viernes, 23 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1902, Asumiendo responsabilidad por mis finanzas


Estoy cansado de pelear contra el pleno reconocimiento de mi realidad, no la realidad que percibo afuera, no la realidad que veo desde mi limitada perspectiva y conocimientos, ni la realidad que la multiplicidad de personas que haya conocido en mi corta existencia hayan colocado ante mí; sino la realidad plena de mí mismo en la más cruda honestidad de y conmigo mismo. Han bastado apenas un par de días haciéndome a la tarea de trazar el balance de todo cuanto en realidad gasto día a día, para ver que, el único problema real en la ecuación, soy yo, porque soy yo el que consume, gasta y compra, y todo aquello en lo que participo día a día, así como lo hacemos todos y cada uno de los seres humanos en este mundo, es lo que crea la trama que fija nuestros ojos en esto que hemos hecho nuestra "realidad" del día a día.

El día de ayer, tras haber escrito el post: https://gabrielacevesprocess.blogspot.com/2019/08/mi-jornada-hacia-la-vida-dia-1901.html

Comencé de igual modo a darme cuenta la clase de "tiranía" que he ejercido sobre las personas en mi entorno, es decir, cómo por ejemplo a través de robar y convertirme justo en la clase de persona que mi familia me advertía no ser o no convertirme, impuse esta forma de AMENAZA contra mi familia = O me das lo que quiero, o mi venganza será "destruirte, al destruir aquella imagen que tanto te gusta ver de mí, la persona buena, la persona sonriente y respetuosa, amable y amorosa, me destruiré para destruirte...

Creo que, siendo realistas, éste es el principal motivo por el cual da miedo tener hijos porque, aunque desde luego la responsabilidad que implica hacerse cargo de otro ser humano durante varios años, o la posición económica dan "miedo", creo que lo que en verdad aterra aún más que todo eso, es aquello que ni siquiera uno mismo se atreve a ver o reconocer en el trato con la familia = El temor a que esa misma tiranía que se ha ejercido con los padres, nos sea devuelto en una suerte de karma que hasta parece una broma cósmica

¿cómo no iba a llegar a este juego de chantajes que ha sido de hecho la sola idea del suicidio a lo largo de mi vida? Y es que justamente el suicidio es este punto mediante el cual se juega a vengarse del mundo, pero más interesante aún, es con lo que jugué a vengarme de los más cercanos y de todos aquellos a quienes he culpado y he proyectado esta responsabilidad en separación de mí mismo. Incluso es irónico cómo utilizo la palabra "juego" para disminuir la responsabilidad de la naturaleza detrás de estas ideas y acciones.

Este es el hijo de puta en el que me he convertido, y si estoy en este punto de mi vida, es porque así he ayudado a crearlo, al tiempo que me he escudado en mis juegos de victimización formados por las excusas y justificaciones que día tras día mantengo, al decir que "No puedo ser más organizado, porque tengo mi ORDEN dentro del CAOS" y con esa filosofía tan pendeja, pareciera suficiente para poder salir brincando de la situación haciéndome creer a mí mismo que soy muy inteligente por pensar o creer eso

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo victimizarme acerca de mi situación diciendo que es culpa del gobierno, que es culpa del sistema, que es culpa incluso de mis padres porque ellos me enseñaron ésto y aquello, sin ver que, invariablemente de los factores, yo siempre he permanecido siendo el eje que decide como participar, soy yo quien tomó la decisión de ser deshonesto consigo mismo y se formó cualquier cantidad de ideas y creencias acerca de las limitaciones que ahora también he creado a lo largo de mi camino, para no darme a mí mismo la oportunidad de realizar ese cambio que esperé en vano que llegara, porque la realidad es que ningún gobierno va a hacer ese desarrollo, sin antes reconocer que "yo formo parte de la sociedad que hace e instituye el gobierno que nos regula y administra", ¿qué es lo que administra un gobierno? A los mismos ciudadanos que eligen y dictaminan la forma en que son gobernados de acuerdo a sus comportamientos y actitudes frente al país, frente a la sociedad e, incluso, frente a su familia misma

