jueves, 31 de enero de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1148, Mi relación con el dinero 6

El día de ayer me avoqué a rediseñar mi book profesional. Lo he subido y actualizado ya en algunas plataformas online, pero invariablemente de esto, no me sentaré a esperar. Mi intención es llevarlo a imprimir cuanto antes en alguna imprenta y desde luego llevarlo personalmente a diversos lugares, empezando por algunas casas de cultura e incluso a la misma Universidad en la que cursé la Licenciatura (entre otras Universidades)

Por si alguien tiene curiosidad en ver como quedó el Book:

https://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/key/hyt9iDokAabWi1

Continuando con el punto que compartía en el día 1146, y que me comprometí a expandir, sobre por qué el amor, o la experiencia energética misma que hemos definido como "amor" en realidad también juega un papel dentro de la esclavitud del sistema, e incluso dentro de la destrucción del mundo que experimentamos hoy día.


Incluso cuando se habla del amor como potencia renovadora del mundo, esto hablando desde la visión y perspectiva de muchas religiones y espiritualidades; siempre que se habla de esta energía del amor, parece como si habláramos de alguna fuerza etérea que traerá por simple añadidura el cambio, la paz, la estabilidad y la felicidad a todo este mundo. Incluso Erich Fromm en su libro "El arte de amar", aborda de manera breve "el amor al prójimo" desde el punto de vista religioso; no obstante jamás se menciona que en realidad "ese amor al prójimo" sigue siendo limitado a sólo un grupo de personas y suele ser condicionado por la idea misma de que "es suficiente con desear que al otro le vaya bien para tener la consciencia tranquila" y que por este pensamiento/rezo dedicado a dichas personas, ya existe alguna suerte de intervención divina, sin embargo, si ese fuera realmente el caso y la religión fuese en modo alguno la solución para los problemas sociales y los conflictos económicos, el panorama de la humanidad y de nuestra interacción del día a día sería completamente diferente y habría cambiado desde el origen de la religión per se.



Por favor no se me malinterprete, no pretendo algún ataque a la religión, simplemente creo justo dar una visión práctica y de sentido común ante un problema que la religión no ha logrado, ni logrará resolver, ya que no compete a la religión mejorar la relación que tenemos entre nosotros y con el sistema. La única forma real de vivir un amor práctico a la humanidad, es de hecho llevando los mismos principios y máximas de ese "amor al prójimo" a un esfera tal como "el sistema económico". Tal vez Jesús se equivoco al separar la iglesia del estado al decir "Da al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios", porque tal pareciera que entonces la administración pública puede deslindarse de toda responsabilidad y miramientos a considerar lo que verdaderamente se está administrando más allá del capital social - la vida y futuro de todos y cada uno de nosotros


Tal pareciera que el "amor" sólo puede sentirse y, en este sentido sólo lo sentimos por y bajo ciertas condiciones, hacia ciertas personas, pero no tenemos que pensar o considerar a todos aquellos que no "generan" en nosotros estos movimientos energéticos, por no decir empatía alguna (más no simpatía) cuando se trata de pensar en el lugar donde invertiremos el dinero que hemos ganado tras las densas jornadas por las cuales luchamos día a día, pues evidentemente ese capital irá primero y antes que nada para nuestros seres queridos, y es decir con justa razón ¿cómo se podría compartir aquello que apenas alcanza para nosotros y nuestras familias? ¿Compartiríamos ese dinero de manera incondicional con aquellos en quienes ni siquiera tenemos tiempo de voltear a ver o considerar en su sola existencia cuando nuestra mente se encuentra ya inundada de nuestras propias deudas, necesidades y problemas? Se supone que para eso han sido creados los impuestos, para repartir y administrar el capital público, entre todos (incluso si queremos hacerlo o no) el problema es, que cuando comenzamos a ver el desvío de recursos a sectores privados bajo movimientos corruptos, no es de sorprender que la gente poco a poco comienza a evadir los mismos y, no sólo deja de creer en el gobierno, sino que de la misma forma comienza a sólo apoyar a aquellos que defienden (aparentemente) sus intereses particulares.

Continuo en el próximo post


martes, 29 de enero de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1147, Mi relación con el dinero 5

El día de hoy me he dedicado a rehacer mi curriculum y mi book profesional, lo enviaré a tantos lugares como me sea posible y lo subiré a diversas plataformas, por lo pronto hoy dormiré temprano, pues mañana saldré temprano con un amigo a vender chilaquiles. Con esta labor, no sólo pretendo ayudarme a mí mismo sino también a mi amigo que se encuentra temporalmente desempleado al igual que yo.

Hace cosas de unas horas he preparado ya la salsa y he dejado todo listo para la jornada del día de mañana y, mientras hacía esto, nuevamente emergían diversos pensamientos y resistencias dentro de mi mente a hacer esto, es decir salir nuevamente a vender comida en la calle, porque incluso llega a emerger alguna imagen de encontrarme con alguna persona conocida de la carrera que me encuentre haciendo eso y, al momento de ver dicha imagen comienza de igual modo a emerger una experiencia energética de vergüenza.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo reaccionar en una experiencia energética de vergüenza al imaginarme que alguno de mis ex compañeros de la escuela me encuentran vendiendo comida en la calle y que incluso ante algún comentario que llegaran a desprender, reacciono con rabia y enojo, sin de hecho ver y darme cuenta de cómo me estoy definiendo de acuerdo al dinero, dentro de esta idea de que en este momento debería de estar trabajando en algo relacionado con mi carrera o que debería de tener tanto dinero como algunos profesionistas

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que los juicios únicamente vienen del ego, donde he creído que tengo que parecerme a la imagen que siempre me vendieron durante la carrera e incluso antes, durante todo el proceso del sistema educativo, al creer que pasar por todo ese proceso daría alguna garantía de empleo seguro en alguna empresa, cuando en realidad los que llegan a ganar más dinero ciertamente son aquellos que se dedicaron desde un inicio a trabajar en lugar de perder el tiempo cursando una carrera que al final está dejando actualmente a un gran número de personas en cualquier otro empleo excepto lo que estudiaron

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que soy un fracaso por no tener un empleo en un área relacionada con lo que estudié, cuando en realidad hay de por medio todo un sistema que no contempla ni cubre lo que es mejor para todos

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo juzgarme como un fracasado, sin ver que en realidad, el verdadero fracaso sería quedarme en casa a esperar que llegue el dinero sólo por alguna voluntad divina o ley de atracción, como si de verdad el dinero mismo fuese a tocar a mi puerta sólo porque me quedo pensando en que llegará si lo "manifiesto a través de un mantra o un pensamiento"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que vender comida en la calle es una labor que me hace "menos" que otras personas que tienen un empelo fijo, sin de hecho ver y darme cuenta que trabajo es en realidad sólo eso, simplemente trabajo, no me define o me limita en forma alguna, al contrario, es la creencia de que "sólo puedo hacer cosas relacionadas con la carrera que estudié" lo que en verdad me limita

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo abrirme a la oportunidad de simplemente realizar esta labor sin definirme o juzgarme a mí mismo por ella

En y cuando me vea a mí mismo entrando en una reacción energética de vergüenza, respiro y desacelero mi mente, detengo todo y cualquier juicio hacia mí mismo que pueda emerger y continúo con mi labor sin limitarme a la definición de la idea que pueda generar entorno al trabajo que realizo

Me comprometo conmigo mismo a no juzgarme ni definirme de acuerdo a la cantidad de dinero que tengo o al trabajo que realice para conseguirlo

Mi jornada hacia la vida, Día 1146, Mi relación con el dinero 4



Ayer en la noche, tras escribir aquí, en este mismo blog la publicación anterior, de pronto tuve esta imagen dura, pero a la vez sensata de mi actual posición y condición con respecto al sistema; de pronto tuve frente a mí la imagen de un "modelo atrasado", un diseño y proyecto de humano que comienza a envejecer y desvanecerse con el avance tan acelerado de las tecnologías (en los diversos rubros y aplicaciones de la misma) y es entonces que comienza a manifestarse una discontinuidad, como esta suerte de obsolescencia de los conocimientos previos que, por condición de la moda y la estética entorno a esta desesperada búsqueda de nuevas y diferentes experiencias sensoriales, vuelven de tantas generaciones, incluso de aquellas que tuvimos la oportunidad y privilegio de una educación privada e incluso de concretar alguna carrera; este viejo modelo que se ve tan pronta y expedidamente reemplazado como hoy día ocurre con cualquier celular, computadora o tableta.

