miércoles, 2 de marzo de 2016

Mi Jornada hacia la Vida, Día 888, Caminando fuera de la adicción al enojo.



Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo desear herir a las personas física o emocionalmente para sentirme fuerte o en control de mi experiencia, donde en realidad es lo mismo a decir que sólo estando en control de las personas en mi entorno puedo tener la experiencia que yo quiero para mí mismo, como incapaz de entender mi responsabilidad por mí y por lo que de hecho soy capaz de crear en mí como una expresión propia, donde en mi deseo de ser reconocido y ser popular en la escuela (lo cual de igual forma trataba de imitar de las películas que solía ver en mi casa) constantemente trataba de empujar una idea en los demás para ser aceptado y sin entender que esa aceptación de lo que yo quiero ser para mí mismo (la masturbación y el enojo, ambas como experiencia, fueron consecuencia de ese no saber como crearme a mí mismo porque la expresión se buscó como experiencia = en separación de uno mismo, generando un 'algo' como resultado que fue la energía y de ahí la adicción a sentir lo que sea positivo o negativo, misma energía), no era algo que tenía que crear en otros sino en mí y no como una personalidad, sino como un principio de vida en el cual me determino a mí mismo a mejorarme a mí mismo en cada aspecto y esencia de mi presencia, no sólo en mi cuerpo o en mi mente, sino en mi eseidad misma.

En y cuando me vea a mí mismo buscando por una experiencia hacia la cual “liberar la energía interna”, respiro y me muevo a mí mismo a “crear algo por mí mismo”, dibujando, o construyendo o escribiendo algo, para darme a mí mismo la oportunidad de redirigir esa energía, sin importar si ésta es enojo o deseos, me ayudo a mí mismo a canalizar esa energía moviéndola hacia algo que me ayude a mí mismo en mi expresión

Me comprometo conmigo mismo a utilizar el arte y la “creatividad” no ya como un punto de ego o sólo para cumplir con una “personalidad diseñadora”, sino para realmente ayudarme a mí mismo, asistiéndome y apoyándome a mí mismo en mi expresión.