miércoles, 16 de marzo de 2016

Mi Jornada hacia la Vida, Día 902, Nuestra responsabilidad por una sana imaginación.

El día de ayer en la escuela, estábamos discutiendo un poco los análisis en los discursos visuales que como comunicadores visuales tenemos que crear básicamente en cualquier tipo de trabajo que hagamos, llámese carteles, video juegos, películas, es decir cualquier tipo de publicidad en prácticamente cualquier sentido.

Entre la discusión, surgió un punto que me llamó la atención cuando tocamos el punto de la "imaginación" dentro de la sociedad, y la habilidad que tenemos que tener como comunicadores para poder llegar al punto que hará que la gente de hecho "reaccione" en la forma que necesitamos para cumplir con los objetivos de una determinada campaña, etc.; el punto es que a colación de todo ésto, estábamos hablando sobre la importancia que tiene la imaginación dentro de la sociedad para poder alimentar ese ingenio que nos permite resolver problemas, resolver conflictos, crear cosas nuevas,etc.

También mencionamos lo mucho que la comunicación de masas depende de la alineación de la misma a un determinado universo o cosmogonía del cual nosotros (los comunicadores visuales) formamos parte y nos desprendemos para poder generar cosas que de hecho resulten interesantes y atractivas en nuestro determinado país, región, etc., pero que que tal vez no harán mucho sentido en otros países.

En ese momento, cruzó por mi mente la situación que se presentó con respecto a los Juicios de Núremberg, donde los ciudadanos alemanes fueron de igual forma juzgados porque a pesar de que la gente aseguraba que ellos no tenían idea de que la gente que estaba entrando a los campos de concentración estaba siendo masacrada, ellos tenían la responsabilidad de haberse "imaginado" lo que estaba ocurriendo, que tenían que haberse imaginado lo que ocurría cuando veían trenes repletos de personas llegar uno tras otro, pero nadie salía, y que una caldera estaba encendida de la cual se desprendía un olor repugnante.

La situación es que, con el avance de la tecnología, los métodos y técnicas para generar discursos visuales cada vez más fieles a los deseos de un determinado público en particular, pareciera que la imaginación es algo que cada vez más se empobrece dentro de nuestra sociedad, y aquí la cuestión es: ¿Si el comunicador visual tiene la capacidad de entender y generar los discursos visuales para efectos de realizar campañas publicitarias, carteles, video juegos, etc., no sería acaso también nuestra responsabilidad el generar discursos que de hecho fomenten una imaginación "sana", práctica y funcional dentro de la población? Es decir, si las personas que fueron juzgadas en Núremberg por no haberse "imaginado que había gente siendo masacrada en los campos de concentración" ¿Qué responsabilidad tenemos nosotros, que aniquilamos esa imaginación mediante las técnicas, métodos y tecnologías de los que actualmente nos valemos?

Cuando le mencioné ésto a la profesora, ella me respondió que "eso" que estaba mencionando, es lo que llamamos "manipulación de medios", y que la manipulación que nosotros ejercemos para vender o promocionar una determinada campaña o producto, en realidad no debería ni siquiera de existir, es decir tendría que estar como tal prohibido. Pregunté entonces por el fundamento que prohíbe dicha manipulación... no la hay. Hay algunos "requisitos" a los cuales deben sujetarse las campañas, pero no hay nada de hecho que reglamente nuestro punto de partida con respecto a dicha "ética" que tenemos que tener como comunicadores visuales....

Hace algún tiempo, escribí un blog que precisamente abordaba este punto, en el cuál expresaba que como tal los medios de comunicación no pueden manipular a nadie, que lo único que los comunicadores visuales hacemos es generar los discursos que ya existen dentro de la consciencia colectiva. Ok, pero ¿qué ocurre con nuestra responsabilidad por erradicar los discursos que de hecho existen dentro de la misma, los cuales promueven y fomentan hábitos no sólo de consumo inconmensurado, sino de igual forma, hábitos que de hecho aniquilan la imaginación y el razonamiento crítico...?

Compartiré más a medida que camine éste punto...