miércoles, 22 de agosto de 2018

Mi jornada hacia la vida, Día 1109, Los eventos que nos definen...

En estos últimos meses me he encontrado acarreando una nueva personalidad, una idea de mí mismo a partir de un evento bien significativo en mi vida, el cuál fue mi visita a la prisión; es curioso porque a partir de haber ido a la prisión, me generé una idea, una imagen acerca de quién yo soy, dentro y a partir de ese evento que constantemente susurra en mi mente - recuerda quién eres-, pero ese simple pensamiento que dicta - recuerda quien eres - apela por la idea que generé de mí mismo tras haber visitado la prisión, sin darme cuenta que lo que soy más allá de eso, más allá de cualquier éxito o cualquier fracaso en realidad ya es y existe en mí de manera constante, sin fluctuación ni cabida a otra suerte de interpretaciones que pueda hacer acerca de mí o de lo que aparentemente soy.

Y aún más curioso es que, en los momentos en los que dicha frase emergería dentro de mi mente, sería en aquellos en los que sentía que debía "comportarme o mostrarme como alguna suerte de maestro", fue verdaderamente irónico sorprender esta situación que se encontraba tomando lugar dentro de mi mente, porque lejos de en realidad ser un punto de apoyo a mantenerme consciente de los principios por los cuales me he comprometido a vivir, me alejaba más y más en una experiencia egocéntrica acerca de mí mismo, a partir de lo cual emergió precisamente esta intención y deseo de verme a mí mismo como "Un hombre de medicina", sin siquiera darme cuenta de lo que dicho punto implicaba dentro de mi vida, en términos de el compromiso que verdaderamente implica caminar dicho proceso.

Es interesante porque, es como si ahora, todo lo que aconteció antes de este evento se vuelve menos y en esa inferioridad que me veo creando dentro de mí mente, no veo que en realidad yo me encontraba ya expresándome y experimentándome a mí mismo en una forma por la cual me encontraba profundamente agradecido dentro de mí, y es decir, al final por supuesto me encuentro agradecido por todo, por absolutamente TODO lo que existe y lo que no existe dentro de mí (y ya sea que me encuentre en proceso de crearlo o de removerlo respectivamente).

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber querido convertirme en un hombre de medicina, al creer que eso me daría lo necesario para poder crearme un nombre dentro de la historia y de la humanidad, sin darme cuenta que en realidad y muy por el contrario, el hombre de medicina no hace dicho compromiso buscando la vanagloria o buscando ser más o convertirse en más que los demás, sino que de hecho, tal y como aconteció esta visión que he querido caminar, lo que en realidad tuvo que tomar lugar fue que sorprendí el potencial que en realidad tengo y que existe dentro de mí, no sólo para apoyarme a mí mismo sino de igual manera para apoyar a las personas dentro de mi mundo y realidad a caminar su propio proceso, su propia mente fuera de los sistemas de consciencia mental.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que al haber definido el concepto de "hombre de medicina" sólo en y a partir de esta suerte de título, comencé a justificar dentro de mi mente el proyectar juicios hacia otras personas y a pretender que conozco sus vidas o que entiendo perfectamente lo que están enfrentando y, que por ello tenía el derecho de criticarlos o colocarme a mí mismo en esta arrogante posición de superioridad, sin darme cuenta que en ello estaba alimentando la separación entre mí mismo y aquellos individuos, y en ello, nuevamente volví de lleno a aquellos sistemas que me enclaustraron dentro de mis propia mente, desconectándome así de la vida misma.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que lo que tiene que tomar lugar al caminar este proceso y compromiso de levantarme en y como los principios de la Unicidad y la Igualdad, es de hecho un reconocimiento de aquellos otros como un reflejo de mí, no sólo en la cadena genética que nos conecta como especie, sino más allá de eso, en esa conexión en y como la vida misma.

Me comprometo conmigo mismo a caminar fuera de la proyección de juicios hacia otras personas para detener mi participación en la separación

Me comprometo conmigo mismo a reconocer el reflejo de mí mismo que de hecho existe en cada cosa dentro de la existencia, para dejar de participar en la separación

Me comprometo conmigo mismo a corregir mi punto de partida al querer levantarme como un hombre de medicina, ya no como un título, sino como un propósito que me doy a mí mismo en el reconocimiento de mi potencial para expresar la máxima expresión de lo que soy como vida y así asistir y apoyar a otros como a mí mismo.