viernes, 21 de febrero de 2020

Mi jornada hacia la Vida, Día 1924, Parando el conflicto interno hacia el sexo opuesto 2

Sé que había dicho que ya no iba a volver a ninguna ceremonia de Ayahuasca, sin embargo decidí volver a tomar porque así como era innegable que la labor que realmente tenía que hacer quedaría pendiente. También era innegable que en este camino que decidí caminar, encontraría herramientas que me servirían para llevar a cabo dicho trabajo.

En conversaciones recientes con mi temaztlani, le comenté acerca de mi inquietud por llegar a conocer mi destino, y sobre mi inquietud por conocer y responder esta duda que llevo dentro de mí desde que llegue a este proceso con Desteni: ¿A donde lleva este proceso? (Lo cual irónicamente se empalma con las entrevistas que he visto recientemente de los Reptilianos en una pregunta muy similar, pero que al momento de escucharla cambió literalmente el enfoque del problema en mi propia pregunta: ¿Por qué estás caminando este proceso?. Llegaré a eso más adelante)

Me sorprendió y molestó su respuesta, la cual vino prácticamente de manera inmediata: No vas a ninguna parte...

Y ante una respuesta reactiva yo de igual modo en mi deshonestidad genere una emoción igualmente reactiva la cual fue este resentimiento que volvió una y otra vez en recuerdos de esa conversación, pero donde ahora me vería a mi mismo respondiendo a esa imagen mental del temaztlani, en una forma violenta y reactiva, como tratando de desquitar en mi mente a toda costa el enojo que sentía por haberme dado esa respuesta...

Sin embargo, dentro de mi no quería ver que mi enojo, no era hacia la persona que realizó la pregunta, sino a mi mismo, porque claramente me he visto a mi mismo haciéndome pendejo en la tarea que ya sé que tengo que hacer, el proceso y compromiso que no he querido concluir, esta deuda conmigo mismo que es el darme este momento de vaciar la mierda qué hay en mi interior. Y se que mi viaje a Panamá para encontrarme con los Destonians, no cambiará ni responderá la pregunta que yo mismo no estoy dispuesto a responder; la cual no me he dado la oportunidad de hacer.

Y si, es verdad que ninguna medicina sagrada puede hacer el trabajo por mi, sin embargo, me encuentro profundamente agradecido con la oportunidad que las mismas representan para poder parase un instante desde un punto de vista distinto, para corregir y alinear lo necesario, con una labor dedicada a hacer los cambios necesarios en nuestro día a día: lo cual es lo que quiero cambiar = quiero mejorar la relación con mis padres? Tengo que sanar lo necesario en los puntos que he visto que detonó el conflicto, empezando por mis propias reacciones. Quiero ganar más dinero? Entonces cambiaré mi actitud valorándome y apreciándome a mi mismo entregando y sabiendo poner el corazón en cada labor que me toca hacer, incluso aquellas que no me gustan, porque siempre hay algo importante que aprender de ello. Quiero crear una relación con una pareja sexual con quien pueda establecer una amistad, un negocio y un proyecto futuro? Tengo que corregir las actitudes que ya se que tengo que cambiar, sabiendo respetarme y respetar al otro, apoyarme y apoyar, considerar si es igual modo quiero ser considerado, sabiendo hablar con la verdad, con apertura e intimidad para saber compartir lo que existe dentro y fuera de mi.

 El fin de semana pasado en la ceremonia de Ayahuasca lleve una pregunta al Circulo Sagrado, y esta fue: Quiero saber cuál es la labor que me corresponde hacer en esta vida para poder alcanzar mi máximo potencial por esta vida y ponerlo al servicio de la vida. En mitad de la ceremonia me tocó asistir a un par de personas con algunas preguntas acerca de sus propios conflictos internos de igual modo pude darme cuenta de que la labor que tanto busco ser en realidad, toda la vida la he venido haciendo, tratando de responder: Cual a mi lugar en este mundo? El que yo esté determinado a crear para mi y los demás. Que tan grande será? Dependerá de aquello que considere o no considere como uno e igual con y cómo la vida misma. No es que tenga que encontrar mi lugar, simplemente es que estaba haciéndome pendejo y por eso me siento perdido

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo crear conflictos con las personas de mi entorno, para no tener que ver dentro de mi las cosas que me han mostrado de mi, desde el espejo que son todos y cada uno de mis compañeros humanos, las cosas que no estoy sabiendo aceptar o valorar de mi, las cosas que yo mismo no me atrevo a realizar o cambiar mientras me quejo, repelo y critico de otros, como si yo estuviera en alguna posición de superioridad por caminar este proceso o haber vivido tal o cual experiencia, que aparentemente me hace “más espiritual? Más dedicado?” Se bien que no es así, porque puedo ver lo mucho que me evado en mis actividades diarias, en las cosas que quiero cambiar afuera sin antes cambiar adentro.

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido a mi mismo saber reconocer en honestidad conmigo mismo, que no es culpa de los demás el no verme a mi o progresar, no importa a donde vaya, mi camino es siempre aquí conmigo; porque ya me cansé de pretender ser fuerte, de que nada me duele y que nada me afecta, ya me canse de tratar de conseguir el reconocimiento de otros haciendo solo las cosas que pueden aplaudirme, para no tener que enfrentarme a mi mismo, apreciarme a mi mismo, y saber amarme a mi mismo así este cometiendo muchos errores, lo cual entonces es una gran señal de que realmente estoy haciendo el proceso de cambio, sin importar con quien camine o con quien esté, mientras yo no tome las acciones necesarias y haga los cambios dentro de mi; igual puedo encontrarme en el 1er mundo o tener todo el dinero que quiera o a la oreja que desee, pero seguiré sintiéndome vacío y perdido por dentro. Por no tener el valor de levantarme

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo crear este conflicto interno a las mujeres para evadir aquellos puntos donde puedo ver con claridad que no estoy asumiendo responsabilidad por mí mismo, donde entonces la proyección de culpa hacia las mujeres, es apenas el chivo expiatorio para no ver dentro de aquellos puntos que de hecho me avergüenza ver y reconocer en honestidad conmigo mismo