lunes, 29 de julio de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1894

Poco a poco me he ido reintegrando a los círculos de personas y actividades que deje atrás, de igual modo se han abierto nuevas puertas y nuevas posibilidades que me encuentro explorando; creo que aún es pronto para poder decir a dónde me llevará ésto, sin embargo, en estos días, desde que comencé este proceso de conciliación tanto dentro como fuera de mí con aquellas personas y grupos de los que me separé en su momento, he podido notar que los pensamientos y más especificamente la culpa, remordimiento, juicios y, como que todo el desbarajuste y carga emocional que había puesto en esos momentos, de pronto perdió como que esa fuerza que yo mismo le había dado; es irónico porque, cuando me pongo a pensar sobre lo mucho que estos puntos en su momento representaron un "pretexto" lo suficientemente importante para alejarme completamente, apenas al instante siguiente de encontrarme con dichas personas, todas las "imaginaciones, pensamiento e ideas" que había proyectado acerca de dichos puntos quedaron completamente invalidados, lo cual en realidad creo que expone con bastante nitidez "la importancia" que de verdad tenían esos pretextos que decidí mantener en mi mente para mantenerme alejado y aislado de los demás...

Y no obstante, cuando pienso acerca de la cantidad de veneno que yo mismo he tragado dentro de dichos pensamientos, y en todo el dolor, así como todos esos momentos de frustración generados acerca de dichos momentos, simplemente parece absurdo lo mucho que, a lo largo de mi vida creí y cree esta destrucción dentro de mí mismo.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo confiar en las imaginaciones y pensamientos que se presentaban en mi mente alrededor de dichos grupos o individuos, donde incluso y curiosamente las interpretaciones que se desprendían acerca de "cómo ellos" habían sido los "responsables" de que yo me sintiera de tal o cual forma, no habían sido más que eso = interpretaciones que yo mismo había creado.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo colocar el peso, valor e importancia en las experiencias energéticas emocionales y sentimentales, sobre las cuales actué y tomé la decisión de alejarme de otras personas en lugar de acercarme con dichas personas y resolver de manera práctica y real cualesquiera de esas diferencias, dudas e interpretaciones que estaban emergiendo en mi mente

Me comprometo conmigo mismo a hacerle frente a las situaciones, momentos y personas a las cuales me vea dándoles interpretaciones en mi mente en lugar de dirigirme y moverme a mí mismo eficientemente en el momento para aclarar y resolver lo necesario en lugar de dejarme ir y participar en las interpretaciones de mi mente

Creía tener claridad suficiente para caminar así el resto de mi vida, pero aún cuando tuviera claridad acerca de una o dos cosas en un determinado momento, eso no significa que ese momento de claridad con respecto de lo que tenía que hacer garantizaría que siempre tendré claridad en todo momento por el resto de mi vida; es allí donde reside el punto de mi participación en la arrogancia, al creer que ya tenía y sabía todo lo necesario rechazando todo y cualquier cosa que pudiera ser brindada por las personas en mi entorno, de las cuales deliberadamente me aparté creyendo saber más que ellos, creyendo estar en el espectro correcto del camino por así decirlo

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo reconocer en honestidad conmigo mismo que no tengo claridad acerca de tantas cosas, sin embargo al hacerme creer a mí mismo que "ya veo y conozco suficiente", entonces deposito mi confianza en ese "conocimiento e información" y yo mismo me cierro las puertas ante toda posibilidad de seguir creciendo, de seguir expandiendo, de seguir viendo y comprendiendo más allá de los esquemas que asumí como los únicos correctos, porque por mucho que tomara una acción determinada en un momento con cierta claridad, eso no quiere decir que la situación y las condiciones que forman la misma no vayan a cambiar en el futuro, de hecho mientras escribo ésto, me doy cuenta de lo arrogante que fui al asumir que las palabras del shaman "quiero ver cuanto duras" implicaban: "quiero ver cuanto aguantas sin Ayahuasca", cuando en realidad y, bajo este espectro, puedo ver que de igual modo esa respuesta que me dio reflejaba de igual modo esa condición que yo había puesto sobre mí mismo al encerrarme en esta idea de que "no necesito de nada, ni de nadie y puedo aislarme y vivir así el resto de mi vida" cuando nada de eso es en forma alguna real o práctico, sino incluso un abuso hacia mí mismo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tomarme personales las palabras del shaman, cuando me dijo "quiero ver cuanto duras" donde entonces fui yo quien no tomó ese punto de consideración en honestidad consigo mismo para ver más allá de lo que sólo quería ver

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo crear esta separación y enemistad con el shaman, sin ver y darme cuenta que, la guerra que estaba proyectando hacia él, era no más que la guerra que no me había dado a mí mismo el coraje de enfrentar dentro de mí en honestidad conmigo mismo