Y palabras más, palabras menos, no pude frenar las lágrimas que comenzaron a salir de mis ojos al tiempo que sentía esta impotencia corriendo desenfrenada por mi cuerpo. No sólo veía en mí mismo  un mediocre, me sentí en toda la extensión de la palabra como uno, todo esto mientras por mi mente me inundaban estos pensamientos en los cuales me encontré frente a un extraño recuerdo, un extraño y motivador recuerdo de aquel tiempo en el cual disfrutaba de la más simple, e incluso hoy para muchos, tal vez labores que resultarían desagradables o denigrantes al "ego", porque en aquellos tiempos, tan poca era mi preocupación por el dinero, que sin importar lo mucho o poco que se ganara de aquellas pequeñas labores, me sentía en lo más mínimo consternado por la opinión externa entorno a una actividad que, más que por obligación la hacía por diversión, y más que por dinero la hacía por la promesa de un gozo desconocido para muchos, a veces sólo se trataba de la anécdota de un reto estúpido impuesto a mí mismo para hablar de aquella tontería impensable, que mientras otros la hacían por una verdadera condición de necesidad, yo la hacía a privilegio y sabiendas de que me esperaba con certeza el plato de comida caliente en casa.

Realicé muchas labores desde que era niño, ayudando en proyectos de albañilería, levantando basura en las calles, atendiendo animales abandonados y enfermos o incluso simplemente saliendo a hacer alguna pirotecnia en los semáforos en compañía de algún amigo. No se trataba del dinero, se trataba de la aventura, se trataba de la experiencia y de regocijarme incluso ante el rostro de aversión de las personas que me conocían, que me criticaban y apartaban de su "esfera privilegiada" de relaciones superfluas. Tal era mi rabia de no encajar y poder "pertenecer" a dichos círculos de relaciones, que tal vez ingenuamente, me trasladé al polo opuesto de aquel círculo y busqué aquello que, para el resto simplemente sonaba como "la actividad impensable" y "condición obligada y desafortunada de gente supuestamente inferior a ellos". 

No sé decir exactamente que inspiraba aquel gozo, tal vez era encontrar en la aversión de sus rostros al contemplar a "uno de los suyos" revolcarse en el fango y codearse con quienes supuestamente debían permanecer lejos de nuestras "seguras y cómodas" ideas y creencias de orden, jerarquía, condición social y qué se yo; incluso recuerdo a un compañero de la escuela que, en medio de aquellos espectáculos que me gustaba dar, se acercó a mí con temor y cierta ansiedad diciéndome que: "yo no pertenecía al mundo de aquellas personas, que yo no pertenecía al mundo de esos otros, que mi familia era gente buena y educada, que venía de y pertenecía a otros círculos porque yo no había nacido en la pobreza o en el conflicto y la violencia", pero lo ignoré, un tanto por necedad mía, pero también porque tras las primeras horas e incluso algunos días de convivir con aquellos "otros", simplemente comenzaba a sentir que "los fuertes" eran ellos, que aquellos de quienes valía la pena aprender y reconocer su ejemplo (pues algunos debían incluso cuidar de sus familias a una edad muy temprana) era ellos y no de todos esos otros "buenos ejemplos" que nos daban en la escuela...

Es extraño como la percepción de y a través de este filtro que es el ego, comienza a sentir y experimentar inutilidad cuando se trata de permanecer y acatar las "normas" de dichos círculos a los que ahora he querido y buscado pertenecer, cuando antes de que surgiera en mi el temor y la consciencia del dinero, todo parecía en realidad mucho más... claro... nítido y horizontal...

Ahora, en esta etapa de mi vida, me preocupa mucho no tener y ganar tanto dinero como algunos de mis compañeros, me preocupa y angustia los comentarios de mi madre cuando me echa en cara los logros de este y aquel hijo de alguna de sus amistades y, es que simplemente no entiendo, cuando fue que demostrar lo que se tiene y lo que no se tiene, se volvió tan importante, aún más que compartir, aún más que apoyar y ayudar a aquellos que, a diferencia de uno, verdaderamente no tienen nada. 

Esto fue algo que no compartí antes, y ya expandiré más acerca de ello en el próximo post, pero uno de esos motores y motivos, por extraño que pueda parecer, fue la experiencia de "el amor", el amor como este enamoramiento de y entorno a la aspiración y proyección de un futuro con alguna pareja ideal; ya sabes, la chica de ensueño (o chico según corresponda), la vida de ensueño; y es que esa energía es tan... egoísta, que a veces la felicidad misma, sobretodo en su faceta más engañosa que se desprende y mimetiza en esta cara de "el éxito", deja a muchos fuera de la jugada simplemente para crear "esa posición", ese "lugar de gozo" que depende de la miseria y del fracaso de tantos otros... y es que no entiendo como el amor puede ser algo hermoso cuando se le mira ahí, justo allí donde es necesario acaparar y poseer a la persona amada, para la experiencia deseada... no entiendo este sistema, no entiendo y me frustra aún más no entender que mi desesperado deseo de pertenecer a él para sobrevivir, dependa tanto de entonces renunciar a algo tan fundamental como lo es el dinero para mantener la vida, y aún más fundamental que permanecer vivo... permanecer humano...

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentirme estresado al sentir que no tengo y no gano tanto dinero como otras personas y compañeros con quienes convivo o con quienes cursé la carrera y que tienen algún empleo que les permite viajar y conocer el mundo, porque entonces no tener dinero me hace un fracasado que no vale la pena en este mundo y que no vale nada en este mundo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentir que no valgo nada si no tengo o no poseo algo que me haga ser reconocido por los demás como alguien "exitoso"

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo sentirme angustiado y triste al escuchar a mi madre compararme con los hijos de sus amigas que tienen ya un empleo, un auto o incluso casa propia, porque debería de tener lo mismo que ellos, ya que cursé una carrera en una universidad privada, sin de hecho ver y darme cuenta que mis posesiones no definen mis capacidades o mi potencial como ser humano

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que no tener trabajo, dinero o posesiones materiales como las de otras personas, quiere decir que soy inferior a ellos

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo definirme de acuerdo a la cantidad de dinero que tengo o que no tengo, porque aparentemente tener dinero me hace mejor y superior a otros seres humanos, sin ver y de hecho reconocer en honestidad conmigo mismo y simple sentido común, que tener dinero simplemente significa que tengo acceso a recursos que en realidad deberían de estar disponibles y al alcance de todos incondicionalmente

Continuo en el próximo post

lunes, 28 de enero de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1145, Mi relación con el dinero 3

Una de las limitaciones que me he impuesto a mí mismo a lo largo de muchos años, ha sido el no querer invertir o "gastar" dinero en buenos materiales o incluso en buenos papeles para realizar mis ilustraciones, porque al final decía dentro de mí "¿cuál es realmente el fin de este capricho entorno a la calidad de tal o cual cosa si se pueden crear cosas increíbles hasta con materiales reciclados?"

No obstante, una de las cosas que han salido a relucir en las últimas semanas, es lo mucho que no sólo la gente le da importancia especial a esas cosas para decidirse a invertir en una obra/ilustración, sino lo mucho que, esa misma idea ha representado mi propia limitación para algo tan fundamental como las prácticas de tatuaje. Es decir, incluso para una práctica sobre piel sintética es necesario utilizar las agujas, conectar la fuente, la maquina y todo el desgaste que esos materiales padecen con el paso del tiempo, las agujas que se usan en una práctica evidentemente no pueden usarse sobre la piel de una persona, pero tampoco pueden usarse para nuevas prácticas, puesto que pierden el filo y es necesario utilizar nuevas agujas y tubos para seguir practicando.

