viernes, 3 de marzo de 2017

Mi Jornada hacia la Vida, Día 979, ¿Te ha pasado?

¿Te ha pasado que pierdes la intensidad en tu vida y temes que fracasen tus proyectos, pero entonces empiezas a hacer un montón de cosas y de hecho empiezas a hacer cosas de más y entonces parece que a dónde quiera que mires, observas a las personas y sientes que todos están estresados y llenos de problemas y cuando te acercas con ellos y hablas parece como que les cargas la mano y ahora tienen que cargar con tu peso y al final como las cosas no salen bien sientes que tienes que alejarte de otras personas porque sientes demasiada vergüenza de ti mismo? Cuando vives por tantos años sintiendo miedo, se te olvida cómo fue que empezaste a sentir ese miedo, se te olvida cómo fue que llegaste a ser la persona que eres y te acostumbras tanto a eso que ya no sabes cómo vivir sin ese miedo, entonces a veces parece que el subconsciente te hace buscar ese miedo y buscas destruirte y todo lo que amas sólo para sentir que no olvidas quien eres.

Y no es personal, pero la gente lo hace personal, ya sabes contra uno mismo y si pides ayuda se siente como que los estas cargando con tus problemas (y que por consecuencia cargan contigo porque te conviertes a ti mismo en tus problemas y aunque no tiene que ser así… ya sabes, no los haces tuyos, los haces tú mismo); entonces sientes que se incomodan, pero no son ellos los que están incomodos, es que tu estas incómodo con lo que sientes, tanto que hablar o siquiera llorar frente a otros es como inconcebible, así que te encierras y tratas de que nadie te vea, pero te ven y por supuesto nadie pregunta porque es de por si como que ya tienen sus propios problemas y se siente como que no sabes de qué manera decirlo sin que se preocupen o que siquiera intenten hacer algo, simplemente quieres hablar y tener a alguien que te escuche.

La gran mayoría de las veces tienes que encontrar justo a la persona que no te dirá sólo lo que quieres escuchar, sino lo que de verdad necesitas escuchar y escuchar es difícil porque incluso si han pasado por algo igual, dentro de ti se siente tan grande que piensas: “Puta madre, no es tan fácil”, pero en realidad es fácil y puedes ver que es muy fácil, pero eso sólo te hace sentir peor porque no puedes “sentirlo fácil”.

Hablé con un amigo hace poco y me dijo que: “no hay días tristes, en realidad sólo hay días en que somos menos felices”; cuando estas deprimido no es que no puedas pararte de tu cama, es que no sientes (y como que por defecto no quieres) que seas capaz de hacerlo y te aferras a lo que sea cada mañana para poder levantarte y empiezas a utilizar excusas como el trabajo, la escuela, la pareja para ponerte de pie, pero cuando eso no es suficiente o simplemente no estás haciendo nada y ves que no estás haciendo nada, no tienes razones o excusas para levantarte.

Si te levantas, la depresión no solo desaparece, pero al menos le estás haciendo la pelea y es como que cuando hablas con las personas la gran mayoría resalta tus talentos y tus habilidades y te sugiere que te enfoques justo en eso para que puedas continuar creciendo, pero la verdad es que ni siquiera se trata de aquello reconocen como “tus talentos o tus habilidades”, eso no te saca adelante, al menos no sólo porque otros lo ven, no hay nada más difícil que hacer de esa razón para levantarte tú mismo, porque si te planteas justo en ese escenario en el cual estas solo contigo mismo y todos tus talentos y todas tus habilidades y todo lo que te dicen las personas que vale la pena acerca de ti, sin importar que tan grande puedan verte otros, simplemente no te alcanza e incluso rodeado de la gente que más amas, ni siquiera su presencia te alcanza y simplemente no te puedes ver creando algo nuevo que te satisfaga a ti mismo.

Es verdad que sólo nos ponen a cargo de una persona en nuestras vidas una vez en toda la vida y eso somos nosotros mismos, pero ¿qué pasa en esos momentos donde tú eres una carga para ti mismo? Solo quieres destruirte y en realidad la solución es precisamente esa, destruirte y morir por un momento, ya sabes, tocar fondo para que entonces comiences a medir cuales son los problemas, sus dimensiones y más importante aún: ¿Qué vas a hacer o convertir en un problema y qué es lo que simplemente vas a dejar ir, soltar y simplemente dejar de hacer de ello un problema?

Y es como que al mismo tiempo no quieres soltar esos problemas porque tenerlos “se ven” como una oportunidad de llevarte a algo que deseas o que quieres, pero el secreto está en cuestionar ese deseo, eso que tanto quieres y pensar si es algo que realmente necesitas en tu vida y si estuviera en tu vida ¿por qué crees que la haría mejor o diferente? Si vale la pena y te lleva a algo más, tal vez lo correcto es resolverlo, pero si sólo es un punto de comodidad, tal vez lo mejor es dejarlo ir… incluso si se trata de la persona que más amas y lo más probable es que si tú no lo dejas ir de todos modos se irá, porque lejos de verte como ellos te conocen o creen que te conocen, simplemente ya no te reconocen y en ese “no reconocerte” tu dejas de existir y por supuesto, aunque no quieren perderte, sienten que te han perdido (uno también actúa de forma que los aleja… pero seguramente entiendes el punto)

No voy a escribir aquí una solución, no por el momento, porque la verdad es que aún estoy buscando soluciones, tal vez esta sólo es la primera (venir y vomitar todo esto), aunque la verdad sólo sé que tengo que seguirme moviendo.