sábado, 20 de octubre de 2018

Mi jornada hacia la vida, Día 1121, La mano de obra barata...

El día de ayer me crucé en la calle con una señora que vende artesanías en el centro de la ciudad de cuernavaca, y noté que a sus pies tenía el diseño de un calendario Azteca, pintado a mano; me llamó la atención preguntar por el costo y el tipo de elaboración, porque hace cosa de sólo unos días me solicitaron de igual manera realizar un diseño de un calendario azteca para un tatuaje; cabe decir que pasé más de 5 horas realizando dicho diseño, y apenas lo terminé comencé a arrepentirme de haberle pedido tan poco a aquel cliente que me pidió el laborioso diseño.

La señora me comentó que por ese diseño en particular ella pedía 60 pesos..., y en el momento que me dijo el costo, no pude contenerme la risa, porque pensé en la cantidad de tiempo que personalmente había dedicado a dicho diseño y lo mucho que en realidad me preocupaba el no llegar a ser capaz de conseguir suficiente dinero para la renta, la comida, y demás cuestiones, y ciertamente me parecía injusto que ella pidiera tan poco por un diseño tan laborioso, así que la miré a los ojos y le dije: Esto cuesta mucho más de 60 pesos. Le hablé de mi experiencia haciendo el mismo diseño y las horas que tarde en realizarlo; concluí diciéndole: sé lo difícil que es realizar un diseño así, y sé lo difícil que es tratar de vender todo esto. La felicité por su trabajo y me retiré.

Me cuesta no pensar en la clase de vida que tienen estas personas dentro de su mundo y realidad, las dificultades que sobrellevan, y es irónico que, al tomar esa mirada más brutalmente honesta hacia mí mismo, yo me sienta molesto por haber pedido 500 pesos por la elaboración del mismo diseño... es como si una parte de mi mente quisiera verse como "superior" a todas estas personas sólo porque aparentemente tenog un título que dice "licenciado", pero la verdad ¿existe alguna diferencia real y significativa? ¿Existe algún punto de comparación entre una vida y otra? ¿La vida no es una e igual en todos los seres? ¿Por qué unos tenemos derecho de recibir más que otros sólo porque tuvimos la oportunidad y el privilegio de tener una educación? ¿No sería por el contrario que con mayor razón tenemos una responsabilidad social hacia todas estas personas por encontrarnos en dicha situación privilegiada?

Esta es una lección de humildad para mí, una dura lección que por supuesto me enseña a agradecer por lo que tengo, pero que también me enseña lo mucho que aún debo observar en mí cuando emergen estas reacciones emocionales y esos momentos en los que me siento enojado o desesperado porque quiero que las cosas mejoren rápido. Por supuesto no se trata tampoco de ponerse en "la misma condición de vida de estas personas", al contrario, todos deberíamos de llegar a ese punto donde no exista el temor a la supervivencia y a la inestabilidad económica, sin embargo, si hay una consideración que de igual forma comienza a desprenderse, es el hecho de que tal vez el proceso lo hemos estado haciendo mal... porque tratamos de hacerlo solos, separados los unos de los otros, sobre todo hablando de aquellos que pretendemos el camino artístico, porque queremos salir "solos", en lugar de hacerlo juntos como uno e iguales.

Continúo en el próximo post