miércoles, 5 de septiembre de 2018

Mi jornada hacia la vida, Día 1112, La resistencia a investigar y explorar

Estaba observando este punto hace unos minutos de nuestra resistencia a la información, es decir, al uso práctico de la información y de igual modo a la investigación profunda de algún tema.

¿Alguna vez has experimentado ese cansancio que antecede a la ejecución de cualquier trabajo? Es decir antes de comenzar cualquier actividad, es como si por un momento, antes de comenzar a realizar dicho trabajo, comenzaras a sentir una suerte de cansancio y fatiga. Y al notar esta experiencia de cansancio también comencé a notar que de hecho esta fatiga que experimentaba en mi interior en realidad proviene de las experiencias pasadas en trabajos agotadores, que finalmente me dejaban completamente exhausto, y ese recuerdo es entonces el que emergería en mi interior como este cansancio y fatiga antes de comenzar con cualquier trabajo.

Y es decir, es esa sola impronta la que se queda grabada e integrada en la mente y que queda relacionada/vinculada al trabajo mismo, y es ahí donde al momento de realizar alguna investigación o alguna exploración de algún tema o algún punto, entra de igual manera como una experiencia de fatiga, porque en realidad desde la escuela, la experiencia de ir a la escuela, la relación con las personas, los exámenes, la relación con los maestros, queda grabada como una mecánica de fatiga y resistencia, ya que la relación con el conocimiento y la información sigue la suerte de la estructura en la que se nos son enseñados dichos conocimientos. Y lo curioso es que cuando uno piensa en una gran cantidad de libros que se han de caminar y leer, de igual manera deviene una experiencia que puede ser positiva o negativa dependiendo del tema, del género, el conocimiento en especifico que nos encontremos buscando, etc., por ejemplo, para mí resulta un gran reto tomar un libro de matemáticas y ponerme a investigarlo y aplicar esos conocimientos, porque en realidad en mi infancia vinculé las matemáticas con la idea de que son algo demasiado pesado y que son algo que en realidad no quiero hacer, sin embargo, es incuestionable la necesidad de las matemáticas dentro de todas las operaciones de la vida diaria, donde en realidad cada cosa que ocurre sigue un ciclo de causas y consecuencias que pueden evaluarse y contemplarse desde la dimensión de las matemáticas.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber relacionado la idea de que las matemáticas son algo pesado, sin darme cuenta y de hecho reconocer que jamás me detenía a prestarles verdadera atención por el simple hecho de que antes de comprender las cosas, ya estaba predispuesto en mi idea a no conocerlas a no aprenderlas porque simplemente parecían algo aburrido, cuando la realidad es que yo no quería hacer el esfuerzo necesario para poder de hecho llegar a ese punto en el que el miedo a estas desaparece, ya que el miedo y la resistencia se desintegran cuando se genera un conocimiento abarcador del punto.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber creído y creado la idea de que las matemáticas son aburridas, en lugar de crear la curiosidad y la relación de estas con todo el mundo en el que existimos y cómo puedo entonces utilizar y valerme de estas para resolver todos los problemas que se me presenten en la vida diaria.

Me comprometo conmigo mismo a explorar las matemáticas sin generar ya resistencia a ellas y manteniendo el principio claro de emplear la curiosidad como recurso práctico en mi relación con éstas.

También me doy cuenta mientras escribo acerca de este punto, que a menudo al tener prácticamente cualquier libro frente a mí, y ésto sobretodo al salir de la Universidad, donde la información suele apilarse en estructuras tan rectas y lineales, que en realidad perdería de vista que cada libro es una visión y una propuesta única para contemplar un punto desde una perspectiva diferente.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo relacionar la lectura y el abordar diferentes conocimientos e información con algo pesado y difícil, al creer que éstos siguen una secuencia lineal que tengo que seguir y mantener en una sola historia, sin darme cuenta que en realidad cada fragmento es una visión particular y única de un tema, de un punto y que de hecho se hilvana con los conocimientos previos de una forma en la que uno no es capaz de determinar, aunque no por ello, la estructura que deviene de esa exploración es menos valiosa que otra, puesto que la información es simplemente eso, información. Seguir una estructura y tratar de controlar siempre la estructura, es lo que crea también choques y luchas ideológicas cuando parece que los puntos o las ideas no se conectan o encuentra elementos contrarios a su discurso, en lugar de darnos cuenta que todos ellos son visiones independientes de un grupo de personas ante un fenómeno o elemento en particular.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que debo conocer y controlar y memorizar todos los conocimientos posibles, sin darme cuenta y entender que al final, todo cuanto abordo y exploro en este mundo es dependiente de mi particular percepción, la cual tiene y tendrá siempre esas limitaciones derivadas de las limitaciones de mi mente y mi cuerpo, en toda idea y creencia que aún exista y haya permitido y aceptado dentro de mí, de modo que, al no estar claro en una idea, exploro mi relación a dicha idea de manera personalísima, ya que ningún libro podrá decirme alguna vez cómo vivir y expresarme en relación con la vida misma y todo cuanto en ella existe. 

Me comprometo conmigo mismo a explorar e investigar de manera profunda todo cuanto me sea posible explorar y conocer dentro de este mundo y realidad, sin definirme ya por los conocimientos ni por las ideas implícitas en ellos, pues encuentro ahora mi relación particular hacia éstos en la aplicación del perdón a uno mismo y las herramientas de Desteni.