lunes, 14 de diciembre de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 855, Mitos y Creencias Modernos

A veces nos hemos acostumbrado tanto a nuestra cotidianidad que es difícil reconocer lo que se encuentra en nuestro entorno; no porque no sea evidente que lo estamos viendo, sino por el hecho de que se vuelve tan difícil cuestionarlo, que verlo como otra cosa parece casi imposible.

Este argumento sobre el cual me apoyaré es en realidad una cita al trabajo de Roland Barthes titulado "Mitologías", les recomiendo revisar el trabajo de este hombre.

Cuando observaba a los eventos de lucha libre o como Roland Barthes se refiere a ellos - "el Catch", uno no observa un "espectáculo sádico" en realidad se trata de toda una construcción teatral basada en el diseño del arquetipo y estereotipo del bien y el mal, el héroe, la sombra, el juglar, el camaleón, etc., es decir piénsalo, cuando uno observa los eventos de lucha libre, uno no pide más de ellos de lo que le pide al teatro; cada uno de éstos eventos y personajes de la lucha libre se encuentra adornado con una indumentaria bien especifica que representa su personaje y su interacción con el resto de las figuras, sus posiciones y expresiones son una construcción bien especifica no sólo de lo que "la gente quiere ver, sino de lo que la gente CREE". Nos gusta ver al villano ser castigado y al héroe levantarse sobre el símbolo de todo cuanto nos representa "lo correcto", pero ¿Cuánto comprendemos realmente del discurso de los arquetipos y los estereotipos? ¿Cuál fue la finalidad de su construcción misma? ¿Por qué la necesidad de justificar un héroe y un villano? (Recomendación: War is a Force that give us meaning por Chris Hedges)

Puedo entender que para algunos pueda no hacer mucho sentido la razón por la cuál estoy abordando este punto, pero les prometo que pretendo ilustrar un punto si continúan leyendo. Cuando observamos a la historia de los símbolos que le rodean; en la antigüedad por ejemplo, cuando una persona era juzgada, el abogado debía realizar una actuación pronunciando fórmulas bien especificas y hacía de sí mismo literalmente un "actor" representando a la parte que defendía, debía utilizar ciertas expresiones que hoy en día nos parecerían ridículas y exageradas, pero cuando uno piensa en el teatro antiguo y observa la indumentaria de la cual se valían los actores de aquel tiempo, uno puede ver un poco más de la relación que existía dentro de todo el acto "ritual" que envolvía a los juicios en aquel tiempo. Otro aspecto interesante reside en el hecho de que la Iglesia y el Estado eran de hecho una misma entidad, todo cuanto rodeaba los actos jurídicos, económicos y demás actividades se encontraba regido por dichas creencias; de modo que incluso el abogado que actuaba para defender a la parte, en realidad con tales expresiones alegaba a la "justicia" en favor de la "víctima". 

Algunos dirán, que ya no vivimos en la antigüedad y que esas relaciones quedaron en el pasado, pero no es así del todo en realidad, cuanto más nos hemos acostumbrado a pensar que el pasado ha quedado atrás, más difícil nos resulta cuestionar la posición simbólica que de hecho rodea a un ritual tan evidente como la figura de un juez, de un acusado, del jurado, el abogado, etc...; si observas al Football, el nombre de los equipos, las porras, el cómo la gente se pinta con los colores tal y como cuando se iba a la guerra marcado con los colores nacionales, en realidad observas todo un universo totémico en el cual las personas de igual forma vinculan "el jaguar, el águila, el tigre, el cabrito" con símbolos de poder y todo lo que ello implica.

Lo que quiero decir aquí es que no es la religión la que establece la necesidad de las personas de jugar el sentido de la víctima, son las personas las que establecen las religiones para justificar tal sentido de victimización y es en tanto que dicho sentido de victimización no sea enfrentado que la necesidad simbólica de tal o cual deidad no llega a ser de igual forma cuestionada; se estima que fue hace alrededor de 26 mil años que nuestro cerebro alcanzó el tamaño que tiene actualmente; a partir de ese momento la forma en la cual comenzamos a interactuar y relacionarnos con el entorno, de hecho siguió comenzó a regirse bajo una estructura que hoy día, de la cual conservamos una gran cantidad de rituales y practicas, pero cuando uno mira a las creencias de dichas civilizaciones, solemos pensar en sus ideas como absurdas e inconcebibles en la actualidad bajo el argumento de que nuestras ideas son "más evolucionadas", no obstante ¿Por qué nuestras ideas y prácticas no son cuestionadas bajo la misma linea considerando el hecho de lo mucho que conservamos de las antiguas civilizaciones (como sistemas políticos, económicos y sociales que simplemente mantienen las mismas estructuras sectarias que dividen a las personas en clases sociales, razas, religiones, etc.?Tan sólo observa a la religión y creencia que existe alrededor de la "Guadalupana"


