domingo, 6 de agosto de 2017

Mi Jornada hacia la Vida, Día 1019, Perdón a uno mismo sobre mis creencias alrededor de la Unicidad y la Igualdad.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haberme reprimido a mí mismo para poder vivir de acuerdo a la personalidad moralista tratando de ser la persona que he creído que prevendrá que entre en conflictos con otras personas y mientras escribo ésto, puedo darme cuenta de que no he logrado integrar y/o amalgamar los principios que he pretendido vivir basado en la Unicidad y la Igualdad, sino que de hecho me he basado en una personalidad moralista para reprimir el enojo y el miedo que siento hacia las personas y a tener conflictos con ellas en general.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber tratado de vivir la Unicidad y la Igualdad como una creencia, como una ideología, en lugar de integrar ésta como principios de vida que de hecho yo veo y reconozco por mí mismo que son lo que resulta en lo que es verdaderamente lo mejor para todos

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que la empatía sería suficiente para poder desarrollar un código ético y moral que de hecho podría unir a las personas, sin darme cuenta y tomar en consideración cómo es que existimos actualmente dentro de la sociedad inmersos en el miedo y el condicionamiento a base de mecanismo económicos, sociales y psicológicos que anteponen la supervivencia incluso por encima del propio ser, y no el ser como individuo, sino como esta entidad que puede reconocerSE y reconocer a otro a través del entendimiento de sí mismo, sin embargo y mientras escribo ésto me doy cuenta de que tal principio ideal, no es físicamente posible por el momento ¿cómo si ni siquiera tenemos oportunidad para entrar en contacto con nosotros mismos y con nuestros propios cuerpos? y dentro de ello ¿cómo vamos a poder tomar consciencia del otro si ni siquiera tenemos consciencia de nosotros mismos? por ello, el mecanismo de cambio empieza por un cambio en el principio económico que rige a la totalidad de la sociedad para que esta pueda de hecho tener esa pauta para entrar en contacto consigo mismos.


Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que el universo se vuelve mucho más inspirador cuando lo observamos detenidamente y que esa observación sería suficiente para poder unir a las personas en una causa común a encontrar los misterios de la vida, sin darme cuenta de todos los mecanismos ideológicos, educativos, sociales, etc., que dividen las visiones y el cómo abordamos dichas observaciones del mundo, las cuales en realidad impiden que podamos unirnos en una visión común, por lo cual, veo y me doy cuenta de la necesidad de romper con mis propias creencias, ideas y valores para poder ver lo que existe detrás de ellos y de este modo encontrar lo que es verdaderamente lo mejor para todos, lo cual es una visión común, de y cómo el sentido común en sí mismo que puede apelar por la satisfacción de las necesidades reales y físicas que los seres humanos y los seres vivos en general requieren para poder vivir en las mejores condiciones posibles.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que mis necesidades y mis deseos no son tan importantes como los de otras personas, a través de lo cual me he llevado a crear esta forma de servilismo hacia las personas para prestar mi ayuda y servicios sin pedir nada a cambio o esperar alguna forma de retribución, sin darme cuenta de cómo al creer en tal principio o idea en la cual me reprimía a mí mismo, de hecho pierdo de vista un mecanismo fundamental en el principio de Igualdad, ya que si no tomo en consideración mis propias necesidades ¿Cómo voy a tomar en cuenta o a entender las necesidades físicas reales de otras personas, así como los cambios necesarios dentro del mundo si yo mismo no me doy la oportunidad de entenderme? 

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que estas creencias e ideas eran principios positivos que podía vivir, sin darme cuenta y ver que detrás de ellos simplemente intentaba hacerme sentir bien a mí mismo creándome esta figura e idea de benevolencia frente a las personas, cuando en realidad todas y cada una de éstas se encontraban basadas en mi temor que he tenido de entrar en conflicto con las personas, ya que, mientras escribo ésto, puedo ver que todas y cada una de estas acciones se han encontrado basadas en poder ganarme la confianza y la amistad de las personas, es decir, esas eran las verdaderas intenciones que como que podía ver y sentir detrás de mis acciones cada vez que llevaba cualquiera de estas a cabo, para no tener que lidiar con dichas personas y de este modo no tener que lidiar con mi propio miedo y enojo porque ahora me encontraría "protegido" de todos y cada uno de ellos.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber tenido miedo de entrar en conflicto con las personas de mi entorno si tomaba en consideración mis propias necesidades y dejaba de voltear a ver y dejaba de tomar en consideración lo que otros necesitaban para empezar a ver y tomar en cuenta lo que yo de hecho necesitaba, lo cual fueron cosas que en realidad jamás expresé en forma alguna.