lunes, 4 de septiembre de 2017

Mi Jornada hacia la Vida, Día 1031, La vida es el resultado de una decisión

Hace unos días, teniendo una conversación con un amigo, hablábamos un poco acerca del constante arrepentimiento que experimentamos durante la vida, porque ¿qué es el arrepentimiento sino el resultado de saberse responsable de una decisión? Son aquellos momentos en los que uno se encuentra frente a una disyuntiva entre una o más posibilidades de un determinado momento, y tal vez sin mayo contemplación, uno escoge una de esas posibilidades de le permiten continuar con la propia vida.

No obstante, probablemente después de algún tiempo (no necesariamente demasiado tiempo, simplemente ocurre como un momento posterior), experimentamos arrepentimiento, porque frente a esa posibilidad, se presentan todos aquellos "si hubiera" que es imposible medir, comparar o siquiera referir en nuestra consciencia frente a aquellas otras decisiones que no tomamos por tomar la primera, y es como si lo único que pudiéramos emplear como referencia de ese "hubiera", es aquella experiencia de arrepentimiento. No hablaré aún de las herramientas tales como la honestidad con uno mismo, o el principio de "hacer lo que es mejor para todos" para explicar como prevenir dichas experiencias, sin embargo, una reflexión interesante se desprendió de dicha discusión:

Nosotros decidimos estar vivos, decidimos venir a la vida y decidimos sobre cada momento y lo que hacemos dentro de y como ésta.

Personalmente, a lo largo de mi vida, me experimenté en una constante y profunda depresión que me llevó a tener no pocos pensamientos suicidas, porque el arrepentimiento sobre mi propia vida y mis decisiones dentro de y cómo ésta, se habían extendido tanto, y disponía de tan pocas o ninguna herramienta, que siempre contemplé la posibilidad de finiquitar mi existencia de este mundo.

Y ¿no es el suicidio el resultado de un arrepentimiento sobre nuestra vida? ¿No es la vida que vivimos el resultado de nuestras decisiones?

Cuando tiendo a indagar en mis pensamientos por la respuesta, a veces olvido que las respuestas en mi mente, son sólo el resultado de una información acumulada, una información que descrita o aterrizada en palabras y conocimientos, no dicen más que lo que creo saber de mí mismo o lo que he creído saber de mí mismo... eso es el engaño de la mente y las percepciones que intentamos resolver simplemente "pensándolas" o tratando de resolver esos problemas a través de las palabras o conocimientos de otras personas... pero, ¿Qué pasa cuando le haces frente a esas palabras a través de la escritura y las herramientas del perdón a uno mismo? Puedes ponerlas frente a ti mismo por un momento y dejar de justificarte, porque todo lo que necesitas hacer es perdonarte y reconocer tu responsabilidad individual por aquellas decisiones que te llevaron al punto en el que te encuentras viviendo lo que has hecho de tu propia vida...

La mejor herramienta frente a cada decisión, es la honestidad con uno mismo y el considerar lo que es mejor para todos (lo cual te incluye por supuesto), si puedes considerar todos los aspectos posibles de cada decisión que haces, las personas a las que afectas, los beneficios y perjuicios que traerá esa decisión (y claro, ésto con la plena consciencia de que no te será posible considerar TODOS los aspectos, sino simplemente los más generales, los más básicos, empezando por uno mismo), puedes estar tranquilo de que esa decisión no generará un arrepentimiento posterior ¿Por qué? Por el simple hecho de que no antepones únicamente tu interés sobre esa decisión, sino que cada una de tus acciones contempla el beneficio no sólo propio, sino de toda la vida.

Saludos.