miércoles, 30 de septiembre de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 828, Redefiniendo la palabra "Perdón"


Perdón:

SONANDO LA PALABRA:

Perdón: Per (prefijo que significa "a través de o por completo")-don(regalo, cualidad o gracia)


Definición de la palabra:

Perdón

El perdón es para dar y viene del latín “par donare”, o sea “para dar”. No se vayan a confundir. Hay que aclarar lo siguiente:

Perdón no lleva ningún sufijo aumentativo -ón, simplemente se forma por derivación regresiva a partir de perdonar, y se queda con la raíz pura que casualmente acaba en -on. No viene del latín “par donare”. “Par” no existe en latín más que significando “igual, semejante”. No hay ningún prefijo en latín que sea par y signifique “para”

La palabra “perdonar” viene del latín prefijo “per” (indica acción completa y total) y “donare” (regalar). Así que el perdón no es “para dar”, sino que es un acto de completa dádiva o generosidad por parte del que perdona. Realmente en origen el verbo perdonar significaba “regalar definitivamente un acreedor al deudor aquello que le debía”.

1 Acción y resultado de olvidar una persona la falta que ha cometido alguien contra ella o contra otros o no tener en cuenta una deuda o una obligación que otra persona tiene con ella: obtuvo el perdón de su jefe y ya ha vuelto a la oficina.

2 Acción y resultado de librar a una persona de una deuda, un castigo o una obligación: el juez está considerando otorgar el perdón a un preso.

3 Absolución de un pecado por el sacerdote tras la confesión.


Qué es el Perdón:

Perdón es la acción y el resultado de perdonar. Se puede perdonar, entre otras cosas, una ofensa (por ejemplo, un insulto), una pena (cadena perpetua, arresto domiciliario...), una deuda (por ejemplo, económica). También es la indulgencia o la remisión de los pecados. La palabra 'perdón' también tiene otros significados y se utiliza en varios contextos para expresar disculpa en general ('Perdón, no me había dado cuenta'), por ejemplo cuando se interrumpe un discurso ('Perdón, ¿sabéis qué hora es?'). También se emplea a modo de disculpa para excusarse en una conversación ante algo que se dice de forma inapropiada ('He visto por la calle al tío ese, perdón, a tu novio'). En algunos casos se utiliza la fórmula 'con perdón'.

Algunos sinónimos son: indulto, amnistía, condonación, absolución, gracia y clemencia. En ocasiones también se utiliza en plural de esta forma: 'mil perdones', para expresar disculpa. También, en plural, se llama 'perdones' a los obsequios que se traen de una romería. En el lenguaje coloquial, 'perdón' también es una gota de aceite o cera que cae ardiendo.
El valor del perdón

El perdón se suele considerar un valor humano. El perdón puede servir por un lado, al ofensor para liberarse de la culpa y por otro lado, para que el ofendido se libere de posibles sentimientos de rencor. El perdón no siempre implica que el ofensor no tenga que compensar de algún otro modo su error. Se suele valorar el hecho de saber perdonar, aunque también el saber pedir perdón, porque implica de algún modo, reconocer la culpa y el daño cometido a la otra persona. En Psicología, ambas acciones se consideran capacidades del ser humano, que también suelen tener efectos terapéuticos positivos.

Muchas religiones tratan en su doctrina elementos como el perdón, el arrepentimiento y el sacrificio. Se habla del perdón en los libros sagrados, oraciones y plegarias. El perdón se suele representar a través de distintos rituales. En el Cristianismo, por ejemplo, el Sacramento de la Reconciliación o Penitencia también se conoce como el Sacramento del Perdón. En el Judaísmo, el Yom Kipur es el Día del Arrepentimiento o el día del Perdón.
Pedir perdón

Pedir perdón es equivalente a disculparse. Es un concepto genérico ya que se puede aplicar a diferentes contextos. Se puede pedir perdón a una persona, a un grupo o institución o a una divinidad. Pedir perdón se suele asociar a la humildad por reconocer que se ha cometido un error y también suele mostrar que la persona muestra intención de rectificar o compensar, de algún modo ese error. Algunas expresiones sencillas utilizadas para pedir perdón son: 'lo siento', 'disculpa', 'te pido perdón', 'perdona', 'perdóname' o simplemente, 'perdón'.

El perdón es la acción por la que una persona, y el perdonante, que estima haber sufrido una ofensa, decide, bien a petición del ofensor o espontáneamente, no sentir resentimiento hacia el ofensor o hacer cesar su ira o indignación contra el mismo, renunciando eventualmente a vengarse, o reclamar un justo castigo o restitución, optando por no tener en cuenta la ofensa en el futuro, de modo que las relaciones entre ofensor perdonado y ofendido perdonante no queden afectadas o queden menos afectadas. El perdonante no "hace justicia" con su concesión del perdón, sino que renuncia a la justicia al renunciar a la venganza, o al justo castigo o compensación, en aras de intereses superiores. El perdón no debe confundirse con el olvido de la ofensa recibida. Tampoco perdona quien no se siente ofendido por lo que otras personas considerarían una ofensa.Tampoco perdona quien deja de sentirse ofendido tras las explicaciones del presunto ofensor que hacen ver la inexistencia originaria de ofensa alguna. El perdón es obviamente un beneficio para el perdonado, pero también sirve al perdonante (que también está interesado en ver recompuestas total o parcialmente sus relaciones con el ofensor y en ocasiones cumple al perdonar una obligación moral o religiosa) y a la sociedad, pues contribuye a la paz y cohesión sociales y evita espirales de venganzas, motivo por el que religiones y diversas corrientes filosóficas lo recomiendan.

Elementos del perdón

La acción de perdonar conlleva la existencia de las siguientes situaciones o hechos:

Existencia de una ofensa de cualquier tipo;

Conocimiento de la ofensa por el ofendido, por la "confesión" del propio ofensor o por otros medios;

El perjudicado por la ofensa se siente ofendido;

Se modifica la actitud del ofendido hacia el ofensor (resentimiento, situación de enfado); (eventualmente) conocimiento por el ofensor de la afectación de las relaciones entre ofensor y ofendido; (eventualmente) el ofensor siente y/o manifiesta su vergüenza y/o arrepentimiento; (eventualmente) el ofensor reconoce su error y culpa y/o solicita el perdón y/o da una satisfacción al ofendido para hacerse merecedor del perdón; quien pide perdón reconoce ante sí mismo su propio error y culpa, vence su orgullo y se humilla ante el ofendido, solicitándole la gracia del perdón (lo que puede afectar a la autoestima); se arriesga a haber reconocido la culpa o responsabilidad para eventualmente no recibir el perdón solicitado.

El ofendido decide perdonar al ofensor, y, (eventualmente) se lo comunica expresa o tácitamente.

