miércoles, 15 de febrero de 2017

Mi Jornada hacia la Vida, Día 975, No ofendas a tus seres amados.

En incontables ocasiones, uno se cruza con alguna canción, algún video o alguna idea que pretende inferiorizar, degradar o incluso ofender a las mujeres, pero si te detienes a analizar por un momento la palabra "Puta" (a la cual se le atañen diferentes acepciones entre las cuales se refiere a la mujer "ruin siempre escalentada y de mal olor; así como la idea de la "prostituta" y como éstas existen diferentes tendencias y variaciones de la palabra que difieren del significado despectivo - pueden leer más al respecto siguiendo el siguiente link: http://etimologias.dechile.net/?puta)

El punto es que, el día de hoy estaba escuchando una canción que básicamente apuntaba y generalizaba a todas las mujeres como unas putas (en el sentido peyorativo de la palabra que solemos usar) y en lugar de detenerme un momento para reconsiderar lo que estaba escuchando, me dejé llevar y simplemente me reí de la canción; el problema es que no me detuve allí porque le pasé dicha canción a una amiga y aunque en mi intención no se encontraba ofenderla o molestarla en forma alguna, pues evidentemente lo que ocurrió distó mucho de lo que para mí resultaba una simple canción por demás absurda y estúpida.

Esta amiga me señaló lo misogina que en realidad encontraba la canción y por demás que no podía concebir el hecho de que la encontrara graciosa o que incluso se la compartiera; no pretendo, ni voy a esconderme bajo el pretexto de que "no pude ver lo ofensiva que era la canción", porque el hecho es que la canción es sumamente ofensiva y podía notar que era de hecho despectiva en y hacia las mujeres, no obstante, en lugar de detenerme a cuestionar mi propio punto de partida al escuchar e incluso "consentir" la risa frente a tal canción, simplemente continué con esa experiencia de "diversión" que generé dentro de y hacia la canción per se. 

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo ignorar y hacer "la vista gorda" al dejarme llevar por mi propia experiencia energética de risa al escuchar una canción que es en realidad misogina y ofensiva hacia las mujeres, donde en lugar de detenerme a evaluar y ver en honestidad conmigo mismo qué es aquello en lo que estoy participando al sólo reírme de dicha canción, me dejo llevar y participo de dichas ideas sin tomar en consideración cómo ésta puede de hecho ofender a las personas amadas y cercanas

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo participar de las ideas misoginas y degradantes hacia las mujeres en el momento que me reí y que incluso consideré graciosa la canción que me encontraba escuchando, en lugar de preguntarme y ver en honestidad conmigo mismo si es que esta canción que me encuentro escuchando realmente representa lo que soy y lo que querría para mí o para los demás, puesto que una de las cosas que me dijo esta persona es que en realidad sería lo mismo a si yo fuera homosexual por ejemplo y de pronto me enviaran un video o una canción que pretendiera atacar a los homosexuales o ensalzara la idea de que tenemos que rechazar o juzgar a los homosexuales, puesto que al final el punto consiste en no hacer con otros lo que no nos gustaría que se hiciera con nosotros y no aceptar, ni permitir que se ofenda o agreda a las personas que de hecho apreciamos empezando por no permitir ni aceptar dichas ideas en nosotros en forma alguna.

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que al consentir y reirme de esta canción que escuché, es lo mismo a si hubiese aceptado que a mi madre, mis hermanas y las mujeres que se encuentran dentro de mi mundo y realidad fueran llamadas putas, lo cual evidentemente no es algo que yo quisiera para mis seres amados o para ninguna mujer en cualquier caso.

Continuaré con más de éste punto a medida que lo expando dentro de mi perdón a uno mismo