lunes, 15 de abril de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1868, Perdón a uno mismo: La energía de la vergüenza

Hay muchas cosas por las cuales debo trabajar el perdón a uno mismo, sin embargo no se me ocurre ninguna que pueda "exponer de manera pública", ¿por qué? Porque siento vergüenza de todas y cada una de ellas; aunque viendo a esta experiencia de vergüenza en honestidad conmigo mismo ¿no es esa misma vergüenza un indicador preciso de la naturaleza del abuso que estoy permitiendo y aceptando dentro de mí? ¿no es la vergüenza misma en relación hacia dichos puntos, que comienzo a generar mi propia resistencia de descubrir y destapar en honestidad conmigo mismo (sin que esta honestidad implique o involucre a los demás) justo esos punto de abuso hacia mí mismo y hacia los demás?

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tolerar y admitir la experiencia de la vergüenza dentro de mí, sin ver, darme cuenta y reconocer en honestidad conmigo mismo que al caminar a través de éstas experiencias, me puedo deshacer de la carga que la vergüenza y las experiencias del pasado implican, como toda la culpa que he admitido y generado dentro de mí, con respecto a estos puntos que se han manifestado en mi mente, donde los pensamientos violentos, el enojo, la ira, así como la lujuria, la envidia y la competencia interna se acumulan y son precisamente lo que me llevan a querer participar de otras formas de abuso hacia mí mismo, como lo fue con respecto de mi participación en las drogas, para poder fugarme, escaparme y evadirme a mí mismo en aras de esta "pretensión e idea de sentirme especial, sentirme en claridad", cuando de hecho ninguna claridad, ni proceso se estaba realizando dentro de esos "estados alterados de consciencia", simplemente era una alteración de los sentidos y una exaltación de mi propia experiencia energética; sólo caminando a través de la vergüenza que siento de estos pensamientos, es que de hecho comenzar el proceso de levantarme sobre mis propios pies , y comenzar a levantar la cabeza con dignidad estableciendo los principios de este proceso como mi guía para ejercer mi principio rector

Es curiosa la experiencia de la vergüenza, porque si se tratara de algún punto que me hiciera sentir "orgulloso" de mí mismo, lo expondría sin dudarlo, incluso lo haría bajo bandera de poder "ensalzar mi ego" y "vanagloriarme a mí mismo", pero justo porque percibo esta experiencia como algo "contrario" a la imagen que he querido ver y proyectar de mí mismo en busca de la aceptación y el aprecio de las personas, que me escondo detrás de la vergüenza, y pongo como máscara el silencio para no tener que enfrentarme a mí mismo ni a los demás; ya que, de antemano puedo ver que la razón misma de la vergüenza a hablar y exponer estos puntos en honestidad conmigo mismo, reside en el hecho mismo de mi participación en el deseo de ser aceptado, aclamado, amado, bien recibido y percibido por los demás, sin la existencia de estos deseos, sus polos opuestos no podrían existir y no tendrían influencia sobre mí.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo esconderme detrás de la máscara de la vergüenza y el silencio, para pretender que puedo mantener la idea que he querido creer de mí mismo, en esta proyección de "estoy bien", "me encuentro bien", "nada me pasa", "nada me afecta" déjenme solo", cuando lejos de que este viviendo una corrección, sólo me encuentro enraizando y reforzando los mismos procesos de abandono de mí mismo, en y hacia mi propio ser más íntimo, al dejar que este sistema de consciencia tome dirección de mí, en lugar de yo darme esa dirección a mí mismo incondicionalmente

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que no estoy lito para hablar o exponer cualesquiera de los puntos que emergen dentro de mí o de mi mente, sino hasta el momento en que los he "trascendido" por completo, sin darme cuenta que justamente un punto importante para la trascendencia es el hablar una y otra y cuantas veces sea necesario del trayecto y de las cosas que emergen tanto dentro como fuera de mí.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo reconocer en honestidad conmigo mismo que al callar la violencia de mis pensamientos en la que me veo a mí mismo haciéndole daño a las personas en mi entorno e incluso a mis seres amados, lo que hago es en realidad reforzar esos mismos pensamientos, en lugar de tratar de manera sincera, real, cruda los puntos de su origen por los cuales me veo proyectando estas experiencias energéticas emocionales, que al final veo en toda claridad no son más que reacciones ante nimiedades y berrinches que llego a tomarme de manera personal, pero que justo en y por la proyección misma que apuntan aquellas ideas, es que el silencio de mis palabras les da fuerza a esas imágenes, sobretodo cuando permito que se repitan una y otra vez, porque es allí donde yo mismo me programo a mí mismo para eventualmente llegar a ese punto donde entro en conflicto con las personas por algo que, por más que pasen años y años, al no tratarlo y enfrentarlo, simplemente se arraiga perpetuamente por y a lo largo del tiempo hasta que finalmente resulta insostenible y estalla, ya sea con malas palabras o incluso con acciones.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo abrazar esta experiencia de vergüenza dentro de mí como la gran maestra que es, ya que en los momentos en los que he cometido tal o cual error, sería mucho más observador de mis acciones, lo cual habla de la intención del perfeccionamiento, aunque suele ser mal dirigido precisamente por el deseo de "acrecentar y dar valor a la personalidad" por encima del ser mismo, es por ello que

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo dejar que la vergüenza se convirtiera en una experiencia energética que me llevaba directamente a tratar de levantar una nueva imagen o una nueva idea de mí mismo a través de la creación de personalidades, en lugar de utilizarla como esta oportunidad que surge dentro de mí mismo para mostrarme qué es exactamente aquello en lo que me estoy engañando y escondiendo a mí mismo, en lugar de darme la oportunidad de ser honesto conmigo mismo

Me comprometo conmigo mismo a cambiar mi relación con la energía de la vergüenza a un punto de oportunidad para poder trazar el origen de los puntos en los cuales haya permitido y aceptado la deshonestidad conmigo mismo a través del deseo y proyección de mí mismo como personalidades, en lugar de ver y traer la expresión auténtica de mi ser.