Tipos de perdón

Perdón pleno/parcial: En el perdón pleno, el perdonante "perdona y olvida", es decir, no sólo decide no odiar al perdonado, sino que recupera la relación de confianza o amor con el perdonado, como si la ofensa no hubiera tenido lugar. En el perdón parcial, el perdonante decide no odiar al perdonado por la ofensa recibida, pero no se recomponen totalmente las relaciones preexistentes.

Perdón condicional/incondicional: En el perdón condicional, el perdonante subordina algunos o todos los efectos del perdón al seguimiento por parte del perdonado de ciertas reglas de conducta o al cumplimiento de cualquier otro tipo de condición.

Perdón expresado/tácito/no expresado: El perdonante puede optar por comunicar expresamente al perdonado la concesión del perdón, o bien por hacérselo ver por hechos más o menos concluyentes, o bien optar por no comunicarle de modo alguno la concesión del perdón.
Perdón espontáneo/solicitado: El perdón solicitado es el que se produce tras la petición de disculpas del ofensor, el espontáneo tiene lugar sin tal petición.
Perdón humano/divino: Según quién sea quien perdona, Dios o el ofendido, el perdón será divino o humano.

Perdón a uno mismo:

Un acto de tomar responsabilidad por las propias acciones, consecuencias, pensamientos, creencias, ideas y quien uno es en su totalidad. Creando un camino por uno mismo, dándose uno mismo a uno mismo a medida que uno suelta/deja ir los lastres emocionales, sentimentales y los pensamientos. Una decisión específica para detener algo de lo que uno se da cuenta que es dañino, abusivo o que no sirve a uno mismo o a otros.

REDEFINIR LA PALABRA:

La relación a la palabra:


Por mucho tiempo a lo largo de mi vida abuse en diversas ocasiones del perdón, podría pedir perdón por algo que había hecho pero solo lo decía para salir del problema o una persona me pediría perdón y yo diría que la había perdonado, pero guardaría rencor y enojo hacia esa persona y después simplemente ya no hablaría con esa persona o me comunicaría con ella; el perdón se convirtió para mí en otra de mis estrategias de manipulación para presentarme como una buena persona, utilizando después esa imagen mía como una forma de chantaje y abuso para obtener lo que yo quería.

Perdón a uno mismo sobre la idea de la palabra:

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo haber colocado el perdón en separación de mi mismo, donde he esperado que alguien más me perdone y me de una oportunidad, sin ver que en el momento que espero o pido el perdón de una persona, es como si le estuviera pidiendo permiso para poder continuar siendo de la forma en que soy dentro de la deshonestidad, porque en lugar de que yo vea dentro de mi mismo en honestidad conmigo mismo que es lo que he aceptado y permitido, cual es mi punto de partida dentro de aquello que he aceptado y permitido y en ello asegurarme de que soy yo quien determina qué es lo que voy a hacer o a dejar de hacer, simplemente me siento a esperar la "absolución" de otra persona, para aparentemente no sentir la carga emocional de culpa, pero sin responsabilizarme del resto de mis emociones. Veo por ejemplo lo que ocurriría en un escenario en el cual me siento enojado por ejemplo, si reacciono y actúo en la experiencia de enojo, entonces al pedir perdón a la otra persona por mis acciones no estoy realmente responsabilizándome por el origen de la experiencia emocional de enojo, sino simplemente por las consecuencias creadas a partir de ésta, de modo que la corrección del evento es imperfecta, porque puedo decir que no volveré a actuar de esa forma en particular y a realizar las mismas acciones, pero eso no me responsabiliza realmente por la experiencia de enojo, en cambio si me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo enojarme, en ese momento veo directamente al origen del enojo y empiezo a realmente evaluarla experiencia del enojo como un todo y a responsabilizarme por el enojo en honestidad conmigo mismo, de hecho al perdonarme (y ésto es real y sinceramente perdonándome) lleva implicito el acto de la honestidad conmigo mismo, ya que si no soy honesto conmigo mismo ¿puedo realmente perdonarme? No


Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que el perdón es una acción culpígena, donde en realidad el reconocer un error, el reconocer mi propia deshonestidad conmigo mismo, en efecto es una acción en la cual me avergüenzo de mi mismo, me avergüenzo de mi participación del ego, porque cuando actúo en y basado en el ego, es cuando realmente todo falla y al avergonzarme del ego que me he aceptado y permitido a mi mismo ser y convertirme es entonces que doy muerte al ego para poder permitirme nacer en lo físico

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que para poder perdonarme primero necesito ser perdonado, no obstante ¿Cómo puedo en forma alguna esperar ser perdonado si primero no de muestro que la honestidad conmigo mismo es más importante que mi ego? y ¿Cómo puedo ser honesto conmigo mismo si no me perdono a mi mismo para de hecho demostrarme primero a mi mismo que no soy aquello que llegué a creer que yo era?

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido a mi mismo darme cuenta que antes de ofender a alguien en realidad en la deshonestidad yo me ofendo y me traiciono a mi mismo, es decir, soy el primero en quedar mal conmigo mismo y por tanto debo ser el primero en disculparme conmigo mismo por haber realizado esa traición hacia mi mismo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo traicionarme con mi propio ego al colocar el valor sobre éste en lugar de sobre la vida, conduciéndome de acuerdo a las cargas energéticas emocionales, en lugar del sentido común y la honestidad conmigo mismo

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido a mi mismo darme cuenta que no soy lo que quería creer de mi mismo y que no necesito ser aquello que quería creer de mi mismo

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido a mi mismo dejar ir las experiencias energéticas emocionales y sentimentales, los rencores y las definiciones a fin de poder levantarme a mi mismo sin buscar ya responsables fuera de mí, porque me doy cuenta que al hacerlo (buscar responsables) en realidad siempre encuentro el mismo punto "yo" y lo que "yo hice o no hice para de hecho prevenir o cambiar el resultado de una determinada situación.

Posibles redefiniciones (fase creativa sobre la palabra):

Perdón: Aceptar que no soy lo que quería creer de mi mismo y que mi error estuvo en creer eso que quería creer de mi mismo, actuando dentro de esa idea por temor a confiar en quien yo soy auténticamente y en éste sentido actuar como yo lo haría, dándome una oportunidad de ser yo mismo para hacer las cosas bien, para hacer las cosas como yo las haría auténticamente.

Perdón: La acción por la cual remuevo y doy muerte a mi propio ego para poder darme la oportunidad de nacer como expresión de vida

Perdón:Valorar más la vida que le propio ego

Redefinición de la palabra:

Perdón: La acción por la cual se remueve y se hace a un lado al propio ego, reconociendo y aceptando que no soy aquello como lo cual me había definido y limitado en la evasión de la responsabilidad al valorar más el ego que la propia vida.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 827, Poco Hombre

Ésto es algo que escuchaba constantemente en la prisión en las historias de muchos hombres cuando se definían a si mismo como "poco hombres o poco valientes" y ahora exploro ese punto porque me doy cuenta que de hecho, participo exactamente del mismo punto, de la misma idea a fin de alimentar "el ego masculino", solo que puedo ver cómo en realidad no se presentaba de forma tácita en mis pensamientos, sino como escondido, implicado dentro de otras cosas que pensaba en diversos momentos como cuando critico a alguien en los pensamientos, es decir ese pensamiento mediante el cual me proyecto sobre la otra persona, pensando "qué es aquello en lo cual esta persona está fallando" en realidad decía "donde soy yo más hombre, más fuerte, más valiente, que la otra persona o cómo soy mejor que la otra persona.

