viernes, 26 de febrero de 2016

Mi Jornada hacia la Vida, Día 887, Perdón a uno mismo sobre la relación a las personas



Estoy consciente de que no he proveído contexto alguno para poder entender en concreto lo que me encuentro caminando en éste momento de forma personal, no obstante me gustaría compartir esta aplicación de perdón a uno mismo para quién pueda identificarse con alguno de éstos puntos y tal vez expandir personalmente sobre los mismos.



Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber visto a mi hermana como alguien que tiene autoridad sobre mí, sólo porque tiene más fuerza y donde a partir de esa relación con mi hermana yo me definí como inferior, como alguien que siempre necesita la ayuda de los demás para poder salir de los problemas, donde cada vez que mi hermana me molestaría recurriría a mis padres, pero de igual forma en esa relación a lo largo de mi vida, me sentiría impotente frente a mis compañeros de la escuela cuando fuera que me hicieran una broma que yo me tomaba personal, pero alrededor de ello hacia todo un drama y un berrinche, e incluso puedo ver de igual forma que cuando había alguna chica que me gustara, no me atrevía a dar un paso sin el apoyo de mis compañeros, primero les preguntaría a ellos sobre la chica que me gustaba, les pediría su opinión y después les pediría su apoyo para poder acercarme a la niña que me gustaba e incluso esperaba que alguien hiciera el paso por mí, donde simplemente escribiría una carta por ejemplo y después esperaría que alguien más se la entregara

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que no tengo la capacidad de dar un paso sin la ayuda/opinión o referencia de otras personas, donde en el temor a equivocarme, cometer un error o pensar que las cosas no saldrían como yo quería, que en realidad lo que estaría evadiendo no sería la situación o a las personas, sino la capacidad de no sólo renunciar a mi propio deseo, sino reconocer el mismo como una ilusión y en ello entender y aceptar que las cosas no siempre van a salir ni a ocurrir como yo quiero o deseo que ocurran, que no voy a poder estar con la mujer/chica que yo quiero o deseo y que en realidad la construcción misma de ese deseo deriva o depende de otros puntos que no me he dado la oportunidad de darme a mí mismo al proyectarlo en separación de mí mismo, porque en mi mente me habría formado el deseo de estar con una determinada persona y me habría imaginado en diversas situaciones con la misma, pensando e ideando sus respuestas, donde entonces yo podría formar una imagen o idea de mí mismo, pero por temor a enfrentar esa idea que había formado de mí mismo y reconocerla como una ilusión en la sola posibilidad de perderla, deliberadamente no me llevaría a ese punto de enfrentarme a mí mismo, siendo rechazado y reconociendo que simplemente las cosas no eran en forma alguna como me las imaginaba; punto que mientras lo escribo, puedo ver/entender como fue tan fácil para mí idearme un mundo imaginario en el cual me imaginaría a mí mismo cómo sería o quién sería yo al estar con alguna pareja y quién debería ser mi pareja o como debería ser y como participé de esta ilusión incluso llegando al punto de pensar que podría condicionar a mis relaciones a ser y alinearse con esta idea/fantasía

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo temer reconocer la ilusión que son mis deseos, para en ello aceptar no sólo que la imagen que estaba creando de mí mismo en mi mente era falsa, sino también para verme a mí mismo honestamente conmigo mismo y en ello poder entender lo que tenía que hacer para mejorarme a mí mismo y realmente encausar, desarrollar y dirigir mi potencial como ser humano, donde de hecho el ser rechazado es un regalo para poder verme a mí mismo sinceramente y entender que no soy una imagen y que puedo siempre mejorar y perfeccionarme a mí mismo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo temer ser rechazado por las chicas/mujeres si les preguntaba si querían ser mi novia/pareja, porque puedo ver que de haberme realmente acercado con las mujeres y haberme enfrentado con la idea de mí mismo, siendo rechazado habría reconocido las ideas que de hecho se encontraban erradas en mi mente sobre lo que significa “ser un hombre y del hombre que debo ser para agradarle a las mujeres”, pero no quería dejar ir esas ideas sobre las cuales me masturbaba, porque de haberlo hecho y haberme enfrentado con éstas ideas, no habría podido continuar masturbándome sobre las mismas porque habría descubierto que no son reales y que de hecho tener una relación es de hecho diferente a lo que es presentado en la pornografía o las películas o series, etc., donde si me hubiese acercado a preguntar, podría haber entendido lo que tenía que hacer para realmente tener una relación, formándome no ya como una idea, sino como un simple ser humano.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber confiado en las ideas que he formado en mi mente acerca de lo que aparentemente significa ser un hombre, donde la única razón por la cual he querido convertirme en “la idea de lo que es un hombre”, es para poder tener sexo, en lugar de aceptarme y apreciarme a mí mismo.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que dependo de otras personas para poder dar un segundo paso, en lugar de confiar en mí mismo, en mis habilidades y aptitudes para enfrentar lo que sea, sabiendo que si lo he enfrentado en mí mismo, en honestidad conmigo mismo, puedo de hecho enfrentarlo afuera y caminar a través de ello en la misma honestidad conmigo mismo que lo he caminado dentro de y como uno mismo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que siempre necesitaba la ayuda de otras personas para resolver los problemas por mí, porque mientras escribo esto, recuerdo lo mucho que le gritaba y le pedía a mi hermana que parara cuando me molestaba, pero sólo se detenía cuando alguien más se lo decía, en éste caso mi papá o mi mamá y en esa idea, en mis relaciones con mis compañeros de la escuela, sentiría que mi palabra no tendría valor o fuerza frente a los demás, que sólo los más fuertes podían tomar la palabra y que entonces yo debía volverme o conseguir de alguna forma ser más fuerte que mis compañeros, donde incluso esa fuerza se vería traducida por el medio de la inteligencia y la manipulación cuando participaba de la personalidad intelectual para intentar forzar un principio en las otras personas de “superioridad”

