viernes, 29 de mayo de 2020

Visitando algunos recuerdos de la infancia

Recuerdo cómo se sentía ir a la escuela, y me refiero específicamente a cómo se sentía tener que realizar ese esfuerzo físico repitiendo no sólo la rutina del día a día, sino de igual modo los días en el aula llenando los cuadernos con letras vacías que llenaban aquellas extensas, absurdas y aburridas páginas dedicadas a relatar infinitamente, por cada generación que nos ha había antecedido y cada generación que parecía seguir nuestro tedioso destino, únicamente las valiosas vida de "esos a los que llamaban los héroes", y yo no podía sino sentir rabia hacia esos seres cuyas vidas no eran contadas en esos libros... sólo eran relatados sus logros, pero me era imposible ver "quienes eran", y ya sé lo que vas a decir: "Ya tenemos sus biografías completas y sus vidas descritas y transcritas"... sin embargo, para ser honesto, esa clase de historias son las que deberían contarse, porque cada día, cuando yo veía el mundo a mi alrededor, las cosas simplemente no se veían, ni se sentían bien... y no podía dejar de pensar... ¿Cómo fue que estos héroes hicieron de este mundo un lugar mejor cuando sólo parece que vinieron a pelearse creyendo que tenían algún derecho sobre la vida del otro? o incluso como si de verdad fueran los dueños de toda la vida; uno vino a creerse dueño de todo, el otro creía que hacía libres a todos de la tiranía del primero, sólo para después ocupar el lugar de aquel primer tirano, puesto que "la libertad tenía que ser defendida"...

Es como los derechos humanos... si realmente existieran, no tendrían que ser defendidos...

O aún más mecánico cuando las maestras nos castigaban haciéndonos repetir una y otra vez en cientos de hojas las cosas que "habíamos hecho mal", para recordarnos infinitamente que debemos temer nuestros propios errores, porque la cuestión no era prevenir aquello que "no debíamos hacer", sino aquello que "no debíamos cuestionar"; y cuando nos quejábamos de esta actitud en particular señalando su estupidez, simplemente aumentaban la cantidad de tarea, para recordarnos que nuestra voz jamás será escuchada, y que la que ha de prevalecer es siempre la del maestro, o en su defecto la de la persona al mando

Y recuerdo que nos enseñaban a compararnos, como cuando alguien sacaba mejor calificación o simplemente porque hacía la tarea de la forma en que "la maestra lo consideraba apropiado" y es extraño si lo piensas, porque en el kinder, la mayor parte de las tareas que nos daban al principio eran estas manualidades, ya sabes, dibujos y cosas que hacíamos a mano. Era divertido si, pero incluso el cómo juzgaban esos dibujos, el cómo juzgaban las cosas que hacíamos.

Y también recuerdo que había una maestra a quien yo quería impresionar, porque solía dar "regalos/juguetes" a sus "favoritos". Desde luego no considero que lo hiciera de forma consciente, ya sabes, simplemente es la clase de cosas que "todos nos hacemos entre nosotros". El hecho es que, puedo darme cuenta de cómo vine a definir "el esfuerzo" en los dibujos que haría, tan intrínsecamente ligado a este deseo de "llamar la atención" de las personas a cambio de "aquellas cosas que de igual modo se nos enseñó a desear como símbolo de éxito". Recuerdo los juguetes que se promocionaban en televisión y cómo cuando le pedía a mis padres que me los compraran, me dirían que "tenía que portarme bien" y al final del año, si había sido bueno, vendrían los Reyes Magos y me traerían "eso" que quería.

Sinceramente, creo que lo que de verdad quería más allá de los juguetes y todo eso, era un poco de atención de mis padres, quienes trabajaban todo el día para darnos todas esas cosas que "nos enseñaron a querer y pedirle a nuestros padres" y ellos nos los comprarían creyendo que ESO es lo que queríamos. Cuando lo que en realidad queremos es simplemente, conectarnos con todo lo que está aquí.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo definir "el esfuerzo" dentro de la idea de "empujarme a hacer cosas por las que sea reconocido y apreciado por los demás", en lugar de apreciarme y respetarme a mí mismo, para dejar de buscarme allá afuera en lo que otros puedan pensar o querer de mí.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo definir "mi esfuerzo" de acuerdo a la apariencia que imitaría o que trataría de poner allí para que otros la aprecien en lugar de apreciarme a mí mismo

Me perdono a mí mismo que no me he permitido a mí mismo aceptarme y reconocerme a mí mismo como expresión de vida, al definirme de acuerdo a las opiniones de los demás, donde entonces he tratado de limitarme y encerrarme en esas opiniones para simplemente convertirme en "la idea de otro"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí msmo creer que necesito tener y poseer cosas para mostrarle a mis padres que "soy bueno", que soy "exitoso", que "soy un buen hijo", porque logré hacer eso que me dijeron toda mi vida que hiciera y que no he logrado hacer = conseguir dinero, conseguir cosas que "la gente quiere o que mis padres quieren", como consecuencia de no apreciarme a mí mismo, pero ¿qué quiero yo?