¿Por qué es tan importante ser o volverse "más" que el otro, más allá de cualquier aparente instinto dominando los impulsos e incitándome a competir con otros seres humanos por la posición del macho alfa? ¿Qué son estas emociones de inseguridad, insuficiencia? Siempre depende desde donde me realizó las preguntas, poco a poco eso se ha vuelto más evidente dentro de mi proceso al observar cualquier cosa y es eso en realidad precisamente lo que me permite cuestionar y preguntarme por las cosas que he asumido como normales, supongo que es otra forma de vivir la humildad, porque por un momento me permito asumirme ignorante de aquello que me he creído conocedor, para poder volver a conocer / reconocer el valor o significado de aquello que siempre asumí normal o simplemente lógico y correcto.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo criticar a las personas en mi mente, creando juicios acerca de ellos, de su forma de ser, tratando de encontrar debilidades en ellos para poder entonces sentirme más fuerte, tal vez porque en realidad quiero sentirme un poco más seguro frente a mi propio miedo

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo buscar debilidades en las personas para hacerme creer que soy fuerte, lo cual en realidad es el reflejo de mi propio temor frente a estas experiencias, ya que en realidad no dependo de un valor externo para poder enfrentar estas experiencias internas, simplemente las enfrento por propia cuenta y eso es todo

De hecho ser lógico y correcto, o como yo lo veía - "nunca equivocarse" - también forma parte del mismo ego. Me doy cuenta de que... es cómo que había enfrentado un punto, ya sabes, había logrado caminar a través de un solo punto y en ese momento creí todo mi proceso hecho, creí que había terminado con ello, pero cuando llegó el momento de enfrentarme con mis propias convicciones, empecé a recurrir a la memoria de lo que creía haber aprendido en lugar de ver que no enfrenté mi mente solo basado en conocimiento, sino que estaba viviendo los principios que me permitieron ver lo que estaba haciendo. La mente no se enfrenta con conocimiento, ahora lo entiendo, realmente lo entiendo y me doy cuenta de como realmente se lleva a cabo éste proceso.

La cuestión es que enfrenté una sola memoria, y entonces dí por sentado que sabía suficiente, que entendía suficiente, pero no me dí cuenta del resto de las memorias y de la conexión que entonces dí por sentado entre todas éstas; entonces empecé a darle largas a esos momentos de enfrentarme a mi mismo, ya sabes dicen que atendemos lo urgente y olvidamos lo importante, pero el problema está cuando se pierde el enfoque de lo que es verdaderamente importante; de modo que empecé a atender el trabajo, la escuela y todos los proyectos que iban emergiendo entre una y otra, pero entonces olvidé atenderme a mi mismo y empecé a enfermarme cada vez más frecuentemente y a dejar de atenderme, lo cual aumentó mi estres, mi cansancio y entre ello mi motivación para llevar a cabo cualquiera de los anteriores; uno tiene que encontrarse bien para poder atender el resto y por encontrarse bien no me refiero a que uno entonces deje de lado los proyectos y responsabilidades y no atienda éstos, lo que digo es que uno puede trabajar bajo mucho estres y aún encontrándose enfermo, como yo lo hice por los pasados 2 meses, pero no podría trabajar tan bien a como lo hubiera hecho si me hubiese atendido primero en lugar de pensar que mi salud era una perdida de tiempo = ego, porque quería demostrar que era fuerte, que la enfermedad no podía detenerme = ego.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que soy débil si me cuido y me atiendo en lugar de aguantarme el dolor y el malestar

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo relacionar el aguantarme el dolor y el malestar con la fuerza, sin entender que la fuerza en realidad no es algo ajeno a mi cuerpo, no es algo ajeno a mí, ¿Cómo se puede ser fuerte si el cuerpo está débil? ¿Cómo se puede ejercer la más implacable voluntad sin un medio viable como un cuerpo sano para ejecutarla? No se puede.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo creer que si no aguanto el dolor, eso me hace débil porque en realidad, puedo ver que no soy yo, ni mis acciones lo que me hace un hombre, sino el reconocimiento que obtengo de otros y de acuerdo al cual me defino

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo definir y relacionar las cosas que hago con la definición de ser un hombre, cuando en realidad las cosas que hago o dejo de hacer no me definen, porque definirme de acuerdo a esas cosas sería en realidad limitarme a la definición de las mismas y puedo darme cuenta de como muchas personas intentan escapar a la definición de hombre o mujer dejando de hacer las cosas que anteriormente hacían para poder ahora ser lo que quieren ser, pero sin ver que en realidad lo que uno es inherentemente, va más allá de la definición de ser hombre o mujer, de una religión, de un empleo, de una familia, porque al final lo que uno es, es lo que uno decide hacer con lo que hicieron de él/ella

viernes, 18 de septiembre de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 826, ¿Qué es el género?

En ésta ocasión en Filosofarte realizaremos un pasaje por la construcción del género y su construcción dentro de la sociedad a través del mito.

Y disfruta un poco de la música de MFM Radio con I Finally Understand, la cual podrás escuchar al final del programa   : )

Disculpen los Problemas Técnicos...

(SI EL AUDIO NO SE CARGA AL ENTRAR AL BLOG, RECARGA LA PÁGINA/ HAZ CLICK EN EL BOTON REFRESH)

jueves, 17 de septiembre de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 825, Respondiendo de forma sincera conmigo mismo

En ésta semana, nos dejaron realizar un momento de introspección con nosotros mismos, realizándonos 3 preguntas - ¿Quién soy? ¿Hacia donde voy? y ¿Para qué vivo?

En esas preguntas, se encontraba de hecho una oportunidad para poder enfrentar directamente aquello que he estado lidiando en los últimos meses, una oportunidad para de hecho verme sincera y honestamente a mi mismo.

Pero cuando entregué mis respuestas al profesor, me dí cuenta de que en realidad, había hecho "una tarea para el profesor", es decir esas preguntas eran para mí, no para el profesor y es decir, no digo que lo que escribí estuviera mal o algo así, es el simple hecho de que, cuando respondí esas preguntas me escudé en el conocimiento y la información que tenía para poder hacer mi trabajo como "aceptable", y es decir no solo aceptable, quería sonar especial, diferente, mejor que el resto de mis compañeros y me enfoqué en hacer "la respuesta correcta" en lugar de hacerme la pregunta a mi mismo.

