viernes, 30 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1905, Un avance sobre el proyecto contra el abuso sexual infantil

El día de mañana nos han abierto un espacio en la que solía ser mi Universidad, para presentar el proyecto de la campaña contra el abuso sexual infantil. Toda la semana he estado pensando y repasando lo que me gustaría decir el día de mañana en la conferencia, pero sobretodo aquello que es necesario decir.

Creo que todos los seres humanos, o al menos la gran mayoría de nosotros, cuando somos niños, tenemos una vocación natural al activismo, en términos de que, todos podíamos fácilmente sentirnos conmovidos cuando veíamos alguna injusticia; si no me crees, tan sólo mira la reacción de los niños frente a algo que consideren injusto; también tenemos un particular interés por los animales y por la vida en general. 

Y es irónico lo rápido que perdemos eso cuando crecemos, porque por ejemplo, uno de los grandes problemas justamente con este tema que es el abuso sexual infantil, y que en repetidas veces le reiteré a la directora de la campaña, es que en realidad no sólo estamos luchando contra los pederastas, sino que también íbamos a estar luchando contra la indiferencia de la gente. 

Espero no sonar demasiado "ruco" con ésto lol, pero recuerdo cómo solía ver los anuncios de personas desaparecidas que a veces pasaban en el Canal 5, donde se abría una pequeña cápsula que decía algo como: "Solicitamos su cooperación para dar informes de las siguientes personas", y una a una comenzaban a pasar los rostros y nombres de aquellas personas, de los cuales muchas veces eran niños. Y tal parecía que, con el paso del tiempo, uno mismo va creando la idea de que "las cosas son así y jamás van a poder cambiar"

Aún recuerdo cuando asistía a la carrera de Derecho, y cómo pasaba horas y horas debatiendo y discutiendo con mis maestros entorno a las violencias estructurales del propio sistema jurídico, y cómo éstas constituían una condición de vulnerabilidad incluso contra los propios sujetos de derecho. De ello devino mi pasión por la sociología jurídica, porque ofrecía la posibilidad de replantear la estructura total del sistema y ajustar sus mecanismos a las condiciones que uno ideara. Sin embargo, tras dos años de debatir y discutir con numerosos estudiosos, desde académicos hasta policías e incluso jueces; llegué a la conclusión de que, en realidad no servía de nada tratar de convencer a los abogados, a los policías o incluso a los jueces, porque ellos en realidad sólo estaban actuando de acuerdo al margen de acción que les permitía la ley. Es decir, los ciudadanos pueden hacer todo lo que no está prohibido en la ley, y las autoridades sólo pueden actuar con base a lo que les permite la ley. 

Y fue por ésto que, llegué a la conclusión de que la única forma de llegar a hacer un cambio real y significativo, era llegando a las personas y utilizando la fuerza de las masas, logrando enfocar la atención en los problemas reales, para forzar a las autoridades de igual modo a dar solución a dichos problemas en y desde el mejor interés de los ciudadanos...  aunque cuando te enteras de que, por ejemplo ahora con este caso de Veracruz donde, un oficial de policía que violó a una niña sale pagando una fianza de 70 pesos, es cuando te das cuenta de que, por eso cuando uno debate y discute tanto apelando por los ideales filosóficos de la justicia parece más que se está hablando de una Utopía que, suena tan distante como la propia Roma, de la cual de hecho se toman las bases y principios para lo que hoy es el código jurídico mexicano.De hecho y esto como un comentario al margen por así decirlo, solía decirle mucho a uno de los maestros con quienes solía debatir por no pocas horas alrededor de los modelos del funcionalismo sistémico, que me parecía que un sistema que es incapaz de dar el resultado que sus principios y estructuras prometen o auguran, no sólo es un sistema mal diseñado que debería cambiarse y reformarse por completo, sino que además es tiránico y abusivo hacia los mismos individuos sujetos de derechos y obligaciones hacia éste.

