domingo, 3 de septiembre de 2017

Mi jornada hacia la vida. Día 1030, no quiero ser ilustrador de un solo dibujo...

Mi Jornada hacia la vida. Día 1031. No quiero ser artista de un solo dibujo.

El día de hoy me puse a contemplar uno de mis dibujos, uno de mis favoritos, de aquellos que yo contemplo más de una vez al día, porque no lo hice realmente para nadie, sino para mí.

Y mientras lo veía, notaba lo mucho que me había tardado en aquel dibujo, y notaba también todas las excusas que me había dado a mi mismo para no empezar otro...

Porque tenía aquel dibujo pendiente, y lo mismo siempre fue dibujo tras dibujo que hacía. "No puedo hacer uno nuevo, porque estoy tardándome en el primero..."

Y no empezaría o daría continuidad a otra clase de cosas, porque el dibujo se había convertido en mi justificación, ni siquiera el propio estudio que requerían los escorzos o las cabezas de aquellos cuerpos. Nada llevaba a cabo por lograr un dibujo... solo uno... pero no quiero ser ilustrador de un solo dibujo...

Si alguna vez has escuchado Jazz, escúchalo con detenimiento, sobretodo si es en vivo, porque el jazz es primordialmente una improvisación. No hay nada excepto el domino absoluto y completo de la técnica, lo que puede lograr una improvisación de ese estilo. Algunos tocan con habilidad, pero no tienen esa expresión que logra dejar mudo al mundo... y que logra llevarte al borde del llanto... 

Lo mismo es con el dibujo, pocos pueden hacerte llorar, pero sólo logra eso el que con sus lágrimas sufrió un millón de dibujos antes de lograr el perfecto. El perfecto es la satisfacción plena del artista con su propio trabajo, y no muchos lo logran. Porque implica mucho trabajo.

Escuchar al jazz reventar la trompeta, es la traducción proporcional a lo que algunos artistas llaman "esa zona", donde ni siquiera el instrumento pudo lograr lo que el propio artista pretendía lograr.

Mi palabra para hoy: Pasión...

Lo más difícil de escuchar para cualquier persona, es que en realidad no tenemos todos los problemas que creemos tener, lo que tenemos son las excusas de esos problemas que no queremos resolver y que aparentemente son el freno para lograr aquello que queremos lograr...

Trabajo duro, disciplina... y pasión... por lo propio, por algo que sale más allá del discurso que se espera de nosotros, porque es el que cada uno quiere lograr, el que está solo después de un millón de dibujos.


Yo no soy un ilustrador, no aún, solo una persona que ilustra... y de eso aún no estoy del todo seguro...