Me perdono a mi mismo por haberme aceptado y permitido a mi mismo responder las preguntas que nos dejó el profesor tratando de sonar inteligente esperando poder recibir un halago por ello para poder alimentar mi ego, porque he querido parecer el chico especial/el chico inteligente, porque me da miedo de ser el "chico normal que sé que soy", porque en realidad la respuesta a la pregunta "¿Quién soy?" es: Soy simplemente gabriel, no soy especial, ni diferente a cualquier otro ser humano, simplemente soy gabriel.

De igual forma puedo ver que a la pregunta "¿Hacia donde voy?" la respuesta que habría dado de haber sido sincero conmigo mismo habría sido que en realidad no lo sé, y es irónico, porque el profesor constantemente nos deja analizar películas y nos da de igual forma preguntas base que debemos ir respondiendo secuencial y categóricamente, de modo que si nos equivocamos en la primera pregunta, el resto de nuestras respuestas se encontraran erradas, de modo que, como no me atrevía a verme de forma sincera y honesta conmigo mismo, y dejar ir mis delirios de grandeza, evidentemente no podía ubicar donde me encontraba realmente y menos hacia donde voy, porque mis ambiciones y mis expectativas serían demasiado altas, y en lugar de entender que realmente todo empieza por las cosas más sencillas y más básicas, es como que querría ir demasiado alto en éstas ambiciones y no me detendría un momento a reflexionar sobre los aspectos más esenciales... es como cuando ves a uno de éstos artistas super técnicos y especializados en tal o cual técnica y quieres hacer trabajos como los que ellos hacen, pero no te has dado a la tarea de practicar lo que ellos han hecho durante toda su vida para lograr las proporciones necesarias...

Ahora estoy trabajando en un libro de cuentos y poemas ilustrados con mi novia, y sinceramente no estoy seguro de como resultará, pero ese es precisamente la forma en que se inicia...

¿Para qué vivo? Para cuidar de mi mismo y de los demás; es curioso porque, no basta con simplemente "estar vivo y ya está", necesito comer, necesito cuidar de éste cuerpo, si no le doy de comer simplemente morirá, y cuando el cuerpo sufre, yo también siento ese dolor, soy uno con mi cuerpo; la pregunta en realidad implica "¿Para que vives? Es decir ¿Por qué no deberías dejarte morir de hambre? ¿Cuál es la razón o el motivo por el seguir vivo en medio de éste mundo?" Al hacer sentido de mi mismo, de quien soy en éste mundo, al vivir en principios como Unicidad e Igualdad/Somos uno e iguales. Lo que me daña a mí, seguramente terminará por hacerle daño a otro (como un ego competitivo que busca su propia auto-gratificación), cuidar de otros, viviendo éstos principios por mi mismo implica de igual forma ser el ejemplo vivo con el cual puedo probar que existen alternativas, que existe una vida diferente y no tiene que ser por la vía del ego...

martes, 15 de septiembre de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 824, ¿Qué significa la Revolución? pt 3

Las fotografías que compartiré en éste blog son una muestra del trabajo del fotógrafo Gastón Saldana. Verdaderamente increíbles

Éste blog es una continuación de los días:

http://gabrielacevesprocess.blogspot.com/2015/09/mi-jornada-hacia-la-vida-dia-822-que.html

http://gabrielacevesprocess.blogspot.com/2015/09/mi-jornada-hacia-la-vida-dia-823-que.html

En éste blog compartiré un poco acerca del mito de Zapata:

En agosto de 1911, la torpeza de los jefes federales que comandaba el general Victoriano Huerta propició la huida del molesto rebelde maderista Emiliano Zapata. Se le había tendido una trampa en la hacienda de Chinameca, pero un movimiento mal calculado alertó al taimado revolucionario. El efecto tuvo una respuesta inmediata: Zapata se volvió tan desconfiado que, se advirtió en los círculos gubernamentales, prefería no hacer apariciones públicas. También se corrió un rumor de trascendencia apenas sospechada: ante los agentes negociadores de la paz y los periodistas citadinos, Zapata enviaba a un hombre muy parecido a él, su vivo retrato, a uno "que era como su caricatura", explicaron los veteranos zapatistas. Curioso hecho de mandar a un "doble", que pudiera engañar a quienes querían engañarlo a él y destruirlo.

una fotografía de Casaola, tomada en esa misma época, descubre a un raro Zapata demasiado aindiado y pequeño rodeado de periodistas. De bigote negro y espeso, hoy parece que ese Zapata no era una figura que demostrase una personalidad que sobresaliese de entre los campesinos que se retrataron con él. Además de la complexión notoriamente más pequeña que la de Emiliano Zapata que todas las otras imágenes revelan, el hombre de la fotografía carece de los signos que distinguían al caudillo: el traje charro, los anillos, los adornos del chaquetín., se decía en Morelos décadas después, nunca vistío de calzón de manta como ropa corriente. De hecho, la leyenda señala que, el día de su muerte, el "doble" le pidió al caudillo precisamente esos signos para completar la impostura y confundir a los carrancistas de Jesús Guajardo: el traje, el arma y el caballo.

La hacienda de Chinameca y el doble de Zapata aparecerían ocho años después y explicarían uno de los sucesos míticos más notables de nuestra historia. La repetición de elementos, clave de la estructura de los mitos, se desencadenó del enredo político revolucionario y se desdobló en una historia particular, simbólica.

Otra repetición, menos fortuita, dio origen a la construcción política de un héroe de naturaleza diferente. Es la repetición de una fecha, el 10 de abril, que conmemora un acontecimiento que en su momento, parecía destinarse al olvido. Ciertamente, tal vez el día más extraño para Emiliano Zapata fue un 10 de abril, no el de 1919, cuando pasado el medio día fue asesinado. Tampoco los cuarenta 10 de abril que había vivido desde 1880. Nos referimos al 10 de abril que recordaba el tercer aniversario de su muerte en 1922. En aquella ocasión, un orador habló frente al presidente Álvaro Obregón; con su intervención, Zapata, caudillo de la rebelión campesina del centro-sur del país, adquiría inconfundibles tonos broncíneos. Ese día dejó de ser el bandido muerto y se volvió el héroe que justificaba posiciones políticas de una revolución hecha gobierno. Entonces se acabaron los "placeres lucrativos del odio", como dijera Borges.
Hoy nos queda las huellas de una vida y las múltiples interpretaciones que de ellas se han hecho. Testimonios, rumores, murmullos, corridos, notas periodísticas exageradas, manifiestos combativos y órdenes escritas de acciones de guerra, datos más o menos seguros,  y biografías variopintas de lo que fuera un hombre revestido de calificativos, dibujan un perfil que no deja de sorprender, pues la historia de Emiliano Zapata ha sido una mezcla de hechos vitales y construcciones verbales.

