jueves, 9 de julio de 2020

¿Y si despertar fuera tan simple como entender que jamás tuviste "un sólo pensamiento" en tu mente?



¿Y si despertar fuera tan simple como entender que jamás tuviste "un sólo pensamiento" en tu mente, y que todos y cada uno de ellos fueron el espejo de tu realidad y consecuencia misma de la metodología implícita en y cómo esta para tu supervivencia?

Durante buena parte de mi vida, siempre tuve una extraña tendencia a tratar de imitar a las personas que me molestaban en la escuela, lo cual de hecho comenzó como simples pensamientos en los cuales me vería y proyectaría a mí mismo encontrándome "del otro lado de la situación", es decir, en y desde la posición de "control. Tenía en mi mente su forma de pararse, de caminar, de hablar y de expresarse, incluso imitaría su forma de vestirse y de sonreír con esa cara maliciosa que me invitaba a creer por un momento en esta "promesa del control".

Aún recuerdo el día que salí de la prisión tras haber conocido a todas aquellas personas que, sin lugar a dudas tenían "control" no sólo de las pandillas sobre las cuales "reinaban" por así decirlo, sino incluso de las mismas autoridades a las que podían tan fácilmente sobornar... sentí un miedo como nada que hubiese sentido antes, literalmente llegaría a casa de algunos de mis amigos y, mientras les contaba las historias, no podía dejar de temblar mientras imaginaba todo lo que podrían y eran capaces de hacerme a mí y a mi familia...

Si, también sobran las palabras respecto a lo mucho que comenzó a pesar sobre mi consciencia el riesgo en el que acababa de poner a mi familia por tan sólo permitirles a aquellas personas haber visto mi rostro, sólo por mi ingenua osadía a cruzar aquellas murallas sin tener idea de lo que me aguardaba tras de éstas. Sin embargo... sabía que si me dejaba dominar por el terror, las consecuencias serían sin lugar a dudas aquellas que, de igual modo le esperan y aguardan a uno cada día en no pocos barrios de la ciudad de México; si no volvía a la prisión el miedo seguro me mataría, y si lo hacía, de igual modo corría el riesgo de morir y ver a mi familia asesinada, pero había una tercera alternativa = Pararme allí adentro y dar TODO de mí, entregar de una vez TODO lo que de por sí podían y tendrían interés en quitarme. Así que cada vez que entraba a la prisión, sabía de antemano que, perdería más de la mitad de los materiales que, sin lugar a dudas tenía que estar dispuesto a dejar ir y entregar de antemano, y de igual modo les entregué mis habilidades para dibujar, ¿Cómo? Regalándoles y dando mi tiempo y dinero impartiendo aquellos talleres de dibujo paciente y diligentemente...

Y sin esperarlo, de pronto, comencé a darme cuenta poco a poco que detrás de esas rejas, había algo más simple que estas ideas que me habían enseñado y que había aprendido a temer acerca de "la mente de los criminales", lo cual era que, simple y sencillamente detrás de cada una de estas personas también había un niño asustado del mundo en el cual había crecido y que había aprendido a imitar...

Es irónico que, no pocas veces me sorprendí en mi mente imitando algunas de estas "personalidades" que vería en el interior de la prisión, sobretodo cuando me movía por ciertos barrios de la ciudad, porque de alguna manera, haría de ellos "mis disfraces", mis "camuflajes", a fin de cuentas un buen "comunicador visual, tiene que aprender a dar una imagen apropiada para cualquier ocasión".

¿Sabes qué es lo curioso del miedo? ´Que éste jamás tendrá "miedo" de dejarte, pero tu si tendrás miedo de dejarlo a él.... es irónico que, a pesar de haber hecho tantas veces Perdón a Uno mismo sobre los mismos puntos, siempre me veía a mí mismo volviendo a esas "escenas del trauma..." a las imágenes de aquel mundo que era incapaz de olvidar y ciertamente de "perdonar", no porque el mundo "no merezca una segunda oportunidad" o "porque los criminales no merezcan el beneficio de la duda", sino porque "la vergüenza" que encontré dentro de mis memorias, en todos aquellos momentos en los que me acepté y permití a mí mismo ser "débil, cobarde y huir" en lugar de levantarme, siempre volvían una y otra vez en y como aquel obtuso, aunque sutil sentimiento de "impotencia, debilidad y miedo" ante el mundo que de hecho se encuentra allí afuera de nuestras casas cada día, e incluso desde el momento en el que abrimos los ojos y nos damos cuenta "Mierda... sigo aquí... sigo vivo..." y es que es ESE el pensamiento que parece la sola y única confirmación necesaria y suficiente para confirmar nuestra necesidad de "RECUPERAR EL CONTROL", y de ser Valiente una vez, solo una vez por TODOS esos momentos en los que fui débil en el pasado.

