martes, 29 de octubre de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1913, El valor de vivir una vida en honestidad con uno mismo



Este hombre de quien hablo, es un hombre que vive apreciando hasta los más sutiles detalles de la vida, apreciando y valorando cada momento pese a las adversidades que enfrenta en su día a día, pues aún en medio de la adversidad del contexto en el que vive y de todo el dolor que ha padecido, sigue encontrando nuevas formas de ser feliz y de apreciar una riqueza a su alrededor, en situaciones en las que otros fácilmente caerían en la desesperación.

Les suplico a todos, invariablemente de sus juicios e ideas de "lo que aparente se merece cada cual", a mantener un cordial respeto y consideración, ante una vida que no pudo sino crecer y criarse en un contexto de violencia y marginación, que muchos de nosotros jamás tuvimos que vivir o enfrentar. 

Si bien es cierto que, existen los casos de éxito de personas que, pese a dichas condiciones, siempre buscaron las formas de crecer y salir adelante haciendo las cosas "por la derecha" como suele decirse; la persona que logra florecer, aún en medio de la oscuridad, también es un caso de ÉXITO, que vale toda la pena del mundo escuchar. Sobretodo por y para aquellos que, se encuentran hoy sumergidos en dichos contextos de violencia

Volveré a visitar a dicha persona una vez que vuelva del servicio que estaré prestando en la prisión, es decir pasado alrededor de 1 - 2 meses, por favor paciencia. Gracias por escuchar

domingo, 20 de octubre de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1912, Culiacán Sinaloa pt 1



El día de ayer salí del Centro penitenciario femenil, y como desde luego hay una serie de cosas que no se me permite ingresar, entre esas cosas: Una computadora, electrónicos y demás, esto desde luego ha retrasado algunos de los procesos que estoy llevando a cabo, como la novela, las páginas y, desde luego, mi acceso a las noticias, pero apenas salí de la prisión comencé a enterarme de todo lo que está pasando en Culiacan y lo que ha estado pasando en Sinaloa desde que me fui.

Por lo pronto, creo sinceramente que a nadie nos sorprende el reconocer este simple e irónico hecho que pone en evidencia la lucha de poderes que en realidad está tomando lugar en nuestro país, sin importar los colores del partido, ni la bandera moral bajo la cual se marche. Una rebanadita del pastel es apenas un país, de verdad aún esperan que sigamos creyendo que el negocio de los Narcos es el enemigo último a vencer, cuando perdemos tan fácilmente de vista lo que ocurre de manera cotidiana entre la venta de las drogas legales, como el alcohol o el tabaco por mencionar las más comunes dentro de nuestra dimensión de "las drogas", y olvidamos como nosotros mismos tenemos acceso a un sin número de "privilegios" que derivan de otros países que aceptan la explotación y esclavización física y sexual de sus propios ciudadanos para que nosotros nos podamos tomar un café barato en Starbucks, empresa que a su vez para comprar el azúcar barato, acude a esos mercados de explotación que causan un sin número de problemas y muerte a su alrededor; y sin irnos muy lejos, el agricultor en México, quien sigue recibiendo una miseria por el alimento que tarda jornadas brutales en realizarse; al verse obligado a vender su mercancía barata por la mano de filas y filas de proveedores para que nosotros podamos tenerlo al alcance del supermercado (o incluso hasta nuestra casa), provoca a su vez más y más puntos de vulnerabilidad, que hace que las filas del Narco no dejen de extenderse infinitamente, porque el Narco ofrece

1 La clase de vida que tanto nos venden los nuevos poderes mediáticos mundiales, y que ningún lamentable sueldo, incluso tras terminar una licenciatura y maestría, jamás podrá pagar.
2 El poder y fuga al temor mismo que genera la propia estructura del sistema económico que hemos construido.