La hisotira de Zapaa roza con el mito y la deificación. Quizá por ello ese importante 10 de abril de 1922 sea parte de su historia, aunque el hombre Emiliano Zapata hubiese muerto años antes.



Emiliano Zapata, hombre de 31 años en 1911, charro afamado, rebelde probado desde la adolescencia - él mismo declaró en 1914 que se había iniciado en las lides políticas cuando tenía 18 años - se alzó en armas en favor de un norteño hasta entonces desconocido en una aventura que se antojaba imposible: derrocar a Porfirio Díaz. Al principio como caudillo regional que movilizó a sus coterráneos a través de los mecanismos campesinos de alianzas familiares y lealtades locales, Emiliano Zapata pronto fue conocido por los "alzados" de otros pueblos como su dirigente principal. Desde entonces comenzaron a tejerse las finas y resistentes redes que conformaban al Ejército Libertador del Sur, partiendo de las bases del parentesco. Pues pareciera ser que la guerra, como lo hicieron antes las necesidades organizativas para la producción pueblerina, mueve los mecanismos secretos de las familias extensas de campesinos. Lazos de parentesco, compadrazgo y amistad, así como el de obligaciones religiosas y de política interna, anudaron los hilos del respeto, la solidaridad y la afinidad de intereses: esta lógica nos descubre a la dirigencia del Ejercito Libertador en el centro de Morelos como una familia investida de poderes; se reconocen , así a jefes y sus ataduras con el jefe "Miliano": Eufemio Zapata, hermano; general Amador Salazar, primo; general Antonio Berona, compadre; general Otilio Montaño, compadre; general Felipe Neri, compadre de Amador Salazar; mayor Maurilio Mejía, sobrino; general Serafín Pascencia, compadre. Esta guerrilla familiar hacía que hasta mediados de 1912, los rebeldes campesinos de las zonas periféricas al centro de Morelos fueran independientes de Zapata. Se sellaban así las lealtades personales que luego explicarían algunos de los conflictos por zona con los que se enfrentaría el Cuartel General.

Aventuremos una hipótesis: más que ser un "resabio" cultural prehispánico o colonial, el calpulli era una organización campesina, basada en relaciones clánicas, al que la guerra ensanchó y le dio movilidad: la defensa de la posesión comunal y de la idea de pueblo que le era inherente se practicaron como parte de una misma relación social. Fue por ello también que la represión militar exclusiva a Villa de Ayala o a Anenecuilco fuera insuficiente para acabar con el zapatismo; y no tanto por la rapidez de movimientos de Zapata y sus alzados, sino por la extendida raigambre pueblerina de la rebeldía. De alguna manera, pues, para los campesinos rebeldes el "jefe" Miliano era considerado cabeza de un clan que se había ampliado; asumía el papel de un padre, y como tal era tratado.

La fama del "alzado" morelense trascendió los límites de su terruño y los alcances de una rebeldía local y débil, llegaron hasta Puebla, el Distrito Federal, el Estado de México, Guerrero, Tlaxcala e Hidalgo, de donde muchos hombres del campo fueron al cerro del Aguacate, en Morelos, para ponerse a sus órdenes. La ruptura del campesinado centrosureño con el Estado fue temprana: ya desde 1911 el ejercito federal recibió noticia de que en la región "hasta los perros son zapatistas" y durante años eso fue realidad.

Continuo en el próximo blog

lunes, 14 de septiembre de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 823, ¿Qué significa la Revolución? pt 2

Continuando sobre el mito de Hidalgo y a fin de llegar a la re-apropiación del significado de la palabra "Revolución"

"Los efectos destructores del movimiento de Hidalgo conformaron la argumentación más fuerte y recurrente en su contra [...] Además de miles y miles de muertos, la opulencia de unos y la mediocridad de otros igualmente se ha convertido en miseria de todos [...] La revolución que estalló en septiembre de 1810 ha sido tan necesaria para la consecución de la independencia, como perniciosa y destructora del país. Es imposible negarlo. Por eso de nueva cuenta la construcción del mito de Hidalgo asumió la objeción, convirtiéndola en argumento favorable. Fue el joven orador Ignacio Vallarta quien en septiembre de 1858 defendió de la manera más explicita la dimensión destructora de las revoluciones, salvaguardando así el carácter inmaculado de los héroes, Hidalgo desde luego.Con éste propósito Vallarta elogia la guerra misma diciendo que "en el estado de adelanto que hoy alcanza la ciencia social o es lícito ya mirar a la guerra como el azote de Dios. No, la guerra es un elemento altamente civilizador y benéfico y la humanidad debe a ella sus más grandes adelantos (nota personal: díganle eso a los Sirios...) no es tampoco todo eso que han dicho los espíritus mezquinos que no comprenden los grandiosos destinos de la humanidad. La revolución es una exigencia de la perfectibilidad del hombre, es el necesario resultado de la ley moral, es el cumplimiento de la voluntad de Dios [...] La revolución con su destructora mano ahoga intereses que no quieren el progreso: se abre brecha con la bala de cañón por sobre hombres y cosas que viven de un pasado que no satisface.

De tal forma la destrucción y las muertes insurgentes quedan justificadas. No menciona Vallarta los asesinatos de Valladolid y Guadalajara llevados a cabo con el consentimiento de Hidalgo, pero con tales supuestos no es difícil excusarlos. En realidad a Vallarta lo que más interesaba no era justificar la guerra insurgente, ni siquiera la glorificación de Hidalgo. Lo que más le importaba  era la guerra de Reforma en la que andaba comprometido. La guerra insurgente servía como antecedente y argumento para el momento presente. Las dos revoluciones se justificaban recíprocamente e Hidalgo queda como el héroe de una revolución en que los "ríos de sangre" son precisos.

Hasta aquí hemos visto la conformación de varios rasgos del mito de Hidalgo a partir de las críticas que pretendían condenarlo. La respuesta paradójicamente no ha sido la negación de tales acusaciones, sino su transformación en cualidades épicas...

El culto a los héroes comenzó tempranamente, durante el proceso de la guerra. La iniciativa formal de este culto se debe a Ignacio Rayón, el inmediato sucesor de Hidalgo. Fue él quien por primera vez en 1812 promovió tres festejos patrios conmemorativos: el primero, el 31 de julio, onomástico de Ignacio Allende, luego el 16 de Septiembre, segundo aniversario del Grito de Dolores; y por último, el 29 de Septiembre , onomástico de Miguel Hidalgo. En todos ellos desde la víspera se arreglaba el lugar de la celebración y todo el vecindario, había salvas de artillería e iluminación especial con serenata. El día solemne había desfile hasta la iglesia con misa cantada, Te Deum y sermón. Por la noche serenata con bandas (¿les suena?).

