domingo, 3 de febrero de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1151, Mi relación con el dinero 9

Continuando con el punto del día 1149

Voy a comenzar a desglosar la historia que viví y compartí con este amigo hacia quien he definido esta relación y camino "artístico", después tomaré los eventos y acontecimientos más importantes, aplicaré perdón a uno mismo por cada uno de ellos y estableceré mis puntos de aplicación correctiva y compromisos para corregir y cambiar dicha relación tanto dentro como fuera de mí mismo

Cuando conocí a "X" me encontraba en la preparatoria, solía fumar mariguana en desmedida y cuando lo hacía me dedicaba a dibujar; solía realizar una sesión de ejercicio en un gimnasio que se encontraba relativamente cerca de la escuela de mi hermana y al terminar mi sesión me trasladaba a la salida de la misma para esperarla y así irnos juntos a la casa. Un día mientras esperaba a mi hermana, llevaba conmigo una libreta donde solía realizar mis ilustraciones y, mientras esperaba a mi hermana noté que un chico se encontraba sentado a las afueras de la misma, también se encontraba dibujando, me llamó la atención y me acerqué para ver lo que estaba realizando.

Me sentí anonadado de su notable habilidad para desarrollar aquel cuerpo femenino que estaba ilustrando en una técnica de carboncillo, y no pude evitar acercarme aún más, tanto que se me escapó un cumplido al admirar su obra, me agradeció el comentario y me senté a su lado apurándome a sacar mi libreta para mostrarle de igual manera mi trabajo (el cual no tenía la calidad, ni desarrollo técnico que el suyo), no obstante, a pesar de que creí y esperé la crítica, muy al contrario me expresó su asombro y admiración por la propuesta y composición que estaba desarrollando. Comenzamos a platicar de las mil cosas que inspiraban nuestros trabajos e inmediatamente comenzamos a entablar una amistad que, no por menos comenzamos a frecuentar a partir de ese día casi de manera diaria.

Día tras día le llevaba nuevas ideas y dibujos que realizaba y el me mostraba los suyos, de igual modo comencé a aprender sus formas y estilos para aplicarlos a los míos y al cabo de un par de semanas, ambos notábamos como nuestras habilidades e ideas estaban comenzando a crecer y crecer, al grado de que ambos verdaderamente contemplamos ante nosotros un universo infinito de posibilidades y hasta llegamos a soñar con esta idea/fantasía de convertirnos en artistas reconocidos a nivel mundial.

"X" era muy atractivo, aún a los ojos de otros hombres y siempre había chicas que lo rodeaban y buscaban para llevarlo a alguna fiesta o evento, me sentía celoso de esa habilidad y facilidad que tenía para interactuar con ellas, con una seguridad que parecía inherente a su persona, es decir algo a lo que se encontraba acostumbrado de toda su vida. No era extraño enterarse cada día de alguna nueva anécdota o locura que se le hubiese ocurrido, como el día en el que se le ocurrió realizarse perforaciones en le pene, y aún más impactante era notar su desinhibición a mostrar las perforaciones frente a compañeros de la escuela, maestros e incluso a las chicas en plena vía pública. Yo tenía temor de someterme a procesos similares e incluso temor a acompañarlo a fiestas o eventos donde el se movía con seguridad, ya que solía vestirse siempre con camisa y pantalón de vestir, mientras que yo siempre estaba acostumbrado a llevar las grandes y holgadas sudaderas para que me cubrieran el rostro, junto con mis pants que usaba siempre para poder hacer ejercicio en cualquier momento y en cualquier lugar, pues en aquel momento era literalmente un adicto al ejercicio (y a crear una imagen fuerte y ruda de mí mismo para sentirme seguro).

"X" me pedía a menudo que le hiciera una rutina de ejercicio, yo por otra parte le pedía que me enseñara más de su trabajo y sus habilidades. El día que fuimos a su casa para pintar juntos, sólo dibujamos durante algunos minutos, tratando de hacer cualquier cosa, proponer cualquier idea por rara o absurda que sonara, solíamos platicar por horas y horas acerca de todas las ideas que nos gustaban y atraían  y al cabo de un tiempo, tal fue la costumbre que, en realidad comenzamos a vernos más para platicar y compartir lo que cada uno ya había hecho de manera independiente, que para dibujar juntos. En aquel tiempo me costaba tanto trabajo platicar o hablar con las personas que cada vez que "X" llevaba a algún amigo o una chica a su casa, yo solía sentarme en un rincón a esperar que ellos terminaran su conversación y pudiera quedarme nuevamente solo con él para nuevamente hablar y compartir  acerca de las cosas que me interesaba platicar y hablar con él. No pocas personas se sacaban tanto de onda por mi actitud y presencia que incluso en diversas ocasiones algunas personas declinaban las invitaciones de "X" a acompañarnos cuando sabían que yo me encontraría presente en su casa.

