viernes, 7 de septiembre de 2018

Mi jornada hacia la vida, Día 1113, Sobre las expectativas

"Un enorme océano de agua no puede hundir un barco, a menos de que éste logre entrar en su interior, así como ocurre con la negatividad del mundo, 
ésta no puede hundirte si no la dejas entrar"

¿Te has dado cuenta de que existen expectativas tanto positivas como negativas? Es decir puede tener una expectativa muy alta acerca de algo o puedes tener una expectativa muy baja acerca de algo o alguien; esto es muy fácil de asimilar cuando el punto es llevado hacia uno mismo ¿Qué pasa cuando tienes una expectativa demasiado baja acerca de ti mismo por ejemplo? Por lo general uno se da por vencido antes de siquiera comenzar, porque en realidad uno tiene esta convicción interna de que sus propias auto percibidas limitaciones o experiencias de inferioridad son de alguna forma absolutas y eso lo hacen a uno ser lo que es, de modo que ni siquiera vale la pena intentar o considerar la posibilidad de un cambio porque no importa cuántas veces uno imagine el resultado en una determinada situación, éste parece ser siempre el mismo.

No soy realmente fan de los discursos motivacionales, sin embargo hay varios aspectos de éstos con los que me encuentro de acuerdo y uno de ellos, es que en realidad cuando uno escucha esta frase que dice: "Si realmente quieres algo, lucha por ello - Uno tiene que luchar por lo que quiere" - solía creer que uno debía combatir a la gente en su entorno para demostrarles a los demás que "yo tengo la razón", no obstante, hace cosa de unos minutos, y sobretodo ahora enfrentando el prospecto de un par de semanas un tanto desalentadoras, pues he estado tratando de reunir dinero por diversos medios, a lo cual por el momento no he alcanzado a reunir las cantidades que me gustaría o me he proyectado a mí mismo generando (lo cual es ciertamente un punto a caminar aún en mi relación con el dinero), he encontrado un aspecto interesante acerca de esta suerte de "lucha" y la he traducido de la siguiente forma:

Luchar no quiere decir combatir per se, sino que puede también entenderse como la forma en la que en realidad uno hace el proceso y el trabajo necesario (y no sólo lo que es necesario, sino absolutamente todo lo que se encuentre al alcance de uno, aferrándose a aquella única posibilidad que existe de que uno pueda de hecho obtener y llegar a ese punto que uno quiere) a pesar de las bajas expectativas, a pesar de que uno tenga todo en contra o que parezca que todo está en contra de dicha posibilidad. Una forma en la cual he notado que suelo sabotearme a mí mismo cuando comienzo algún proyecto, o trato de alcanzar alguna meta, es que comienzo a plantearme justificaciones y excusas a por qué no me es posible pasar de ciertas restricciones, limitaciones o problemas, por ejemplo uno de ellos suele presentarse constantemente como la excusa de "es que no tengo dinero", y parece tan evidente la respuesta en esos momentos: "pues ve y haz lo que sea necesario para conseguirlo" y es allí cuando comienza la lluvia de excusas dentro de mi mente:

"Es que necesito lograr vender ésto y aquello y a la gente no le gusta lo que hago o no está dispuesta a pagar lo que a mí me gustaría cobrar y este país no valora el arte y jamás me van a pagar el valor de la pieza, sólo soy un artiste mediocre y mi arte jamás se va a conocer, etc, etc, etc..."

Y no obstante, de igual modo he llegado a tal punto del hartazgo con respecto a dichos pensamientos, que en realidad, he estado trabajando por avocarme a de hecho generar aquel punto de confianza y seguridad, incluso hasta cierto punto esta suerte de Fe en mí mismo, que dice: "No te preocupes, vas a lograrlo, vas a llegar a este punto que pretendes, paciencia, todo llegará en el momento exacto y hasta entonces debo hacer todo para generar ese momento para mí y darme esa oportunidad en la cuál podré verdaderamente crear ese momento de plenitud económica y financiera que pretendo" porque así como existe aquel potencial para que las cosas vayan esencialmente de la chingada, también existe aquel otro prospecto donde de hecho todo sale no sólo bien, sino incluso mejor de lo que uno lo imagina; y lo sé y puedo hablar de ello porque en éste último año he tenido tantas oportunidades y me han pasado tantas cosas que, jamás imaginé ni creí en su momento que pudieran estarme ocurriendo, porque parecían demasiado buenas para ser ciertas, y no obstante allí estaba viviéndolas y experimentándolas.

Quiero tener fe en mí, quiero creer que soy el milagro que necesito en mi vida y quiero creer que en mí existen todas las respuestas que necesito para entender todo lo que acontece en mi interior.



A un hombre sagrado Sufi se le pregunto: ¿Qué es el perdón? Y el respondió: Es el aroma que las flores emiten cuando son aplastadas".