Los empeños de Rayón por reivindicar la memoria de Hidalgo también cristalizaron en disposiciones legales consignadas en los Elementos de nuestra Constitución, documento elaborado por el propio Rayón, donde se establece el culto a Hidalgo y a Allende con su celebración obligatoria. El principio sería retomado por Morelos en los Sentimientos de la Nación...

No pocos de los sermones políticos que se pronunciaron durante el imperio a propósito de la consumación de la Independencia callan el movimiento de Hidalgo o apenas aluden a él, como a algo destructor, aun cuando pretendiera sacudir la opresión: una guerra buena en sus principios, pero monstruosa en sus medios. Sólo alguno reconoce a Hidalgo como proclamador de la Independencia y otro considera a Hidalgo y a Allende "padres de la patria".

Además de atribuir de manera casi exclusiva la independencia y de reiterar un cúmulo de virtudes, comenzó a aparecer aquel hombre de 57 años como un "anciano sacerdote", "un anciano respetable". Tal parece que a la imagen del héroe, junto con todo el valor y el arrojo, faltaba el carácter de prudencia, sabiduría y venerabilidad de una edad provecta.

En efecto, a través de esos géneros el relato sucinto de la independencia ha considerado a Hidalgo como poseedor de un sinfín de cualidades que lo colocan no sólo en un rango sobrehumano, sino como el origen, la fundación del México independiente. Es el protagonista de la epopeya nacional; es el padre de la Patria. Por lo tanto, cuanto se diga de su vida TIENE QUE EMBONAR CON ESA IMAGEN. En el discurso retórico la historia se ajusta con añadidos de ficción y con pretermisiones para obtener la plena glorificación y la apoteosis del héroe.

Precisamente la reivindicación es una de las peculiaridades del mito de Hidalgo. Su imagen heroica nace y se desarrolla en la contradicción. Los ataques frontales al mito lo encienden más. El desorden del movimiento se interpreta como plan sencillo y el más oportuno; a la destrucción y derramamiento de sangre se le descubre dimensión de progreso; la sublevación de las turbas se convierte en revolución de masas. Hay una base histórica para considerarlo así, pero también hay acomodo, ficción, omisiones y voluntad de que ese pasado así concebido trascienda con carácter fundante. De tal suerte una historia crítica corre el riesgo de ser tildada de traición a la patria..."

Revolución NO es sinónimo de levantamiento armado ni derramamiento de sangre... creo que podemos empezar por allí.

La pregunta aquí de igual forma es ¿Qué acciones hacen al héroe un héroe? y ¿Por qué esas mismas acciones son invocadas como sinónimos de libertad, revolución, verdad y todos esos valores positivos que giran en torno al héroe para justificar en nuestra época las mismas acciones sin tomar en consideración el contexto en el cual se desarrolla ahora nuestra sociedad? Una cosa debe ser evidente para todos aquellos que invocan a guerras y revoluciones en el contexto de nuestra sociedad y es que una cosa es pelear con carabinas y rifles y otra muy distinta es pelear con bombas atómicas..., no estoy discutiendo la calidad moral del acto en ambos casos completamente reprobable, sino el espectro de las consecuencias que siguen a los mismos...

Lo dejaremos hasta aquí por éste momento y en el próximo blog traeremos el mito de Zapata y posteriormente la discusión y re-apropiación de la palabra "Revolución"

domingo, 13 de septiembre de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 822, ¿Qué significa la Revolución?



Ya se acercan las fiestas patrias aquí en México, aunque en realidad las celebraciones parecen ya estar anticipándose a las fechas establecidas y algunas ferias y celebraciones empiezan ya a tomar lugar en las calles.

El día de hoy, mientras regresaba a mi casa, vi a un niño regresar con su familia de una de éstas fiestas y llevaba consigo un "juguete" que había comprado en una de éstas ferias, más específicamente una suerte de carabina (un arma de la revolución) de balines de plástico o chinampinas (unos pequeños fuegos pirotécnicos que estallan para simular el sonido de un disparo) y al ver a este niño, pude notar un detalle que había pasado de largo y del cual no había prestado atención por considerarlo un simple aspecto o símbolo más añadido a la idea de "normalidad" que envuelve a todas estas festividades.

Y es el hecho de que estas fiestas que giran en torno a la conmemoración de la revolución y con ello a todo el concepto mismo del "Mexicanismo" del cual aparentemente nos vanagloriamos como alguna suerte de símbolo identitario, son celebradas bajo un concepto tergiversado de lo que significa la revolución, ¿A qué me refiero con ésto?

Pues que cuando vi a este niño en la calle, y mientras pasaba por algunas de las calles en las cuales están tomando lugar todas éstas fiestas, pude notar que la revolución esencialmente es simbolizada con un pueblo/nación que toma las armas y así armados y sobretodo bien borrachos, se levantaron en la defensa de sus derechos, pero entonces me pregunté: ¿Por qué ese niño lleva en sus manos un rifle y no un libro que habla de la revolución? ¿Por qué la gente bebe y grita en lugar de sentarse a discutir en la mesa o realiza un debate público colectivo con relación a la revolución y lo que ésta significo entonces y lo que tendría por consecuente que significarnos ahora? y por consecuente ¿Qué significa realmente ser un revolucionario hoy día?

"La única manera de comprender lo que es nuevo en lo nuevo, es analizando qué sucede hoy en día a través de los lentes de lo que era eterno en lo viejo" - Slavoj Zizek

Es decir, el problema en realidad es mucho más delicado y grande de lo que a simple vista puede parecer una queja más del montón hacia el abuso del consumo de alcohol o la inconmensurable pirotecnia que toma lugar en estas fechas; en realidad el problema es que en éste país cuando se habla de revoluciones o levantamientos (lo cual se escucha cada vez más y más en diversos sectores sociales) inmediatamente la gente tiende a pensar que es el momento de nuevamente tomar las armas y salir a la lucha de nuestros "derechos".

Aquí el principal problema, tiene que ver en realidad no con la celebración de la fiesta en sí, sino con el universo simbólico que ha sido reconfigurado dentro de la misma, es decir, sinceramente ponerse borrachos no es algo que los mexicanos hacen únicamente en las fiestas patrias (y ojala fuera así...), en realidad beber alcohol o encender pirotecnia es algo que se realiza en diversas épocas del año y muchas veces sin que siquiera exista la justificación de alguna celebración, de igual forma podríamos decir que las armas son tomadas y disparadas todos los días por diversos motivos pero no bajo principios revolucionarios.

De modo que aquí, en éstas celebraciones existe todo menos un verdadero "festejo" del significado de las palabras revolución, independencia o revolucionario, hay algo más, algo más que no está siendo tomado en cuenta, y eso es los principios sobre los cuales se erigió una revolución o un movimiento de independencia, es decir lo mismo ocurre cuando se habla de revolución hoy día ante las opresiones/injusticias del gobierno, es que inmediatamente pensamos en tomar las armas y nos imaginamos una escena "revolucionaria", en la cual nos vemos apuntando alguna suerte de ametralladora o rifles o bombas contra alguna figura política o contra algún monumento, etc., pero en esa imagen no existe aquello que de hecho fundamento la unión misma de la gente, es decir principios que de hecho la gente asume y apropia en un mismo sentido en común para moverse juntos hacia un determinado objetivo, teniendo bien claro y entendido, qué va a hacerse y con qué resultado.

