martes, 26 de junio de 2018

Mi jornada hacia la vida, Día 1096, Santuario de Cocodrilos "El Cora"



Este video fue una pequeña colaboración con el Santuario de Cocodrilos en la costa de Puerto Vallarta. El Cora es una asociación no gubernamental sin fines de lucro dedicada al cuidado y la preservación de especies endémicas, con un enfoque particular en los cocodrilos, los cuales se encuentran amenazados por la extinción debido al abuso de su hábitat y de las personas que los matan basados en las ideas hollywodenses promocionadas en el cine, películas y televisión entorno a esta especie, las cuales las han retratado como una especie "agresiva o peligrosa" lo cual no es de hecho correcto, misma situación ocurrió con los tiburones en general tan solo tras la aparición de la película "Tiburón" en taquillas, a partir de la cual se les comenzó a pescar y a masacrar por millones hasta la crisis que los llevó al borde de la extinción al final de los años 70. Este video persigue la única finalidad de extender consciencia con respecto de estos animales para frenar el abuso que se ha extendido y aceptado hacia los mismos. Página de Facebook: https://www.facebook.com/cocodrilario/

lunes, 25 de junio de 2018

Mi jornada hacia la vida, Día 1095, Resignificando una máscara 2

Durante mi estancia en la prisión durante el mes de Marzo, nos llevaron a presenciar el sacrificio de uno de los toros que son criados dentro de la penitenciaria para el consumo tanto de los internos como del personal. En aquel momento, poco pude hacer para decidir si presenciaría dicho acto o no, puesto que literalmente me llevaron ante el toro justo en el momento que el sacrificio había dado comienzo, y en ese único momento, mientras caminaba en el interior de aquel matadero, la mirada del toro se cruzó con la mía y tan pronto como ocurrió eso, mis ojos poco pudieron hacer para apartarse del camino que el toro había trazado hasta mí, pues la mirada en aquel momento, aunado a la escena tan rojiza, llevaron al toro hasta lo más profundo de mi consciencia y allí permaneció por los siguientes días, mientras comíamos su carne, la cual por supuesto no volvería a ser en lo absoluto a ninguna otra carne que hubiese probado antes, pues había conocido, aunque fuera por un instante, el origen de aquella vida que ahora estaba allí en mi plato, servida para nutrir la mía.

Ya había presenciado el sacrificio de animales anteriormente y probado su misma carne, pero lo que hacía este momento diferente, era las condiciones bajo las cuales había conocido y estado cara a cara con uno de aquellos toros en la penitenciaria; un animal de tal tamaño, fuerza y vigor, que uno difícilmente abandonaría aquella prudente distancia a razón y sacrificio de un vistazo cercano. Ese momento se quedó allí por los próximos meses y no fue sino hasta dos meses después, en los que comencé a realizar un diálogo con este animal a un nivel completamente diferente, puesto que ahora me colocaría en los zapatos de aquel animal y trataría de sentir su vida a través de la mía, que si bien y por supuesto no son la misma vida, son similares en un aspecto bien esencial y es aquello que nos hace respirar, sentir, movernos y en esencia existir a ambos, lo cual es = la vida misma.

No tengo palabras para expresar el dolor que sentí y al tiempo mismo, la admiración y reconocimiento a la inconmensurable fuerza y compasión existentes dentro del animal, pues allí estaba en medio del sacrificio ofreciendo su carne sin luchar, cuando bien podría haber acabado de una cornada contra sus verdugos. Pude ver por un momento, en medio de aquellas circunstancias, un poco más a detalle y profundidad en la vida del animal, así como las condiciones que lo habían llevado a convertirse en aquella bestia de tal fuerza que parecería que en realidad resultaba difícil, sino imposible que en realidad fuera de otra manera, es decir que en su vida y esencia misma, estos animales puedan ser de hecho algo más excepto lo que son, puesto que en cada una de sus conductas, sus relaciones con el entorno, con otros animales y con sus depredadores hicieron de ellos precisamente esa expresión de vida que detenta el poder que los caracteriza.

El hecho es que, tras ese momento, en ese "diálogo con el toro", fue como si el animal por un momento me hiciera saber " qué se siente", ser él y sentir como él, así como me haría ver y enfrentar mi ignorancia al perder de vista que en realidad me encontraba nutriéndome de la carne de mi propio hermano; y esto por supuesto no sólo con los toros o con los animales en general, sino con las plantas, las bacterias, el agua misma y todo cuanto nos rodea.