Esta limitación no es otra más que el temor de perder dinero, pero aún bajo el pretexto de que "este temor me hace ahorrar dinero", la realidad es que las prácticas son indispensables para poder perfeccionarme dentro de mi trabajo, es como si un médico no quisiera invertir en buenos materiales para sus prácticas y sólo utilizara los buenos al momento de hacer algún procedimiento, pero ¿cómo puede realizar dicho procedimiento efectiva y eficientemente si de hecho desconoce el alcance de sus equipos y materiales?

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber temido invertir en buenos materiales sólo porque no quería gastar dinero y, al contrario, quería usar éste en otras cosas de las cuales buscaba una cierta experiencia energética emocional/sentimental

El día de hoy salí con una amiga a dar una vuelta al acuario, tenía poco dinero, pero me había prometido a mí mismo que no faltaría a mi promesa de llevarla junto con su hijo a conocer el acuario que se encuentra frente al museo Soumaya, hablo por supuesto del acuario Inbursa.

Le había contado un poco acerca de mi situación, y justo al llegar a la taquilla me extendió el dinero de las entradas, yo se lo devolví y saqué mi propio dinero para pagar; me había comprometido a ello y fuera cual fuera la situación quería cumplir con mi palabra, incluso a la salida por la tienda de regalos le compré un pequeño peluche en forma de tiburón a su hijo. Quería darles eso a ambos, pero al tiempo que se los daba a ellos también quería darme a mí mismo ese regalo de poder llevarlos a conocer el acuario y pasar un buen rato juntos. Eso para mí es también una inversión, y aunque en el momento también tenía temor de gastar dinero en las entradas o incluso en el peluche que le regalé al hijo de mi amiga al final del recorrido, puedo ver como de igual manera a lo largo de mi vida siempre me privé de salir y convivir con la gente sólo porque de igual manera tenía esta idea de que el dinero no debía de gastarse en eso, pero lo curioso es que no lo usaba para mí mismo tampoco.

Dibujar siempre ha sido en cierta forma "barato" porque prácticamente dibujaba sobre cualquier papel, en especial sobre los papeles más económicos para poder adquirir el mayor volumen con el menos costo de inversión, y es irónico porque, lo que en un inicio comenzó como una filosofía de "el ahorro" se convirtió posteriormente en una excusa e incluso en una resistencia a invertir en buenos materiales sólo por la costumbre a que "no se debe gastar en ese proceso creativo", sin embargo ¿cómo puedo esperar que mi trabajo se venda a un buen precio si yo mismo desde un inicio estoy infravalorando el desarrollo mismo de la obra?

Mientras escribo estas palabras, puedo darme cuenta de que una de las principales razones por las cuales me resulta tan difícil atreverme a subir los costos de mi producción/obra, es precisamente porque desde un inicio me acostumbré de igual manera a la idea de que el proceso no necesita ser caro y que por lo tanto la obra tampoco debería de ser costosa, porque ciertamente me gusta que las cosas sean accesibles para mí y bajo la misma bandera pretendí que mi trabajo fuese accesible para cualquier persona, no obstante, uno de los problemas que he encontrado a lo largo de mi trayectoria, es que cuando llega precisamente esa persona dispuesta a invertir en un buen trabajo, en el momento que de igual manera le planteo esos costos accesibles, es como si dentro de ellos se adelantaran a asumir que mi trabajo "es mano de obra barata y por lo tanto de mala calidad".

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de cobrar por mi trabajo al creer que "lo justo" es que de hecho sea accesible para cualquier persona que lo quiera, cuando en realidad también es justo considerarme a mí mismo y mis necesidades particulares dentro de dicha ecuación

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo a invertir o empezar un nuevo proyecto o un nuevo negocio por temor a perder dinero

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de pagar o gastar dinero sólo por temor a perderlo, como diciendo, si gasto este dinero no voy a poder tener más posteriormente

Continúo con este punto en el próximo post

sábado, 26 de enero de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1144, Redefiniendo mi relación con el dinero 2

Hoy fui a la central de abastos con mi familia, como solemos hacerlo cada fin de semana, pero en esta ocasión, además de comprar la despensa semanal, también pasé a comprar algunas cosas para poder preparar chilaquiles y venderlos durante la semana con un amigo que se encuentra de igual manera en una situación similar (en términos de no contar en este momento con una fuente de empleo o una fuente de ingresos).

Mientras estaba dando algunas vueltas por los pasillos, emergió este pensamiento y sensación de "derrotismo", porque dentro de mi mente vino de igual manera esta imagen en la que me veía a mí mismo yendo cada fin de semana a comprar más materia prima para seguir vendiendo cosas en la calle y haciendo de esa mi rutina como por un laaaaargo tiempo... emergen varios puntos aquí que quiero caminar con el perdón a uno mismo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo generar esta reacción y experiencia de derrotismo y de "inferioridad" al ver esta imagen de mí mismo yendo a la central de abastos cada fin de semana a seguir comprando más materias primas para seguir vendiendo cosas en la calle, como obligado a realizar esa labor infinitamente por no tener dinero o no conseguir trabajo, sin de hecho darme cuenta  y considerar como esa es en realidad la suerte de un sinnúmero de personas que, sin adelantarme a crear un juicio o asumir nada acerca de sus vidas, realmente realizan dicha labor de manera diaria por un sinnúmero de razones, pero creo que una de ellas puede ser porque en realidad no tuvieron la oportunidad de comenzar una carrera en alguna área como de hecho yo tuve la oportunidad y ciertamente el privilegio de poder cursar (privilegio entendido desde las condiciones que este mundo y sistema ha creado y que impiden a la fecha que muchas personas puedan de hecho cursar una carrera o ver y considerar un modo de vida diferente); de modo que si esta imagen la proyecto infinitamente en el futuro es ciertamente una decisión que estoy tomando a permanecer de ese modo, porque estoy alimentándola con esta experiencia energética de derrotismo y de inferioridad, en lugar de darme cuenta que aún cuando esta es mi realidad por el momento, eso no significa ni quiere decir que no vaya a cambiar o que no pueda hacer otra cosa de mi vida, dentro de ésto

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo reconocer que la experiencia de derrotismo y esta sensación de inferioridad y de darme por vencido, es en realidad un berrinche interno para poder proyectar culpa y responsabilidad de manera externa, ya sea en las condiciones de mi entorno, en el gobierno, en mil cosas que en realidad no tienen que ver con esta decisión fundamental que yo y únicamente yo estoy creando y por la cual soy responsable, pues si decido quedarme en el punto donde me encuentro y realmente veo mi vida de esa manera, la verdad es que yo estaré creando y perpetuando esa vida, no porque vender cosas en la calle sea algo "menos o indigno" al contrario, como compartí previamente, muchas de esas personas ganan incluso más que un licenciado; pero no es la vida que yo quiero para mí, al menos no por el resto de mi vida, creo que puedo dar y hacer más. No me voy a conformar

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo dudar de mis propias capacidades y de mi propio potencial para poder crear la clase de vida que de hecho me gustaría darme a mí mismo, y no sólo para exclusivamente darme y tener para mí, sino que de esta forma puedo levantarme como un ejemplo de vida para probar que es posible levantarse, que es posible hacer ese cambio.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que uno se levanta como ejemplo de vida para "demostrarle a otros" que es posible cambiar, cuando en realidad primero y antes que ninguna otra persona, soy yo quien tiene que cambiar y convencerse de su propio cambio, porque al final, es posible que jamás se vea o se note el cambio por parte de otros o que siempre exista alguien a quien le parezca poco o insuficiente o cualquiera de esas cosas, sin embargo a la única persona que tengo realmente aquí conmigo es a mí mismo y es a la única persona a quien voy a poder demostrarle esto, así que

Me comprometo conmigo mismo a cambiar las expectativas e ideas que me he formado acerca de mis capacidades y mi potencial, para de hecho probarme a mí mismo que puedo levantarme y puedo cambiar mi vida y mi futuro.