Sin embargo, y aún cuando parece y suena a "Frase de Microondas", ¿Qué pasaría si la respuesta fuera tan fácil como darse cuenta de que: si cambiamos desde adentro, el mundo ante nosotros también cambia? ¿Qué pasaría si por un momento me diera la oportunidad de darme cuenta de que ninguno de esos pensamientos que tuve en mi infancia sobre la persona que aparentemente tenía que ser ante el mundo era de hecho real? Y que siempre podía y puedo volver a ser esa "inocencia" que dejé atrás por creer que "tenía que ser fuerte", que tenía que "ser EL HOMBRE" que la gente me decía una y otra vez que tenía que mostrar y presentar para tener derecho a esa mamada que llaman "RESPETO"... ¿Respeto? ¡Aprende primero a respetarte y amarte a ti mismo CARAJO!!!! Porque lo que tanto adoran y llaman respeto, no es sino el mismo Miedo de levantarnos sobre nuestros propios pies y atrevernos en ello a ser "nuestro máximo potencial" que no es otra cosa, excepto ese AMOR INCONDICIONAL que expresamos desde que somos niños... y si... es cierto que aún cuando el niño ha quedado atrás, junto con los años que han pasado por mi rostro, mis huesos, mis músculos y las heridas acumuladas en todos y cada uno de estos, también es cierto que la compasión y la misericordia han crecido y se han criado en mí, incluso por y hacia aquellos que parecían no merecer ¡UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD! Sólo porque el sistema les dijo a ellos y a todos que ¡¡¡¡NO ERAN LO SUFICIENTEMENTE BUENOS, APTOS, INTELIGENTES Y TALENTOSOS!!!!

Mi madre me lo dijo muchas veces: No son tus palabras el problema, es tu actitud... 

Pase tanto tiempo ocultando lo que soy debajo de las máscaras y fachadas que tanto tenía quitarme, que aquello que resultó más difícil, no fue quitarme la máscara en sí, sino apartar a todas las personas que estaban “encantadas/enamoradas” de la máscara, y no de mi...

Tanto temía perder el afecto que creí recibir de otros, sólo porque me creía incapaz de amarme y apreciarme a mi mismo, que cuando finalmente rompí y quemé las máscaras, me di cuenta que lo que me estaba asfixiando realmente, era la misma máscara que no me dejaba respirar...  (Interesante que está analogía también aplica a nuestras actuales condiciones de “Sanidad” porque es “Insano” y esencialmente “Demente” querer cambiar el mundo en nosotros y a nuestro alrededor )

Perdón a Uno mismo:


Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo querer CONTROL


Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo temer el control

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de ser controlado

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el desear control sobre ciertas cosas y personas

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el no ver y darme cuenta de que, cualquier intento de controlar a otros, soy simplemente YO controlándome a mí mismo y esclavizándome a mí mismo al mismo sistema de control, al cual me he permitido ser uno e igual, convirtiéndome así en aquello que incluso he llegado a detestar y a temer del mundo en el que temo vivir y despertar cada día

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de perder el control que he creído que tengo, al creer de igual modo que, en mi miedo a perder el control, que de igual modo perderé todo, y que todo por cuanto he trabajado se irá y desaparecerá, haciendo que todo ese "trabajo duro" sea en vano; sin darme cuenta en la más simple y brutal honestidad conmigo mismo que aquello que de verdad temo "ES A MÍ MISMO" y aquel que seré una vez que deje ir todo eso que he creído que tengo que ser y presentar ante otros. Por esto me doy cuenta y puedo ver que puedo DECIDIR quien soy YO, sin importar lo que ocurra, y por lo tanto, puedo dejar ir el control, puedo soltar... puedo fluir y dejar que todo crezca de nuevo dentro de mí, puedo dejar que mi proceso y el proceso de los demás se desarrolle, puedo dejar que otros se expresen y se muevan sin pretender "controlarlos a través de mi enojo o mi rabia interna" la cual emerge también con estos pensamientos, críticas e ideas acerca de lo que ESTA MAL EN ELLOS, y en cambio, me enfoco en mí mismo para crecer, para amar de nuevo incondicionalmente aquello que existe tanto dentro como fuera de mí

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que puedo "controlar" y que puedo "controlar las expresiones de otros", que puedo controlar la vida, o más ingenuo aún, que puedo controlar y evitar la muerte...

Me perdono a mí mismo que no me he aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta y reconocer que querer y desear control, es simplemente confirmar mi propio temor; por lo tanto, el control es simplemente una forma directa del Temor a la Vida, en el cual siempre me acerco a las situaciones, a las personas y a cada momento de la vida con la intención de "controlar y dominar", lo cual es miedo, en lugar de acércame a las personas o las situaciones con simple sentido común, siendo abierto para recibir, para aprender, para dar, para enseñar uno e igual, donde todo está considerado y por tanto ningún control es requerido.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo creer que puedo controlar las cosas, las situaciones, circunstancias o a las personas en estas.

