viernes, 4 de agosto de 2017

Mi Jornada hacia la Vida, Day 1018, Perdón a uno mismo en la personalidad Moralina

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer y definirme de acuerdo a la personalidad moralista que he creado dentro de mi mente, para tratar de evitar conflictos con las personas, comportándome de forma que parezca que soy bueno y agradable con otros, para que entonces las personas me mantengan cerca y yo pueda mantenerlos cerca para utilizarlos a mi favor y de este modo manipularlos, ya que puedo ver mientras escribo ésto, que mi principal temor en realidad reside dentro de la idea de no ser lo suficientemente bueno para valerme por mí mismo en este mundo y dentro de ésto

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo ir en esta personalidad de manipulación hacia las personas, comportándome como si fuera alguien bueno, amable y ético, cuando en realidad lo que busco es no tener que enfrentarme a mí mismo, no tener que levantarme, porque de hecho puedo ver mientras escribo ésto, es cómo en realidad trato de crear en las personas esta experiencia de "deuda ética" para obligarlos a tratarme de la misma forma en que yo los trato y de este modo usarlos para no tener que enfrentarme a mis propios temores

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo entender y darme cuenta que ser auténtico, implica de hecho primero caminar a través de estos temores y definiciones que he creado acerca de mí y alrededor de mí con los cuales yo mismo me he refrenado de poder expresar mi máximo potencial como ser humano, el cual implica de igual modo salir de la zona de confort con respecto a mi propia experiencia de inferioridad, con la cual me he llevado a mí mismo a crear esta personalidad moralista dentro de mi propia mente.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo esconderme detrás de las críticas y el sarcasmo hacia otras personas para no tener que ver dentro de mi propio constructo de personalidad moralista, donde en lugar de detenerme a ver ¿qué es lo que estoy escondiendo de mí mismo detrás de esas críticas, juicios o sarcasmos hacia otras personas? doy rienda suelta a esas ideas y entonces creo una experiencia positiva hacia mí mismo con la cual trato de reforzar mi propio constructo de personalidad moralina, en lugar de reconocer y afrontar el hecho de que en realidad estoy alimentando mi propio temor a verme a mí mismo en completa honestidad conmigo mismo.