Me comprometo conmigo mismo a enfocar mi mente en esta realidad física, a trabajar aquí en esta realidad 3D con lo que si ocurre, con lo que si acontece dentro de este mundo y realidad, con lo que si tiene peso y con lo que de hecho si puedo llegar a alcanzar de manera real, sin formarme o creer y crear expectativas dentro de la mente acerca de mí mismo y de lo que aparentemente es o puedo llegar a ser en esta vida.


viernes, 25 de enero de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1143, Mi proceso redefiniendo mi relación con el dinero


En estos días, visité una memoria que de hecho, curiosamente suele acontecer en algunos puntos de vida, sobretodo y primordialmente en aquellos en los que me he quedado corto de efectivo. 

Durante mi proceso en el sistema educativo, no solía ser exactamente uno de los alumnos más aplicados, la verdad es que me la pasaba jugando y echando todo el desmadre, o sólo me la pasaba dibujando. Un día una de mis compañeras de la escuela me dijo: "Creo que tú terminarás trabajando como un albañil, un guardia de seguridad o tal vez terminarás en la calle". Y sinceramente, en aquel momento esas palabras me llegaron de tal forma, que de verdad lo creí y lo creí a tal grado, que al año siguiente entré a trabajar en mantenimiento de aire acondicionado (esto fue durante mi segundo año de secundaria), recuerdo que en aquel momento incluso le dije a mi padre que entraría a trabajar como personal de limpieza, que sinceramente no me importaba la escuela y que no podía aspirar a otra cosa, porque era limitado.

Es curioso, porque incluso puedo recordar la clase de pensamientos que circundaban mi mente en aquel momento. Recordaba a uno de mis tios en ese momento, que se había echado al alcoholismo tomando y dejando todo y cualquier empleo que se le cruzara en la vida; en la visualización de esa memoria, me veía como él en un futuro no muy distante. Es irónico ver la cantidad de decisiones que uno puede tomar en la vida basado únicamente en la percepción que otros pueden tener de uno y lo mucho que al definirnos por estas percepciones e ideas llegamos a definirnos de acuerdo a la visión de otros. 

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo definirme de acuerdo a los comentarios y opiniones que recibía de mis compañeros de la escuela, cuando me decían que terminaría en la calle o en un empleo "bajo" (lo cual aparentemente se refiere a aquellos empleos en los que uno no requiere una licenciatura, pese a que buena parte de las veces, sino es que en la mayoría, esas personas que trabajan en albañilería, pueden llegar a tener sueldos que superan lo que muchos licenciados).

Trabajar en mantenimiento de aire acondicionado no era un empleo indigno, ni ninguna de esas estupideces, simplemente era un empleo como cualquier otro, con sus problemas y retos particulares y sinceramente si existió una sola persona que vio el trabajo en general como algo "malo" siempre fui únicamente yo mismo, porque en primer lugar fui yo quien definió los empleos "privilegiados" como eso, como algo que estaba por encima de mí y de lo que aparentemente soy capaz de alcanzar, y si hubo alguien que alguna vez creó en sí el temor de tener un empleo como cualquier otro, fui de igual manera yo.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo reconocer que siempre he tenido el potencial para levantarme, y para de hecho crearme o destruirme mismo, porque en las definiciones que he creado dentro y alrededor de mí mismo, soy yo siempre el responsable de mi participación, no sólo en alimentar las percepciones de otros manteniéndolas en mis pensamientos como si fueran una certeza acerca de quien soy, sino que también soy responsable por no haberme dado a mí mismo la confianza y seguridad en mí mismo para demostrarme a mí mismo lo contrario de dichas percepciones y que no son éstas las que me conforman, yo las conformo al darles mi atención y mi participación, al dejar que sean éstas las que dirijan mis palabras y mis acciones, en lugar de yo tomar el principio rector de mí mismo y de hecho cambiarme a mí mismo

En y cuando me vea a mí mismo yendo en las memorias de los comentarios, opiniones y percepciones de otras personas acerca de mí, tomo un respiro, dejo ir el pensamiento/memoria/creencia y me traigo de vuelta al entendimiento de que yo soy quien se crea o destruye a sí mismo en y a partir de lo que sea que decida vivir dentro de mi mundo y realidad

Me comprometo conmigo mismo a cambiar mis propias opiniones y percepciones acerca de mí, levantándome en la confianza y seguridad en mí mismo para redirigirme a mí mismo en y hacia el máximo potencial que pueda alcanzar dentro de mí mismo

jueves, 24 de enero de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1142, Mi relación con el dinero

Hace un par de días, una amiga me invito a una sesión de meditación de Deepak Chopra, y así como rechacé por parte de otros amigos una infinidad de invitaciones a esa clase de meditaciones y prácticas, estuve de igual forma tentado a rechazar de igual manera la oferta de esta, sin embargo, me decidí a acceder, con una pequeña y gran diferencia; caminaría dicho proceso usando las herramientas del proceso con Desteni - Respiro de Vida, Perdón a uno mismo, honestidad con uno mismo, sentido común práctico, aplicación correctiva.

Y debo de admitir que una de las ideas que me pareció sumamente atractiva con este proceso de meditación, fue la serie de tareas que existen de por medio para la realización de la misma - la primera de ellas - la exploración del sistema familiar e interpersonal, la gran diferencia, es que mientras en estas meditaciones no existe más que una contemplación del punto per se, con las herramientas de Desteni puedo caminar y explorar cada una de estas, lo cual no es en lo absoluto lejano al proyecto que ya tenía de caminar mi relación con el dinero; otra de las ventajas que me animaron a realizar las meditaciones, es el hecho de que todas se comparten a través de videos de Youtube y básicamente pueden realizarse en cualquier momento del día. La primera meditación comenzaba con una pregunta:

¿Qué es la verdadera abundancia?

Desde aquí ya empezaba la primera resistencia con la respuesta que se daba a esta pregunta dentro de la meditación, decía el señor Deepak Chopra:

Es la experiencia en la que se satisfacen fácilmente todas nuestras necesidades y nuestros deseos se cumplen espontáneamente. Vivimos una verdadera abundancia cuando sentimos gozo, salud, felicidad, sentido de propósito y vitalidad, en cada momento de nuestra existencia, una riqueza fascinante que llena cada faceta de nuestras vidas.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo relacionar la verdadera abundancia con la experiencia en la que se satisfacen todas nuestras necesidades y que nuestros deseos se cumplen espontáneamente, y en efecto estoy de acuerdo con dicha proposición, pero añadiría algo más, para mí la verdadera abundancia es aquella en la cual todos tienen la posibilidad de cubrir sus necesidades y de realizar sus ambiciones y deseos, porque de esta manera no hay uno solo de nosotros que competirá o luchará por querer tener y poseer más que el otro, al contrario, sería tanto lo que todos tendrían que compartir sería aún más "satisfactorio" que quitarle a otro para que yo pueda tener y en este sentido ponerme en una posición de superioridad para satisfacción de mi propio ego

Es decir, en tanto exista una sola persona en el mundo que no pueda cubrir sus necesidades y deseos más fundamentales de la misma forma, no me encuentro realmente viviendo en abundancia, sino al contrario, estoy limitando mi potencial creativo, porque ahora esa "abundancia" será objeto de codicia, de avaricia y competencia, de modo que todo el dinero que podría "invertir" en satisfacer mis necesidades, ahora se verá directamente invertido en seguridad para resguardar mis posesiones del resto de las personas. El hecho de que la persona directamente en dicha condición de precariedad, no reciba la misma "abundancia" que uno, implica que en tanto exista uno de nosotros que no tenga, se generará una polaridad (como la extrema división que tenemos hoy día entre ricos y pobres), y entonces comenzaran las luchas y los conflictos (tal y como ha estado ocurriendo en todo el mundo ahora y desde el inicio de la civilización); peor aún, al dejar a una sola persona en condiciones de pobreza, eso implica que eventualmente la polaridad se revertirá y yo podría encontrarme en dicha posición para que "el balance de la polaridad pueda volver a equilibrarse"; el balance empujará a dicha persona a cometer crímenes y a delinquir, o peor aún a encontrar su propia muerte en la resignación y la desesperación.

