martes, 6 de agosto de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1895, Transformando las palabras del enemigo en flores para el camino

Uno de los beneficios más fascinantes de este proceso de redefinir las palabras, es que cuando comienzo a redefinir éstas dentro de mi relación más intrínseca a las mismas, por todas las memorias, pensamientos, sentimientos, emociones, deseos, etc.; no sólo las redefino para mí al yo hablarlas, también lo hago para las personas que hablan estas palabras, ¿a qué me refiero con ésto? Simple y sencillamente que, si yo redefino la palabra "claridad" para mí, en el momento que otras personas las hablan, esa carga simbólica ya se encuentra impresa dentro de las palabras que estas personas están pronunciando y, en este sentido, yo mismo empiezo a sentir esta apertura que empieza a emerger poco a poco dentro de mí a ESCUCHAR a las personas cuando sea que me dan un consejo o me platican algo de su vida; porque dentro de esas palabras, ya no veo "sólo un consejo de microondas", sino la concreción de una "experiencia de vida" que refleja los puntos de conflicto que dichas personas encontraron dentro de sus vidas en algún momento, y qué palabras utilizaron para definir dicho problema y entonces definir la solución; y es decir por supuesto también es posible identificar la verborrea mental, en el momento que algo no se siente o no se escucha auténtico.

Y es que por mucho tiempo siempre permanecí cerrado a todas las cosas que pudieran venir desde fuera, o al menos fuera del "contexto y condiciones por las cuales consideraba que algún conocimiento, opinión o comentario era válido", lo cual en pocas palabras es simple y sencillamente cuando algo daña "El EGO", porque curiosamente, como consecuencia de esta personalidad arrogante y hasta vanidosa en la que a veces me veo participando, al creer que "lo que otros dicen no aplica a mi contexto" porque ellos no han vivido lo mismo que uno, las circunstancias no son las mismas, o porque simplemente sus "ideas no se alinean con las mías" o "nuestras creencias no son las mismas", siendo que en realidad puedo ver en honestidad conmigo mismo dentro de dichos momentos que, detrás de esos pensamientos y excusas que yo mismo me estoy contando en mi mente, trato de crear una distancia de esos comentarios, críticas o ideas de las personas para continuar negándome a ver y reconocer aquellos puntos negativos o limitaciones que no he querido enfrentar dentro de mí, puntos y limitaciones a los cuales curiosamente me veo reaccionando sin que la persona esté realizando el comentario hacia mí o mi experiencia de vida, ya que la persona podía estar hablando de una experiencia suya, y aún así yo estaría reaccionando a esa experiencia que, ciertamente reflejaba muy bien alguna circunstancia que yo estoy viviendo o pasando, pero que en lugar de ser honesto conmigo mismo acerca de ella o encontrar una solución, me encuentro evadiéndome a mí mismo, y lo hago también cerrando mis oídos a las consideraciones y consejos de estas personas acerca de dichas circunstancias.

Así que, es muy fácil ver como a lo largo de mi vida, fui yo quien definió a sus "amigos" con base en las opiniones y comentarios de las personas que dirían sólo las cosas que me "agradaba escuchar", y me alejaría de aquellas que dirían o señalarían cosas en mí que no quería ver, pero lo irónico es que, poco a poco el círculo de "amigos" se cerraba y desvanecía, una y otra vez, hasta que finalmente me quedaba solo, pero aún en esa soledad en la que yo mismo me había forzado a estar, como resultado de no querer enfrentar la vergüenza que sentía hacia mi mismo y, sobretodo a las imágenes que proyectaba en mi mente en las que me veía a mí mismo proyectado en conversaciones con aquellas personas en las que imaginaba todas esas situaciones en las que algo podía ser dicho acerca de mí, o que algo podía salir mal y provocar la risa de otros hacia mí, que pese al hecho de que realmente deseaba estar con otras personas y sentía un gran anhelo de estar con el sexo opuesto, prefería manterme alejado y aislado de las personas a tener que enfrentar esos momentos de "dar la cara" y "enfrentar no a las personas, sino a mí y a quien yo soy en esos momentos"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que sólo mis experiencias y consideraciones son válidas, porque al final sólo yo puedo tomar acción sobre lo que considero o no real, sin ver y darme cuenta que al cerrarme ante las experiencias, consideraciones y visiones de los demás, me estoy de hecho cerrando una puerta que trae consigo una experiencia de vida, que puedo ver y considerar de manera práctica para aplicarla y caminarla en mí día a día.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que, como ya tengo todas las respuestas dentro de mí, sólo tengo que referenciar "mi propia mente y mis propias experiencias" lol, sin ver que, al darme a mí mismo la oportunidad de caminar más allá de mi propia individualidad, puedo de hecho traer esas experiencias de otras personas y colocarlas dentro de mí para ver "quién soy yo y quién puedo crear y hacer de mí al tomar tal punto o perspectiva en consideración que está siendo compartida conmigo desde este otro punto o experiencia"

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta de que, he estado manteniendo este proceso de manera extensamente limitada, al caminarlo únicamente en la parte interna, sin ver las oportunidades que yo mismo puedo darme al tomar en consideración a otras personas, otros puntos de vista que, al final soy yo quien decide qué y cómo hacer de esas consideraciones y perspectivas algo práctico, porque tampoco se trata de "tener que creer" en lo que otros dicen o hacerlo exactamente como ellos lo hicieron, porque eso ciertamente es imposible, ya que yo tendría que estar realmente en sus circunstancias y conocer a la misma gente y estar en las mismas situaciones, pero eso no quiere decir que no pueda crear dichas circunstancias, conexiones, contactos y situaciones para poder llevarme a mí mismo al punto que pretendo

Me comprometo conmigo mismo a permanecer abierto a las consideraciones y perspectivas de los demás, trayendo los puntos a consideración de manera práctica a mi propio mundo y realidad, con y a partir del trabajo de redefinir las palabras dentro de mí, lo cual de igual modo reverberará en el mundo externo, permitiéndome a mí mismo de este modo, el cambio que quiero llevar a cabo en mí mismo