Dentro de la visión de los Indios Americanos, las plumas por ejemplo y los adornos que se hacen con ellas, son por lo general considerados como estos artefactos sagrados que tienen la capacidad de mover las energías del entorno y de la persona, según y de acuerdo al tipo de pluma o el ala del ave al cual corresponda. Sin embargo, la realidad es que la pluma por sí misma no es la responsable del movimiento de las energías, sino que ésto corresponde a la relación que la persona tiene con la pluma per se en sus diversos niveles - tanto a nivel simbólico, como nivel físico, mental, energético, etc., es decir, es uno mismo generando dicha consecuencia en y frente a dichos elementos, y es aquí precisamente donde emerge la cuestión de esta "sanación" que ocurre de nuestras relaciones a través de estos objetos que "nos recuerdan nuestra relación con los animales, con nosotros mismos y con la vida en general"

Cuando uno toma aquellos elementos rituales, como el cráneo de un toro, el ala de un ave, las plumas de otra, los huesos de este o aquel animal, creo que primero y antes que nada uno debe de entender que lo que está tomando representa un momento de atención, de observación e introspección a la propia vida a través de otra; un momento de diálogo entre el animal y uno mismo a través de la vida y los ojos de un ser que ha aprendido a vivir y caminar la vida en una forma que para nosotros ha pasado completamente desapercibida por estar tan adentrados en esta "vida humana".

El día de hoy, caminaba por la playa cuando avisté algunas plumas en la arena, las recogí y a mi retorno, por la arena, me encontré con el caparazón de una tortuga que había sido violentada y asesinada por unos pescadores para poder conseguir la huevera de su interior y así venderla junto con la carne de la tortuga, pues se tiene la creencia de que dicha carne lleva consigo poderes afrodisíacos y curativos que pueden dar virilidad e incluso detener el cáncer; por supuesto no hay nada en la carne de las tortugas o en sus huevos que cuente con dichas propiedades; se trata simplemente de un mito y una creencia demasiado difundida entre los costeños, pero si uno se da cuenta, el principio actúa de manera sumamente similar, es decir un elemento que es colocado en separación de uno mismo esperando alguna reacción o solución energética que no resuelve la causa del problema que uno espera resolver, sino que actúa simplemente como esta suerte de "placebo" a través del cual uno trata de mover en el interior aquellas energías que le permitan a uno generar la clase de "solución" que uno se encuentra buscando.

Pareciera que esta creencia de que "es la pluma, el cráneo, las alas o cualquier cosa que uno tome de manera externa", en realidad es sólo un reflejo de aquel divorcio que hemos tenido de la naturaleza misma, pues lejos de reconocer esa entidad, ese ser, esa vida que existe en una expresión distinta a la nuestra, nos hemos olvidado del propósito que la presencia que dichos elementos tienen dentro de la "mística" misma de las que se les ha dotado y rodeado, es la de representar una "visión" de la vida diferente de las condiciones de normalidad para nosotros, una visión que se sobrepone y nos permite salirnos de nosotros por un momento para "sentir la vida y vivir por un momento desde aquel punto más holístico, en el que la vida es una e igual en todas las cosas que nos rodean en y como nosotros mismos, como una expresión diferente de lo que ya somos"

Entonces ¿Cuál es la diferencia entre tomar plumas o tomar un huevo de tortuga? El punto de partida de uno al hacerlo, porque si uno incluso llega al punto de desconsiderar la vida existente en aquel "otro", así como el pescador que destruye una vida en favor de una creencia, uno se destruye más y más a uno mismo, al ignorar pasar por alto el valor de la propia vida y la identidad misma del animal y de uno mismo como la vida; porque si con tal de obtener aquella solución que uno tanto espera obtener, uno está dispuesto a eliminar la vida, lo que se alimenta no es la vida de uno, lo que se nutre no es la vida, sino simple y sencillamente la creencia de la mente... en lugar de ser uno mismo el principio rector de uno mismo que es capaz de plantearse la solución auténtica y real para uno mismo y por uno mismo.

Continúo en el próximo post

jueves, 21 de junio de 2018

Mi jornada hacia la vida, Día 1094, Resignificando una máscara pt 1



Lo que voy a compartir a continuación deviene de mis propias observaciones y conclusiones con respecto al uso ritual de las máscaras en las ceremonias de carácter chamánico.

Ésta máscara que ahora cuelga en mi habitación, originalmente perteneció a un amigo quien la ha tenido consigo desde hace más tiempo del que puede recordar, y al mismo tiempo ésta fue usada en su momento en rituales dentro de alguna remota región del mundo. Cuando me donó ésta máscara, ciertamente no tenía ninguna definición o idea atada a ésta, simplemente me parecía un objeto "cool" que apelaba a una alegoría entorno al miedo, en términos de hacernos ver que incluso el miedo es una máscara.

