lunes, 16 de octubre de 2017

Mi Jornada hacia la Vida, Día 1041, Despidiendo a un amigo.

El día de ayer fui a visitar a un amigo, quien recientemente me comentó sus planes acerca de salir de la ciudad con su novia e irse a vivir a otro lado. En el momento que me dijo eso, comencé a inventar en mi mente toda clase de críticas y comentarios acerca de "por qué" su decisión estaba siendo tan apresurada, pero en realidad, viendo más allá de la inmediatez de aquellos juicios y un poco más en la honestidad conmigo mismo, lo que veo es que en realidad tengo miedo de que este amigo, a quien conozco desde hace más de 10 años se vaya, porque en realidad comencé a sentir un gran temor de quedarme solo, de ya no poder volver a hablar o a salir con él.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de que mi amigo se vaya de la ciudad y no pueda volver a estar en contacto con él, porque veo cómo he creado esta idea de que sólo con él puedo hablar y expresar cosas que difícilmente puedo hacer con otras personas.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber condicionado mi expresión para comunicarme abiertamente con otras personas, a la idea de que sólo puedo hacer o llevar a cabo ese tipo de comunicación con personas especificas en mi mundo y realidad a quienes entonces defino como "mis amigos", quienes en realidad son las personas con quienes expreso todo tipo de opiniones en las cuales trato de justificar mis puntos de vista para no tener que enfrentarme a mí mismo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber tenido miedo de quedarme solo, porque entonces no podría esconderme en mis justificaciones y opiniones que buscaría expresar con dichos amigos, sólo para que estén de acuerdo conmigo y entonces no tener que verme en la necesidad de enfrentarme a mí mismo en honestidad conmigo mismo

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que todos los seres humanos nacemos, vivimos y morimos solos, porque siempre estoy solo con todo lo que ocurre dentro de mí mismo y soy directamente responsable por todo cuanto se manifiesta dentro de mí o fuera de mí como la expresión que permito y acepto de mí mismo.