Mi Jornada hacia la Vida, Día 714, ¿Qué significa hoy día ser un Activista?

http://gabrielacevesprocess.blogspot.com/2015/03/mi-jornada-hacia-la-vida-dia-714-que.html

 Consideren ésta, mi revolución particular por la vida digna no solo en México sino en el mundo.

Me gustaría compartir una visión un poco más allá de los mitos y los héroes, un poco de historia con respecto de quienes somos como "Mexicanos" realmente y qué son aquellos símbolos que aunque desconocidos, suelen ser el estandarte bajo el cual celebramos éstas fiestas.

Ésto que voy a compartir con ustedes pueden revisarlo en el trabajo de Federico Navarrete  y Guilhem Olivier sobre - La Construcción del Mito de Miguel Hidalgo.

"El culto a los heroes rebasa el campo de la historia y cae dentro de los mitos. Así ocurre con Miguel Hidalgo y Costilla. Entiendo por mito el relato fundador transmitido de generación en generación, relato cuyos personajes son seres extraordinarios, sobrehumanos o casi sobrehumanos con acciones portentosas a las cuales trasladan hechos históricos o ficticios. Como relato fundador el mito se ubica en el tiempo primordial de tal o cual sociedad que lo considera como su "historia" viva, en cuanto que el mito es recordado y celebrado culturalmente, dento de un rito. Los elementos históricos del mito están supeditados a su objetivo que es configurar la identidad original de un pueblo, sus ideales, sus frustraciones, esperanzas y desengaños. Funciona como un credo al que se atiene un pueblo para afianzarse en unas raíces.

La figura histórica de Hidalgo consagrado como Padre de la Patria ha sido objeto de una reconstrucción que lo acerca al mito. La conveniencia y la necesidad de una identidad nacional y de una epopeya primordial han asumido elementos históricos de la vida de Hidalgo y del proceso de la independencia, pero al mismo tiempo los han transformado, recortando y añadiendo con imaginación y voluntad que rebasa o contradice testimonios fidedignos. Una de las fuentes principales para analizar el culto y el mito de Hidalgo es el discurso retórico, esto es, los sermones y discursos en torno a la celebración de la Independencia, particularmente algunos de los primeros, de los que ocurrieron desde el Grito hasta la guerra de Reforma...

El culto a Hidalgo nace en un terreno ya abandonado para la glorificación de personajes históricos. Me refiero a la apoteosis (Ensalzamiento de una persona con grandes honores y alabanzas/Final brillante de algo, especialmente de un espectáculo) que significaban los discursos retóricos de aclamación de reyes o de sus honras fúnebres. La figura del rey a través de los sermones respectivos es una figura mítica. Su conformación parte de elementos históricos que son trascendidos y sacralizados en el afán de mostrar que tal o cual rey es en efecto el valor supremo de la monarquía, el eslabón de la tradición  que vincula con los orígenes de esa sociedad organizada en torno a tal monarquía, la garantía que legitima todo otro poder dentro de ella...

Al estallar la revolución de Independencia estaba en prensa un sermón del dominico Luis Carrasco, quien se apresuró a incluir en la dedicatoria una condenación del movimiento diciendo que Hidalgo y demás caudillos "como discípulos de los Vaninis y Voltayres, procuran despedazar con pretexto de la justicia y la religión la túnica inconsútil de Jesucristo." El supuesto influjo de Voltaire, y del enciclopedismo en general, sobre Hidalgo aparecerá también en el fiscal de la Inquisición y en otros predicadores. Sin embargo es elocuente que en el proceso de ese tribunal, iniciado desde 1800, nunca se había consignado la acusación de que Hidalgo leyese tales autores, a pesar de los esfuerzos de los delatores por hallar elementos de condena...

Paradójicamente la acusación de enciclopedismo, lanzada con el fin de satanizar a Hidalgo, años después sería recogida con gusto por los constructores del mito de Hidalgo cuando al leer a Voltaire y compañía sería considerado signo de mayor ilustración. El heroe debe ser iluminado con las mejores luces.

Otra de las críticas primordiales a la insurgencia fue la que enderezó al predicador poblano José de Lezama desde principios de 1811  diciendo que Hidalgo, Allende, Abasolo y Aldama eran "cuatro calaveras infelices, sin principios, sin disciplina, sin táctica, sin política, sin sentimientos de humanidad ni de religión". Varios de éstos sentimientos serían repetidos hasta la saciedad por el gobierno virreinal y por los mismos historiadores mexicanos que pretendieron escribir una historia crítica de la guerra de Independencia... Zavala dice que Hidalgo "no hizo otra cosa que poner una bandera con la imagen de Guadalupe y correr de ciudad en ciudad con sus gentes", a lo cual uno de los primeros lectores contesto desde la tribuna:

- Digan, pues que así lo quieren, que el inmortal Hidalgo no hizo otra cosa más que enastar una bandera con la imagen de Guadalupe y echarse a correr de ciudad en ciudad con sus gentes animándolas al saqueo y matanza de españoles; sea, en fin para ellos el Grito de Dolores una explosión tumultuaria, sin orden, sin sistema y sin objeto determinado. No diremos otro tanto los que podemos dar testimonio de lo que vimos con nuestros propios ojos y palparon nuestras manos. ¡Afuera tiranos! fue el clamor que lanzó la patria cautiva por el órgano de sus más queridos hijos, y ¡afuera tiranos! la voz que cerraba todo el plan por donde debía empezar el cambio que se intentaba. Plan sencillo y sabiamente escogido, y en prueba de lo que no fue, no es necesario alegar la rapidez sorprendente con que se adoptó en la vasta extensión de un territorio inmenso.

Como se deja ver, el apologista de Hidalgo también asume la objeción y la transforma en argumento favorable: la desordenada tromba desatada por Hidalgo tenía sentido, obedecía un plan y fue lo correcto. En realidad la carencia de plan en Hidalgo sigue siendo objeto de discusión. Me parece que la cortedad del tiempo recorrido de Hidalgo, cuatro meses, no permite asegurar con certeza ni una ni otra cosa. Hay una serie de elementos que sumados indican que había elementos de un plan, más también es innegable que desde el inicio los acontecimientos desbordaron con mucho esos elementos. Como quiera, los panegiristas de Hidalgo, tanto el ala liberal como la conservadora, mantuvieron la idea de que Hidalgo procedió con plan... Detrás de la impetuosidad del héroe perfecto debe haber principios racionales, los necesarios y suficientes..."

