sábado, 26 de septiembre de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 827, Poco Hombre

Ésto es algo que escuchaba constantemente en la prisión en las historias de muchos hombres cuando se definían a si mismo como "poco hombres o poco valientes" y ahora exploro ese punto porque me doy cuenta que de hecho, participo exactamente del mismo punto, de la misma idea a fin de alimentar "el ego masculino", solo que puedo ver cómo en realidad no se presentaba de forma tácita en mis pensamientos, sino como escondido, implicado dentro de otras cosas que pensaba en diversos momentos como cuando critico a alguien en los pensamientos, es decir ese pensamiento mediante el cual me proyecto sobre la otra persona, pensando "qué es aquello en lo cual esta persona está fallando" en realidad decía "donde soy yo más hombre, más fuerte, más valiente, que la otra persona o cómo soy mejor que la otra persona.

¿Por qué es tan importante ser o volverse "más" que el otro, más allá de cualquier aparente instinto dominando los impulsos e incitándome a competir con otros seres humanos por la posición del macho alfa? ¿Qué son estas emociones de inseguridad, insuficiencia? Siempre depende desde donde me realizó las preguntas, poco a poco eso se ha vuelto más evidente dentro de mi proceso al observar cualquier cosa y es eso en realidad precisamente lo que me permite cuestionar y preguntarme por las cosas que he asumido como normales, supongo que es otra forma de vivir la humildad, porque por un momento me permito asumirme ignorante de aquello que me he creído conocedor, para poder volver a conocer / reconocer el valor o significado de aquello que siempre asumí normal o simplemente lógico y correcto.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo criticar a las personas en mi mente, creando juicios acerca de ellos, de su forma de ser, tratando de encontrar debilidades en ellos para poder entonces sentirme más fuerte, tal vez porque en realidad quiero sentirme un poco más seguro frente a mi propio miedo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo buscar debilidades en las personas para hacerme creer que soy fuerte, lo cual en realidad es el reflejo de mi propio temor frente a estas experiencias, ya que en realidad no dependo de un valor externo para poder enfrentar estas experiencias internas, simplemente las enfrento por propia cuenta y eso es todo

De hecho ser lógico y correcto, o como yo lo veía - "nunca equivocarse" - también forma parte del mismo ego. Me doy cuenta de que... es cómo que había enfrentado un punto, ya sabes, había logrado caminar a través de un solo punto y en ese momento creí todo mi proceso hecho, creí que había terminado con ello, pero cuando llegó el momento de enfrentarme con mis propias convicciones, empecé a recurrir a la memoria de lo que creía haber aprendido en lugar de ver que no enfrenté mi mente solo basado en conocimiento, sino que estaba viviendo los principios que me permitieron ver lo que estaba haciendo. La mente no se enfrenta con conocimiento, ahora lo entiendo, realmente lo entiendo y me doy cuenta de como realmente se lleva a cabo éste proceso.

La cuestión es que enfrenté una sola memoria, y entonces dí por sentado que sabía suficiente, que entendía suficiente, pero no me dí cuenta del resto de las memorias y de la conexión que entonces dí por sentado entre todas éstas; entonces empecé a darle largas a esos momentos de enfrentarme a mi mismo, ya sabes dicen que atendemos lo urgente y olvidamos lo importante, pero el problema está cuando se pierde el enfoque de lo que es verdaderamente importante; de modo que empecé a atender el trabajo, la escuela y todos los proyectos que iban emergiendo entre una y otra, pero entonces olvidé atenderme a mi mismo y empecé a enfermarme cada vez más frecuentemente y a dejar de atenderme, lo cual aumentó mi estres, mi cansancio y entre ello mi motivación para llevar a cabo cualquiera de los anteriores; uno tiene que encontrarse bien para poder atender el resto y por encontrarse bien no me refiero a que uno entonces deje de lado los proyectos y responsabilidades y no atienda éstos, lo que digo es que uno puede trabajar bajo mucho estres y aún encontrándose enfermo, como yo lo hice por los pasados 2 meses, pero no podría trabajar tan bien a como lo hubiera hecho si me hubiese atendido primero en lugar de pensar que mi salud era una perdida de tiempo = ego, porque quería demostrar que era fuerte, que la enfermedad no podía detenerme = ego.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que soy débil si me cuido y me atiendo en lugar de aguantarme el dolor y el malestar

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo relacionar el aguantarme el dolor y el malestar con la fuerza, sin entender que la fuerza en realidad no es algo ajeno a mi cuerpo, no es algo ajeno a mí, ¿Cómo se puede ser fuerte si el cuerpo está débil? ¿Cómo se puede ejercer la más implacable voluntad sin un medio viable como un cuerpo sano para ejecutarla? No se puede.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que si no aguanto el dolor, eso me hace débil porque en realidad, puedo ver que no soy yo, ni mis acciones lo que me hace un hombre, sino el reconocimiento que obtengo de otros y de acuerdo al cual me defino

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo definir y relacionar las cosas que hago con la definición de ser un hombre, cuando en realidad las cosas que hago o dejo de hacer no me definen, porque definirme de acuerdo a esas cosas sería en realidad limitarme a la definición de las mismas y puedo darme cuenta de como muchas personas intentan escapar a la definición de hombre o mujer dejando de hacer las cosas que anteriormente hacían para poder ahora ser lo que quieren ser, pero sin ver que en realidad lo que uno es inherentemente, va más allá de la definición de ser hombre o mujer, de una religión, de un empleo, de una familia, porque al final lo que uno es, es lo que uno decide hacer con lo que hicieron de él/ella