domingo, 14 de octubre de 2018

Mi jornada hacia la Vida, Día 1119, Aprendiendo a amar de manera auténtica

Este es un punto fascinante que ha estado emergiendo en el transcurso de las últimas semanas, en el cual he estado compartiendo no pocos momentos con una persona bastante cercana en mi mundo y realidad hacia quien originalmente formé esta expectativa y deseo de formar una relación de pareja, pero que ahora se ha configurado en una amistad que ha dado paso a no pocos proyectos y oportunidades laborales.

Originalmente en mi deseo de formar una relación de pareja con dicha persona, noté como esta idea y expectativa acerca del futuro con dicha persona delimitó y estableció una forma de hablar, de acercarme y comunicarme con y hacia ella, pero en el momento de toparme con la realidad de que dicha persona no se encontraba interesada en formar una relación de ese tipo conmigo, esto trajo una serie de reacciones emocionales que cambiaron mi actitud por completo y, donde antes tenía la plena certeza, seguridad y confianza de caminar basado en esta idea y expectativa, ahora me encontraba con una "baja de energía" en la cual, incluso hasta por momentos parecía reemerger aquella depresión y personalidad de victimización y de lástima hacia mí mismo, también reacciones de enojo por y como consecuencia de querer aferrarme a este deseo e imágenes que me había formado de mí mismo con dicha persona en el futuro.

No obstante, no quise dejar rienda suelta a aquella experiencia emocional, puesto que ahora que habíamos comenzado con el negocio y el proyecto, no podía simplemente hundirme a mí mismo en una experiencia que, en relaciones pasadas, llegó a convertirse en un peligroso punto de auto sabotaje contra mí mismo que podía dejarme en estados de inactividad prolongados; así que comencé a aplicar perdón a uno mismo sobre y hacia todas las ideas, expectativas y creencias que me formé en y con respecto de dicha persona; y poco a poco, a medida que aplicaba cada oración de perdón a uno mismo, comencé a darme cuenta de que: Me encuentro aquí, compartiendo no pocos momentos con una persona sumamente fascinante, divertida, fuerte e inteligente, que por si fuera poco se expresa y comparte conmigo de manera auténtica e íntima, pero no me detengo a valorar y apreciar uno solo de estos momentos que comparto con ella, sólo porque en mi mente tengo este único enfoque en este deseo de "querer encontrarme bajo el velo de una relación con dicha persona"

Es extraño porque, ¿qué es lo que hace en realidad un título o una definición de encontrarse en una relación de pareja además de "el derecho a tener sexo"? Absolutamente nada, es decir todos esos momentos que se comparten con dicha persona siguen y seguirían siendo exactamente lo mismo con o sin el "título de una relación" ¿por qué no puedo simplemente expresarme con esta persona y con cualquier otra persona de manera incondicional sin definirme ya con base en la expectativa de dicha relación? Y aquí lo interesante: A medida de que progresaba con el perdón a uno mismo, comenzaba a notar que dentro de mis relaciones pasadas, habían acontecido momentos o experiencias similares que formaría con y hacia diferentes personas con quienes, se había creado de igual manera una expectativa, pero al final no se daría o concretaría una relación de pareja per se, y no obstante, en dichas relaciones obtendría una gran satisfacción de todo lo que podría hacer y compartir en compañía de dicha persona, pero incluso y a pesar de todos esos momentos, algo de mí no terminaría de PRESTAR ATENCIÓN AL MOMENTO Y DISFRUTAR EL MOMENTO DEL TODO, SÓLO POR ESTA IDEA, SÓLO POR ESTE DESEO DE TENER SEXO CON DICHAS PERSONAS.

Lo que he estado aprendiendo aquí y el proceso que se abre ante mí ahora, es aprender a amar de manera incondicional y aprender a amarme de manera incondicional en compañía o ausencia de relaciones de pareja, ya que al final, si mi expresión está condicionada por algo como un título o por el solo deseo de tener sexo con dichas personas, ¿qué dice de mí realmente toda acción, palabra o expresión que se pueda compartir con dichas personas si esto depende de la posibilidad de tener sexo con ellas? ¿qué queda realmente si limito mi relación con las personas al rubro de mis intereses personales donde hago de los demás no otra cosa excepto mi juguete sexual para poder tener la clase de "experiencias" que busco y no me detengo siquiera a considerar y conocer de hecho a las personas en su totalidad, exista sexo o no en el proceso?

Continuo en el siguiente post