"X" siempre trató de hacerme sentir seguro, diciéndome cómo vestir y cómo comportarme frente a otras personas, en especial frente a las mujeres; sin embargo, cuando lo escuchaba hablar sólo entendía: "siéntete seguro, confiado, comparte con ellas lo mismo que conmigo", pero yo no entendía ni había vivido la palabra seguridad y confianza, al contrario, mi costumbre siempre había sido la de esconderme y quedarme detrás de las mantas que usaba para cubrirme y esconderme del mundo. En no pocas ocasiones, incluso cuando recién habíamos llegado a su casa, apenas me enteraba de que alguien más vendría a acompañarnos, me iba de vuelta a mi casa porque llegó un momento en el que comenzó a apenarme el hecho de verlo esforzarse tanto para mostrarme como expresar esa seguridad y lo poco que yo de hecho lograba entender y recibir esa información cambiando mi forma de vestir o mi forma de hablar, que prefería simplemente alejarme para que él no viera afectado su círculo de amistades por mi compañía y presencia.

Una de las cosas que de igual modo me hacía sentir demasiado incómodo cuando él se encontraba con otras personas, es que notaba el drástico cambio de su personalidad, la cual en realidad sentía que era "superflua" en comparación con la actitud que solía asumir estando conmigo, pues se mostraba más abierto y vulnerable que en la presencia de otras personas, a lo cual él asumía una postura más de "alfa" por así decirlo, y una de las razones por las cuales ciertamente me resistía a cambiar mi actitud y mi persona, era porque en realidad no entendía como la seguridad podía venir o emerger simplemente vistiéndome de una forma en la cual en realidad me sentía aún más inseguro que cubriéndome por completo o hablando de una forma que en realidad no solía emplear en lo absoluto, ni siquiera en presencia de mis mejores amigos.

Cuando regresaba a mi casa, la realidad es que me deprimía en demasía, porque no entendía realmente qué era lo que me hacía falta para poder llegar a sentir o expresar esa seguridad y, otra de las cosas que me deprimían y entristecían, era ver como "X" salía con algunas chicas hacia las cuales yo de igual forma me sentía atraído, no sólo era envidia lo que sentía, sino de igual manera frustración porque, él me repetía hasta el cansancio que eramos iguales, que él me admiraba tanto como yo lo admiraba a él, sin embargo, no lograba entender cuál era el motivo por el cual yo no lograba provocar el mismo impacto que él, por qué yo no lograba atraer e impresionar a las personas como él, por qué yo no lograba tener o formar relaciones con chicas tan lindas como él solía formarlas y establecerlas con tanta facilidad; incluso no pocas veces las personas en su círculo solían decirme que mi trabajo les causaba ansiedad y a veces hasta miedo a diferencia del suyo. "¿Realmente me admira o sólo me lo dice y repite por lástima y compasión?" eran la clase de cosas que pensaba y eran la clase de pensamientos que comencé a frecuentar dentro de mi mente, pero incluso otra clase y tendencia de pensamientos comenzaron a presentarse en la medida que el tiempo comenzó a pasar en esta nueva relación que había formado con él: "No es un buen artista, simplemente es atractivo y las personas se sienten atraídas por su seguridad, su labia y su apariencia".

Comencé a competir, pero en otra forma, comencé a competir y a crear esta comparación mental a partir de la envidia que comenzó a gestarse en mí, porque ya no se trataba del arte, ni de nuestras eternas pláticas sobre los universos que frecuentábamos y explorábamos juntos; ahora se trataba sólo de verlo de cerca para celar y envidiar la clase de vida que yo quería darme... en ese sentido, notaba como estaba traicionando nuestra amistad y me dolía de tal forma, que poco a poco comencé a distanciarme, sólo lo visitaba una vez cada tanto tiempo, primero una vez a la semana, después una vez al mes y finalmente, me distancié de él por varios meses (sobretodo cuando llegué al proceso de Desteni y comencé a trabajar más con el trazado y el origen de los pensamientos, sentimientos y emociones) porque no sólo era vergüenza lo que sentía ya de mi traición a nuestra amistad, también era un reconocimiento de esta "enfermedad en la mente" que se había interpuesto entre lo que comenzó como una hermosa y ciertamente maravillosa hermandad.

Sabía internamente que no era su culpa, que no era "ÉL" el responsable de estos pensamientos, por lo cual quise distanciarme para eliminar y erradicar los deseos que sentía hacia el sexo opuesto, así como llegar a ese punto de parar mi definición y ambición con respecto a generar una imagen de mí mismo y así llegar a aceptar quién yo soy (o al menos aceptar quién yo era en ese momento y el proceso de cambio al cual estaba aceptando someterme con este proceso en Desteni, sin importar a donde pudiera llevarme). Al cabo de 8 meses, volvimos a encontrarnos, pero cuando comencé a compartir lo que estaba realizando con Desteni dentro de este proceso, el se mostró reaccionario e incluso temeroso de lo que le estaba mostrando, de igual modo yo no podía ya sentirme "atraído" por sus costumbres e ideas, porque ahora, sentía que cuando lo veía y hablaba con él, sólo hablábamos de sus relaciones con las chicas, sus aventuras y su apariencia; ya no eran cosas que me interesaran ni me atrajeran, por lo cual, en el momento que me dijo que Desteni le parecía una secta y una tontería, simplemente me distancié de él por completo; no volvimos a hablar en cosa de 2 años.

