miércoles, 17 de mayo de 2017

Mi Jornada hacia la Vida, Día 991, Hábitos

No voy a dar una excusa o nuevas justificaciones a los motivos que me han mantenido distante de compartir y especialmente compartirME en este blog; además de la iniciativa ha faltado un tanto de honestidad conmigo mismo para dejar de sumergirme en mis propias quejas para lo que resulta el último mes de la carrera.

Recuerdo haber tenido cargas de trabajo no menores a las que llevo actualmente, de hecho si bien había algo que me caracterizaba era que me conocían bajo el apodo de "el hombre orquesta" lol, por todos los proyectos que solía llevar de la mano con la escuela, proyectos personales y mi trabajo interpersonal.

Asumí que delegar podría reducir un tanto la carga de estrés que comenzaba a alterar no sólo mi estado de ánimo, sino también anímico y hasta físico; sin embargo, ciertamente (y puedo decirlo pues me encuentro enfrentando las consecuencias) la solución no se encontraba en delegar responsabilidades o apartarme de mis actividades, sino de buscar nuevas formas de integrarlas de modo que no afectaran otras partes de mi día.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo quejarme de las cargas de trabajo entre la escuela y los proyectos personales, en lugar de darme cuenta que en el acto mismo de quejarme, yo he creado mi propia barrera y limitante con la cual, lejos de encontrar soluciones, continúo agrandando las dimensiones de la brecha y haciendo aún más difícil para mi el caminar a través del proceso dentro de la universidad y los proyectos personales.

En y cuando me vea a mí mismo quejándome de las cargas de trabajo en la escuela o el trabajo, respiro y busco la forma de sacar el mejor aprovechamiento de lo que me encuentro caminando

Me comprometo conmigo mismo a parar las quejas, los pensamientos y berrinches en mi mente

Me comprometo conmigo mismo a tomar el mejor aprovechamiento de lo que sea que me encuentre enfrentando en lugar de ir en las quejas dentro de la mente.