domingo, 29 de noviembre de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 843, Resistencia a caminar derecho

En ésta semana tuvimos que hacer una presentación para una clase y teníamos que ir formales a la escuela para poder realizar la presentación y mientras caminaba notaba que mi postura era un poco encorvada, ya sabes, no exageradamente sino solo un poco, y mi cabeza de igual forma la llevaba agachada viendo únicamente el camino que estaba recorriendo, e hice el intento de caminar derecho, pero apenas lo hice, mis piernas empezaron a temblar y de pronto no podía coordinar mis pasos, era como ésta sensación de que me iba a tropezar con mis propios pies, literalmente.

Ésto me pareció rarísimo porque simplemente no podía hacer sentido de ello y mientras buscaba dentro de mí a qué se debía ésta reacción de mi cuerpo, en ese momento recordé cómo fue que empecé a caminar encorvado.

Básicamente en la primaria me daba mucha vergüenza darle la cara a las personas y ver sus rostros, o escuchar sus comentarios, así que yo fui quién comenzó a caminar de esa forma para no tener que ver el rostro de las personas, porque cuando lo hacía me sentía juzgado e inferior a los demás. Lo que pude notar mientras intentaba caminar derecho en la escuela, fue que precisamente entraba en contacto visual con las personas y en el momento que notaba que éstas me observaban era cuando empezaba a pensar cosas como "acelera el paso, muévete de allí" dentro de lo cual empezaba a sentir ésta sensación de que me iba a tropezar o temblor en las piernas

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo caminar encorvado para no ver el rostro de las personas y ver la expresión de sus rostros cuando me ven, porque interpretaba sus expresiones como si fueran de desagrado o de asco hacia mí

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de ver a las personas a los ojos y sentirme juzgado por ellas

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo apartar la vista de los ojos y los rostros de las personas para evadir los juicios que de hecho yo creaba hacia mí mismo en mi propia mente

Recuerdo mientras escribo ésto, como cuando empecé a caminar encorvado en la escuela de igual forma trataba de ver el suelo porque no quería tropezar, es decir, en el momento que empecé a sentir miedo de ver a las personas a los ojos, en ese momento empecé de igual forma a temer cometer errores frente a ellos, por errores refiriéndome a tropezarme, o que se me cayeran las cosas mientras caminaba o mientras estuviera sentado, porque en la primaria teníamos la costumbre de hacer burla a ésta clase de errores, y a pesar de que algunos podrían pensar que cuando uno es adulto ésto ya no ocurre, tan solo piensa en todos los videos y series y programas de televisión (que creen que lo que hacen es comedia) que presentan imágenes de personas cayéndose o sufriendo accidentes para el entretenimiento de otros...

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo querer ver a las personas tropezarse y caer, para poder sentirme "mejor que ellos" señalando su torpeza o equivocación para traer entonces ésta sensación de superioridad dentro de mí mismo

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo tener miedo de que las cosas se me cayeran de las manos mientras caminaba al relacionar ésto con algo que es ridículo y que refleja que soy menos que otras personas

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo relacionar el tropezarme o el que se me caigan las cosas de las manos con algo ridículo o con algo que me hace tonto y por consecuente menos que los demás

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo reconocer que la única razón por la cual empecé a participar de tales pensamientos, fue porque de igual forma fui participe del deseo de ver a otras personas caer y en ello de sentirme superior a ellos

Me perdono a mí mismo por no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que cuando participo del deseo de ser superior a otros de igual forma participo en el temor a la inferioridad, de modo que dejar ir se vuelve de hecho la solución para no participar ya de este miedo

Me comprometo conmigo mismo a empujarme a caminar derecho en todo momento para poder trascender éste temor y en ello ver qué más puede emerger mientras camino este punto