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que debía volverme tan fuerte como mis compañeros de la escuela, donde relacioné el hecho de que ellos fueran más fuertes que yo con el hecho de que fueran más exitosos con y en las relaciones con las niñas, así como su forma de expresarse siendo siempre en esta forma autoritaria y de liderazgo, donde entonces creí y relacioné el “demostrar fuerza con tener autoridad y poder sobre los demás”

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo relacionar la fuerza con el liderazgo, sin ver que de hecho otra clase de cosas como la piedad, la compasión, el respeto a uno mismo y a los demás dan a uno de igual forma esa forma de consideración por otras personas por el simple hecho de que uno considera y trata a los demás como a uno mismo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo querer volverme “inteligente” y utilizar esa imagen de mí como “inteligencia” como una forma de manipulación y autoridad hacia otras personas tratando de hacerlas inferiores para poder de igual forma forzar y empujar mis deseos y anhelos sobre otras personas, haciendo dentro de esa inferioridad que ellos se sometan a mí, como de hecho yo lo hacía con las personas que consideraba superiores a mí

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo obedecer a las personas que consideraba superiores a mí intelectualmente, en lugar de cuestionar en sentido común si mi punto de partida era el deseo de tener su reconocimiento y ser considerado de igual forma inteligente o me estoy levantando por y como el principio de lo que es mejor para todos

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo querer obtener el reconocimiento de las personas que he considerado más inteligentes o superiormente intelectuales a mí, para poder sentirme “tan inteligente como ellos”, donde veía a tales personas no ser cuestionadas e incluso ser obedecidas por otras personas por demostrar que tenían/tienen más conocimiento e información que los demás.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que necesito algo más para poder ser yo mismo, sin ver que en realidad una cosa es perfeccionarse a uno mismo y otra muy distinta es creer que uno tiene o debe de convertirse en algo/alguien para poder aceptarse y valorarse a sí mismo a través de la aceptación y el reconocimiento de los demás

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo querer utilizar la fuerza para poder tener, conseguir y acceder a lo que quiero, donde incluso dentro de esto, puedo ver como a mi mente llegaban imágenes de golpear e incluso violar a las mujeres que deseaba cuando emergían los deseos, por ésta idea de querer forzosamente obtener lo que yo quiero en lugar de enfrentar en honestidad conmigo mismo ésta idea misma de lo que aparentemente es “la fuerza”

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo culpar y molestarme/enojarme con las mujeres cuando no era “visto, aceptado, reconocido” por ellas, porque dentro de esto, generé la idea de que al presentar una determinada imagen ellas tendrían y tienen que “quererme y amarme” al ser una determinada imagen/presentación de mí mismo y hacerme entonces sentir bien en lugar de ver mi responsabilidad por mi propia experiencia e ideas que relacioné hacia los deseos de estar con una mujer, y de ver mi propia expresión, donde mientras escribo esto, puedo darme cuenta que ese es el punto mismo de la objetificación, es colocar la experiencia en separación de uno mismo, es colocar la responsabilidad en separación de uno mismo por dicha experiencia, porque en ese momento los seres humanos dejan de ser una expresión de vida y se convierten en algo que está completamente desprovisto de individualidad, es decir simplemente existen con el propósito de ser poseídos para fin de mi propio placer, y ese placer que me “pertenece” es un bien adquirible a través del control y la posesión/manipulación de ideas que yo trato de imitar/obtener a través de tal o cual apariencia, actitud, personalidad a fin de satisfacerlos, en lugar de entenderme como el placer mismo que yo me doy a mí mismo en y como mi propia expresión, donde dentro de éste reconocimiento reconozco el placer y responsabilidad por el mismo en cada uno de los seres humanos en éste mundo y realidad, dando y reconociendo así su individualidad y poder creador de y como su propio ser y eseidad