Cuando nos volvimos a encontrar, ya había ingresado en la carrera de Derecho y mi enfoque estaba inclinado en y hacia otros intereses; él se había adentrado en la carrera de diseño y, ciertamente me pareció una situación "ideal" el acercarme a compartir nuevamente con él, puesto que "nuestros intereses estaban enfocados a cosas distintas ahora", y como podíamos seguir platicando y compartiendo nuestras ideas, incluso debatiendo mil cosas acerca del sistema, la vida, la existencia, me pareció una situación "ideal" el reformular nuestra amistad con un punto de partida diferente. Sin embargo, él siempre se mostró renuente y en contra de las posturas e ideas que definían ahora mi camino, y no obstante, tras cada debate que iniciábamos parecía que poco a poco llegábamos a un punto de "acuerdo" de nuestras ideas; eso me hizo tener "Fe" en que con el tiempo tal vez terminaríamos compartiendo los mismos intereses e ideas nuevamente al punto donde tal vez trabajaríamos en proyectos similares, pero ese momento nunca llegó y, veo y reconozco que mucho de ello tuvo que ver con el hecho de que esperaba lograr "hacer que se moviera al proceso de Desteni si lograba apartar de su percepción las ideas acerca del mismo".

El encontrarme con él de nuevo, me hizo considerar que tendría una oportunidad  más fuerte para hacerme un modo de vida y subsistencia como artista y diseñador si dejaba de lado la carrera de Derecho que tan complicada se había vuelto y tan desalentadora en cuanto a la visión e imposibilidad de proponer un cambio en el sistema jurídico, el diseño y la comunicación parecían alternativas más viables porque era más "fácil" convencer a la gente de este cambio y hacer así que por efecto de derecho consuetudinario si lograra y buscara ese cambio, que a través de tratar de luchar y moldear las mentes de jueces y abogados demasiado inclinados y casados con el modelo que les permitía enriquecerse con el actual sistema y modelo jurídico.

Ahora que había realizado el cambio de carrera, "X" se enfocó más en su intención e interés por lograr el reconocimiento de su trabajo, mientras que yo me enfoqué en desarrollar otro tipo de iniciativas, sobretodo me involucré especialmente con el activismo en diversos rubros y consideré que utilizando los medios audiovisuales se podría lograr el conocimiento y la voz de las problemáticas del país para un cambio radical y fundamental desde las entrañas del mismo, entre dichas experiencias y oportunidades, se encontraron la primera visita a la prisión de Santa Martha Acatitla. "X" no sólo no estaba de acuerdo con ello, sino que al contrario me cuestionaba constantemente ¿por qué perdía mi tiempo en esos proyectos?

De un par de años para acá, nuevamente surgió esa competencia por la habilidad técnica y por el deseo de hacer valer y reconocer mi trabajo "artístico", en contraposición al suyo. Una vez que me adentré y comencé a participar más en estas competencias e ideas del EGO, comencé a llevar mi enfoque y competencia por el mismo sentido y dirección que había tratado de imitar de "X", aunque fuera aparentemente en el nuevo camino que había escogido para mí. Ahora se trataba acerca de "mostrar mis logros y reconocimientos" en la trayectoria del Activismo, en lugar de la decisión y movimiento fundamental que me había llevado por el mismo. Cuando lo veía ahora yo criticaba su trabajo y trataba de burlarme y hasta destruirlo para poder sentirme superior a él, para sentir que mi camino era más valioso que el suyo, que era más importante que el suyo, pero a pesar de todas las veces que noté y encontré la disparidad de nuestras ideas y lo mucho que mi consciencia gritaba que este ya no era el lugar para mí, seguí allí, por temor a perder lo que en un inicio fue una hermosa amistad, una maravillosa hermandad, de la cual parece sólo quedar el recuerdo.

Traté de imitar a las personas con las cuales él competía e incluso añadí las criticas de estas personas a mi pensamiento para justificar mi competencia y comparación, mis vicios y envidia hacia la vida que siempre quise darme, el mismo modelo de libertinaje que jamás logré desprender de mi mente, los mismos deseos y ambiciones. No era y jamás fue su culpa o responsabilidad la manifestación de los mismos, sino que fue mi ingenuidad a creer que "ya no estaba afectado por los mismos y ya no podían tocarme", pero no era así, simplemente me convencí a mí mismo de ello porque en realidad detrás de esa idea de "dominio y control de mí mismo", buscaba nuevamente una oportunidad para llevarme a mí mismo a sucumbir y justificar mi participación nuevamente de estos, pero ahora bajo la premisa de que había sido "él" quien me llevó a caer, que había sido "él" quien motivo y atrajo ese punto de tentación, nada más errado, nada más deshonesto.

Ahora con la última conversación que hemos tenido, verdaderamente me ha llevado a plantearme el futuro de nuestra amistad y si es que ésta aún tiene un destino compartido. Sin embargo, y al menos de antemano con la sola escritura y desgloce de nuestra historia, parece en realidad ya no compartir un camino en común.

Continúo en el próximo post