martes, 8 de diciembre de 2020

Canalizando el camino

El día de hoy, al levantarme comencé a prestar atención a los hábitos y pensamientos desde otro punto de partida. De hecho, desde que me fui a acostar ayer, decidí que voy a empezar a tratar conmigo mismo como si fuera un completo desconocido para mí mismo, lo cual me lleva de igual modo a recordar la importancia de la humildad.

Comienzo un nuevo punto de partida en mi proceso, e irónicamente el día de hoy he recibido una llamada de mi psicóloga para confirmar una cita para realizar un examen de orientación vocacional. Quiero descubrir cuales son mis puntos y fortalezas más afines en este punto de mi vida, ya me siento cansado incluso de enfocarme únicamente en ver mis defectos, ahora quiero comenzar a apoyarme y quererme y apreciarme a mí mismo un poco más, lo cual empieza por saber dejarme apoyar y orientar por las personas en mi entorno, para que pueda eventualmente volver a servir y a ofrecer lo mejor de mí.

De igual modo, y con la finalidad de motivarme en la escritura, le he pedido a un amigo que me ayude con un proyecto, el cual consistirá de ayudarme a la fabricación de una herramienta bien especial para la escritura, la cual servirá a recordatorio del proyecto más importante sobre mí mismo = mi sanación y reprogramación para poder traer la mejor versión y expresión de mí mismo en esta vida, en y como mi máximo potencial

ME ESTOY SANANDO....

Estoy entendiendo que no tengo que hacerme indispensable.

Estoy tomando distancia para observar y observarme desde lejos.

Estoy despertando de un aletargado condicionamiento.

Me doy cuenta que no necesito de apegos.

Que para ser libre es necesario volar ligero (a).

Estoy sintiendo lo que significa no ser necesitado (a).

Estoy entendiendo lo que hace la distancia, el tiempo y la autonomía en las decisiones.

Estoy dejando de influir e intervenir en vidas ajenas.

Estoy dejando de estar donde no soy llamado (a).

Estoy dejando de cargar procesos de otros.

Estoy practicando guardar silencio y respirar lento.

Estoy recordando que ser amable no me impide ser claro (a) y dejarme sentir las emociones que afloran en mi interior en este preciso momento.

Estoy despojándome de expectativas ajenas para reconstruirme desde mis propios instintos.

Estoy dejando que mi naturaleza salga desde la profundidad de mi alma.

Me estoy sanando y eso me está enseñando a escucharme, a priorizarme, a permitirme sentir ser yo mismo (a).

ESTOY SANANDO