y comparación" con y hacia otras personas (así como las ideas sobre el destino y el talento nato) he creado esta extraña imagen dentro de mi mente de un ser que "jamás fracasa"> nuevamente el origen deviene de esta idea de "Dios" y la nociva idea de "una perfección nata"... Cotinúo en el próximo post

"Poema de John two Hawks 

Hanhepi iyuha mi ihanbla ohinni yelo

Òn sunkmanitutankapi hena,
sunkawakanpi watogha hena,

oblaye t'ankapi oihankesni hena

T'at'epi kin asni kiyasni he
akatanhanpi iwankal

Oblaye t'anka kin
osicesni mitakuyepi òn

Makoce kin wakan
Wakan Tanka kin òn

Miwicala ohinni - Hanhepi iyuha
kici - Anpetu iyuha kici yelo

Mi yececa hehaka kin yelo, na
ni yececa sunkmanitutankapi

kin ka mikaga wowasaka isom

Uncinpi tuweni nitaku keyas ta k'u

Unwakupi e'cela e wiconi
wanji unmakainapi ta yelo

Anpetu waste e wan olowan
le talowan winyan ta yelo

Unwanagi pi lel e nita it'okab o'ta ye

Untapi it'okab o'ta

Na e kte ena òn hanska ohakap
ni itansni a'u nita ni ihanke yelo"


"I still dream every night
Of them wolves, them mustangs, those endless prairies
The restless winds over mountaintops
The unspoilt frontier of my kith n'kin
The hallowed land of the Great Spirit
I still believe
In every night
In every day
I am like the caribou
And you like the wolves that make me stronger
We never owed you anything
Our only debt is one life for our Mother
It was a good day to chant this song
For Her

Our spirit was here long before you
Long before us
And long will it be after your pride brings you to your end"