Me perdono a mí mismo que no me he aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta y reconocer que el control es no más que un "acto reflejo de la mente", un "espejo de los demás" que jamás fue de hecho mío, COMO NINGÚN PENSAMIENTO ES MÍO, como NINGÚN CONOCIMIENTO O INFORMACIÓN ES MÍO, o sobre el cual puedo tener control o propiedad, así como el intelecto es sólo el resultado de un MOMENTO PRESTADO, como la vida es prestada en y como la oportunidad misma de vivírla, de entenderla y dejarla ir...

Me perdono a mí mismo que no me he aceptado y permitido a mí mismo ver y darme cuenta de que el control es una forma de evasión, donde en mi aparente intención de controlar las cosas en mi entorno para "evitar las reacciones de las personas que temo recibir", como cuando actúo y me comporto incluso como aquello que NO QUIERO SER, como aquello que NO ME REPRESENTA, pero que aún así lo hago, porque he creído que haciéndolo puedo tener y controlar aquello que me interesa conseguir de las personas en mi entorno.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo que el controlar y que el ser capaz de controlar algo es PODER, sin ver y darme cuenta de que, al colocar control sobre otros o sobre mí mismo, de hecho ME ESCLAVIZO a mí mismo a otros, (tal y como de hecho los guardias y los militares al interior de las prisiones están reclusos junto con aquellos que SE PORTAN MAL, como una forma de castigo que la Autoridad pone y necesita poner sobre si misma, para seguir teniendo control sobre sí misma...) sin ver que en ello, también me esclavizo a mantener el mundo tal y como esta, porque ASÍ FUE COMO CREAMOS LAS COSAS EN PRIMER LUGAR, y por eso siempre debemos estar en cierta forma e idea de quienes somos a través de la imagen que presentamos al mundo como PERSONAS, PERSONALIDADES, PERSONAJES...

Me perdono a mí mismo que no me he aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta de que tengo que cambiarme a mí mismo, llegando a un acuerdo conmigo mismo en y mediante el cual implemento los principios en y como UNO MISMO, para que en ello el control pueda soltarse como el método, sistema y mecanismo obsoleto que en realidad es, como todos esos pensamientos e ideas de mi mente son obsoletos, anticuados y simplemente un engaño y tergiversación de quien realmente soy como mi máximo potencial

Tal como el agua, puedo vivir fluyendo, el agua se adapta, cambia y se transforma, pero no puede ser controlada, porque fluye, se evapora, se congela, hierve, colapsa y, así como puede esparcirse en millones de partículas diminutas, puede también reincorporarse de vuelta como UNA y la misma, sin resistencia, sin generar ideas de INDIVIDUALIDAD o de "SUPERIORIDAD O INFERIORIDAD" con respecto al resto de sus partes, pues siempre está AQUÍ, incondicional y de libre acceso para todos, mientras que nosotros la entubamos en sus ríos, tratamos de desviarla de su flujo original, le ponemos precio, y la condicionamos a convertirse en aquello que vemos hoy día en nuestro mundo: CONTAMINACIÓN, SEQUÍAS, DESIERTOS... MUERTE...

El agua es VIDA, el agua fluye en nosotros, ¿por qué nos estamos matando por dentro?

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber querido controlar el resultado de las situaciones, de mis conversaciones o reuniones con las personas, así como he llegado a creer que "mi forma de ver el mundo es la correcta y que nadie más puede ser confiado con LA VISIÓN, porque nadie es digno de confianza, y nadie puede salir de la desconfianza" así como yo he llegado a NO CONFIAR en mí mismo, confirmando así mi miedo a las personas cada día, siempre en mí y en el polo opuesto, para tener sólo el resultado que YO QUIERO, porque lo que QUIERE LA MENTE ha sido más importante que la vida misma. 

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo desconfiar el resultado opuesto de "mi deseo y aquello que he querido", ya que todo el control es y depende de mi desconfianza hacia el polo opuesto, hacia la persona opuesta, hacia "el otro", a quien trato de contrlar y manipular incluso con palabras de AMOR Y AMABILIDAD, disfrazadas como el miedo mismo de aquel resultado que tanto temo ver = la posibilidad de perder la vida, la posibilidad de perder la oportunidad que he querido controlar en y como la vida misma, como el aliento y el respiro que... en realidad he llegado a dar por sentado, como el agua que he dado por sentada, la comida que he dado por sentada, la vida que he dado por sentada...

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creerme y sentirme "poderoso" al percibir o creer que tengo control sobre alguna situación, persona o circunstancia, o sobre la aparente dirección y el sentido de las cosas y de la vida, sin ver que, sin importar cuantas "jugadas de ajedrez" pretenda imponer al futuro, la vida siempre puede y me probará que puedo equivocarme, porque así como he creído que no es posible confiar en otros seres humanos, serán estos quienes traerán ante mí la prueba y el resultado distinto de mis predicciones, cualesquiera que estas sean... así como sin importar cuantas veces me imagine el resultado de un determinado escenario en mi mente, este será el 99.9 % de las ocasiones, diferente de alguna manera a como lo imaginé y pretendí controlar...
Continúo en el próximo post.