Uno de los aspectos "oscuros" de la actitud "amistosa" que he identificado en mí mismo, es cuando utilizo mi sonrisa para chantajear y manipular a la gente, no porque quiera hacerles "algo malo", sin embargo ya sabes, puedo ver ese momento en el que "mi sonrisa y mi actitud amistosa", en realidad esconden algo más, esconden mi intención de conseguir algo de la otra persona, conseguir algo que quiero para mí, y como será ya evidente para algunos, eso que se busca casi siempre suele ser algo más que sólo "la amistad" del otro.

Esto no quiere decir que sea yo únicamente un "insensible, frío y manipulador", no niego que soy capaz de eso como cualquier otro, sin embargo simplemente creo que esa clase de cosas, se encuentran de hecho también "aprendidas en nuestras relaciones" como una forma de "conseguir la atención de otros", porque al conseguir su atención, podemos buscar por ese "amor, aprecio, reconocimiento" que no nos damos a nosotros mismos.

Si lo piensas, esa es también la forma en que aprendemos a conseguir dinero, porque tenemos que llamar la atención de otros para que nos contraten, para que hagan negocios con nosotros, para que "nos compren", para que nos den dinero = lo cual se ha convertido en "el derecho a la vida" para el que lo tiene, y para el que no simplemente recibe como castigo la indiferencia... aunque la indiferencia en el sistema, es mucho más que "sólo indiferencia". El ser apartado y ser "impedido" a participar de "los medios de producción por ejemplo"... porque siempre se puede aprender a ser "un buen empleado", aunque ahora el paradigma está en volvernos "nuestro propio jefe"... aunque

¿Cómo se puede ser el propio jefe? Y ¿Cómo se puede emprender si no contamos con los medios de producción? Si toda la inversión de nuestros sueños tiene que irse a la supervivencia... ¿cómo podemos hablar de emprendimiento?

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo fingir y pretender ser "amistoso" con las personas cuando quería conseguir algo de ellas, en lugar de expresarme auténticamente para en ello, descubrir tal vez que "no necesito fingir" y "no necesito presentarme de cierta forma" por temor a que puedan rechazarme, porque me acepto a mí mismo, me reconozco y aprecio a mí mismo incondicionalmente

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo expresarme siempre de forma auténtica, utilizando mi propio miedo como una barrera para restringirme y limitarme a mí mismo a una imagen, a una idea que de hecho no logra mostrar ni un ápice de todo lo que soy

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que es posible ser "independiente en este mundo", sin ver que, aún los multimillonarios siempre serán dependientes de todos aquellos que les sirven y mantienen sus modos de vida posibles, donde incluso los máximos emprendedores están esclavizados al sistema, como todos estamos esclavizados al sistema; se tenga mucho o poco, la persona en la cima de la pirámide es tan esclava como la que se encuentra en el fondo de ésta.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta de que, para poder ser libres, todos tenemos que ser libres, y para lograr eso necesitamos "independencia financiera"... donde cada uno debe ser pagado por su labor, para que siempre tenga la posibilidad de moverse y cambiarse a sí mismo, e incluso salir de la comunidad en caso de considerar que ésta no apoya lo que es mejor para la expresión del individuo.

¿Qué soy? ¿Cómo me estoy creando a mí mismo en esta vida? ¿Qué es lo que voy a hacer en este mundo?

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo no darme cuenta y reconocer en honestidad conmigo mismo que el tiempo que tengo en este mundo, en esta realidad, sólo puedo emplearlo de una forma por un momento, y cada momento que dejo ir participando en estas ideas en lugar de crearme a mí mismo como un ser humano real, es un momento que estoy perdiendo por creer que tengo que ser reconocido y querido por los demás

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que "tengo que ser bueno" porque mis padres me lo pidieron

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que tengo que definirme de acuerdo a lo que mis padres me dijeron que tenía valor e importancia, en lugar de definir mis propios valores, principios que puedan ayudarme a expresar mi máximo potencial, ayudando al mismo tiempo a otros a alcanzar el suyo, porque me doy cuenta que el sistema fue el que nos "hizo a todos una versión de fabrica que imita sólo la basura que los medios de comunicación nos dicen que vale la pena imitar"; cada uno de nosotros de este modo se ha reprimido dentro de sí mismo para complacer al sistema, el cual demanda constantemente de nosotros "nuestra atención, energía y participación" a cambio de DINERO.