Si yo tengo el dinero y los recursos para apoyar a dicha persona y no lo empleo para garantizar lo que es mejor para todos, esa persona y las consecuencias que puedan devenir de no brindarle ese apoyo, caerá directamente sobre mí y de las personas que se encuentren en dicha posición de poder, porque con el poder que es el dinero, la responsabilidad recae en nuestro reconocimiento de nuestra igualdad y unicidad inherente a nosotros, tal y como expresa el señor Deepak Chopra, al decir que:

Toda creación material, todo lo que puedo ver, palpar, oír, degustar y olfatear, está creado de la misma materia, proviene de la misma fuente, esta fuente es el Cosmos, incluyendo todo aquello que trasciende las barreras de la percepción y de los sentidos.

Si ese es el caso, entonces todos pertenecemos y somos parte de la misma fuente ¿Por qué no iba a darme a mí mismo una oportunidad para salir de la pobreza (refiriéndome a ese reflejo nuestro que existe en y como cada una de las expresiones de vida en el mundo? ¿Por qué no iba a querer detener el abuso hacia cada ser y expresión de vida que camine, vuele, nade, se arrastre o crezca y respire dentro de este mundo si todo es uno mismo?

miércoles, 23 de enero de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1140, Rutina = Ritual de Disciplina

El día de hoy comencé con una simple y sencilla "to do list", dentro de la cual por supuesto estaba completar el compromiso que apenas escribí el día de ayer "reestablecer mi horario" y con ello el nuevo compromiso que devine dentro y como el mismo = Reestablecer la disciplina y constancia que he delegado a la mente en la búsqueda de una experiencia positiva, en lugar de mantener y llevar el enfoque al trabajo conmigo mismo en este proceso de amalgamación e integración con la vida misma dentro de los principios de la Unicidad y la Igualdad.

A diferencia de otras ocasiones en las cuales definía las horas y minutos en los que realizaría una determinada actividad, ahora he optado por dejar el horario abierto, tratando de abordar el mismo principio de flexibilidad como lo he hecho el día de hoy con mi "to do list", para que de esa forma pueda llevar a cabo todos los pendientes sin ejercer presión o prisa alguna.

Compartiré más conforme continue caminando en y a lo largo de estos puntos


Mi jornada hacia la vida, Día 1139, Perdiéndonos al Redefinir Palabras



Me siento en un punto de mi proceso donde me veo a mí mismo como incapaz de vivir una simple redefinición de una palabra, debido a cómo y cuántas veces en realidad he recurrido a evadir el proceso con el pretexto de que no tenía tiempo para escribir cuando sabía dentro de mí mismo que simplemente me estaba recostando en mis laureles de “No hay problema, yo domino esto” en una imagen de mí mismo como en absoluto dominio y control de mí mismo y es decir, por supuesto que es importante saberse esa certeza y seguridad en la totalidad de quien uno es, lo que no está bien es no aceptar las infinitas caídas futuras que vendrán en el ciclo de cambio y en el proceso per se.

Una de las cosas que he venido a darme cuenta con ésta imagen en la que me veo a mí mismo como “habiendo trascendido el proceso en sí mismo o habiendo alcanzado ese punto de estabilidad” es lo mucho que aún llego a perder de vista o no caer en cuenta que el proceso simplemente es no más que eso = un proceso de cambio constante una vez que me veo y acepto a mí mismo uno e igual con ese cambio perpetuo hacia lo que sea que esto finalmente pueda llevarme y transformarme… ese fue el objetivo e intención central al comenzar mi proceso, no sabía a dónde iba, ni a donde me llevaría, pero  siendo que en realidad al poco tiempo comenzaba a caer, lo cual es normal, es incluso cool porque en eso consiste el perfeccionamiento = no es un punto que puedas realmente alcanzar y no consiste de un efecto o un estado simplemente óptimo, sino de la perpetua idealización hacia el siguiente avance, el siguiente paso, el siguiente proceso.

 Y es que, en las futuras caídas, lejos de levantarme, lo que haría sería simplemente aferrarme a esa imagen que tuve en el pasado de mí mismo como “estando en dominio de mí mismo”; lo que no hacía sería volver a escribir y seguir escribiendo y trabajando los puntos uno a uno, sino que seguía depositando la energía dentro de esa imagen, esa sensación momentánea y efímera de seguridad, porque lo que perdí de vista en ese punto de mi proceso en el que alcanzaba “constancia y disciplina en mi rutina”, es que las condiciones que me habían permitido cierto “dominio del entorno”, no es más que consecuencia de una percepción, una percepción momentánea de las condiciones que hacen posible esa sensación de seguridad; y es que la vida es siempre cambiante, y en estos tiempos que vivimos es aún más fluctuante y cambiante (refiriéndome al nivel sistémico), por lo cual en realidad no tiene sentido tratar de recuperar y añorar un estado de “plenitud” pasada, cuando esa pequeña plenitud es tan temporal como las tormentas que le siguen.

Al escuchar esta entrevista de SOUL, veo lo mucho que esos momentos de “realización” pasaron precisamente como un estado momentáneo que no llegué a integrar precisamente por dejarme llevar en mi propio sistema de consciencia por esa continua búsqueda energética de “un momento de plenitud” o mejor dicho “un momento en el que me definí pleno, en balance y más específicamente en control”

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que con tener un “momento de plenitud, de entendimiento o de equilibrio” en algún aspecto de mi vida, significaba que ya había trascendido mi proceso y que con ello no tendría que enfrentar nuevas experiencias o momentos de conflicto, donde entonces me veo aferrándome a tratar de mantener ese momento energético y emocional creado alrededor de los momentos de plenitud olvidándome de vivir momento a momento, dándole continuidad a la disciplina y a la constancia de mi aplicación práctica de corrección sobre mis palabras, acciones y mente en su totalidad

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo relacionar/vincular una experiencia energética positiva a los momentos de plenitud, tratando entonces de balancearme a mí mismo entre polaridades como momentos energéticos emocionales y sentimentales, donde entonces no me doy a mí mismo la oportunidad de vivir incondicionalmente cada momento y evento que emerge dentro de mi mundo y realidad, sin juzgarlo o crear una idea o experiencia acerca de ello, sino que simplemente busco la mejor solución en sentido común que sea lo mejor para todos.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que necesito tener momentos de plenitud, sin darme cuenta que no hay momentos de plenitud, como no hay éxito o fracaso, sino que simplemente es un proceso que carga consigo las consecuencias de todo lo que permito y acepto dentro de mí mismo, porque aquello que pueda crear hoy puede salvarme mañana, pero aquello que no comience a crear hoy, podrá entonces ser mi perdición en el futuro.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo entender que faltar a mi propia palabra y compromiso, es lo mismo a faltarme el respeto a mí mismo y en ello a volverme indigno de confianza para mí mismo, por lo cual es entonces que yo mismo creo mi propia depresión al sentirme decepcionado de la persona más importante y la primera persona que tengo que cuidar = a mí mismo

Me comprometo conmigo mismo a retomar la constancia y disciplina, haciéndome un horario de actividades, tomando en consideración el vivir también la flexibilidad con los tiempos, pero avocándome siempre a mantener esa constancia para apoyarme incondicionalmente a mí mismo

Me comprometo conmigo mismo a vivir este proceso de cambio por mí incondicionalmente, como un gesto de aprecio y de amor que yo me doy a mí mismo

martes, 22 de enero de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1138, Dominar o Dominado? pt 2

Otro de los momentos más desafiantes durante este último año, y que ciertamente puedo hilvanar de este punto dentro de la definición de "Dominar o Dominado", fue el momento en el que tomé el auto de mi socia, pues ella salía de viaje ese día por un largo tiempo (lo cual resultó proporcionalmente en la cantidad de maletas que llevaba consigo ese día), y una vez que la dejé en la entrada de la terminal, simplemente me extendió las llaves de su coche y me pidió que condujera de vuelta por la carretera hacia la casa... ya había conducido antes por la ciudad, pero era la primera vez que conducía en carretera y con un coche que desconocía por completo en cuanto a los diversos problemas y mañas que considerar al momento de conducirlo.

