martes, 8 de enero de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1135, Pensamiento Mágico Pendejo


Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que si uno simplemente pide o mantiene un pensamiento constante sobre las cosas, estas mágicamente llegarán o se manifestarán, en lugar de reconocer en honestidad conmigo mismo lo mucho que llevo alimentando e imaginando aquellos pensamientos en los que me veía dentro de la relación perfecta, o dentro del camino laboral perfecto, y lo mucho que estos pensamientos han cambiado y se han modificado con el tiempo y con cada nuevo momento, punto y experiencia que han surgido dentro de mi experiencia de vida; y dentro de esto puedo ver y darme cuenta de lo mucho que en realidad llego a definir y basar mis decisiones en una experiencia energética positiva o negativa, ya que en realidad incluso en aquellos momentos en los que me veía simplemente deseando y pidiendo por la relación perfecta, esta jamás se manifestaba, ni podría haberse manifestado en la forma que lo imaginaba o creaba a través de esos pensamientos, ya que en realidad no existía una evaluación real, física y práctica de tales experiencias para ver en honestidad conmigo mismo el origen de las mismas y la intención que se alberga o expectativas dentro y detrás de las mismas, ya que en su gran mayoría, se encuentran únicamente basadas y fundamentadas en los términos de mi conveniencia, mi interés personal y mi adicción a la energía, es decir de la experiencia energética positiva que me veo buscando a fin de satisfacer mi adicción al pensamiento y la energía misma, sin de hecho tomar en consideración a aquella expresión de vida manifestada en y como aquel otro ser humano, el cual también camina y lleva a cabo su proceso de manera individual y existencial, para entonces bajo ese principio de consideración llegar a acuerdos de apoyo mutuo e incondicional, que verdaderamente contemple como parte de los acuerdos mutuos el llegar a establecer el principio de hacer lo que es mejor para todos.

Mientras escribo ésto, me doy cuenta de lo mucho que estos pensamientos (pensamiento mágico pendejo) reflejan la naturaleza que en realidad me he permitido y aceptado manifestar y expresar dentro y cómo uno mismo, sin ver cómo dentro y como cada uno de estos pensamientos de igual manera me estoy permitiendo y aceptando a mí mismo alimentar y dar energía a las mismas dependencias  que he generado y definido a lo largo de mi vida; porque en el pensamiento e idea que yo me permito y acepto manifestar y generar dentro de mi pensamiento, en realidad me quito a mí mismo la oportunidad y creación de tal manifestación de manera práctica, real y física dentro de mi propio mundo y realidad

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que yo determino mis propias limitaciones a partir de mis propias creencias e ideas, sobre las cuales justifico y acepto las mismas limitaciones en las que me permito y acepto a mí mismo permanecer, como el margen dentro de mi propia zona de comfort, manteniendo y alimentando así mi adicción a la energía expresada como esos pensamientos, creencias, ideas, sentimientos y emociones en los cuales me llevo a mí mismo y me dejo dirigir, en lugar de tomar responsabilidad por mí mismo y determinar mi propia ruta y punto de partida dentro de cada punto o cada situación que emerge dentro de mi mundo, sabiendo así llevarme por el camino del perfeccionamiento, ya que busco la mejor decisión, obra, palabra y acción en y como la honestidad conmigo mismo contemplando lo que es mejor para mí y para todos como uno e iguales.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que lo correcto es "confiar en los pensamientos" sólo porque aparentemente son algo que estoy "pensando y creando dentro de mí mismo" sin darme cuenta como me estoy programando a mí mismo a través de mi participación en la energía expresada como los deseos, sentimientos y emociones, que al final reducen y limitan la experiencia misma de la vida al nombrar y definir la experiencia en una firma energética que se almacena dentro del cuerpo como la memoria muscular del cuerpo a seguir los mismos impulsos y "vibraciones" energéticas, en lugar de reconocer la expresión de vida de manera intima con y como uno mismo en y a través de lo físico y la fisicalidad de la materia misma