sábado, 2 de abril de 2016

Mi Jornada hacia la Vida, Día 908, Revisión de Vida - "Fui una prostituta"


Link a la entrevista:

1a parte
https://eqafe.com/p/i-was-a-prostitute-life-review

2a parte

https://eqafe.com/p/i-was-a-prostitute-part-2-life-review

Esta es una entrevista que recientemente compré en EQAFE, viene en 2 partes y está en inglés. 

No se las voy a arruinar relatando lo que dice exactamente, y lo que voy a compartir aquí no es en forma alguna el equivalente a escuchar la entrevista. Lo que quiero compartir es lo que he reflexionado a partir de lo que he escuchado en esta entrevista, así que, les recomiendo enormemente que inviertan un poco en ustedes mismos y se den la oportunidad de comprarla, porque... sólo dire que hay pocas cosas en las que vale la pena invertir nuestro dinero es en cosas que nos hacen mejores como seres humanos, sobre todo en aquellas que nos hacen ser mejores seres humanos con aquellas que incluso dejamos de ver como seres humanos...

La mayor parte del tiempo utilizo el transporte público y tengo que cruzar por varios prostíbulos a lo largo de la ciudad. Las miradas de los hombres por supuesto son seducidas fácilmente por escotes y minifaldas, aunque hay aquellos que desvían rápidamente la mirada a veces con indiferencia y a veces por compromiso (vienen acompañados de la esposa o la novia...).

Hay algo extraño en la sonrisa de la prostituta que contempla las miradas y expresiones mudas de aquellos hombres; una sonrisa sumisa para embellecer la mercancía, otro simple producto de consumo que a su vez aguarda impaciente el momento en el que la mirada se aparta para poder romper en llanto. Esa mirada que refleja lo rápido que apartamos al individuo ofreciendo todo tipo de excusas en nuestra mente de manera pronta y expedita - "quisieron una vida fácil" - aunque no estoy seguro que tan "fácil" es recibir esas miradas lascivas, llenas de prejuicios y hasta odio, mientras que al mismo tiempo debe concederse sumisa y resignadamente el cuerpo a prácticamente cualquier persona dispuesta a pagar por éste. Es un juego cruel que jugamos la mayor parte del tiempo, y aún en las relaciones tradicionales...

Creo que para todos es muy fácil sentir lo que deseamos, sentir lo que queremos, pero no es tan fácil tratar de sentir lo que otros sienten, sobretodo cuando sabemos que es profundamente doloroso, por eso es más fácil lanzar una mirada ciega llena de estos prejuicios, que un oído atento... no sé como tendría que expresarlo, simplemente me parece un principio de absoluto sentido común.

Cierra tus ojos y abre tus oídos, aparta tu mente un momento y escucha esta entrevista sin prejuicios, podría cambiar algo o tal vez no cambiara nada, pero como sabemos eso sólo depende del individuo...