miércoles, 5 de agosto de 2015

Mi Jornada hacia la Vida, Día 806, Lo que he aprendido en la penitenciaria de Santa Martha

Este blog es la continuación del día (805)

http://gabrielacevesprocess.blogspot.com/2015/08/mi-jornada-hacia-la-vida-dia-805.html

 El día que lleve los materiales a la prisión y algunos de los internos se robaron parte de los materiales, entre las cosas que llevé se encontraban algunos espejos para poder realizar una de las dinámicas que se llama "El espejo".

La dinámica consiste de lo siguiente:
Se les pide a los participantes que traigan un espejo en donde puedan ver su cara, después los colocamos en una suerte de "meditación/relajación"

Les pido que observen con el espejo sus ojos, mientras esto sucede les pregunto ¿Qué han visto esos ojos y cómo se sienten por lo que han visto esos ojos sin importar si es positivo o negativo? ¿Cómo es su mirada, qué ven? Hago una breve pausa y les pido que se concentren en la nariz y se les pregunta qué olores han olido, donde han olido eso y cómo se sienten por lo que ha olido esa nariz

Después se les pide que observe sus orejas y se les pregunta ¿qué han escuchado esas orejas y cómo se sienten por lo que han escuchado esas orejas? (Aclaro, no les pido que me describan su experiencia sino que únicamente lo mantengan dentro de ellos, porque es para ellos)

Después se le pide que observen su boca y se pregunten ¿Qué palabras han hablado esa boca, cómo han herido o motivado a otros? ¿Qué sabores ha probado esa boca, dónde los ha probado y cómo se sienten por lo que ha probado esa boca? Después se les pregunta que es lo que come esa boca que sabor tiene , que habla, después se le pide que observe su cuerpo, y se les pregunta que ven en su cuerpo ¿Qué ha sentido ese cuerpo y cómo se sienten por lo que ha sentido ese cuerpo? Después que vean sus manos y se pregunten ¿Que han creado o destruido esas manos y cómo se sienten al respecto? después sus pies - ¿Dónde han caminado esos pies y hasta donde los han llevado? ¿Dónde se encuentran ahora esos pies?....

Y al final se les pide que vean el cuerpo de sus compañeros y vean sus ojos, nariz, boca, su cuerpo, etc., y se pregunten qué ha sentido, visto, olido, escuchado esa persona, etc., entonces les pedí que me vieran de nuevo y les dije: Señores para mí y para las personas que venimos a hablar con ustedes y a realizar todo tipo de dinámicas con ustedes, es muy difícil entender cómo es que se sienten y qué es aquello por lo que están pasando, pero quiero que se den cuenta que las personas que tienen frente a ustedes y que se encuentran aquí con ustedes, tal vez entienden un poco mejor "cómo es que realmente se sienten y qué es aquello por lo que están pasando", de modo que si en algún momento se encuentran en crisis, no se callen, no se lo guarden, hablen y compártanlo con otro, porque la belleza de las palabras reside en que a pesar de que tu no puedas ver qué es lo que estoy pensando o sintiendo, algo de mí pasa hacia ti en el momento que te lo comunico con mis palabras... (ésto con el propósito que puedan de hecho mejorar sus relaciones entre ellos mismos y puedan reducirse los conflictos entre ellos)

Y en general, no tuve problemas con la mayoría de los módulos que visité a excepción de uno en el cual, los internos son más jóvenes y son más propensos a hacer relajo mientras realizamos las dinámicas y me doy cuenta de que, cuando llevé ésta dinámica con éste módulo en particular, me había generado cierta expectativa de su reacción ante ésta dinámica, pero apenas saqué los espejos de mi mochila empezaron a tomarlos y evidentemente algunos de ellos ya no aparecieron..., realicé la dinámica con ellos y al final algunos no querían devolver los espejos, así que en un arranque de enojo les dije: "¿Quieren los espejos? ¡Tomenlos! ¡Me da lo mismo!" Y les di un espejo a cada uno...

Al final... tal vez por su propio orgullo, me devolvieron los espejos... no todos... pero la gran mayoría de ellos. Me pidieron que los entendiera un poco, porque pasan mucho tiempo encerrados y cuando salen pues que son como un perro que estuvo encerrado una semana y cuando sale... nada lo detiene...; después de la sesión solo unos cuantos de ellos me pidieron que les diera un espejo y se los regalé...

Éstas experiencias con los internos me han enseñado varias cosas, entre ellas a superar mi temor de hablar en público, ya que ciertamente debo levantar la voz bastante para que todos me escuchen, lol, y otra de las cosas que definitivamente me ha enseñado es a trabajar con mi propio enojo... curiosamente algo interesante acerca del enojo que he descubierto dentro de mi mismo es que, cuando uno no entiende o no se coloca en el lugar del otro y hace un esfuerzo por entender cómo y por qué algunas condiciones resultan en la forma en que resultan, uno se engaña a uno mismo con sus propias expectativas y como las cosas no salen como uno espera o salen un poco de lo que uno había creído o esperado que resultaran..., irónicamente entre las dinámicas que realicé (lo cual pueden escuchar en el siguiente audio:


Lo que la vida te da y lo que la vida te quita... yo perdí algunos espejos, pero me llevé algunas lecciones y espero seguir aprendiendo