Sin embargo, con el tiempo y la observación de diferentes rutas a su uso y propósito, también comencé a notar que una máscara se convierte de igual manera en un espejo de los valores que carguemos en ella, es decir, en este particular caso, se convirtió en el reflejo de las cosas más desagradables y oscuras que existen dentro de mí, por lo cual, pasó a convertirse en la representación de, no sólo mis temores, sino de aquellas cosas que temo de mí mismo, mi propio y más grande enemigo, mi propio camino fuera del ego, el camino que entendí y plantee a voluntad y discreción de mí propio fuero como "el camino del guerrero". Ya que es precisamente el camino que uno enfrenta en el plano "espiritual" como la relación con uno mismo.

Y no obstante, esta relación no permaneció estática e inmutada en única ruta y posibilidad, pues apenas hace unas horas, una nueva visión se ha concretado entorno al propósito, uso ritual y orden ceremonial que esta máscara significa en y hacia la humanidad misma. Si observas de cerca a los elementos que componen la máscara, ésta se encuentra formada por una estructura sólida de madera, con cuernos de chivo y piel de animal en y alrededor de la misma, lo cual puede evocar el símbolo o idea de alguna suerte de "demonium", pero si es analizado desde la perspectiva en que, el símbolo mismo del "demonium" es ya una denominación a posteriori en lo que podemos considerar la incursión de la cosmogonía de medio oriente, cuando se aparta por un momento la visión de este ente que personaliza "oscuridad", esta máscara de igual modo se convierte en un medium para personalizar y dar identidad al animal mismo, es decir, toda esta variante quimerista que suele ser ejecutada en y bajo diversos diseños que representan lobos, aves, tigres, leopardos, toros, etc., son al tiempo mismo un medio a través del cual tratábamos de entablar una relación/comunicación/diálogo con aquellos otros "ajenos" a nuestra humanidad, ¿con qué propósito? Sanar nuestras relaciones con y hacia la vida, porque en esa identidad y personificación que es hecha del animal, no sólo en la máscara per se, sino en la encarnación prestada a éste a través del vehículo de un cuerpo humano que usa dicha máscara para entonces "antropomorfisar" al animal y de este modo llevarlo al nivel del propio ser humano para entablar una relación específica en y hacia éste (tal y como podemos ver en varias religiones antiguas, en términos de cómo los animales solían tener las cabezas de los respectivos animales, pero tendrían cuerpos humanos).

En este diálogo que toma lugar con el animal, con la identidad que, desde luego cabe aclarar, es por supuesto resultado de nuestra interpretación y observación de sus conductas, su relación y posición con respecto de otros animales y lo que ello deviene en y como la representación y proyección de nuestras propias ideas para la creación de este "ídolo" (puesto que el animal sagrado se convierte en una suerte de ídolo), lo que en realidad se está haciendo es mucho más que determinar nuestra posición y relación con respecto a ellos, sino que apuntaría en realidad a saber encontrar esa simbiosis, donde es precisamente que la existencia de este ser y la mía se conectan para establecer un eje en común en y sobre el mismo plano, puesto que en realidad el diálogo es con y hacia las ideas y creencias que he formado del animal y dónde es que entonces esas creencias me colocan con respecto a otros seres humanos, con respecto al animal y con respecto a la vida misma.

Todo con el único propósito de crear "respeto por la vida", no necesariamente una "adoración", sino el "respeto por la vida misma".

 Continúo en la 2a parte

sábado, 2 de junio de 2018

Mi jornada hacia la vida, Día 1093 , The gift on redefining Love



I forgive myself that I have accepted and allowed myself to define Love as only the energetic feeling experience that emerges within the mind and the body whenever I get across with someone that I feel attracted to, without realizing that Love exists in every conscious action that I take and live within me towards each and every single person in my world, where I act in this consideration towards each and every single person that presents him/herself in my life, giving and doing to them as I would like to receive and being treated as, which can begin with an act as simple as listening to something that they want and need to share, standing in their place to really do my best to understand what they are going through and within that, really bring the words, caring and consideration within myself that will allow me to express the type of caring that they deserve and need from myself.

I commit myself to live the word Love as an expression of myself in the act of considering, caring and directing myself to be able to bring the best expression of me in a moment that I am able to live towards another as myself.

I forgive myself that I have accepted and allowed myself to believe that I should stay away from relationships to be able to focus on my own path, instead of realizing that I don´t have to actually stay or walk away from anything to be able to share and live and express myself unconditionally with another, as that would actually be the act of separation in itself, because instead of being me sharing, living and loving myself unconditionally to be able to give, share and express that also with another, so that they can truly know and trust me, as I am that constancy and consistency of me that will stand as the point that they will always find within and as me, in and as a place of support, love and care.

I commit myself to open myself to new relationships without standing apart from the road and principles that I am deciding and committing myself to live, so that it doesn´t matter who enters or walks away from my life, I can always remain the same, and be the gift itself that that person will find at all times as the presence, company and stability of me, as the life that I am