lunes, 11 de febrero de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1158, Mi relación con el dinero 16

He estado viendo algunos videos de "emprendedores" y de estos "millonarios" que dan consejos y tips para el éxito, donde todos y cada uno repiten en diferentes formas y formatos que "el éxito no es algo que simplemente se obtiene por ser especial o talentoso", sino que es algo que se trabaja y debe de conseguirse y de ganarse con trabajo duro dispuesto a hacer lo que sea.

Curiosamente, la semana pasada se me invito a una de estas conferencias de "planes de negocios", en los que la expositora que pasó al frente del escenario, de igual manera mencionaba que la única manera de conseguir las cosas en la vida, es estando dispuesto a trabajar 24/7 y haciendo todo lo que fuera necesario para conseguir eso que uno desea y quiere en la vida. Y es decir, por supuesto si uno quiere obtener "más" de lo que uno tiene, debe de estar dispuesto a hacer más de lo que uno hace, sin embargo, ¿qué pasa cuando la premisa del sistema monetario mismo aplica el mismo principio, sólo para poder tener una vida digna? Luchar por "la vida", sólo para conseguir los recursos básicos, no habla de la falla de la moral de los individuos más que de la falta de ética del sistema mismo.

A decir verdad, antes de escribir este post, escribí un par de declaraciones de perdón a uno mismo, y las comparto aquí con gusto:

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo ver y darme cuenta que no merezco tener un empleo sólo porque me siento especial y talentoso, ya que primero debo desarrollar mis habilidades y capacidades para poder conseguir dicho empleo.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta y reconocer que las personas no se merecen las cosas simplemente porque creen que se las merecen, ya que primero tienen que trabajar por ellas y ganárselas

¿Qué puede haber más inspirador que el cerdo que aspira a convertirse en jamón? Ciertamente nada (sarcasmo)

Hay una extraña sensación implícita dentro de esta idea de tener que "demostrar a otros" que uno puede o merece tener "acceso a la vida" la cual por cierto no podrá ganarse de su propia mano, pues en realidad lo que estoy declarando en dicha oración de perdón a uno mismo, es que será alguien más el que extenderá ese acceso a la vida, el que proveerá ese acceso a la vida. Con la creciente demanda de empleos, y la aún más creciente demanda que emergerá en un futuro cercano con el reemplazo de la mano de obra humana por la tecnología y mecanización de un sinnúmero de trabajos, el acceso a la vida, el derecho a vivir, parece cada vez más improbable para muchos, y creo que sería un escenario bastante desalentador el contemplar a más de unos cuantos miles o millones de seres humanos luchando por el acceso a la vida para sí mismos y sus familias, incluso si para esto tienen que recurrir a la delincuencia y tomar de otros lo necesario para mantener esto que llamamos "la vida". ¿Qué clase de vida es ésta? ¿Qué clase de broma es ésta?

He escuchado muchos puntos de vista y debatido entorno al mismo con no pocas personas en muchas y diversas ocasiones, no sólo familia y amigos, sino incluso extraños y desconocidos; es fascinante lo mucho que el dinero en ciertos periodos de nuestra vida puede moldear nuestra actitud hacia el mundo que nos rodea, y nuestras perspectivas acerca del mismo, pues algunas veces he tenido la oportunidad de debatir el mismo argumento con las mismas personas en situaciones en las que "tenían dinero" y en situaciones en las que "no tenían dinero" porque habían perdido el empleo o habían perdido alguna inversión en algún negocio. Y las personas que defendían la premisa "el éxito, el trabajo y el dinero se ganan" lo hacían en el momento en el que tenían dinero, pero cambiaban su postura e idea, una vez que habían perdido sus empleos a causa de X situación dentro del mismo, donde por ejemplo notaban abusos por parte de la autoridad o simplemente no podían continuar de manera tan "mecánica" realizando labores que simplemente no les apasionaban, incluso mis padres tras su jubilación, tras más de 30 años de trabajo en una empresa... jamás dejaron de quejarse de la cantidad de abusos por parte de la empresa durante y aún después de su retiro, ante los cuales les han reducido e incluso limitado los ingresos que por derecho a sus años de trabajo merecían para su subsistencia...

Habrá quienes digan "claro, lo que ocurre es que no se les puede dar eso que se les prometió a cada una de las personas que se jubilan, porque entonces las empresas no sólo no podrían cubrir el salario de los jubilados, sino ni siquiera de sus propios empleados, más los gastos de la empresa per se", pues bien ¿cuál es la finalidad de prometerlo en primer lugar y de engañar a las personas a depositar su esperanza en un futuro que al final no llegará? Eso es a mi entender, tan sólo jurídicamente hablando - abuso de confianza...

Mi interés al plantear este panorama, no es "quejarme amargamente del sistema", al contrario, es cuestionar los mecanismos para contemplar la posibilidad de una mejoría dentro de ellos. Por ejemplo, si a una persona se le cubrieran sus necesidades básicas desde su nacimiento hasta su muerte, por el simple cumplimiento de sus "garantías individuales/derechos humanos", ¿No sería más loable que dicha persona escogiera su carrera basado no sólo en su auténtica pasión, sino que de igual modo serviría al sistema de manera más eficiente? ¿No se percibiría menos conflicto en los entornos laborales, así como menor cantidad de problemas y de fallas si las personas no sintieran la necesidad y obligación de trabajar sólo por temor a quedarse sin ese recurso a la vida? ¿No se prevendrían una innumerable cantidad de abusos internos (tanto por parte de los jefes como de los empleados), de tranzas, de mentiras, engaños, competencias tóxicas y ambientes insanos para las propias empresas si las personas no sintieran que uno debe de hacer "lo que sea" para conseguir y mantener ese trabajo, ese empleo, ese acceso a la vida?