Continuo sobre el mito de Hidalgo en el próximo blog

sábado, 5 de septiembre de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 821, Consecuencias de decir mentiras


Estaba reflexionando un poco acerca de las consecuencias que la mentira han traído a lo largo de mi vida, específicamente a partir del momento en el cual empecé a decirlas.

Pude recordar un momento cuando le mentí a mis padres siendo bastante pequeño en el cual si mal no recuerdo había tomado algo sin permiso y cuando mis padres me preguntaban si lo había tomado yo, lo que hice fue mirar al suelo y puedo ver como el miedo emergía dentro de mí en ese momento, pero al mismo tiempo existía el deseo de salirme con la mía, es decir ambas experiencias se encontraban presentes en el momento, y de hecho en éste momento veo mi temor como el resultado de mi deseo de ser descubierto en la mentira, teniendo por consecuencia el no poder satisfacer mi deseo = salirme con la mía.


Al mentir, intentaba en efecto evadir la realidad, sin embargo lo que puedo ver es que al mentir y "convencer a otros de la realidad que yo quería que vieran", realidad en la cual yo podía consumar mi deseo, era lograr que se alinearan con la realidad que yo deseaba de acuerdo a mis intereses personales.

Y es que el hecho es que al decir una mentira, tenía la idea de que estaba protegiéndome de las consecuencias, que estaba evitando las consecuencias de una determinada acción que había realizado pero que sabía que con esa acción estaba haciendo daño o alguien en alguna u otra forma, de modo que ante más mentía, fue menos y menos lo que empezó a importarme la integridad de otras personas, porque antepondría mis intereses personales al bienestar de las otras personas para poder salirme con la mía...

Algo similar ocurría cuando chismorreaba acerca de otro, porque dentro de mí sabía lo que había dicho/hecho, pero no quería reconocerlo y no quería que la persona a la cual estaba afectando se enterara, pero a partir de éstos eventos aparentemente insignificantes, las consecuencias que estaban tomando lugar, eran mucho mayores de lo que podía haber concebido e imaginado, porque en realidad más de lo que estaba afectando a otras personas en ese momento, las verdaderas consecuencias estaban de hecho empezando a acumularse dentro de mí, como mi aceptación a la desconsideración del otro y en ello la aceptación de evadir mis responsabilidades y consecuencias (lo cual también afectó mi consciencia y capacidad crítica sobe mis propias acciones ya que esencialmente lo que haría sería simplemente ir en busca de ese momento o deseo en el cual podía salirme con la mía en lugar de evaluar mis propias acciones)


Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido a mi mismo darme cuenta que al decir mentiras en realidad yo ya había tergiversado mi propia visión de la realidad al verla a través de mis propios deseos, en lugar de detenerme a evaluar mis acciones, mis pensamientos, y la situación en sentido común y ver lo mucho que de hecho me estaba comprometiendo a mi mismo y a los demás solo por satisfacer un deseo

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido darme cuenta que al decir mentiras yo de hecho me limito a mi mismo de poder encontrar soluciones que no solo me beneficien a mi y que de hecho beneficien a otras personas, ya que puedo darme cuenta que podía de hecho esperar para posteriormente conseguir aquello que deseaba, pero al participar en este deseo, es como que quería eso que deseaba en ese momento y quería satisfacer ese deseo en lugar de preguntarme ¿Por qué deseaba aquello que deseaba en primer lugar?

Me perdono a mi mismo por no haberme aceptado y permitido a mi mismo darme cuenta que de igual forma cuando chismorreaba acerca de otras personas, veía a estas personas a través de mis propios deseos, y tergiversaba mi visión de ellos donde en lugar de verlos en sentido común, solo iba en los juicios y pensamientos que había creado en mi mente acerca de lo que aparentemente es aceptable y lo que aparentemente no lo es..

Continuo en otro momento

Mi Jornada hacia la Vida, Día 820, Lo que la caligrafía me ha mostrado de mi mismo

Parte de las cosas que he estado practicando dentro de la misma técnica de la tinta, es la caligrafía. Sinceramente a lo largo de mi vida jamás me preocupó tener una "bonita letra", con el hecho de que fuera lo suficientemente legible para poder leer posteriormente mis propios apuntes de la escuela era más que suficiente.

Sin embargo, en éstos días que me he dado a la tarea de realizar algunos ejercicios de caligrafía, he podido notar la importancia de realmente poner atención a los propios movimientos de la mano al escribir; esencialmente lo que hice fue buscar algunos videos en Youtube sobre técnicas y tutoriales para realizar caligrafía y al principio lo que haría seria tratar de hacer que mi letra se pareciera a la de la persona que estaba escribiendo, pero conforme veía más y más videos, podía darme cuenta que cada uno tenía un estilo propio dentro de la técnica y por tanto al imitarlo era realmente muy dificil lograr el mismo resultado, hasta el punto en el que me encontré a mi mismo tratando de "dibujar la letra más que trazarla".

Hay mucho que se revela en mi plana de caligrafía, tanto en las lineas temblorosas como en las estructuras alargadas o demasiado presionadas y si has leído algo de Grafología entenderás un poco más de lo que estoy hablando.

Pude notar mi inseguridad provocado por mi deseo de lograr algo similar a lo que veía en los tutoriales, y es decir, en cierto modo, si dibujaba la letra podía lograr un resultado bastante similar, pero en la plana de arriba que realicé, me di la oportunidad de hacer las cosas un poco más libres, es decir de trazar la letra más que dibujarla.

Y como he dicho, a medida que escribía, podía notar lo mucho que dentro de mi inseguridad he tratado de controlar las cosas haciéndolas lo más similar a las personas que "hacen las cosas bien o aceptables" para no equivocarme y ese mismo deseo lo he visto proyectado constantemente en mi forma de comportarme y de hablar dentro de mi mundo y realidad, donde constantemente trato de tener la razón y de estar en lo correcto dentro de las conversaciones para poder sentirme en control de la situación y cuando alguien me demostraba que estoy equivocado, mi reacción ha sido la de enojarme como consecuencia de éste mismo punto, es decir de percibirme a mi mismo perdiendo el control

De hecho, dentro de mis trabajos en general, es de igual forma una constante en la clase de cosas que dibujo, donde mi obsesión por las cosas mecánicas en cierta forma deja ver ese deseo de tener el control de las cosas, así como mi preferencia por ciertos trabajos que reflejan la misma idea en la cual he tratado de "encontrarme a mi mismo"

No estoy diciendo que tener disciplina no sea de hecho algo benéfico para uno mismo, pero creo que hay una estrecha linea entre la disciplina y la búsqueda de control

Así que por lo pronto exploraré éste punto un poco más a fondo con el fin de trabajar en mi expresión y soltar un poco mi mano, es decir también probar escribir en diversos estado emocionales o en una reacción puede ser interesante para ver como es que entonces realizo o llevó a cabo mi escritura.