miércoles, 9 de septiembre de 2020

Yo decidí estar aquí

Este fin de semana en la montaña, mi mente me confrontó con un recuerdo en mitad del Inipi que tomó lugar en aquel espacio de la Danza del Sol, una pregunta que sacudió los cimientos de las ideas/creencias mismas que me habían llevado hasta la cima de aquella montaña, e incluso las ideas que me han llevado a caminar "un proceso de sanación" en primer lugar, así como de aquellos caminos que me he encontrado caminando y recorriendo en lo que comenzó en la simpleza de mi proceso con Desteni, el cual posteriormente vino a verse integrado en y por el proceso con los Indios Americanos, el proceso en las prisiones, el proceso con las medicinas sagradas (Ayahuasca, Hikuri, Hongos, etc),  el proceso de las campañas contra el abuso sexual infantil y todos los procesos que puedan de hecho integrarse dentro del proceso más grande, el cual es la vida misma

Este recuerdo, emergió articulado en y como las palabras de mi primer Temaztiani, quien nos repetía una y otra vez antes de comenzar aquellos Inipis que: "Tú puedes decidir si entras o no al Inipi, si decides no entrar, yo no te voy a decir nada, pero una vez que entras no te puedes salir sino hasta que termine el Inipi, el cual dura 4 puertas; no te puedes salir a la mitad, el proceso dura lo que dura y no te puedes salir antes de la conclusión del mismo, porque tú decidiste estar aquí; esto es lo que te enseña a cerrar ciclos".

Curiosamente, algo ocurrió en aquel Inipi en la montaña contrario a lo que había estado tan acostumbrado a escuchar por parte de los líderes, pues se nos ofreció la opción de salirnos del mismo en mitad de la puerta, pues el calor era tan intenso que la gran mayoría de los que estábamos adentro terminamos tirados en el suelo, incluso mi amigo a quien había invitado a acompañarme en aquel proceso, estaba a punto de vomitar por la intensidad del calor y decidió salirse en la 2°a puerta, no obstante aún cuando veía a las personas una tras otra salirse a la mitad del mismo,  este recuerdo que emergió en mi mente, el cual venía una y otra vez, comenzó de igual modo a transmutarse en una pregunta: "Tú decidiste estar aquí... tú decidiste estar aquí... Y ¿por qué decidí estar aquí? ¿qué me ha traído hasta aquí? ¿por qué estoy aquí?"

En la

No es como que no me cruzara la idea de salirme en varias ocasiones, dentro del pensamiento de que: "tal vez debería aprovechar la opción que me están dando de salirme si simplemente no quiero o no encuentro motivo para estar aquí", sin embargo, y  a pesar de que venía a mi mente una y otra vez la idea de que: "Salirme podría ser una consideración hacia mí mismo, hacia mi cuerpo, hacia mi bienestar, sobretodo si este calor me está ahogando", pero debido y gracias a la misma pregunta que seguía emergiendo: "Tú decidiste estar aquí... ¿Por qué decidí estar aquí?" decidí quedarme en el transcurso de las 4 puertas...

Toda mi vida parecía resumirse en una simpleza que incomodaba y aliviaba, porque así como la respuesta era tan simple como ver cada momento de mi vida definido en "la búsqueda por una experiencia/respuesta a mi dolor", de igual modo podía ver ese mismo dolor en mi mente "como la opción que yo mismo estaba eligiendo una y otra vez para permanecer experimentándome, creyéndome y definiéndome en la idea que por voluntad propia he venido cargando en el interior y secretismo de mi mente"

Es irónico que de igual modo podía ver ante mí todas las veces que maldije, no sólo mi proceso en sí mismo con palabras como: "¿Por qué carajo tengo que estar haciendo esto? ¿Por qué puta madre tengo que estar vivo en este momento de la existencia? ¿Por qué la vida me está haciendo esto?" Sin ver en la simpleza de mis propias palabras, que esas palabras expresadas en y hacia la vida, no eran hacia la vida en sí misma sino a aquel que está viviendo/sintiendo/experimentando/creando la vida y su experiencia de esta en y a partir de este ser que llamo de manera individual Gabriel... el cual ni siquiera fue un nombre seleccionado por mí, fue el nombre impuesto a mí por mis padres, el cual vino a definir una serie de experiencias y creencias aceptadas únicamente por mí a través del pasado que yo de igual modo interpreté, juzgué y definí en la intimidad de mi mente por y gracias a las influencias y palabras de mi entorno que yo de igual modo definí, interpreté y acepté a que me definieran e influenciaran... yo decidí mi experiencia de la vida a cada momento.