Por si fuera poco, no tenía idea de cómo volver hacia la casa desde ese punto de la ciudad, no tenía datos para recurrir a los mapas, ni dinero para poder detenerme en una tienda a cargar crédito, pero no tenía de otra más que completar la tarea que ahora tenía en mis manos = devolver el coche de mi socia y a mí con él sano y salvo hasta su casa por la carretera. Debo admitir que no compartí esta experiencia anteriormente porque la realidad es que conducir por una carretera no parecía ni sonaba como "una gran hazaña", sin embargo, he de reconocer que conducir por carretera por primera vez fue algo que me supuso además de un reto, una gran experiencia que volvería a repetir una y mil veces, porque lejos de tener un sencillo retorno hasta la casa, es como si la vida en ese momento hubiese dicho: "Ok, veo que te estas cagando de miedo, pero igual la única forma en la que aprenderás será teniendo todos los problemas que puedas tener de este coche ahora" y en efecto, el coche se me apagó 5 veces tan sólo en los primeros 10 minutos de que lo había tomado, y sin preguntar direcciones comencé a intuir la ruta de vuelta hacia la salida de la carretera subiendo a lo largo de toda la ciudad en dirección al este (lo cual si pude definir por la hora y por la posición del sol).

Tras algunos minutos en los que parecía que finalmente había conseguido dominar el mecanismo y los cambios del coche, finalmente llegué al centro y busqué rápidamente un lugar para estacionarme, pero apenas lo hice un policía se me acercó y me dijo que no podía estacionarme allí; encendí nuevamente el motor del coche y este se apagó al instante, volví a girar la llave y ahora ni siquiera carburaba, una vez más y ahora ni siquiera chispa daba, el motor se había ahogado y para acabarla de fregar el volante se había bloqueado... puse neutral, metí el embrague al fondo, giré el volante derecha e izquierda, y giré la llave, nada... no pasó mucho antes de que comenzara a desesperarme; no sólo no tenía licencia de conducir y me encontraba estacionado en un lugar prohibido con un policía apurándome a que me moviera, sino que ni siquiera tenía un quinto para pedir una grúa o en el peor de los casos pagar un mecánico. Pasaron cosa de dos minutos y un par de intentos más por mi parte para encender el coche... nada...

Finalmente desesperado, salí del auto y me dirigí hacia la primera persona que se encontraba estacionada en la cercanía y pedí su ayuda: "Hola, disculpa la molestia, no puedo arrancar mi coche, el volante está bloqueado y no logro encenderlo" me repitió el mismo procedimiento que me habían mostrado en las clases de conducir hace algún tiempo, pero al probarlo no tuve éxito, ahora estaba sentado nuevamente en el coche y le marqué a mi socia para comentarle la situación, pero no había ciertamente nada que ella pudiera hacer, de hecho ella tampoco sabía cómo resolver aquella situación jaja, pero bajé una vez más del coche y ahora un señor se acercó hasta el auto y con una sonrisa en su rostro me dijo: "Estos coches tienen su maña...", me hice a un lado, puso neutral, bajo el freno de mano, metió el embrague a fondo, giro la llave y el volante hacia la derecha con suavidad, el coche encendió...

Pero antes de bajarse del auto, volvió a bloquearlo una vez más frente a mí y lo liberó una vez más, explicándome el procedimiento para que yo aprendiera a hacerlo, le agradecí y al subirme al coche el me dijo: "Tómalo con calma, la gente entiende", me quedé con esas últimas palabras girando en mi cabeza en todo el trayecto de vuelta por la ciudad hasta la entrada de la carretera, tomé la salida y seguí conduciendo con calma, pero llevando el auto por el carril central y de alta cuando era necesario rebasar a los camiones. Llegué a la caseta subí por el pueblo hasta la casa e incluso antes de dejar el coche, volví a bloquear y a liberar por mi cuenta varias veces el coche, lo estacioné en reversa por la pendiente de piedra y terrasería y finalmente lo apagué.

En ese momento, agradecí que incluso el mismo auto hubiese traído todos esos problemas consigo, porque con esos problemas descubrí el modo de dominar y conducir ese coche, lo cual sólo puede ocurrir de una manera =cubriendo todas las bases y dimensiones que pueda traer, tal vez incluso si me hubiese quedado más tiempo con ese coche, nuevos problemas se habrían presentado para repararlo ahora en sus mecanismos y demás cuestiones, pero entendí que, a pesar de la ansiedad y los nervios que me carcomían en aquel momento, pude llegar y resolver aquel problema que se había presentado ese día, y es decir, incluso cuando tomé la carretera, me sentí mucho más confiado y seguro por el hecho de que había ya pasado a través de aquellos problemas en aquel día. Si, qué situación puede ser más ideal que aquella que no genera problemas, pero la cuestión es que sin esos problemas, no podría llegar a entender quién soy yo dentro de ellos y cuales son mis potenciales y limitaciones dentro de los mismos, sólo para seguirme perfeccionando, cuando incluso esas pequeñas cosas cotidianas traen un regalo y dones consigo, la vida se torna mucho más cool incluso en momentos complicados. Claro que sería más cool que siempre pudiera tener presente eso en el momento que la frustración y el enojo llegan a tomar posesión ante una situación de ese tipo, pero esto es un proceso y el comenzar a volverlo consciente en esos momentos, me ha permitido poder trasladar eso a otras áreas de mi vida, voy lento pero seguro al perfeccionamiento de mí mismo

domingo, 20 de enero de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1137, Dominar o Dominado?




Llevo un rato sin escribir precisamente porque pienso demasiado en que tengo que escribir para alguien o que tiene que ser o escribirse de cierta forma, y una vez que logro nuevamente escribir del diario, tan solo es necesario que se me pase un día para que nuevamente se genere la resistencia y comience poco a poco a dejar de escribir hasta que no vuelvo a escribir en lo absoluto.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que tengo que escribir para alguien, sin de hecho darme cuenta que este proceso es primero y principalmente para mí mismo, lo camino por mí mismo invariablemente de quien pueda o no estar de acuerdo con ello, porque al final ha sido con y a través de mi proceso que he logrado enfocarme y darme dirección a mí mismo en cada momento desde que llegué a entrar en contacto con las herramientas de Desteni

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que no puedo volver a generar la misma disciplina y constancia que en el momento que comencé a caminar mi proceso, sin de hecho darme cuenta que, la diferencia entre la forma en que me he ido levantando tras cada ocasión en la que he sucumbido ante las distracciones de la mente, pensamientos, sentimientos y emociones, se debe a que en realidad llevo más tiempo participando dentro de esta que generando y creando disciplina y dedicación en mi vida, por lo cual en realidad, después de cada caída, aprendo a levantarme de una manera distinta, porque en ello se refleja lo mucho que la vida me lleva a través de situaciones cada vez mas complicadas para poder aprender a levantarme y dominarme a mí mismo por completo, como dice la frase:"Aguas tranquilas no hacen buenos marineros"

Mientras escucho esta entrevista de SOUL, recuerdo no pocos momentos del año que acaba de terminar, desde el momento en el que fui a León Guanajuato para poder participar en un proyecto de renovación de imagen para una Universidad, y mi trabajo fue rechazado una y otra vez por la directora, pese a que tenía el convencimiento de que lo que estaba entregando era bueno, llegué a desvelarme todos los días durmiendo al mínimo con tal de realizar una serie de propuestas y diseños que al final resultaban todos rechazados; después de allí comenzó el recelo y el resentimiento con y hacia los diseñadores que trabajaban de planta para la Universidad y comparaba mis habilidades con las suyas, reclamando dentro de mí que lo que yo hacia era mejor que lo que hacían ellos, pero al final, con una mirada más honesta conmigo mismo, mis habilidades en realidad eran insuficientes para poder cubrir las necesidades de aquella Universidad y ese fue el verdadero motivo de mi despido al final no hay diseño correcto o incorrecto, solo bueno o malo.