No es noticia que el poder del Narco se extiende mucho más allá de Culiacán, es decir no sólo allá lejos donde a todos los demás aparentemente nos puede "valer verga" la existencia del otro; el Narco está en todo el mundo. Y aunque, cabe aclarar que yo no fui de aquellos que votaron por él, la decisión de liberar a Ovidio, pese a que los medios de comunicación se enfocan en señalar únicamente la violación que el presidente hizo a la Constitución, violación por cierto muy bien señalada, por la cual el presidente debería ser acreedor a una sentencia de prisión de hasta por 12 años por la liberación de este reo; como se señala en la propia Constitución btw, aunque evidentemente con la magna e infinita santidad de nuestro honesto e incorruptible soberano, sería un sacrilegio para la Nación conceder que sus mesiánicos pies pisen en forma alguna las instalaciones de un centro penitenciario y por lo mismo, todos sabemos que eso jamás pasará... :). La realidad es que el liberar a al hijo del Chapo, no sólo fue la mejor decisión; era ciertamente la única...

En menos de 15 minutos, no sólo Culiacan era sobrevolada por los helicópteros del Cartel de Sinaloa; también los helicópteros de otros Carteles estaban en el aire, según comentaban algunas personas con quienes se trabaja en los centros penitenciarios, y que en el pasado solían militar en el Narcotráfico: "Ni siquiera cuando ellos estaban militando en el Cartel, se había visto una cantidad de armamento semejante, ni una organización tan rápida e inmediata, como aquella que abrió las puertas desde el interior del penal del cual se fugaron los internos pertenecientes al Cartel de Sinaloa, y que ellos mismos agradecieron infinitamente que el presidente tomara la sensata decisión de liberar inmediatamente a Oviedo"

Al final un Narco no es lo mismo que un criminal, prueba de ello es la organización que supera por mucho la de nuestras propias fuerzas armadas; es un concursante más por el poder, y si quitas a Z1, simplemente sigue Z2. Este problema no es algo que pueda encontrar una solución simplemente removiendo al Narco, o prohibiendo tal y cual substancia para llenar las prisiones de personas que sólo terminan dedicándose a una vida criminal que empeora cada vez más la condición general de nuestro país.

Ya escribiré más al respecto, pero por lo pronto les recomiendo ampliamente poner especial atención a esta lectura, una propuesta de reorganización mundial para repensar desde medio Oriente, lo que está pasando en México...

El Confederalismo Democrático:


link:

https://www.youtube.com/watch?v=va7xCuDTE2g&list=PLROANBjV6UJl0vCAxAQ-bACha1i48rYhT

sábado, 5 de octubre de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1911, Visitando la prisión femenil

Al visitar la prisión femenil de Morelos en esta primera incursión para dar un pequeño taller de pirograbado, no dejaba de sentir ansiedad al desconocer los retos y circunstancias que enfrentaría dentro de la misma. Y aunque podía formarme una idea del entorno al que podría enfrentarme por mi experiencia dentro de otras prisiones, había una gran y primordial diferencia de y con respecto de las prisiones varoniles, no sólo porque para mí resultaba un terreno completamente diferente y desconocido, sino debido primordialmente a mi propia experiencia interna de inseguridad en y hacia las mujeres, con quienes mi comunicación no siempre ha sido la más eficiente; aunque confieso que no sé decir si ésto se desprende a propósito de mi idea de lo que sería "una comunicación eficiente", sólo porque el resultado de mis interacciones con ellas no ha sido o devenido en lo que en esta sociedad he aprendido de otros hombres a ser "el objetivo a seguir", lo cual es esencialmente tener cuantas relaciones sexuales sean posibles con ellas; sin embargo, me atrevo a decir que, el resultado de mis interacciones con ellas, al menos en la medida de las circunstancias en las que siempre se han presentado, siempre han devenido en resultados enriquecedores que, no dejan de ayudarme a crecer como ser humano, y es por este sólo y singular hecho, que siempre las consideré y he considerado, seres sumamente hermosos y fascinantes, tanto por dentro como por fuera.

