jueves, 19 de noviembre de 2020

Insultándome a mí mismo - perdón a uno mismo

Me perdono a mí mismo que no me he aceptado y permitido a mí mismo el anclarme a mi respiro dentro de mi pecho - dentro del momento aquí

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo negarme a mí mismo la totalidad del momento aquí, y en su lugar he continuado mandándome a mí mismo por la carretera de mi mente con sus diferentes carriles mandándome por muchas y diferentes direcciones y muchas luces demandando mi atención - creyendo y percibiendo que esto es lo que es importante, que estar en mi cabeza es de apoyo y constructivo - que eso me provee con valiosa información - mientras tanto permanezco ciego a la realidad y al momento en el que me encuentro, permaneciendo ciego a mí mismo aquí y siendo consumido por una realidad alternativa

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo creer que es peligroso el estar aquí y no seguir los "anuncios" que brincan en la mente diciendo: "¡Mira aquí! ¡Sigue esto! ¡Investiga esto! ¡Tal vez quieras temer esto! - dentro de esto Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo creer y percibir que mi mente vela por mi mejor interés en mi corazón y que me sirve el seguir a mi mente

Me perdono a mí mismo que no me he aceptado y permitido a mí mismo el mostrarme a mí mismo sin ápice de duda que mi mente no tiene ni vela por el mejor interés de mi ser y mi corazón - sino que sólo le interesa su propia auto-preservación y el mantenerse arriba y llena de energía sin importar las consecuencias para mí mismo y para los demás.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo tratar de razonar el camino fuera de mi mente desde el interior de la misma - no viendo y dándome cuenta que esto es como tratar de caminar fuera de un laberinto que no tiene entrada, ni salida - pues está diseñada para seguirla infinitamente, para seguir andando y caminando dentro de ella para siempre, sin llegar alguna vez a encontrar la solución, la alternativa o la salida. No puedo caminar fuera del laberinto, lo único que puedo hacer es tirar la totalidad del laberinto

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el haber colocado mi confianza en la mente, en el sistema, en separación - en lugar de colocar mi confianza en mi respiración, en el momento, en la vida.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el percibir y creer que la "liberación/descanso" que viene con el estar aquí en el respiro, el asirme/fijarme a lo físico, la estabilidad del momento "es demasiado bueno para ser verdad", y luego sabotearme a mí mismo al traer imágenes, imaginaciones, proyecciones y creencias que son detonantes conocidos y que me mantienen en la montaña rusa de energía para refutar/negarme a mí mismo que puedo estar aquí, estable, enraizado y que necesito estar en "una gran alerta" porque "no estoy a salvo" y que "estoy bromeando conmigo mismo" al confiar en el momento y la vida aquí.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el haberme habituado tanto a insultarme y burlarme de mí mismo, para mantener la energía andando

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo burlarme de mis propios esfuerzos para cambiar, donde en el momento que me muevo a mí mismo más allá de la inferioridad y hacia el empoderamiento, desato un Tsunami de detonantes hacia mí mismo como si diciéndome a mí mismo "¡no, no tienes permitido liberarte! ¡No tienes permitido estar en paz! ¡No tienes permitido creer en ti mismo y en otros! ¡Vuelve a tu rincón! 

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el haberme convertido en mi propio y peor bully, mi peor enemigo - burlándome e insultándome a mí mismo hacia la sumisión y la derrota