viernes, 9 de octubre de 2020

Sobre la doble moralidad, la prostitución y el sexo pt 3

Platicando con un amigo el día de ayer sobre este punto que he venido caminando alrededor del sexo y la sexualidad; me planteó un paradigma que me ayudó a romper con la pregunta inicial sobre "lo que vengo buscando", lo cual es más que solo sexo. O en sus propias palabras: "El sexo es apenas dar la mano en un convenio/acuerdo que abarca demasiadas cosas como para tratar de llenar todos los vacíos que se desprenden desde algo más profundo (...) Nuestro trato en y hacia el cuerpo o la expresión femenina, es de igual modo el reflejo de nuestra relación con la Tierra."

Una parte de mí dice que espere, la otra grita "estoy harto de esperar" sobre todo cuando dicha relación puede o no llegar, puede o no encontrarse aquí o en Panamá o en donde sea que vaya; y no dejo de sentir al mismo tiempo que es absolutamente egoísta el enfocarme únicamente en esto que quiero, porque lo quiero para mí y no "para o con otro". Estoy harto, estoy verdaderamente harto de todo esto...

Siento que este "Quest" que he hecho por el "beso al final de mi propia película Disney", donde todo el conflicto termina con ese beso, con el alcance de esa promesa por el sexo con la mujer hermosa, en realidad oculta algo que en este momento ha llegado a tal grado en el cual mi mayor problema en este punto de mi proceso, no es la cuestión sexual, es la profunda desmotivación que siento a moverme y crear algo en lo absoluto... porque mi mente no deja de dar vueltas alrededor de esta obsesión pro "conocer a alguien con quien pueda tener dicha satisfacción sexual, como si en mi mente no pudiera dejar de repetir: "Cuándo va a llegar esa oportunidad? Dónde está esa mujer que se supone que conoceré?" Y es que, aún cuando puede parecer evidente que ante más me limito a preguntar, más me dedico al acto mismo de "esperar por la respuesta", mientras que al final, lo que realmente ocurre tanto dentro como fuera de mí, es el simple hecho de que no me veo "moviéndome a mí mismo" para conocer a alguien... y aquí es donde emerge la siguiente fase del conflicto...

En la misma conversación con este amigo, me preguntó si había intentado conocer a alguna chica mediante estas aplicaciones de citas, tales como Tinder, sin embargo, aún tras haber abierto aquella aplicación, me encontré a mí mismo sin ánimo o intención de realmente conversar o conocer a nadie. Y esto es algo que llama la atención porque, en realidad refleja el hecho de que, aún y pese a tener disponible "la oportunidad de crear una relación", no me encuentro realmente buscando una, y ciertamente sería aún más absurdo negar el hecho de que no tengo claro que quiero crear con otro ser humano cuando personalmente ni siquiera me encuentro "definido" en lo que quiero hacer en y por el resto de mi vida... ¿Estoy en ese punto en el que pueda conocer a dicha mujer? La realidad es que no, ¿Cómo puedo reconocer a dicha mujer y sus cualidades cuando ni siquiera he podido realizar ese pleno reconocimiento de mí mismo?

El día de hoy llevé esta misma cuestión a otra amiga, quien me habló sobre la distinción entre el impulso sexual para las mujeres y para los hombres, donde para los hombres suele ser mucho más prominente que para las mujeres, no obstante y aún cuando no podía relacionarse con la experiencia del deseo de los hombres, lo que si podía hacer era darme su perspectiva como mujer, y básicamente expuso que, idealmente el espacio más seguro para compartir y explorar el sexo y todas las dimensiones que abarca, sería desde luego en una relación con una pareja, no obstante, no siempre existen situaciones "ideales en este mundo", y tratando de colocarse en la posición de una mujer que se dedicara al "mercado del sexo", el tener "clientes" sería en realidad una referencia positiva y empoderadora, porque eso significa que puede y tiene la posibilidad de llevar el modo de vida que apunta para ella, ya que buscar o contratar a una prostituta no significa que uno se encuentre abusando; hay gente que de hecho disfruta de esa expresión sexual y no se encuentra simplemente muerta por dentro recurriendo a dicho empleo por el dinero. 

