sábado, 4 de enero de 2020

Mi jornada hacia la vida, Día 1918, Sobre los juicios a la apariencia física

J:

Hola de nuevo Gabriel;te escribo sobre la reacción emocional que sentí, hace un par de meses, cuando fui a pasar la inspección del coche.Mientras esperaba mi turno para que revisaran el estado de mi coche, reconocí a lo lejos una cara familiar, una persona que no veía hace 10 años, y que fue mi mejor amigo, pero que después de hacer negocios juntos y no llegar a un mutuo acuerdo, acabo convirtiéndose en mi peor enemigo.El caso es que al darme cuenta de quien era, deseé que la tierra me tragara, reaccione negativamente dejándome llevar por el miedo a lo que diran, el sentirme inferior y la vergüenza por estar gordo(por ironías de la vida, hace como diez años, cuando yo era delgado sentía gordofobia, miedo a los gordos jajaj)
Por que tendria miedo a los gordos??aqui habria que escribir otro perdón? tu me podrias ayudar Gabriel?

Gabriel: 

Hola J. Claro que puedo apoyarte, pues aunque no me encuentro experimentando físicamente el sobrepeso, si puedo ver estos juicios presentes en y hacia mi propio cuerpo y el de los demás. La gran ironía alrededor de todo este discurso del sobrepeso, es que uno puede tomar todas las ideas que alguna vez ha pensado alrededor de las personas gordas/obesas/con sobrepeso o como se les quiera llamar en este aparente sentido "peyorativo" e "inferior", y al tiempo de que aparecen estas connotaciones e ideas "negativas" alrededor de los mismos, te aseguro que todos tenemos una experiencia en la que seguramente eramos "molestados o agredidos" por una persona con esta aparente "deficiencia física". Te confieso que a lo largo de mi vida, las personas "gordas" fueron en muchos momentos de mi vida, "bullies" para mí; por ejemplo durante la primaria tenía un compañero de la escuela, a quien admiraba muchísimo, no sólo porque a pesar de su corta edad, poseía un intelecto que destacaba entre el grupo, y ciertamente, uno de los más fuertes, también destacaba por su gran habilidad para jugar football, mientras que yo, siendo delgado no era "ni tan listo, ni tan fuerte, ni tan ágil".

Muchas veces, de igual modo, eran ellos quien de pronto se encontraban con aquella chica de la que yo me encontraba enamorado y que me parecía inalcanzable, y es entonces cuando se vuelve peor ¿no? Porque entonces ya no se trata de algo tan "simple y superficial" como sólo el cuerpo, ahora se trata de algo más que hace que esa persona se convierta "o en alguien de quien tenemos celos o a en alguien de quien guardamos envidia (que no son la misma cosa, los celos es más como hacer de la persona un ideal a alcanzar, la envidia es el odio hacia la persona y el deseo de su destrucción". Y ahora los juicios pasan al siguiente nivel y a la siguiente imagen negativa que podamos formularnos alrededor de los demás... ahora veremos si es blanco o moreno, si es rico o pobre, si es inteligente o tonto, sólo porque en realidad dentro de nosotros es tan difícil responder esa pregunta: ¿Qué tiene él que no tengo yo? ¿Qué es lo que no soy? ¿Qué me hace falta para poder acceder a esa experiencia que yo quiero, a ese momento, persona o empleo que yo deseo? > A lo mejor sólo dejar de participar de ese pensamiento superficial y enfocarse en las cosas prácticas para hacer y manifestar eso que uno quiere

Y curiosamente, en el polo opuesto, puedes notar que las personas más atléticas, más atractivas, más "famosas" por su apariencia física, suelen ser en realidad las personas que reciben mayor "atención", pero a la vez "mayor cantidad de críticas, juicios, comentarios negativos, etc." que nos podamos imaginar, tan sólo ponte a pensar en la cantidad de modelos que son tildados de ineptos, brutos e ignorantes, o vamos a un absurdo aún mayor y veamos a los juicios que existen aún desde las "similitudes e indistinciones" entre cuerpos grandes o delgados: si no es la forma de la nariz, entonces es la forma de la barbilla, si los ojos no están muy juntos, están muy separados, si su frente es alta o chata, que si tiene pene grande o pequeño. Y mira que incluso en estos últimos juicios que existen alrededor del cuerpo, ni siquiera tenemos que hablar de una persona con o sin sobrepeso, a fin de cuentas, todos estamos hundidos en un mar de cualquier cantidad de críticas y juicios que aparentemente "por no pertenecer a ese grupo de personas" nos hace "mejores", pero claro, sólo en tanto no se den cuenta de que nosotros "pertenecemos de hecho a otro de los tantos grupos de igual modo juzgados y criticados por alguna (cualquier) característica o rasgo externo que justamente se encuentre provocando algún "recuerdo desagradable" en alguna persona y que simplemente nos limitamos a definirlo y apartarlo en estas categorías, porque es más fácil verlo a través de un aparente "juicio inofensivo y sin mayor importancia y trascendencia" el cual curiosamente, a pesar de que notamos muy bien la superficialidad y banalidad interna propia desde la cual lo expresamos y desde la cual escondo mi propia sensación de que soy inferior a los demás, porque sé que estoy y soy "tan vacío" como ese juicio que proyecto en separación de mí mismo, que de hecho expreso y manifiesto ese mismo "vacío" en mi persona, al ocultarme tan bien en una máscara de hipocresía en mi trato hacia las otras personas, donde pretendo que "todos me agradan, que todos me caen bien, que no tengo juicio a nadie" cuando el pensamiento está rompiendo hasta la más pequeña fibra de mi ser, resquebrajando esa inocencia que uno sabe que solía poseer.