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que, sólo porque aparentemente tomé aquellas decisiones mucho tiempo atrás, como lo fue entrar en esa etapa cleptómana que me permití y acepté ejercer con y hacia mi familia, y porque aparentemente "he cambiado eso, porque entré a trabajar, o hice algún pequeño ahorro", todo ha quedado atrás y está ya trascendido, sin ver y darme cuenta que, en realidad jamás dejaron de existir dentro de mi consciencia, dentro de mi mente como parte de ese "principio" que determinó mi forma de ver y relacionarme con el mundo.

Y mientras escribo ésto, puedo trazar con claridad el origen de esta violencia que experimento en mis pensamientos del día a día, en esta rabia que me veo proyectando hacia mis semejantes; ¿de qué otro modo es que como sociedad hemos llegado a tener y manifestar tan altos índices de violencia? Simplemente porque somos todos y cada uno de nosotros los que estamos participando activamente de estas ideas, creencias y pensamientos que hemos impuesto sobre nosotros mismos

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo desviar el enojo que siento de mi situación económica en separación de mí mismo en y hacia el gobierno, los bancos o el sistema mundial, etc., sin ver y darme cuenta en honestidad conmigo mismo, que el motivo por el cual lo he hecho así, es decir, desviando la responsabilidad por y del origen real de ese enojo, ha sido para no tener que evaluar mis pensamientos, mis acciones, mi mente en sí y ver detrás de todo ello, que yo soy el verdadero responsable del punto en el que me encuentro; yo soy quién se ha traído hasta este punto de su vida y, ciertamente puedo darme cuenta en honestidad conmigo mismo que, aún cuando puedo ver mi mente en este momento mientras escribo, aferrada al pasado, porque soy yo de hecho quien se ha vuelto adicto a las experiencias energéticas y soy yo el que, en lugar de usar la mente como la herramienta práctica que es, me he dejado llevar en esta dentro de las imaginaciones, justificaciones y excusas para no tomar acción sobre las cosas que, día tras día, me veo postergando.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo dejar de ver en mi interior, en honestidad conmigo mismo, la realidad de mí mismo - la realidad que necesito ver y asumir de y por mí mismo = el deseo de controlar a otros seres humanos, con cada mentira que he proyectado de mí mismo disfrazada en y como las múltiples personalidades que presento frente a cada persona de mi mundo y realidad. Y es irónico que, cuando veo en este momento a la idea de "madurez" que he formado dentro de mi mente, tal pareciera que sólo he llegado a creer que "soy más maduro o soy más responsable", sólo porque logro evitar los conflictos que antes se manifestaban dentro de mi mundo y realidad, ya que la pregunta es: ¿Realmente estoy llegando a manifestar la mejor versión de mí mismo o sólo parece que es así, porque en realidad lo que he hecho es adivinar y programar en mí, con cada una de las conversaciones que mantengo con las personas de mí día a día, las formas en las que puedo continuar justificando la persona que he hecho de mí mismo? Como cuando le pido prestado dinero a mi hermana por ejemplo, porque aún cuando siempre le he pagado la suma prestada y prometida, sigo vendiéndome a mí mismo el discurso de que es mejor pedir prestado que hacer algo para manifestar ese dinero por mí mismo, en lugar de estar haciéndome de deudas...

Me comprometo conmigo mismo a continuar indagando y profundizando sobre todos los mecanismos y justificaciones en y alrededor de mi relación con el dinero, para desmantelar todas las ideas y creencias que he manifestado en y como la persona que he hecho de mí que me mantienen en la limitación.

Me comprometo conmigo mismo a detener las excusas y justificaciones que he manifestado dentro de y como yo mismo para hacerme responsable del ser humano que he creado de mí, a fin de cambiar todo cuanto me hace daño a mí y a los demás, por una versión de mí mismo que sea realmente la mejor para todos.

Continúo en el próximo post