Y a medida que esa pregunta llenaba una y otra vez el espacio entre los cantos del Inipi, aunado a los decretos de los líderes que repetían una y otra vez aquellas palabras que, uno siempre puede escuchar aquí y allá, en diversos círculos espirituales, las cuales hablan de la humildad ante la vida, del amor a uno mismo, del reconocimiento de la vida y el respeto hacia esta, así como "nuestra decisión" sobre nuestra propia experiencia de la vida, no dejaba de preguntarme: ¿Por qué he decidido que mi experiencia de la vida sea constantemente una derrota, una lucha, dolor e insatisfacción? ¿Por qué me he restringido a mí mismo de vivir la vida en una forma en la que pueda de hecho verme y encontrarme satisfecho conmigo mismo? ¿Quién más me ha traído hasta aquí sino yo mismo? ¿Por qué estoy este día, adentro de este Inipi sino porque yo me traje hasta aquí? ¿Por qué otro motivo estoy caminando este proceso con los Indios, con Desteni, las prisiones y todas estas cosas en las que he decidido voluntariamente involucrarme sino por el simple y sencillo hecho de que he sido yo quien así lo ha decidido como el camino de vida que he querido crear, construir y definir para mí? Incluso mi experiencia dentro del proceso dentro o fuera de Desteni, no es otra cosa sino la forma en que defino y experimento mi propia participación dentro de este, ya sea como un proceso "gozoso o doloroso" 

¿Por qué estoy vivo? ¿Para qué estoy vivo? Porque tal y como lo expresan un sin número de maestros, yo decidí de igual modo traerme a esta vida, y el gran problema, y la gran lucha dentro de esta, es que la hemos condicionado en y a partir de aquello que nos permite el libre movimiento = el dinero - motivo por el cual garantizar el acceso a todas las personas incondicionalmente a este, es simple y sencillamente el primer paso para comenzar a devolvernos a todos el poder divino/creador que de verdad existe en todos y cada uno de nosotros, como el acceso a la vida misma... o mejor dicho el acceso a esta posibilidad de "empezar a probar el movimiento/creación dentro de la misma", el cual ciertamente sólo es condicionada por el dinero de igual modo por nuestra aceptación individual y colectiva de dicha limitación/condición/percepción.

En mitad de ese temazcal, podía ver la inutilidad de la lucha conmigo mismo, podía ver la lucha que formé hacia las personas que me he encontrado en este camino, personas que en realidad yo no habría encontrado si no me hubiese puesto en este camino en primer lugar, y que no obstante estarían allí para reflejarme mi lucha interna, en los juicios que corrían en mi mente hacia ellos, mostrándome únicamente lo que había en el secretismo de mi mente en y hacia ninguna otra persona más que a mí mismo; podía ver la culpa que proyecté hacia los Indios, hacia las drogas, hacia las medicinas, hacia Desteni, e incluso la lucha que cree en mi interior incluso hacia los caminos y sus guías, hacia el mundo y hacia todo cuanto existe aquí en la tierra, y podía ver con claridad la guerra interna que empecé a formar entre los "bandos" que yo mismo llegué a definir, donde no los hay y a separar todo cuanto en realidad está aquí en el mismo proceso, aunque oprimido bajo el mismo principio que nos ha llevado a entrar en conflicto los unos con los otros: "El dinero" que nos impulsa a sobrevivir y competir entre nosotros, sin embargo, si todos recibiéramos ese dinero incondicionalmente, (al menos el suficiente para cubrir nuestras necesidades básicas) ¿qué motivo nos quedaría para seguir generando aquellas discordias y conflictos absurdos? ¿Aquellos bandos y luchas contra nosotros mismos y los demás una vez que tenemos acceso a todo aquello de lo que se nos ha privado?

En ese momento en el temazcal, no me interesaba ya "ser fuerte ante los demás, mantener una imagen o presentación determinada de mí mismo en sabiduría, inteligencia o espiritualidad", no me interesaba "hacer una bonita canción para ser apreciado o una bella ilustración para que me apreciaran, amaran, validaran o aceptaran", lo único que he querido es poder dejar todo eso atrás y soltar finalmente todo cuanto me ata aún a este yo que he creído que tengo que ser y presentar ante el mundo... así de sencillo se define el trascender la mente... 