Y fue por ésto que, tras 2 años de haber estado en una carrera que amaba por su teoría, pero detestaba por su forma tan ineficiente de cumplir con los ideales que esta misma prometía, comencé a buscar una vez más el proyecto de llevar a cabo la labor que pretendía; y fue así como llegué a la carrera de comunicación visual. Aunque he de decir que, no la tomé porque fuera "mi pasión", sino simplemente un medio que me permitía acercarme un poco más al fin último de toda esta labor que, ciertamente comenzó tras haber llegado a la Fundación de Vida en Igualdad, con quienes llevo trabajando ya alrededor de 9 años, gran parte de este tiempo realizando traducciones del inglés al español para una plataforma en línea que se llama EQAFE, que en sus siglas en inglés significa: "Every Question Answered for everyone" es básicamente una plataforma en línea especializada en categorías que abarcan desde apoyo básico en el entendimiento de la propia mente y la consciencia conformada de nuestros pensamientos y emociones; hasta las complejidades de la creación humana y universal y así adquirir perspectiva sobre el por qué y cómo la experiencia en este mundo que llamamos la Tierra ha llegado a existir como hasta ahora.

Muchas de esas entrevistas que traducía, compartían las experiencias de vida de algunas personas que habían vivido en situaciones de precariedad o conflicto y, ciertamente dichas grabaciones despertaron en mí el deseo y la curiosidad de, involucrarme de alguna manera dentro del proceso de cambio de esos conflictos, por lo cual comencé a prestar mi tiempo y mi servicio como voluntario en muchas organizaciones, algunas de ellas como La Fundación Pro Niños, Un Techo para mí país con quienes acudía a las zonas marginadas de Xochimilco, y solía grabar algunas de las historias que eran compartidas por aquellas personas que vivían el conflicto y la pobreza día a día.

Haciendo ésto de igual modo llegué a darme cuenta de que, muchos de los teóricos que trataban de hacer una evaluación del conflicto, fallaban en no pocas de las observaciones entorno a los problemas, ya que, bueno hay que decirlo, probablemente ni siquiera habían ido a pisar el campo personalmente; y digo ésto porque, una vez comenzando a involucrarme tanto con la gente como con el problema en sí, comenzaba a considerar diversos enfoques que, hacían ciertamente más difícil el llegar a una conclusión tan tajante como decir que la forma rápida de resolver un determinado problema era forzando a las autoridades a involucrarse directamente; porque resultaba ser que antes de las autoridades, todo devenía de una larga cadena de indiferencia y desconsideración que nosotros mismos los ciudadanos ya estamos muy ocupados manteniendo en nuestros conflictos de intereses...

Detente un momento a pensar sobre ésto e imagina cómo sería tu vida en este momento si no supieras leer o escribir, si no hubieses contado con el apoyo de tu madre y tu padre, y lo difícil que sería, desde esa posición, tratar de defenderte no sólo de los atropellos de las personas en tu entorno que crean esas condiciones, sino de la autoridad misma quien, no sólo te recibe con un sin número de trámites y procedimientos que no tienes forma de entender y que las autoridades no tienen la gentileza de esclarecer, a menos de que se cuenten con los medios económicos suficientes para llamar su atención.

Debo decir que, se me critica mucho por realizar la labor que hago de manera gratuita, porque ciertamente es una realidad que el activismo que no es financiado de alguna manera, difícilmente llega a alguna parte, pero también es cierto que, la gran mayoría de estos proyectos activistas deben comenzar al menos así, es decir, donde uno que si posee los conocimientos sobre cómo utilizar una cámara, cómo hacer un discurso visual atractivo para realizar la exposición de un tema, y además el tiempo y el interés de ayudar a otros, asume esa responsabilidad Ética para con los otros... Así que, si lo que quieres es dinero, te sugiero que no te dediques al Activismo, porque este trabajo suele tomar más de lo que uno recibe y la labor suele sentirse más como si uno rascara una montaña tratando de hacer un túnel a través de ésta utilizando sólo las uñas... 

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentirme nervioso por la presentación que debo dar en un par de horas del tema del abuso sexual infantil. Respiro y me traigo de vuelta a la realización y entendimiento de que, el camino como tal ya está hecho, ahora simplemente corresponde compartir los entendimientos que han devenido de esto que se ha vivido y caminado