El punto es... uno puede almacenar frustración hacia cualquier clase de persona, y de hecho no entender en lo absoluto lo que es encontrarse en sus zapatos, sin ponernos a considerar la clase de retos, sueños, ideas o problemas que puedan estar enfrentando en su vida íntima, y de pronto, ya sabes, uno con los años ya no es tan fuerte, tan atractivo, tan ágil o simplemente ya no es el más inteligente porque ahora han llegado nuevas generaciones con nuevos alcances y nuevas ideas acerca de un mundo que para ellos parece muy nuevo y para uno todavía luce como que esta mierda va demasiado rápido... y no nos queda más que darnos cuenta de que "todos vamos en el mismo bote", y que al final sin importar como hayas sido o quien hayas sido, estamos condenados a ese momento que descarnará hasta el último de los pellejos de nuestro cuerpo, hasta que finalmente, lo que siempre estuvo debajo, y que era probablemente igual de "delgado" en todos nosotros lol, queda al descubierto entre nuestros huesos y nuestra cadavérica sonrisa...

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo decir que los gordos son lentos, tontos, pendejos, inferiores, porque en realidad detrás de cada juicio, chisme, o crítica dentro de mi mente, tengo una memoria reprimida detrás de la cual trato de esconder los momentos vergonzosos o dolorosos que viví en y hacia alguna persona y, a quien me dolía tanto ver directamente por el reflejo que suponía al mostrarme "mis defectos", que simplemente, y a pesar de que no tenía ningún juicio o idea hacia dicha persona, fue más fácil simplemente ponerle a esas personas "una etiqueta" "una máscara", que me permitía "recordarlos como ese juicio" al tiempo que me permitía "olvidar mis auto-percibidos errores, faltas, limitaciones, deficiencias y con ello olvidar el dolor en y hacia los juicios que escondo de mí mismo".

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de volverme "gordo", como aquellas personas a quienes veía que juzgaban y criticaban en la escuela, justamente porque muchos de ellos solían ser los más destacados, y los más dedicados en muchas otras cosas que el resto simplemente no lográbamos superar con tanta facilidad como ellos.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo observar en honestidad conmigo mismo a todos mis compañeros, a todos mis amigos, a todas las personas que alguna vez he pensado e ideado algún juicio y crítica en honestidad conmigo mismo, para reconocer qué es aquello que trataba de apartar de mi mente y mi consciencia acerca de mí y de lo que no quería ver acerca de mí mismo; como incluso aquellos juicios que lanzaba hacia las mujeres que me gustan y por las cuales me siento atraído, diciendo dentro de mí: "es tonta, es puta, etc." porque en realidad me duele reconocer que me siento tan pequeño a su lado y las veo tan inalcanzables, que de hecho pongo ese juicio delante de mí, sólo para hacer que no me duela tanto porque "aparentemente es más fácil así aceptar y dejar ir la sola consideración de estar con ellas", sin ver que lo que me está matando y destruyendo en realidad en ese acto, es el no darme la oportunidad de atreverme, de acercarme, de intentar y peor aún, incluso de LLEGAR A LOGRAR CREAR UNA RELACIÓN INCLUSO CON ESA PERSONA QUE CONSIDERO INALCANZABLE.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta de que aquello que proyecto externamente como un juicio hacia otras personas, no existe en ellos sino en mi mente, donde con ese acto, yo me quito a mí mismo la oportunidad de abrirme plena e incondicionalmente al momento y las personas dentro de mi mundo y realidad, limitando así únicamente mi potencial de crecimiento y desarrollo como una expresión de vida aquí, uno e igual con todo cuanto existe

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo compararme con la imagen de otros seres humanos dentro de mi mundo y realidad, sin de hecho ver y entender en honestidad conmigo mismo, que toda apariencia, toda imagen, toda forma que alguna vez haya expresado en y como mi cuerpo físico se transforma y transmuta, desde mi llegada a este mundo como un bebé, hasta el día de mi muerte, en el cual perderé incluso la carne que alguna vez cubrió mi cuerpo, junto con todas las definiciones y posibles ideas alrededor del mismo

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta de que la belleza existe en la mente como temor a la muerte, reflejando así que no he caminado fuera de mis juicios en y hacia la expresión libre e incondicional de la vida misma, la cual acontece tanto en la creación como en la destrucción, como la vida y la muerte, como respiro y suspiro; y dentro de ésto

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo querer que la vida sólo tenga momentos "hermosos" y "momentos que me gusten", sin ver cómo de hecho hemos llegado a este punto de destrucción tanto de nosotros mismos como de la Tierra y la Vida, evadiendo el dolor, evadiendo la incomodidad, evadiendo todo aquello que no parece "positivo, bueno o agradable", cuando en realidad, esa "positividad" a la que mi mente se ha vuelto adicta, buscando la luz como su señal de existencia energética y supervivencia, pierde de vista la oportunidad que viene con y la destrucción de todo aquello que alguna vez definí en y como uno mismo