sábado, 23 de julio de 2016

Mi Jornada hacia la Vida, Día 931, Los discursos de género detrás del condón femenino

Quiero asumir que todas las personas leyendo ésto, son de entre las (penosamente) pocas personas que se dan a la tarea de informarse acerca de estos temas, y seguramente para cuando llegues a este blog, habrás leído tanto en otras páginas que seguramente ya estas harto de la repetitividad de la información que has encontrado en todas y cada una de ellas (no estoy diciendo que dicha repetitividad en la información no sea importante, sobretodo con un tema tan fundamental como la protección tanto de uno como de la pareja durante el acto sexual, puesto que de no ser por dichos datos probablemente encontraríamos tanta información tan distinta que al final no sabríamos de cual aferrarnos).

El día de hoy quiero hablar de un... dato, que emergió recientemente al momento de comprar y comparar los costos entre los condones masculinos y los condones femeninos, por lo que quiero dedicar un momento para compartir esta información y cuestionamientos (los cuales solicito a las personas leyendo ésto, no asuman que es correcto ni que es toda la verdad, investiguen por sí mismos y aclaren todas sus dudas).

Antes de realizar el curso de sexualidad que tomo lugar hace relativamente poco tiempo, nuestro equipo tenía que ir a comprar como mínimo 50 paquetes de condones para poder realizar las dinámicas que tomarían lugar durante el curso, desde enseñarles a los chicos a poner un condón, como repartir al final del curso un condón para cada uno ya recibiendo con el toda la información y principios de responsabilidad sobre el uso del mismo; pues bien, nos llevó no más de 15 minutos caminar hasta la farmacia o incluso las tiendas de la esquina para comprar los condones masculinos que necesitábamos, lo cual fue un momento sumamente cómico en el momento que un amigo y yo nos paramos frente al mostrador y solicitamos 50 paquetes de condones (cada paquete como saben con 3 condones en el interior) y la primera expresión de la señorita en el mostrador fue una mezcla entre asombro y horror cuando nos vio a mi amigo y a mí con nuestras caras sonrientes y completamente despreocupadas, de modo que al notar la expresión de la señorita le di un abrazo a mi amigo y le dije: "Lo que pasa es que teníamos planeada mucha acción y la verdad nos la queríamos forrar para que no hubiera problema...", lol

En fin, al momento de salir a buscar el condón femenino...fue una historia completamente distinta, puesto que pasamos a no menos de 5 tiendas, incluyendo las tiendas de autoservicio, preguntando por los condones femeninos y de ahí mi amigo comenzó a hablar de lo que esta "carencia" de condones femeninos dice por implícito cuando se trata de la protección del hombre y de la mujer, porque incluso la discusión llegó al punto de hablar sobre lo que ésto representa en términos de discriminación de género en lo que la decisión de uno y otro representa cuando de relaciones sexuales se trata, ¿A qué me refiero con ésto? Simple...el discurso detrás de ésto, es que el hombre tiene la preferencia de la protección por sobre la mujer y si ésto suena exagerado, tan solo consideremos la diferencia entre las virtudes del condón femenino y el condón masculino.

El costo de cada condón masculino es de aproximadamente 6 pesos con 70 centavos, cada paquete de condones (y ésto pensando en los más baratos) es de 20 pesos; anteriormente uno podía asistir a las clínicas del IMSS y te regalaban los condones que desearas, no obstante esa política ha cambiado por razones más que evidentes y también por razones no tan evidentes, pero no nos adentraremos en ello, sígueme hasta aquí por favor; el punto es que a diferencia del costo del condón masculino, un solo condón femenino tiene un costo de aproximadamente 60-70 pesos, yo continué con mi búsqueda y únicamente pude encontrar un condón femenino en las tiendas de juguetes sexuales o tiendas eróticas y la plaza del sexo aquí en la ciudad, con un costo de 95 pesos donde el paquete, de nueva cuenta, sólo incluye un condón.

Se puede argumentar fácilmente que la demanda de condones masculinos es mucho mayor que la de condones femeninos y que por ello los primeros resultan mucho más baratos que los segundos, de modo que ¿Cuál es el alboroto si al final ambos previenen embarazos y enfermedades de transmisión sexual? Pues de hecho cabe decir que existe una gran diferencia entre pensar ¿Se trata sólo de protegerse de un embarazo no deseado y las enfermedades de transmisión sexual? y ¿Quién protege a quién empleando un método u el otro?


El condón femenino está diseñado no sólo para proteger el interior de la vulva, sino para proteger el pubis de la mujer y el perineo, pues en estas zonas las mujeres pueden contraer infecciones con una enorme facilidad a diferencia de los hombres, sobretodo cuando pensamos en lo que ocurre cuando existe todo este discurso de repulsión alrededor del bello púbico femenino y masculino, donde tal..."preferencia" en realidad deviene de una estética generada en torno al sexo, sobre la premisa de que es más atractivo o incluso más placentero (bullshit) lo cual únicamente provoca al final muchos más problemas que beneficios porque, para empezar, el propósito del bello púbico tanto femenino como masculino (así como en otras partes del cuerpo) tiene la finalidad de proteger del rozamiento y con ello de algunas bacterias.(más información en el siguiente link: 

En Estados Unidos, se está generando una creciente tendencia a preferir el sexo anal (y ésto por parte de las mujeres) para prevenir embarazos, sin embargo, ya es de por sí un riesgo el contraer infecciones por el conducto vaginal, imaginemos lo que ocurre cuando el rozamiento entre el pubis y el ano toma lugar... y ésto sin mencionar lo que puede ocurrir sin una minuciosa limpieza tanto del ano y el perineo, como del pubis del hombre... ¿sigue sonando exagerado? Pues ahí les va otro dato - 
El 70% de las mujeres en México, no realizan exploración vaginal, esto quiere decir que no se han dado a la tarea de colocar un espejo frente a su vagina y explorar meticulosamente todas las partes de la misma, así como la zona del ano (no me crean, investiguenlo por si mismos), esto a su vez implica que la mujer promedio en México, no tiene pleno conocimiento sobre las posibilidades de infección que puede contraer sin una protección adecuada del pubis y el perineo más allá de proteger únicamente el interior de la vagina empleando el condón masculino...

Habiendo leído todo ésto - ¿Qué nos dice ésto acerca de la decisión que tiene la mujer dentro de la relación sexual? Por supuesto ella puede decir que No o puede decir que Si asumiendo completa responsabilidad sobre sus acciones, pero la pregunta es más bien ¿Quién decide proteger a quién, sobretodo si es el hombre quien compra los condones? Porque así como mi amigo y yo recibimos aquella mirada lasciva y prejuiciosa por parte de una asistente en la farmacia (quién seguramente no tiene idea sobre los beneficios del condón femenino...), aún sigue siendo una realidad que las mujeres reciben esa clase de miradas cuando solicitan un condón sea másculino y femenino.

Evidentemente el hombre compra condones con la finalidad de protegerse a sí mismo y a su pareja, pero incluso, esta falta de información por parte del hombre, es una falta de responsabilidad para con la salud de su pareja y vicebersa... 

¿Cuál es la Solución? 

Continúo en el próximo post