Al final de esta perspectiva, de igual modo me compartió sobre la experiencia de un conocido que, no tenía la oportunidad de estar con una pareja y no obstante el deseo que se estaba acumulando, así como la necesidad de expresarse sexualmente abrió dicha posibilidad para encontrar en la prostitución una alternativa a la satisfacción de esa necesidad. Si existe algo más que lo lleva a uno a realizar dicho acto de manera compulsiva: Hay un problema, es por ello que no se trata de lo que uno hace, sino de quien uno es dentro de aquello que hace.

El día de hoy de igual modo, tras dicha conversación, estaba regresando a mi casa por una avenida que suele estar llena de prostitutas, y no obstante, cuando veía a aquellas chicas recargadas en la pared, esperando a los potenciales clientes que se acercaban en sus autos; podía ver como las memorias de aquella primera interacción sexual que tuve a los 14 años con una mujer que me doblaba la edad, y que se dedicaba justamente a trabajar como prostituta, me llevó a crear este escenario en mi mente donde, hice de dicha situación un "trauma" que confirmaba mi incapacidad para confiar en mí mismo en mi relación con y hacia el sexo opuesto. Juzgando no sólo a la prostituta y a mi por participar de la prostitución como algo "negativo", sino de hecho, comencé una batalla interna contra mis propios impulsos contra el mercado sexual, que no ha sido otra cosa sino "mi propia guerra interna" contra aquello que no he dejado de juzgar dentro de mí mismo, lo cual no es sólo mi expresión sexual, sino que es la totalidad de mí mismo

Puedo ver a mi mente gritar y culpar al sexo y a la mujer inalcanzable mediante el mismo deseo que me hace querer poseer a aquella mujer clasificada bajo el calificativo de "hermosa" (sea o no una prostituta) la cual al final termina por hacer de ella bajo ese simple calificativo, ninguna otra cosa excepto otro objeto, un "dispositivo", que aparentemente promete satisfacer una "carencia" aún más profunda que pide a gritos ser llenada para liberarme de esta carga que está drenando mi esencia vital, y así permitirme llevarme a aquel punto de liberar mi capacidad de crear, de escribir, de decir, de pintar, de hacer!

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo creer que pagando por sexo una vez, voy a poder llenar ese vacío que siento, cuando en realidad siempre se ha dicho una y otra vez que ninguna persona puede llenar los vacíos o necesidades, y ciertamente mientras escribo esto puedo ver y repasar como en todas las relaciones en las que solía tener esta oportunidad y acceso al sexo, no me hacía más creativo o me llevaba a estar más motivado o inspirado, a veces ocurría lo contrario y de hecho entraba en otra etapa de espera y de completa pereza como la que de hecho experimento ahora, porque incluso he dejado de hacer ejercicio, estoy volviendo a tener este abuso en mi consumo de azucares, pero de alguna manera tengo esta idea de que teniendo sexo una vez voy a regenerar la motivación y la creatividad, para sentirme en ese impulso a crear y expresar de nuevo... no entiendo como es que llego a esta suposición que puede o no ser correcta; sólo parece "ser lo indicado" porque en mi mente sólo estoy pensando en eso y, no obstante, lo curioso es que he venido pensando en ello desde hace bastantes años, sin poder enfocarme en otra cosa...

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo creer que gritando en el interior de mi mente que estoy harto de esperar, voy a lograr que esa pareja aparezca en mi vida, cuando en realidad hay gente que pasa toda su vida sin sexo (lo cual dudo que en la gran mayoría de los casos no se vea sustituido o reemplazado por alguna otra cosa o substancia que alivie la ansiedad del contacto con otro) y en este sentido tal vez una de las cosas que necesito redefinir es precisamente esta idea de lo que es el "contacto" o el hecho de poder "tocar y ser tocado". Porque una de las cosas que he estado muy inclinado a hacer con cada persona, y en especial con las mujeres en mi mundo y realidad, es el dar y recibir abrazos, dentro de los cuales siento este "apoyo" del cuerpo que me hace sentir que "todo de mí es abrazado" y por un momento mi mente se vacía de esos juicios e incluso de esos deseos que ocupan mi atención y que me llevan a este punto de sentir esta rabia interna

