martes, 25 de septiembre de 2018

Mi jornada hacia la Vida, Día 1118, Aprendiendo a escuchar y no sólo a oír 2

El día de ayer me reuní con un amigo a quien no veía desde hace ya algún tiempo; aproveché la oportunidad para "despedirme de él", aunque ciertamente lo pongo entre comillas porque en realidad no dejaré de visitar las ciudad, hay muchas cosas y negocios que puedo llevar a cabo aquí y, por lo mismo, no dejaré de ver a mis amigos por completo, simplemente nuestras reuniones serán más infrecuentes. En fin, nos reunimos en un pequeño restaurante y ambos nos sentamos a compartir los eventos que han transcurrido en la vida y experiencia de cada uno, pero a medida que avanzaba la conversación, comencé a notar que emergía nuevamente este punto en el cual no terminaba de ponerle atención del todo, pues en el momento que comenzaba a hablar de algún punto en particular, en mi mente comenzaban a emerger estos pensamientos y consideraciones, que no estaban del todo alejados de "el tema central de la plática", pero al final no estaba poniendo atención del todo.

Al notar que me encontraba disperso en mis pensamientos, traje de vuelta el punto que he estado abocándome a trabajar en estos días, el cual es escuchar a las personas, y me di cuenta que en el momento en el que comenzaba a poner mi atención en la conversación, literalmente comencé a sentir mi cuerpo más presente o más aterrizado dentro del espacio en el que nos encontrábamos.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haberme cerrado a lo que las personas tienen que decir o expresar acerca de algún punto o de su vida en particular, porque quería enfocarme tanto en presentar una imagen de mí mismo y obtener el reconocimiento de las personas a través de esa idea y proyección de mí, que no sólo no me he detenido a enfrentar mi propio egoísmo, sino que no he querido afrontar el hecho de que en esa arrogancia de creer que "sólo mi historia vale, sólo lo que yo digo tiene importancia" soy yo mismo quien se coloca más y más barreras para seguir expandiendo y de hecho encontrando nuevas rutas y alternativas a aquellas cosas que, por no haberlas vivido y experimentado antes, otras personas pueden de hecho darme un punto de vista más amplio o pueden ayudarme a considerar una solución que a mí me habría sido imposible considerar por no haber experimentado o vivido eso antes.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo enfocarme y limitarme a mí mismo al definirme dentro de y como la proyección de una idea en la cual he querido crear un halo de control y seguridad, en lugar de darme la oportunidad de fluir con el momento y permitirme escuchar, expandir y considerar lo que este momento, este ser humano o grupo de humanos pueden compartir para que entonces, todos podamos de ya parar la separación y comenzar a conectar de manera intima y real creando una auténtica comunicación

Me comprometo conmigo mismo a escuchar incondicionalmente durante las conversaciones con otros seres humanos para aprovechar esas oportunidades de expandir mi propia consideración acerca de algún punto o perspectiva personal y mismo si no encuentro nada de valor en la conversación, al menos logré desarrollar un poco más el punto de atención a la escucha