viernes, 15 de enero de 2016

Mi Jornada hacia la Vida, Día 870, En la presencia de mí mismo…



Ayer en la noche fue una ceremonia importante en el círculo de medicina. Se dio inicio oficialmente a un proceso al cual me he comprometido a caminar (y para el cuál de hecho he llevado una preparación de un año). Es importante que mencione esto con anticipación, porque es importante. Por las fechas de marzo me ausentaré por un periodo de 4 días para realizar esta importante misión y compromiso conmigo mismo. 

Durante el Inipi, nos dieron unas palabras como parte de la introducción a esta ceremonia y quiero compartir sólo estas palabras, porque las halle profundamente significativas y en extenso relacionadas de igual forma con mi proceso en Desteni; nos dijeron: “Nadie entiende por qué harán lo que están por hacer y más estrictamente a nadie le importa, sólo a ti”. Cuando estas palabras fueron habladas, pude ver un alto contraste con lo que resultó mi proceso en Desteni por muchos años, ya sabes, intentando empujar una “explicación para el portal cuando las personas reaccionaban” y de igual forma, he visto a las personas – muchas personas - distanciarse cuando llegan a “ver” un poco del material que se comparte allí (y digo “ver” y no “conocer” porque la verdad es que no lo investigaron y entiéndase que, si no les interesa tampoco tienen que hacerlo – por eso las palabras que mencioné antes son tan importantes), es lo mismo que con un médico por ejemplo, hablan de “un llamado”, que no necesariamente es escuchado por todos, no porque “no puedan”, sino porque no se encuentran en un punto donde puedan escucharlo, para poder hacerlo es un movimiento deliberado que uno debe realizar para entender y escuchar ese llamado.

Mi proceso en Desteni es ese llamado que me corresponde a mí y es por eso que muchas veces se dice: “Enfócate en tu proceso, no necesitas hablarle a oros del mismo, sólo cuando alguien pregunta (y nota) el cambio que has realizado = has estado viviendo tu proceso, te has aplicado y levantado como un ejemplo de vida y es sólo entonces que esta persona puede ver, saber y preguntar por dicho proceso que es el momento de hablar…”

No puedo compartir grandes detalles acerca de este proceso que inicio en el círculo de medicina y la verdad no tengo por qué hacerlo, insisto, a nadie le importa más que a mí, porque me concierne a mí.

Lo que si puedo compartir es “una pregunta” que me realizaron y que resultó bastante significativa, porque fue una pregunta que jamás planté antes y es decir, no es que no observara a dicho punto antes, es simplemente que no observé a dicho punto desde esta pregunta que es con relación al ejercicio. “Tendrás que preguntarte - ¿Qué es aquello que evades o escondes de ti al hacer ejercicio?” es curioso porque, siempre traté de ver al ejercicio en términos de la practicalidad, ya sabes, ¿Qué beneficios existen dentro del mismo? Y es decir, por supuesto que es importante hacer ejercicio y mantenerse en movimiento, nuestro cuerpo está en realidad diseñado "para el movimiento", no somos árboles, rocas o plantas, incluso las personas dentro del Inipi se han visto forzadas por “órdenes médicas” a realizar ejercicio de forma regular y a vigilar una dieta específica dejando de lado diversos “vicios” como las grasas y los dulces por ejemplo, lol

El problema es que en realidad abordaba ese aspecto de mi vida o mi participación en éste a partir de: "¿Es bueno o es malo? en lugar de ¿Cuál es el sentido o el propósito que yo le estoy dando?

¿Qué hay más allá de la evidente apariencia que se proyecta? ¿Qué hay más allá de la búsqueda de la seguridad en una imagen, que evidentemente remite a toda esta cuestión de “inferioridad, juicios, etc.”? ¿Qué hay más allá de eso? Y en el Inipi me dijeron, “La situación es que, eres más grande que “la idea de Gabriel”, más grande que tu miedo, más grande que tus dibujos, que tus escritos, más grande que tu trabajo y tus músculos” y entiéndase (sobre todo para aquellos con esa creencia de que cambiando su nombre pueden dejar la persona que “eran atrás”) no es entonces que, si uno cambia su nombre o deja “la definición que uno ha creado entorno al nombre”, tú cambias, no…, porque incluso si creas “un nuevo nombre”, no hay algo que respalde ese nombre y nada que lo sostenga…, por eso las personas que se cambian el nombre (y puedes investigarlo si así lo deseas), llegan a un punto en su vida en el cuál encuentran un gran vacío y por vacío me refiero al hecho de que, llegan a un punto en el que no son capaces de entender aquellas cosas acerca de sí mismos, como ciertos patrones o pensamientos que, es como que simplemente no se van…; uno debe enfrentar todo ello de uno mismo, para que la versión que uno traiga de uno mismo, sea la mejor versión posible que uno puede ser en ésta vida.

¿Si pudieras renacer, renacerías en ésta vida de nuevo? Si la respuesta es no, entonces no intentes escapar diciendo “reencarnaría como un animal, mineral, planta, etc.”, porque si hay algo que no te agrada de ti ahora, ¿qué pasaría si descubrieras al “reencarnar” que aún existe esa parte de ti que no te agrada? Uno no puede escapar de uno mismo, porque uno es uno mismo, invariablemente de lo que uno sea en esta vida. Si algo no nos agrada de nosotros, no es demasiado tarde para hacer todo lo posible por resolverlo en esta vida, donde seremos esta única oportunidad de ser quienes somos.

Esto es todo por el momento, gracias por acompañarme en y a través de estas palabras hasta ahora…