Cómo muchos saben, la "Virgen de Guadalupe" refiere en realidad al símbolo de "Tonantzin", pero con una indumentaria rodeado de símbolos que aluden a la Conquista Española y emerge como respuesta a la necesidad de los grupos prehispánicos de conservar algunas de sus creencias, puesto que cuando llegaron los españoles, lo que en realidad (disculpen mis palabras) "vino a joder a los pueblos prehispánicos", no fue tanto el yugo español como lo fue el ser despojados de sus ritos; (por favor lean el libro "Nueva Evangelización de Leonardo Boff" donde se explica toda la construcción del mito de la Virgen de Guadalupe)

Las religiones más poderosas no se encuentran situadas donde ahora nos resultan "evidentes", sino en las actividades que realizamos de forma tan normal, tan rutinaria, tan aceptada, que de hecho nos es casi imposible notarlas... tan solo piensa en lo que habría sido para uno cuestionar la validez de la religión en la época denominada "Oscurantismo" ¿Habrías notado realmente la religión cuando formaba parte intrínseca de toda estructura de tu pensamiento?

Algunas veces, encuentras personas que se dicen "tan inteligentes" como para señalar y juzgar  cultos y religiones" cuando en realidad sólo se limitan a señalar aquello que sale de la esfera de su comprensión o de lo que ellos consideran "lo normal", porque el verdadero principio del razonamiento crítico, reside en cuestionar y criticar aquello en lo cual participamos de forma "cotidiana", es decir comienza con cuestionarse a uno mismo, con verse a uno mismo de forma honesta y aprender a reconocer e identificar los patrones que de hecho existen en uno

Es como cuando uno escucha una crítica acerca de tal o cual obra de tal autor de tal siglo, etc., uno escucha al crítico confesarse "demasiado tonto o demasiado torpe" para comprender una obra, pero ciertamente no realizan ésto por modestia. En realidad detrás de tales críticas, se esconde una declaración bastante interesante: "Uno se cree de una inteligencia tan segura como para que al confesar una incomprensión  se ponga en duda la claridad del autor y no la del propio cerebro, se finge bobería y se logra la protesta del público" ésto se entiende como "una complicidad de impotencia o una complicidad de inteligencia" en otras palabras: "Yo, que tengo como oficio ser inteligente, no comprendo nada de eso; ustedes tampoco lo comprenden; luego es que ustedes son tan inteligentes como yo".

El verdadero rostro de estas declaraciones "insidiosas" ante cualquier "fenómeno que no alcanza a ser comprendido por el mismo crítico" esconde un viejo mito oscurantista según el cual la idea resulta nociva si no la controla "el sentido común (cómo lógica premeditada) y el "sentimiento" = el saber es el Mal, ambos brotaron del mismo árbol. La cultura es permitida siempre que periódicamente se proclame la vanidad de sus fines y los límites de su potencia (en cuyo caso tan solo recordemos la etimología de la palabra "culto"...) una postura ciertamente muy cómoda para mantener "nuestro centro de control y normalidad frente al mundo que vivimos" = el temor a la muerte es el temor a la vida.

Es muy fácil señalar a las personas diciendo "son ellos los que están equivocados", pero en realidad ¿No es esa clase de declaraciones las que han ayudado a justificar el odio entre las personas de distintas naciones y religiones? ¿No es esa la razón por la cuál el aparente "proceso civilizatorio" de Medio Oriente en países como Syria, Palestina, Irak, etc., llegan a ser justificados por la ocupación de aparentes países más "cultos y civilizados" que pretenden decirle al resto del mundo como deben vivir? Si todos viviéramos con la misma cultura de consumo que los Estados Unidos, este planeta habría terminado de ser consumido hace ya bastantes años... si, es decir, creo que grupos armados como Isis deben ser detenidos en sus operaciones, pero ¿Cuantas personas claman la necesidad de detener a Estados Unidos o Francia o Rusia? Supongo que depende de la perspectiva sobre la cual uno tienda a justificar sus intereses, pero ¿Por qué no simplemente podemos parar todos y darnos una mirada sincera a nosotros mismos para detener tanto caos y destrucción que simplemente no son necesarios?

Continúo en el próximo post