miércoles, 14 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1898, Fijando el rumbo

¿Qué siento que me hace falta en la vida? - Esa es la pregunta que he estado planteándome a lo largo del día, ¿a dónde quiero llegar realmente en esta vida? Y la verdad es que mientras lo escribo, vienen una gran cantidad de imágenes acerca de todos los proyectos que en algún momento me he imaginado a mí mismo haciendo y llevando a cabo; sin embargo, cuando trato de ver un futuro más allá de eso, un objetivo y propósito claro más allá de esas imágenes y esos proyectos en los que alguna vez me he proyectado a mí mismo, la verdad es que no puedo ver nada excepto el deseo en sí de alcanzar ese momento para obtener una "cierta experiencia" que he definido en mi mente como "gratificación, felicidad, éxito", pero no hay nada, además de esa experiencia... y eso, es en verdad el origen de la tristeza que llevo cargando desde hace tanto tiempo; porque es decir, en y de eso consiste precisamente la programación mental ¿no? Perseguir una experiencia que lleva a ese callejón sin salida que es = la misma nada que experimentamos antes de llegar a ese momento efímero de felicidad que, una vez alcanzado, se desvanece y nos deja de nuevo en el punto y el lugar que tanto se trata de escapar = UNO MISMO.

Es irónico porque, incluso ahora he llegado a sentirme prisionero en el único lugar donde antes fui libre = dibujando, pintando y en realidad simple y sencillamente divirtiéndome. No pensaba en hacer algo para venderlo, ni pensaba que tenía que gustarle a las personas, simplemente lo hacía porque tenía que gustarme a mí y eso era todo; pero desde el momento que he comenzado a darle tanta importancia a algo que, ciertamente no es otra cosa más que una perspectiva, una sola visión y expresión que, no vale ni más, ni menos que otras; simplemente es lo que es, y es que de eso va toda esta mamada que es la farándula del arte, el pinche teatro ese de: "¿Quién es mejor artista?" "¿Quién vale más? ¿Quién es más importante y más relevante?" = Sinceramente, son las personas en su conjunto que respaldan y dan valor a dicha visión, perspectiva e idea, e incluso el artista propiamente hablando, ni siquiera es "dueño de la idea que ha dado vida a esa obra", porque sin el colectivo y el contexto del mundo al que pertenece, no podría crear nada relevante al contexto social que le ha dado dicho valor, reconocimiento, éxito e importancia.

Estoy hasta la madre del Arte, porque ha sido tanto lo que he tratado de definirme de acuerdo a esta pinche idea del ARTISTA, de una persona "sensible que ve el mundo de otra forma", que en lugar de hacer lo que tanto disfruto hacer, lo cual era simplemente expresarme de manera incondicional en algo que no hacía sino para mi propio goce, ahora lo hago sólo para satisfacer a otros, porque no dejo de pensar en que LO QUE TENGO QUE HACER, DEBE SER BUENO PARA PODER VENDERLO Y TIENE QUE GUSTARLE A LA GENTE PARA QUE ENTONCES LO COMPRE.

Irónicamente, las cosas que he hecho, que más le han gustado a las personas, fueron las cosas que hice por el mero goce de hacerlas, y no cobré un sólo peso por ellas, si acaso las intercambié por una comida... Y es que en realidad cuando pienso ¿Qué es realmente lo que me hace falta? Es lo mismo que a cualquier otro ser humano le hace falta: Un ingreso, poder pagarme mis propias cosas, ya sabes, la subsistencia básica... No necesito nada especial, porque soy un simple ser humano como todos los demás; no necesito ORO como decía Anu al llegar con los Atlantes (Y en realidad Anu no necesitaba Oro, eso fue lo que utilizó como parte de su plan de manipulación)..