Tras esa experiencia, que en realidad no he caminado en la aplicación de perdón a uno mismo (y aprovecharé para hacerlo dentro de esta misma publicación), pude notar que dentro de mí sentía un gran enojo, una gran rabia porque en realidad lo que no podía aceptar era reconocer en honestidad conmigo mismo que no tenía realmente las habilidades de las cuales me jactaba y en mi enojo lo que ciertamente trataba de apartar de mi propia vista, era el hecho de que sentía y notaba la carencia de habilidades y dominio que existen en mí y que de hecho permanecerán así hasta que yo mismo me de a mí mismo ese movimiento y enfoque para lograr aprender nuevas habilidades y lograr así mejores cosas

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que sabía y tenía todo para poder hacer y realizar lo que sea que me pidieran, puesto que confiaba en mis habilidades y conocimientos para poder satisfacer a los que entonces eran mis clientes, pero dentro de esta idea comencé a generar también una experiencia de arrogancia, de la cual me aferré para sentir que "podía confiar en mí mismo", sin de hecho darme cuenta y reconocer mis propias limitaciones y reconocer lo mucho que ciertamente me falta por aprender para poder llegar a dominarme a mí mismo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo confiar en los conocimientos y la información que recibí en la universidad en lugar de darme cuenta y reconocer que una calificación, un diploma o reconocimiento no forman a un buen diseñador, ni me dan los conocimientos necesarios para poder hacerle frente a un sistema que cambia a una velocidad vertiginosa y que demanda que me encuentre en una constante y perpetua actualización y ajuste de mí mismo para poder lograr lo que sea que me soliciten. De hecho en este momento de mi vida siento que no tengo siquiera las habilidades suficientes para poder desempeñar o ejecutar un trabajo práctico y que simplemente mis conocimientos son insuficientes

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que el éxito y el fracaso existen, sin de hecho darme cuenta de la subjetividad de ambos y de la limitación que ambos conceptos de hecho implican y representan en mi vida, ya que no hay en realidad más que consecuencias dentro de la vida y de la existencia, consecuencias que yo mismo me encuentro creando y en las cuales me encuentro participando a cada momento de cada respiro, pues soy creador tanto de mi propio éxito como de mi propio fracaso, y esto depende y se define dentro de mi punto de partida, participación y relación hacia aquello a lo que me acerco dentro de mi mundo y realidad.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que no tengo habilidades, talento o potencial, sin de hecho darme cuenta que la realidad es que no me defino tampoco de acuerdo a estas, pues son cosas que aprendí, tanto como muchas otras cosas que aprendí y después olvidé a lo largo de mi existencia, y que la clase de trabajos que llegue a hacer no definen o delimitan mi potencial o habilidades para poder seguir creando y aprendiendo, pues mismo si las cosas que aprendí en la universidad las aprendí de manera errónea, eso no significa que no pueda volver a aprenderlas o mejorar en lo que hago tanto dentro como fuera de mí mismo

Mientras escribo esto, también recuerdo como solía hablar en voz alta para criticar deliberadamente a los demás, así como mi actitud con aires de superioridad, porque llegue creyendo que “sabía lo que tenía que hacer y que saldría bien solo porque yo lo hacía”; desde que era pequeño mi familia y las personas cercanas solían señalar continuamente mi actitud y lo mucho que otras personas llegarían a notar esas cosas y que entonces me alejarían o me apartarían por ellos sin de hecho avisarme

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo criticar y compararme deliberadamente con los demás para poder sentirme precisamente allí,en el punto donde creo tener el control desde mi "inteligencia, conocimiento, ideas y percepciones creadas en mi mente acerca de mí mismo" que se expresa precisamente como el resultado y consecuencia que es la personalidad de arrogancia que he creado y generado en mi vida; ahora, ante todo lo que he aprendido a lo largo de este año, me doy cuenta que el resultado únicamente depende de mí mismo, en y sobre el hecho de que pueda o no reconocer en honestidad conmigo mismo los regalos que de hecho existen en lo que he percibido como una derrota, pues la derrota fue en realidad de mi propio ego que ahora se abre ante un nuevo mundo de posibilidades, porque en realidad en esta ocasión, a pesar de esa "derrota" que sentí dentro de mi propio proceso, hubo algo que cambió a diferencia de todas las otras veces en las que me he caído... y es que me levanté de una forma diferente = en lugar de tirarme a la depresión, como lo habría hecho en otras ocasiones me lancé a la nueva aventura, entre al curso de tatuajes, me fui a vivir a otro estado para comenzar un negocio propio, lo cual no fue un fracaso a pesar de la escasez de clientes que tuve y por lo cual no pude permanecer viviendo allá, fue simplemente "falta de experiencia", pues hice todo al revés, la respuesta era que simplemente debía de encontrar la manera de alimentar el negocio al tiempo que cubría mis propias necesidades, porque al comenzar un negocio, este es un bebé que no puede rendirte ni darte frutos de inmediato, ningún negocio puede hacer eso en un corto periodo de tiempo (con algunas escasas excepciones), primero se debe tener una fuente de ingresos que cubra las necesidades fundamentales y un pequeño "excedente" para poder alimentar el negocio, y ese negocio será un bebé que primero uno deberá de darle y alimentarle con todo lo que uno pueda darle y así mantenerlo por al menos los primeros 2 años, hasta que comience a tener presencia y existencia ante las personas de la localidad. Si, hice todo al revés, porque en realidad me aventé a hacer esto sin pensarlo dos veces o preguntarle a nadie cómo tenía que hacer esa locura que se me acababa de presentar, por seguir esa visión que se me acababa de manifestar como una oportunidad para lanzarme a hacer cosas nuevas, ahora he aprendido de esta experiencia y ahora sé qué es lo necesario para caminar a través de las mismas.

Casi no escribí durante los últimos meses, sólo un poco en uno de mis diarios personales y es irónico que, pese al hecho de que veo y reconozco las herramientas que me ayudaron a despegar, es decir: escribirme a diario aplicando perdón a uno mismo, vivir en honestidad con uno mismo, viviendo el sentido común y aplicándolo, realizando el respiro de vida, dejé de hacer todo eso y lo dejé de lado por una experiencia energética sobre la cual me definí, la búsqueda por mi propia vanagloria bajo la idea de que "lo que yo soy no puede perderse", pero ¿qué pasa si uno se define dentro de una experiencia energética sentimental o emocional, o dentro de una personalidad fluctuante? Es un estado inpermanente que no es cercano en lo absoluto al reconocimiento de uno mismo.Es irónico como en realidad siempre experimento un temor tan grande del rechazo de las personas, y me definí tanto de acuerdo a este temor que definí como "quien yo soy" que deliberadamente me aislaba de las personas y me he aislado del mundo toda mi vida, pero para esconder la vergüenza que siento de mi propio temor, comencé a jugar a esta idea de “el chico especial, el interesante” que se aislaba, y cuando quería acercarme a las personas notaba que en realidad ni tenían curiosidad por mi, ni tampoco yo quería estar solo, pero aun cuando trataba de acercarme nuevamente el daño por mi parte estaba hecho, nunca me detuve un segundo a considerar lo que yo me estaba haciendo a mi mismo con esas mismas actitudes con las que pretendía escudarme y vanagloriarme a mi mismo en mi idea de lo que supuestamente estaba bien o mal. Si me quede solo y me limite a estar solo fue consecuencia y responsabilidad únicamente mía.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que la culpa la tenían mis compañeros de la escuela porque fueron ellos los que “no aportaron algo a mi vida más que cosas negativas” sin darme cuenta que en realidad yo simplemente estaba recibiendo lo mismo que yo había ofrecido.

