lunes, 2 de julio de 2018

Mi jornada hacia la vida, Día 1097, redefiniéndolo el amor a uno mismo

Si existe alguna forma de amor a uno mismo, o al menos una que he vivido hasta este momento, es la que comienza por ese compromiso sobre la propia integridad y respeto a uno mismo. Para ser más específico sobre este punto en particular: en estos últimos meses, y tras haber concluido una de las relaciones en las que más abuso a mi mismo me he permitido alguna vez, en lugar de proyectar y de vivir ese compromiso hacia dicha persona en términos de lo que, por lo general, suele ser la visión más difundida y acostumbrada del amor, me enfocaría completamente en cumplir mis compromisos en y hacia la clase de persona como la que quiero crearme, es decir, para caer bajo y faltarse al respeto a uno mismo, lo único que tienes que hacer es entregar todo de ti a esa persona o principio en separación de ti, sea una experiencia energética o una persona en particular, ya sea sexo, drogas o cualquier cosa que veas actuando de manera externa a tu Eje interpersonal, por consecuente, la solución, aunque no es tan simple como se pueda leer o escribir, consiste en traer el punto de mayor enfoque y atención de vuelta a uno mismo, con toda la serie de compromisos que puedan estar implícitos en el proceso.

Llego un momento, junto con la relación que viví, junto con el abuso hacia mi mismo, en que me vi confrontado con una decisión, ¿Que voy a hacer de mi mismo por el resto de mi vida? ¿Quién voy a ser por esta vida? Y curiosamente, me da la impresión de que llevo mucho tiempo sabiendo exactamente a dónde es que he querido llevarme, sin embargo, no había tenido el coraje para simplemente vivir lo necesario, caminar lo necesario, comprometerme y cumplir dichos compromisos necesarios para verlos consumados. Aún hay un largo camino para mi, puesto que vivir estos compromisos por unos cuantos meses es nada en comparación con el tiempo que he caminado abusando de mi mismo y aceptando ese abuso externa e internamente, pero si hay una cosa que ha cambiado, o sobre la que he notado mi propio cambio, es en la inconmensurable cantidad de puertas que de me han abierto, y por las cuales no tengo palabras para agradecerle a la vida, porque una vez que he comenzado a vivir esos compromisos, he podido comenzar a restaurar el respeto por mi mismo, el aprecio por mi mismo y sobretodo el amor por y hacia mi mismo