Una vez que removí las capas que coloqué encima de mi propio proceso, con los Indios, con las prisiones, con las medicinas sagradas y con Desteni, lo único que quedaba encima, era ese simple momento en el que todo lo que quedaba ante mí era yo y aquello que, aún no lograba definir como "el camino que me gustaría comenzar a vivir", siempre fue fácil seguir las ordenes e instrucciones de las personas a mi alrededor basado en los juicios y palabras que otros pretenden imponer ante uno, en su pretensión por recordarnos "Por qué debemos ser esclavos, cuando todo lo que uno quiere, genuina y profundamente es ser libre..." 

Aquellos que con sus juicios, críticas y palabras de decirnos que no podemos gozar nuestro proceso, que la vida es miserable, "que debemos ser esclavos como ellos" cuando uno trata de simple y sencillamente enunciar las palabras "Soy libre" = son los verdaderos carceleros de esta existencia y los que tratan de mantener a todos esclavizados a su alrededor.

¿por qué no se puede simplemente estar bien con uno mismo y vivir aquí? Porque estoy preocupado por el dinero que no tengo y que necesito tener para conseguir las cosas y comprar la vida que la sociedad me ha enseñado que necesito tener para poder vivir "la clase de vida" que se nos ha enseñado a aspirar, tal y como un niño en realidad no desea los juguetes que los padres le traen a su mundo, sino que se le enseña a desear esos juguetes, porque en nuestro interior, el único motivo por el cual los niños realmente quieren "esos juguetes" es para "tener la atención de los padres" diciendo: "¡Mira, esto es lo que querías que yo tuviera! ¡Ahora ven y juega conmigo!" Mientras que los padres esperan que con esos juguetes los niños puedan entretenerse y divertirse lo suficiente para que no les molesten, los videojuegos, los celulares, la televisión, son simplemente los nuevos juguetes con una multiplicidad de formas y expresiones de entretenimiento, a diferencia de la simpleza de los juguetes con los que crecieron algunos nuestros padres o los padres de nuestros padres...

Es irónico como se ve mi proceso desde este punto en el que me encuentro en este momento, porque mi relación en y hacia este fue el de "crear una lucha contra el sistema", escapando completamente al simple y sencillo entendimiento de mí mismo como un ladrillo que existe en y como este... sin embargo, si decido abordar mi proceso con Desteni como la certeza de este cambio/transformación en mí mismo para corregir aquellos puntos de abuso tanto dentro como fuera de mí para hacer todo lo posible a traer el cielo a la tierra.

No voy a negar que el único motivo por el cual cuento con el privilegio de caminar un proceso como este es debido a la posición de privilegio en la que me encuentro = tengo acceso a la comodidad financiera que cubre mis necesidades primordiales y me da espacio y tiempo suficiente para lograr algo más... ese algo más que quiero lograr y traer, mientras la vida y la existencia mía y no tan mía lo permitan, es traer ESE CIELO A LA TIERRA tanto dentro como fuera de mí.


--- --- --- Perdón a uno mismo

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo creer que trascender la mente significa algo más que la simpleza misma de lo que implica trascender y dejar de participar dentro de esta, como los patrones y hábitos que sé, veo y reconozco que he permitido y aceptado dentro de mí, desde mi propia aceptación y permiso a ser dominado y controlado por mis propias ideas, creencias y distracciones, mi propios temores, juicios y críticas, los cuales ni siquiera vienen de mí, sino de todos aquellos que acepte y permití que dictaminaran la experiencia de mí, y de mi mundo

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo complicar y hacer difícil y doloroso mi propio proceso en lugar de hacerlo gozoso y libre, para gozarme y liberarme a mí mismo en la forma en que verdaderamente quiero vivirme a mí mismo

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme delegar a otros la responsabilidad de dictaminar y dirigir mi experiencia del mundo, de la vida y de mí mismo, tanto dentro como fuera de mí, en lugar de darme a mí mismo la oportunidad de gozar y de vivir mi proceso en la forma en que realmente siempre he querido vivirlo, experimentarlo y expresarme a mí mismo en la libertad de saberme el principio rector de todo cuanto creo (mental y físicamente) para entonces reflejar ese cielo en la tierra, ese mundo que pueda ser en y desde mi expresión uno que sea el mejor para todos.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo creer que algo/alguien me haría libre allá afuera, sin entender que por la misma condición de mi aceptación y permiso a dejar que otros definan y determinen mi experiencia de forma externa es que me he sentado a esperar por un salvador, en lugar de levantarme en y pro mis propios pies y salvarme a mí mismo

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo complicarme, complicar mi vida, mi experiencia de la misma, creyendo que la libertad se "alcanza convirtiéndome en algo más", en lugar de simplemente permitirme a mí mismo ser y expresarme aquí incondicionalmente.