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo definirme dentro de la experiencia del enojo, la cual en realidad no está limitada a la frustración sexual, sino que puedo verla relacionada con la totalidad de la situación en la que me siento atrapado económicamente, socialmente, políticamente, espiritualmente, donde dentro de mí lo que más me veo pidiendo, gritando y suplicando es que "todo pare" que finalmente esta búsqueda termine y que pueda encontrar aquello que me encuentro buscando y anhelando profundamente, lo cual es satisfacción plena, y no una satisfacción que se limita únicamente a lo sexual, sino una satisfacción con y hacia mi propio ser en cada ámbito de mi vida, el cual tengo bien claro que, no se verá satisfecho única y exclusivamente mediante el encuentro con una pareja, sino que es un trabajo que continua y que persiste en diversas dimensiones de mi vida.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo creer que "el final de la película llega con el beso/el sexo de y con la mujer hermosa/mi princesa", lo cual únicamente me muestra como he comprado esta idea de Disney, definida en el "amor y la pasión", el cual está colocado completamente en separación de mí mismo, y desde lo cual se origina el punto de posesión y cosificación de las mujeres como un mero acceso y portal a ese medio de satisfacción, la cual aparentemente jamás puede llegar a través de mí

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo definirme en la insatisfacción, creyendo que jamás puedo de hecho llegar a aceptarme y estar satisfecho conmigo plena y auténticamente

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo culpar al sexo de mi incapacidad de moverme a mí mismo a crear, a expresarme, a hacer y dirigirme eficientemente, porque en este momento, me siento desganado, desmotivado e irónicamente, aún tras las conversaciones del día de hoy, me sentí profundamente frenado a satisfacer aquel deseo, incluso mediante los servicios de una escort/prostituta... porque aún cuando recuerdo ese momento en el que tuve sexo por primera vez con un prostituta siendo un niño, la idea que quedó dentro de mi mente fue que "no era como lo imaginé, pero sólo porque aparentemente no fue con la chica que esperaba en la situación que imaginaba o que creía que tenía que ocurrir para llegar a ese momento en el que uno tiene ese punto máximo de satisfacción, sin ver y entender que, estaba culpando al sexo en sí y a la prostituta, pero jamás cuestioné las ideas que tenía alrededor del sexo, el amor y la pasión, las cuales me han llevado a no poder aceptar el sexo por lo que es, en la simpleza de lo que es, sin añadir o quitar nada a este, porque simplemente no es ni será el total de mí.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo creer que podré volver a enfocarme en otra cosa y volver a estar motivado, inspirado y activo una vez que pueda satisfacer el deseo que ha venido a ocupar la totalidad de la atención de mi mente, al grado que siento como si sólo estuviera esperando por esa oportunidad, la cual, a pesar de haber tratado de acercarme a potenciales parejas, en todas las conversaciones ha devenido o un rechazo o una imposibilidad de contacto y comunicación, y donde siento que lo único que existe y que me encuentro buscando es ese momento que pueda permitirme llevar mi atención a otra cosa, y al mismo tiempo, me veo juzgando esto dentro de mí mismo como "egoísta" por aparentemente ser incapaz de pensar en otra cosa que satisfacerme cuando hay tantas personas que no tienen siquiera un poco de alimento, un techo u otras necesidades aún más primordiales que el sexo en sí

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo creer que si tengo sexo con una prostituta no podré conocer o conectarme con "la persona ideal para mí", porque algo ocurrirá a nivel de resonancia que me impedirá encontrarla o conocerla, cuando en realidad eso de igual modo forma parte de las creencias alrededor de "el amor y la pasión" que no he dejado de poner en un pedestal, por encima de lo que es y supone la vida práctica

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo poner el amor y la pasión en un pedestal definido por la imagen de una mujer hermosa, donde dentro de esta idea he creído que el sexo con cualquier otra mujer sería "menos placentero" y, aún cuando me he llevado a estos momentos en los que he tenido sexo con mujeres que no me atraían tanto (en este mismo impulso por satisfacer el deseo esporádico), juzgaba lo que sentí y experimenté con ellas como "inferior" sólo porque su apariencia o la relación hacia ellas no se veía o parecía a la idea que me había formado en mi mente acerca de loq eu aparentemente es "el sexo perfecto/la relación perfecta", porque no dejaba de proyectar estos juicios en mi mente hacia ellas, y eso en sí no sólo me impedía disfrutar de ese momento, sino que en realidad esa idea en mi mente de seguir buscando y esperando por la relación con la mujer que deseo y espero, permaneció presente y vigente.