Y por ello es que de igual modo nos manipulamos los unos a los otros, casi siempre, es algo relacionado con el dinero que el otro tiene, o el dinero que no tenemos, pero queremos conseguir a través de "la amistad" de y con el otro, para poder participar de la experiencia que "nosotros no tenemos" = el pasto siempre es más verde del otro lado...

Tengo algunas energías encontradas con esta palabra, positivas y negativas, específicamente por cómo viví otras palabras que estuvieron "más presentes" a lo largo de mi vida, porque tenía una gran tendencia a sentirme "inferior/poca cosa" frente a la gran mayoría de las personas que se encontraban en mi mundo, por lo cual "el orgullo" en mi vida, se desarrollo como algo "tóxico" mayoritariamente.

No estoy diciendo que no sepa "apreciarme/respetarme/valorarme o amarme a mí mismo", sin embargo, he tenido que tomar "precauciones" cuando sea que me veo generando una experiencia "positiva" alrededor de una idea de mí mismo para después llamarla "orgullo".

El orgullo para mí se ha convertido incluso en una energía que a veces siento que tengo que "combatir" dentro de mí, porque puede muy fácilmente salirse en las conversaciones donde, en el momento que una persona comienza a hablar, y a compartir algo "interesante/importante" o incluso "sólo su punto de vista" (que no es necesariamente similar o igual al mío", puedo ver como siento esta "prisa" por interrumpir a la persona y "defender mi punto de vista" alrededor del cual he generado este "orgullo", y es que en el orgullo también llego a caer en la "necedad" donde me niego a ver "más" y específicamente donde "niego a los demás y los disminuyo" tal y como llegué a percibir a lo largo de mi vida que yo era "disminuido" por otros.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tratar de "disminuir" y hacer "inferiores a otros" para que entonces yo pueda tomar el punto de "superioridad" y entonces desde allí en mi montaña "sentirme orgulloso"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que tengo que disminuir a los demás, que tengo que invalidarlos o hacerlos menos para que entonces pueda sentirme "seguro de que tengo mi vida bajo control", para poder SENTIR mi idea de lo que aparentemente es "el éxito", sin ver y recordar en honestidad conmigo mismo, como en la escuela teníamos y hacíamos estas bromas absurdas los unos a los otros y nos sentíamos muy "orgullosos" cuando hacíamos juntos "esa broma al maestro" y platicábamos y repetíamos esa anécdota como si de verdad hubiésemos hecho algo "valioso e importante"... viendo ahora a este momento, creo que lo que nos daba gusto como salón, no era tanto "la broma en sí", sino que nos poníamos de acuerdo y organizábamos para lograr algo juntos

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo colocar "el orgullo" en separación de mí mismo, donde veo como he tratado de "apilar y acumular" cualquier idea que incluso me hiciera sentirme "superior" a las personas, y llamaría a eso "orgullo", para lograr "separarme de los demás" y hacer que otros vieran lo "único que soy"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo presentar "mi orgullo" para esconder "la vergüenza que siento, la inferioridad que siento" de la persona que sé que soy y que tengo miedo que otros vean, donde constantemente me escondo a mí mismo hablando de mis éxitos y de mis logros, sin ver cómo en la escuela de igual modo nos enseñaban a hablar únicamente de las cosas que "valía la pena presumir", hablando de las buenas calificaciones y los pocos exámenes que lograba pasar con buenas notas; pronto esa clase de "mecanismo" se volvió mi forma de "definir el orgullo" - lo cual sería principalmente a través de los estándares del sistema

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo callarme mis errores, esconder mi vergüenza y, dentro de esa experiencia energética, tratar de escapar y aislarme de todas las personas, porque eran tantos los juicios que había grabado en mi mente en tan poco tiempo, que si había un lugar que en verdad detestaba y aborrecía con todo mi ser, era de hecho la escuela... y al despertar, tras haber cumplido mi sentencia ante el sistema educativo, descubrí que sólo era un engrane de la maquinaria para la cual me habían construido, para la cual me habían formado.

No había aprendido a hacer dinero, ni a poner mi propio negocio, simplemente aprendí a ser un buen esclavo...

Herramientas prácticas para la liberación de la humanidad:

https://desteniiprocess.com/