Es curioso que en realidad me sintiera tan desmotivado a escribir cualquier cosa justo el día de Año Nuevo, porque a decir verdad fue un año que simplemente no puedo terminar de agradecer y por el cual anhelo que este año sea tan bueno y se encuentre lleno de tantas cosas como en el año anterior.


miércoles, 16 de enero de 2019

Mi jornada hacia la Vida, Día 1136, Hacer dinero durante la guerra.

Hace un par de semanas que me encuentro de vuelta en la Ciudad de México; no hay mucho que decir al respecto de esta decisión que me ha forzado de vuelta en la ciudad, pero el principal motivo de ello fue la falta de un ingreso económico suficiente para lidiar con el pago de la renta y de mi propia subsistencia en el pueblo donde me encontraba viviendo. Lección aprendida: Si vas a emprender un negocio, asegúrate de tener primero una fuente de ingresos alterna que te permita cubrir tus necesidades y las de ese pequeño proyecto (el cual no dará sus frutos sino hasta pasados los primeros 2 años) hasta el momento en el que puedas vivir y alimentarte de ese proyecto/negocio. 

A mi regreso a la ciudad, he estado inmerso en una encrucijada respecto al destino de mi vida y de mi carrera profesional, pues por una parte la situación demanda hallar cuanto antes un ingreso monetario para solventar los gastos del día a día, y por otra mantener a flote el negocio que se ha comenzado 



Hace unos días, desde que el nuevo gobierno decidió emplear como medida contra el robo de gasolina/el Huachicoleo, cortar el abastecimiento a las gasolineras mediante los ductos para trasladar gasolina a través de pipas, y que comenzaran a formarse infinitas filas para el abastecimiento de combustible. Un amigo me sugirió, en parte para salir del bache económico en el que me he encontrado desde hace aproximadamente 1 mes, que saliera a vender a la calle chilaquiles a la calle para conseguir un poco de dinero.


No tomó mucho tiempo antes de conectar los puntos y notar que en aquellas extensas filas de coches, con personas todas frustradas y hartas de la situación a tener que esperar por horas para poder cargar gasolina, también había un gran mercado que podía ser abordado de forma práctica y directa, pero en lugar de chilaquiles (pensando en las necesidades que acompañan la noche de una jornada laboral), un amigo y yo compramos algunas papas simples a granel, café y un poco de pan para comenzar aquella pequeña empresa.

Fue una verdadera locura preparar todo para venderlo en las filas que se arman en las gasolineras, pero la verdad es que el resultado de las ventas presentó un negocio bastante redituable, el cual no por menos nos hizo recuperar nuestra inversión inicial y ganar un poco más; y aunque definitivamente no es algo a lo que dedicaré mi tiempo en el largo plazo (pues la situación de la gasolina ha comenzado a regularizarse según comentan dentro de las mismas gasolineras), en calidad del instante ha dejado algunos frutos con resultados inmediatos y ciertamente me da gusto poder llevarme unos pesos a la bolsa. Me acaban de decir una frase que me encanto: “Quien no sabe hacer dinero durante la guerra...  no lo logrará”


Sinceramente sentí que de hecho me estaba aprovechando de la misma situación, pero además de que tenía la necesidad de moverme, creo que también fue un aliviane para todas las personas que me han comprado ese cafecito con pan a las 2 am tras dos horas de fila y sin posibilidad de bajarse a la tienda a comprarse un algo por tener que estar pendientes de la fila. Si, tienes razón al decir que me he aprovechado del drama de la ciudad, pero creo que también cositas así pueden hacerlo más ameno, otros han podido encontrar provecho en ese pequeño servicio que me ayuda tanto a mi como a ellos






martes, 8 de enero de 2019

Mi jornada hacia la vida, Día 1135, Pensamiento Mágico Pendejo


Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que si uno simplemente pide o mantiene un pensamiento constante sobre las cosas, estas mágicamente llegarán o se manifestarán, en lugar de reconocer en honestidad conmigo mismo lo mucho que llevo alimentando e imaginando aquellos pensamientos en los que me veía dentro de la relación perfecta, o dentro del camino laboral perfecto, y lo mucho que estos pensamientos han cambiado y se han modificado con el tiempo y con cada nuevo momento, punto y experiencia que han surgido dentro de mi experiencia de vida; y dentro de esto puedo ver y darme cuenta de lo mucho que en realidad llego a definir y basar mis decisiones en una experiencia energética positiva o negativa, ya que en realidad incluso en aquellos momentos en los que me veía simplemente deseando y pidiendo por la relación perfecta, esta jamás se manifestaba, ni podría haberse manifestado en la forma que lo imaginaba o creaba a través de esos pensamientos, ya que en realidad no existía una evaluación real, física y práctica de tales experiencias para ver en honestidad conmigo mismo el origen de las mismas y la intención que se alberga o expectativas dentro y detrás de las mismas, ya que en su gran mayoría, se encuentran únicamente basadas y fundamentadas en los términos de mi conveniencia, mi interés personal y mi adicción a la energía, es decir de la experiencia energética positiva que me veo buscando a fin de satisfacer mi adicción al pensamiento y la energía misma, sin de hecho tomar en consideración a aquella expresión de vida manifestada en y como aquel otro ser humano, el cual también camina y lleva a cabo su proceso de manera individual y existencial, para entonces bajo ese principio de consideración llegar a acuerdos de apoyo mutuo e incondicional, que verdaderamente contemple como parte de los acuerdos mutuos el llegar a establecer el principio de hacer lo que es mejor para todos.

Mientras escribo ésto, me doy cuenta de lo mucho que estos pensamientos (pensamiento mágico pendejo) reflejan la naturaleza que en realidad me he permitido y aceptado manifestar y expresar dentro y cómo uno mismo, sin ver cómo dentro y como cada uno de estos pensamientos de igual manera me estoy permitiendo y aceptando a mí mismo alimentar y dar energía a las mismas dependencias  que he generado y definido a lo largo de mi vida; porque en el pensamiento e idea que yo me permito y acepto manifestar y generar dentro de mi pensamiento, en realidad me quito a mí mismo la oportunidad y creación de tal manifestación de manera práctica, real y física dentro de mi propio mundo y realidad

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que yo determino mis propias limitaciones a partir de mis propias creencias e ideas, sobre las cuales justifico y acepto las mismas limitaciones en las que me permito y acepto a mí mismo permanecer, como el margen dentro de mi propia zona de comfort, manteniendo y alimentando así mi adicción a la energía expresada como esos pensamientos, creencias, ideas, sentimientos y emociones en los cuales me llevo a mí mismo y me dejo dirigir, en lugar de tomar responsabilidad por mí mismo y determinar mi propia ruta y punto de partida dentro de cada punto o cada situación que emerge dentro de mi mundo, sabiendo así llevarme por el camino del perfeccionamiento, ya que busco la mejor decisión, obra, palabra y acción en y como la honestidad conmigo mismo contemplando lo que es mejor para mí y para todos como uno e iguales.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que lo correcto es "confiar en los pensamientos" sólo porque aparentemente son algo que estoy "pensando y creando dentro de mí mismo" sin darme cuenta como me estoy programando a mí mismo a través de mi participación en la energía expresada como los deseos, sentimientos y emociones, que al final reducen y limitan la experiencia misma de la vida al nombrar y definir la experiencia en una firma energética que se almacena dentro del cuerpo como la memoria muscular del cuerpo a seguir los mismos impulsos y "vibraciones" energéticas, en lugar de reconocer la expresión de vida de manera intima con y como uno mismo en y a través de lo físico y la fisicalidad de la materia misma