miércoles, 9 de agosto de 2017

Mi Jornada hacia la Vida, Día 1022, ¿Comprar o no comprar animales?

Hay varias cosas que quiero compartir sobre los más recientes acontecimientos, pero para asegurarme de estructurarlo todo en una secuencia lo suficiente lógica como para no perder el hilo (y no perder al lector en medio de ésto, lol), voy a remontarme a unos días atrás para poder explicarlo todo.

Hace unos 3 atrás, un amigo se puso en contacto con un biólogo con quien guarda un estrecho contacto desde hace ya varios años, y éste biólogo le comentó que próximamente estaría recibiendo algunos cuervos, los cuales estarían a la venta.

Para ponerlos en contexto, este biólogo es de hecho un proveedor de animales exóticos registrado ante el gobierno, esto quiere decir que incluso si alguno de ustedes visita el famoso zoológico de Chapultepec en la Ciudad de México y visitan el serpentario por ejemplo, encontrarán un sin número de especies como aquella gigantesca Anaconda al fondo de la exhibición o aquella letal mamba negra y verde que se encuentran allí, o si visitan el aviario y ven aquellos enormes ejemplares... bueno, una significativa parte de esas especies, fueron conseguidas por este hombre, quien también presta sus servicios para comerciales de diversas marcas... ¿Alguno recuerda el cocodrilo utilizado en el comercial de lubriderm? Bueno... el también lo consiguió...

 

El punto es que este hombre esencialmente se dedica a la compra venta de diversos animales exóticos, y mi amigo es un ávido comprador suyo desde hace bastante tiempo... por ejemplo, recuerdo un día que llegué a casa de mi amigo y lo encontré en su habitación rodeado de más de 50 cajas llenas de tarántulas, algunos escorpiones, un par de serpientes (entre ellas una coralillo...) y una pitón bola. Ah si... también se había comprado un pequeño cocodrilo... no, no bromeo, mi amigo tenía viviendo en un edificio de departamentos un pequeño cocodrilo, el cual esperaba que alcanzara no menos de 1 metro y medio en menos de un año... al menos hasta que tuvo que deshacerse de todos sus animales porque la serpiente coralillo (a la que llamaba Houdini, por razones que entenderán a continuación) se escapó de su jaula y se deslizó hasta el departamento de uno de los vecinos quien metió un reporte y lo obligaron a deshacerse de todos sus animales...

Bueno, desde que conozco a mi amigo, siempre había querido tener un cuervo como mascota, porque siempre le habían parecido animales sumamente enigmáticos o cosas por el estilo, así que se puso en contacto recientemente con este biólogo y, por efecto de la casualidad, el biólogo había recibido un pedido de un cliente suyo para conseguirle un cuervo, y el biólogo recordando el interés de mi amigo por conseguir uno, le comentó que podría de igual forma mandar a traer uno para él, y sinceramente creo que tardó más el biólogo en comentarle ésto, de lo que tardó mi amigo en llegar a su casa con dinero en mano para apartarlo en el próximo envío; aprovechando la oportunidad, debo confesar que yo también estuve a punto de comprar uno, pero al pedirle permiso a mis padres para poder tenerlo, mi madre resaltó el hecho de que no tendría oportunidad de cuidarlo debido a los deberes y responsabilidades que me han tenido mucho más tiempo fuera de casa del que personalmente querría estar, así que, por el bienestar del cuervo... decidí no adquirirlo, pues de igual manera me habían comentado que el animal llegaría siendo un polluelo de prácticamente 3 semanas de nacido cuando mucho, en fin...

Al día siguiente mi amigo estaba poco más que extasiado de haber podido recibir su cuervo, nos envío fotos, grabaciones, bueno... ya se imaginarán. Ese mismo día, mi amigo tuvo que salir de su casa por un extenso periodo de tiempo, dejando al animal solo en su habitación, pero ésto no nos lo comentó sino hasta al siguiente día que fui a su casa... finalmente cuando llegué, en efecto allí estaba el cuervo, en una caja de zapatos al lado de la cama de mi amigo quien apenas se acaba de levantar, y a los pocos minutos mi amigo comienza a notar que el animal no se mueve, que se encuentra simplemente demasiado silencioso, así que extiende su mano y lo levanta completamente tiezo... mi amigo exclama el famoso: "¡NO MAMES WE...!" Y yo no puedo hacer nada más que observar la frustración de mi amigo por haber perdido el animal que tanto quería tener.

No obstante, comencé a observar detenidamente por algunos segundos el rostro de mi amigo y pude notar que en realidad, el hecho de que el animal hubiera muerto no era gran cosa para él, simplemente fue la pérdida de la nueva adquisición, y aunque ya no hice mayor comentario, me sentía molesto con mi amigo, no digo que la pérdida de aquel animal no supusiera algo importante para él, sin embargo, me encontraba molesto porque el animal que había recibido era literalmente un polluelo/un bebé, al cual hay que cuidar como tal, proveerle un hábitat más propicio que la habitación de un apartamento de 3 por 3 metros...

Mi amigo me comentó que el día anterior que había salido de su casa, dejó al animal sin comida por un considerable periodo de tiempo, cuando éste en realidad (siendo un polluelo) requería alimentarse algo así como cada 30 minutos/1 hora en pequeñas porciones. 

En cierto modo me alegré de no haber adquirido por mi parte un cuervo para mí, sin embargo, no podía evitar preguntarme ¿Por qué es que no nos detenemos a pensar en el conflicto interno por el que seguramente pasan esos animales al ser separados de sus familias simplemente para satisfacer el ego de una persona que quiere invitar a otras personas a su casa para esencialmente poder decir: "Mira tengo un cuervo..."?

No recuerdo si había compartido ésto en un post anterior, pero hace un par de años, con la pérdida de uno de mis perros, en mi familia tomamos la decisión de no traer más animales a la casa, no porque no seamos capaces de tenerlos o darles el cuidado apropiado, sino porque consideramos que en realidad una casa, un apartamento o lo que ustedes gusten y manden, no son las mejores condiciones posibles para animales de este estilo, a menos claro que uno esté dispuesto a hacer las adaptaciones necesarias, además de la toma de consciencia y responsabilidad que merece tener a algo más que "una mascota", puesto que se vuelven literalmente miembros de la familia.

No estoy diciendo que no se tengan mascotas, simplemente digo que si uno tomará la decisión de llevar un animal a casa, debe hacerlo consciente de que lleva una forma de vida que es una e igual a nosotros invariablemente de su especie, tamaño, forma o condiciones; si no estás dispuesto/dispuesta a realizar una adaptación no sólo de tu casa, sino de ti mismo y de tus responsabilidades a un nuevo ser que llega a tu hogar, mejor no lo adquieras.

Gracias por leer.