miércoles, 11 de septiembre de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1908, Enfrentando la relación entre el dinero y el arte 1



Una increíble entrevista para entender la psicopatía de las redes sociales (advertencia: está en inglés)

En estos días he estado observando un poco más de cerca a los pensamientos reactivos que llegan a emerger, particularmente con esta experiencia emocional dentro de mi mente que, al mismo tiempo me vi justificando bajo bandera de aquello que suele llamarse "Celos Profesionales", que dicho de otro modo no es más que: "Mi dibujito está más bonito que el tuyo"... lo digo de este modo porque, justamente esa es la clase de actitud que puedo recordar incluso de mi infancia, cuando alguien dibujaba algo que me parecía "mejor que lo mío", inmediatamente iba en este berrinche interno criticando otras cosas de la otra persona, sólo para poder seguirme convenciendo de que "yo era mejor que el otro". Sin embargo, a medida que profundizaba más y más sobre estos pensamientos llegué al punto de formularme a mí mismo esta pregunta:

 ¿Qué necesidad tengo o tendría del trabajo de otros artistas, si no me viera definido por " el arte"? Es decir, he hecho del arte mi "definición" en mi enfoque laboral o profesional, y por ello, cuando pienso que tengo que competir contra otros artistas por hacer que mi trabajo sea el mejor o el más visto o el más vendido, viene una enorme frustración, porque es decir, ya tan sólo el generar una expectativa basada en lo que por ejemplo, se aprende a lo largo de la historia del arte, donde los artistas que utilizan o se valen de tal o cual recurso para trascender en la historia, ya es una gran expectativa sobre uno mismo. Una gran expectativa en términos de que, me veo en sí proyectando esa imagen en mi mente como si eso fuera la definición del éxito en sí, cuando en realidad, no es que "uno tenga que destacar entre los demás" sino que cada uno logra el perfeccionamiento de su discurso, el cual ciertamente es único, porque el arte en sí no constituye un problema per se, ya que éste es una de las mejores terapias que, al menos personalmente he podido encontrar, sino que el verdadero problema alrededor del arte siempre es cuando uno trata de llegar ante cualquier obra y decir "esto es arte y esto no lo es" bueno ¿Y si el arte en sí no existe? ¿Y si simplemente es el reflejo de una expresión visual que llevamos en nuestro interior?

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo querer competir contra otros artistas para pribar que mi trabajo es "mejor" que el de los demás, y en ello, llegar a este punto de ser "reconocido y recordado" como un gran artista, donde entonces yo mismo impongo una enorme frustración y carga sobre mí mismo, al colocar esta expectativa y definición de mí mismo a través de "tener que hacer arte", cuando en realidad el arte no es otra cosa más que una expresión de uno mismo que, revela el perfeccionamiento que uno ha tenido y llevado a cabo sobre su propia persona, tal y como por ejemplo un médico hace arte, como un abogado hace arte, como un teórico hace arte, como un arquitecto hace arte; como un reflejo y expresión de quien uno es en la expresión.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta de que al definirme de acuerdo a "el arte o hacer arte", también comienzo a formar estos juicios y experiencia de competencia hacia otras personas porque, al definir todo mi quehacer alrededor de "una sola actividad" de la cual hago depender todos mis ingresos, es entonces que comienzo de igual modo a crear los pensamientos de celos y envidia, sin embargo, puedo darme cuenta de que, al no definirme de acuerdo al arte o las actividades que realizo por ejemplo ¿Cómo podría siquiera existir la envidia o los celos hacia otros artistas si no me defino de acuerdo a esta sola actividad?

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo definirme a mí mismo como un artista, donde entonces al meterme en esa definición aparentemente me vuelvo incapaz de crear o generar otras cosas que puedan de hecho ayudarme a expandir mi consciencia a las oportunidades que ofrece la vida, para no tener que limitarme a una sola definición de mí mismo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo concentrar y enfocar toda mi atención en "el arte" y "tener que ser o convertirme en un artista" que hace cosas que "a todos les gusta" para que entonces todos me compren a mí y sólo a mí... porque de eso va el discurso de la envidia bajo el cual uno quiere "destruir al otro" (a diferencia de los celos que te llevan a imitar al otro), y destruirlo ¿cómo? Criticándolo y pensando que lo que él/ella hace no es tan bueno como lo que yo hago porque los colores, las formas no son los mismos... perdiendo de vista allí completamente primero y antes que nada que todos tenemos una expresión única que justamente busca hacer y expresar todo de forma diferente, y siempre se quiere dar lo mejor de uno mismo, pero no ya para competir y demostrar "soy el mejor" sino para expresar lo que existe dentro de mí.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo reconocer que de hecho, si consiguiera un ingreso que no proviniera del arte, es decir un ingreso suficiente que me permitiera mi subsistencia totalmente, y si este ingreso no proviniera del arte, ya no sentiría esa presión por tener que hacer cosas mejores que los demás, porque ¿Qué necesidad tengo de competir si ya tengo lo necesario para mi subsistencia y para pagar todo lo necesario dentro de mi mundo y realidad? Y es dentro de ésto que, puedo ver lo mucho que de hecho cambiarían las cosas que hago

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que dejaría de hacer arte si me dedicara a otra cosa, lo cual en realidad puedo ver de hecho que no ocurriría, porque siempre dedicaría un tiempo a hacer algo que me permitiera esa creatividad, no obstante ya no se volvería el punto de mayor relevancia en mi vida. Si fuera un trabajo per se, mi atención estaría allí, donde he puesto el valor del dinero.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber querido apartar el dinero del arte, porque puedo ver como yo mismo me he resistido a capitalizar en este sentido mi trabajo, porque, cuando termino un dibujo, un lienzo, una obra, dentro de mí estoy viendo un proceso que disfruté, y es como si dentro de mi mente tratara de apartar el dinero de este proceso por y como consecuencia de esta idea y definición que yo mismo llegué a cargar sobre mí mismo en la infancia, viendo el trabajo como algo que tiene que sufrirse y casi casi padecerse

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo resistirme a mezclar el dinero y el arte, porque en realidad siento temor de que se le ponga precio a mi trabajo, porque puedo ver como esto constituye un temor para mí al creer que lo que hago puede no ser tan "valioso" y como eso entonces constituye parte en sí del temor a esta idea de competencia con otros artistas, o el ser comparado con otros artistas, porque es justo por eso que me he mantenido al margen al no querer capitalizar mi trabajo, en el miedo de saber de igual modo ¿cuánto vale el trabajo que realizo?

Continuo en el próximo post