No soy un iluso, sé que nadie es perfecto, y que tanto en hombres como en mujeres existe esta absurda tendencia a declararnos continua y constantemente la guerra entre conflictos absurdos que no traen nada excepto más y más división entre nosotros, divisiones y conflictos que, personalmente deseo, alcancen su más pronta resolución en una forma que sea verdaderamente lo mejor para todos. A veces imagino las múltiples formas en las que la humanidad podría ver su extinción, y una de ellas, suele ser que, como resultado de esta absurda guerra entre géneros, el ser humano verá su inevitable final, no como consecuencia de una catástrofe medio ambiental, no como consecuencia del estallido de una tercera guerra mundial, o al menos en consecuencia directa de estas, sino como resultado de las mismas divisiones que nos han hecho vernos y definirnos con base en todo precepto, idea, teoría y lucha posible, excepto por aquella que realmente nos une de manera inherente más allá de nuestra condición humana = la vida misma.

Si se me permite aventurarme en una observación, tal vez un tanto ajena al tema a tratar aquí, creo que los grupos que sufren más violencia, aún más que las mujeres, son los niños y los animales, pero como resultado de nuestra indiferencia hacia los primeros, y al ejemplo que hemos venido a inculcar y representar para los mismos, ellos simplemente continúan aprendiendo nuestras dinámicas de abuso y heredan estas luchas cuyo origen en realidad, nadie recuerda plenamente, donde cualquier teoría y conjetura desprendida de los estudios antropológicos entorno a las dinámicas sociales originarias de nuestros antepasados, siguen siendo un misterio sin resolver en términos de: ¿Cómo fue realmente que llegamos hasta este punto? Es decir, ¿Dónde fue realmente que comenzó esta guerra y bajo que desacuerdos y condiciones? ¿Con base en que estúpida pelea marital, amorosa, fraternal que no encontró resolución por medio del recurso que tanto nos jactamos y presumimos de detentar, según nosotros, que nos lleva POR ENCIMA DE LOS ANIMALES, la comunicación, las palabras? Y que aún a la fecha, pese a todos nuestros avances tecnológicos y científicos, pese a toda la especialización ahora existente en las vías del lenguaje y la comunicación, sigue sin poder encontrar un sólo momento, ¡SÓLO UN PINCHE MOMENTO! En el que podamos sentarnos juntos a discutir abierta, honesta y amorosamente, una solución que termine con ésta y con todas las guerras.

Aunque por el momento, esta incursión en la prisión ha sido breve, pues he tenido que volver a la ciudad para realizar un par de trabajos a fin de continuar persiguiendo la papa como decimos por acá en México, en estos 3 días en los que he iniciado el taller dentro de la misma (taller al cual le daré continuidad en el periodo de una semana tras los trabajos que realizaré por acá), he podido ver a mujeres que están hartas de ser lo que la sociedad les ha enseñado a ser, mujeres que buscan una oportunidad para expresar algo distinto a aquello que se ha convertido en la vida dentro de este sistema.

Desde luego siempre es un shock encontrarse mujeres tan jóvenes que, caen en prisión desde los 18 años, quienes a pesar de su corta edad, ya tienen hijos con algún hombre que, de igual modo se encuentra preso en alguno de los 500 ceferesos del país, pues muchas de ellas terminan en prisión como consecuencia de su relación y vínculo con dichos criminales. Desde luego no las estoy eximiendo de su responsabilidad al adentrarse en ese tipo de relaciones, no obstante, suele ser debido a las mismas condiciones de violencia estructural en las que muchas de ellas suelen crecer y vivir, que muchas de ellas optan por entrar en dichas relaciones que, al presentarles un modo de vida que les permiten acceso a "ciertos lujos" que proporcionan las mismas actividades criminales, prefieren correr el riesgo de terminar en prisión, el problema es que eventualmente, tarde o temprano, muchas de ellas terminan justo allí en el mejor de los casos, y muertas en la mayoría de ellos.

