jueves, 26 de marzo de 2020

Mi jornada hacia la vida, Día 1930, Expandiendo sobre la personalidad del "Salvador y personalidad de Complacer a otros"

Es fascinante lo difícil que parece simplemente desacelerar y dejar de correr, dejar de luchar con la situación que se está viviendo y con los propios pensamientos que uno genera en y hacia la misma, donde aparentemente siempre somos las víctimas de las circunstancias jamás creadas por nosotros... sarcasmo... y es uno de los principales elementos de la paciencia que he venido a aprender dentro de mi vida, sobretodo cuando hay algo que está verdaderamente preocupándome, es de hecho darme por vencido y aceptar el hecho de que no tengo control alguno de las condiciones, los tiempos, los retos o los regalos que traen consigo un determinado momento, y es por ésto mismo que, puedo estar incondicionalmente abierto a aceptar todo cuanto pueda emerger en un instante, haciendo incluso de la situación mas jocosa, una oportunidad para el divertimento, la profundización o la intimidad con uno mismo.

No digo que siempre logro estar "allí", ya sabes, en ese punto donde todo fluye, la verdad es que personalmente sigo aprendiendo a administrar mi tiempo a lo largo del día, ya sabes, adaptándose a los ritmos del movimiento o el sedentarismo, realizando las actividades apenas necesarias y suficientes para el día a día, y al final, el tiempo con el que cuento, se reduce a una cierta cantidad de horas que puedo invertir en un día a mí mismo; por eso el arte fue para mí por ejemplo, el perfecto instrumento para tener intimidad conmigo mismo, mientras realizaba una producción suceptible de comercialización - o al menos ese es el prospecto - he invertido una cantidad de tiempo inconmensurable en la creación de imágenes en diversas técnicas, donde el arte ha sido para mí el más noble, paciente y diestro maestro, que me recuerda una y otra vez, con cada error que cometo que el resultado de mis acciones es sólo mío y siempre hay una oportunidad para volver a intentar y obtener un mejor resultado en cada ocasión; que la diferencia entre un trabajo bien hecho y uno mediocre reside en los detalles; que la observación es maestra de la paciencia, y la paciencia es madre de la perfección.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo salir corriendo a publicar cualquier cantidad de cosas en lugar de aprovechar esta oportunidad que tengo conmigo mismo de ponerme a escribir esos asuntos pendientes que no me he dado el tiempo de resolver, por comprometerme con tantas otras cosas allá afuera, asumiendo cargas y responsabilidades que en muchas ocasiones no me corresponden, sin embargo me ofrezco a ayudar, porque si yo estuviera en la misma situación, me gustaría que alguien me apoyara de la misma forma, sin embargo, de igual puedo ver como dentro de mi participación en este punto, también por momentos llega a extenderse con facilidad hasta la personalidad de "el salvador" o simplemente el "complacer a otros", y de esto último, puedo ver en honestidad conmigo mismo, que tiene más que ver con esta intención pretensiosa y superflua de ser "reconocido", y de hacer de mí "otra personalidad" en el sistema, tratando de aferrarme a pedazos de lo que soy en realidad, lo cual apenas comienzo a explorar, sin embargo, hay algo que puedo decir por seguro: Estoy enamorado de mí mismo, enamorado de ese mundo que llevo más guardado que un secreto, y cuyo potencial apenas comienzo a entender y expresar.

Me siento infinitamente agradecido de haber comenzado este proceso cuando cumplí los 18, y siendo honesto, a veces me atrapa una curiosidad inapalabrable de ir en la imaginación para ver ¿Cómo habría sido este proceso para mí si lo hubiese comenzado desde la infancia? ¿Qué habría cambiado? Siento que la imaginación no me alcanza para siquiera palparlo, sin embargo, la verdad es que tampoco es fácil imaginarlo, puesto que, aun cuando esta clase de preguntas me invitan a pensar y planificar el llegar a tener mis propios hijos, sin embargo no deja de fascinarme, y ciertamente atemorizarme de igual modo encontrarme una y otra vez ante la misma respuesta = El alcance de mi potencial como el de aquel ser humano que me gustaría traer a este mundo, se verá limitado por la cantidad de dinero que pueda proveer tanto para mí, como para mi pareja y un tercero, para educarle, y compartirle esa visión (la cual probablemente quebrantará en mil pedazos, para crear una versión propia que se adecuará a las necesidades del mundo, del mismo en que nosotros hicimos con la herencia de nuestros padres...).

Me siento más abierto, más inclinado y naturalmente guiado a aventurarme más allá de lo que creí que llegaría a hacer o a conocer;  irónicamente hace dos años estaba seguro de que no pasaría de los 30, ahora me doy cuenta de que mi vida aún es muy corta, mi potencial aún está en desarrollo. Voy aprendiendo poco a poco a ser más optimista en medio del caos, no ya en la búsqueda por la promesa energética de vibraciones, luces, etc., sino que comienzo a apreciar el "dolor, los duelos, las transiciones y los silencios de manera diferente.

Cuando me quedaba al interior de las prisiones, no había nada en el interior con lo cual pudiera entretenerme realmente, es decir, desde luego había cosas que hacer, pero por momentos, los tiempos de espera eran realmente largos, para lo cual comencé a llevar algunos libros, e incluso comencé a avanzar algunos escritos de ciencia ficción que he estado publicando en mi cuenta de Youtube. Si hay algo que agradezco del arte en sí, es justamente lo que este ha venido a mostrar no sólo al momento de hacer una ilustración, sino todo lo que está implícito en la creación de una "visión", así como la paciencia implícita en realizar dicha obra y llegar al resultado esperado. Lo mismo ocurre con la escritura, ya sabes, cuando logras llegar a ese punto donde por medio de las palabras podemos hacer de nuestra propia historia una novela épica, una tragedia, o podemos contar un relato para crear una consideración acerca de un punto o de un momento.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo poner de vuelta la atención aquí, en mí, para de hecho purgar mi interior de todas las cargas que he venido acumulando durante los últimos años, así como las cosas que no me he dado a mí mismo la oportunidad y el tiempo de perdonar y caminar

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que el "avance en el proceso", es algo que puede ser medido o determinado por algo o alguien, donde estoy constantemente juzgándome a mí mismo en y a partir de la idea y el mito de "el progreso", donde me veo infinitamente insatisfecho e inconforme con mi realidad porque aparentemente esta "tendría que ser otra", en lugar de simplemente ver que mi realidad es y expresa lo que hay en este momento, donde la única pregunta viable es siempre: ¿Qué puedo hacer aquí para crear y expandir?

Continuo en mi próximo post