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tomarme personal cuando alguna mujer no quería estar conmigo o no quería verme, porque en realidad yo quería obtener placer de ellas, sin ver y reconocer como he hecho de mí mismo una persona con quien no se disfruta el compartir, porque conmigo no se puede compartir en verdad, sólo he tomado y tomado de otras personas sin ofrecer algo de mi expresión, es como si quisiera que otros me dieran “quienes ellos son y demandara que fueran de cierta forma conmigo”, sacrificando eso de quienes ellos son hacia mí para que yo pudiera obtener placer, pero sin compartir “quién yo soy con ellos” (al mantener una personalidad fuerte y dura, del hombre que no es vulnerable y que nada le duele…) porque puedo ver que es algo que no he creado, he hecho de mí mismo sólo una máquina que busca y manipula a otros para obtener la experiencia energética; como la energía para alimentar un mecanismo, un sistema; y puedo ver que cuando he sentido celos de ver a las personas por las que me siento atraído interactuar con otras personas, era porque quería de igual forma que sólo se compartieran conmigo para poder obtener esa energía de ellos sólo para mí, haciendo de esta forma de esas personas un objeto que podía drenar y cuya existencia se ve limitada a la de mi satisfacción y goce, incluso hacia aquellas personas que definiría como “mis seres amados” =los objetos que utilizo para experimentar amor>energía.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo pensar que las personas no pueden compartirse conmigo, y es decir, en efecto no pueden hacerlo a menos de que me de la oportunidad a mí mismo de ser vulnerable y escuchar y ver y entender, dejando de lado mis ideas y creencias acerca de lo que aparentemente debo ser como un hombre para poder ser aceptado, lo cuál es la definición de la limitación en sí misma…

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haber querido perpetuar el abuso en el mundo a través de mi deliberada participación y justificación del uso de la fuerza/la inteligencia como un medio de manipulación/control de otras personas para satisfacer mis propios intereses.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo haberle pedido a mis compañeros de la escuela y mis amigos su opinión acerca de las chicas que me gustaban para tratar de alinearme con la imagen que veía de mis amigos y donde de hecho, en el momento que ellos me hablaban sobre sus gustos por otras chicas, yo consideraría sus gustos o ideas de lo que era la “mujer ideal”, superior a mí ideal y vería a esa clase de chicas como “inalcanzables” para mí.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que no valgo lo suficiente para las mujeres que consideraba hermosas o superiores a mí, donde en éste sentido tener una relación con dichas personas quienes aparentemente valen más que yo se convierte en una especie de medalla o trofeo con el cual demuestro mi aparente valor, porque al parecerme o asemejarme a una determinada imagen que he creído superior o de mayor valor, eso aparentemente refleja que mi imagen es “igualmente valiosa” que la imagen que me han enseñado a amar/respetar, así como a uno le enseñan a “amar a los padres, sólo porque son los padres”, sin ver como en consecuencia termino creando odio hacia la aparente “polaridad” de estas ideas que trato de apartar de mí para poder acercarme más al ideal que he formado en y como mi propia mente, sin darme cuenta que yo soy tanto aquello que amo como aquello que odio, porque ambos puntos de hecho deben existir en mí para poder “verlos/reconocerlos” en otros, pero sin ver que ese “aparente reconocimiento” es en realidad un juicio de valor que me separa de la vida y la expresión que realmente soy en y como la expresión de mi ser

En y cuando me vea a mí mismo proyectando la responsabilidad por mi placer en separación de mí mismo, ya sea en una persona o una imagen (como una imagen pornográfica) respiro y me doy cuenta de que soy responsable por mi propia experiencia, que yo defino mi propio placer y que yo vivo y expreso quién yo soy en todo momento, donde esa responsabilidad es de hecho únicamente mía
Me comprometo conmigo mismo a reconocer mi responsabilidad por mi propio placer y expresión así como reconocer la responsabilidad por el placer y expresión que cada uno ejerce como una expresión de sí mismos, donde no trato ya de forzar ni obligar a otras personas a ser/hacer lo que yo deseo, sino que me doy a mí mismo aquello que no me he dado la oportunidad de expresar en y como mi expresión

Me comprometo conmigo mismo a amarme y aceptarme incondicionalmente para poder expresar y vivir el amor con los demás en la forma en que lo hago conmigo mismo como una expresión del respeto, la confianza y la intimidad que existe y reconozco en mí