No es tampoco tan diferente con los hombres desde luego, pero la primordial diferencia reside actualmente en los indices de violencia tan altos que se están experimentando en el país, donde 9 mujeres están siendo asesinadas por día, en un país donde sólo se reportan el 20% de las violaciones por parte de las mujeres, y apenas el 3% de dichas violaciones son reportadas por parte de los hombres. Pero aunque estas estadísticas son conocidas por el público en general, la siguiente estadística verdaderamente me dejó perplejo, la cual es difícil llegar a conocer si no se frecuentan las prisiones, al enterarme de que en realidad, el mayor porcentaje de violaciones lo sufren los hombres, violaciones que de hecho ocurren dentro de las prisiones varoniles, estadística según la cual, son los hombres los que sufren el 70% de violaciones EN EL MUNDO, tomando ya en cuenta el conteo de dichos incidentes que, por lo general no suelen ser reportados, ni tomados en consideración, puesto que existe un halo de "normalización" con respecto a estas violaciones al considerarlas "parte del castigo merecido por los hombres que terminan en prisión" Y lo fascinante acerca de todo ésto, es que, como es algo "normal" para un hombre sufrir estos incidentes dentro de las prisiones, perdemos de vista completamente la pregunta: ¿Qué nos dice ésto acerca de nuestra naturaleza y expresión sexual como hombres? ¿Qué nos revela ésto acerca de los discursos del supuesto rol de género del hombre y la supuesta heterosexualidad, la homosexualidad o cualesquiera de la ahora tan variada gama de definiciones y preferencias, cuando la naturaleza per se de nuestra naturaleza sexual como hombres, invariablemente de nuestras preferencias, nos lleva a la necesidad de satisfacer este inevitable impulso y necesidad de "penetrar" en la otredad (lo cual no se limita siquiera a otros seres humanos, sino que puede extenderse a animales, objetos, frutas y... bueno, cualquier infinidad de posibles preferencias y géneros de igual modo representados en las tendencias de los discursos pornográficos)?

Confieso que, desconozco exactamente hasta donde irá a parar este camino que he decidido explorar, pues aún me falta mucho por leer, explorar y discutir dentro de este proceso, pero quiero confiar en que, de algún modo, todo cuanto abordo me acerca un poco más al fin último que me ha llevado a caminar el mismo = la verdad

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de visitar la prisión femenil, porque a pesar de que le he dado clases de arte a mujeres anteriormente, dentro de mí siento un gran temor a "experimentar un acercamiento distinto", una forma de hablar distinta, donde realmente estaré en contacto con mujeres que en esencia "dan miedo", porque pareciera que, al haber cometido crímenes como asesinatos, robos, fraudes, violaciones, etc. (crímenes que tenemos en la mente como "normalizados" en y hacia el género masculino), puedo ver que me dan miedo, porque en realidad en mi mente, es "como si fueran hombres"; es interesante como, por ejemplo a medida que escribo ésto, puedo ver cómo todo el discurso de "los roles de género" comienza por las palabras que atribuimos a dichos roles, y ahora dentro de mí, al no encontrar a esas mujeres en la definición normalizada de la consciencia y estas ideas atribuidas al género femenino de aparente "fragilidad y debilidad", mi consciencia lo lleva inmediatamente al polo opuesto y genera este temor por encontrar algo "ajeno" a este estado de "normalidad"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo relacionar la "violencia" con "fuerza", sin ver cómo al relacionar estas ideas como parte de "la expresión masculina", se vuelve entonces "normal" para nosotros los hombres, al habersenos atribuido este concepto y definición como parte de nuestra masculinidad, sin de hecho ver en honestidad conmigo mismo que, todos somos capaces de la "agresión", de la "violencia", sin embargo, aparentemente para los hombres se encuentra "normalizado" en ciertas cosas y para las mujeres en otras

Dentro de la prisión femenil, no hay pocos casos de mujeres que asesinaron a sus maridos, o que militaban dentro del narcotráfico; no hay "elemento débil o frágil" dentro de ellas en realidad, simplemente es la percepción que se ha creado dentro de y hacia las mismas

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que las mujeres son el género débil al que tiene que protegerse, sin ver y darme cuenta de que, incluso dentro de ese punto de partida, por ejemplo en mi apoyo al feminismo, aún estoy preservando y fomentando los mismos discursos e ideas alrededor del género femenino como "débil, frágil, impotente", cuando no es así en lo absoluto

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo resistirme a enfrentar las ideas y discursos alrededor de mi propia masculinidad, en las ideas que he tenido de lo que aparentemente significa "ser un hombre"